Todos tenemos figuras conceptuales que significan para nosotros mucho más de lo que significan para la mayoría: son símbolos que, de una u otra manera, nos expresan espiritualmente y nos revelan a los demás... siempre y cuando esos "demás" sean capaces de reconocerlos e interpretarlos, evidentemente. Yo tengo una vida espiritual rica, así es que estoy inmerso en un mundo simbólico muy amplio y complejo; sin embargo, como es lógico, tengo mis figuras simbólicas preferidas, aquellas que más significados atesoran en su interior (y mi interior). Una de esas figuras es la del Peregrino (el Caminante dentro de la simbología del poeta Antonio Machado, al cual tanto admiro).
Pensaba "diseccionar" el símbolo del Peregrino, pero he tenido la suerte de encontrar ya escritas mis palabras por otros (en webislam.com)... es la grandeza de los símbolos universales, que poco nuevo (por no decir nada) se puede decir de ellos sin alterarlos en su esencia tradicional de forma negativa (equivocada). Así que voy a "echar mano" del pensamiento hallado, que es islámico (musulmán). Para compensar, pues no soy hombre sometido a religión alguna, usaré una imagen cargada de significados, pese a ser moderna (un monumento estatuario ejecutado en bronce y localizado en la ciudad española de León), que representa un peregrino cristiano de los que realizan el Camino de Santiago. El texto, bajo inspiración coránica (visión sufí) y la imagen, bajo inspiración evangélica (visión católica), al girar en torno a un mismo símbolo universal... se explican perfectamente el uno (texto) al otro (estatua).
"El sâlik (peregrino) sobre la senda de los sufíes (tarîq) es un hombre que emprende una trasformación que lo mejora como ser humano, agranda su espíritu, universaliza su alcance y le desvela lo realmente esencial en todo dentro de un largo proceso jalonado por un gran número de etapas [peregrinaje]. Conforme progresa en un sostenido desnudamiento interior que lo purifica, la existencia se le muestra en su trasparencia original, en estrecha correlación con su propia lucidez creciente, hasta que Allah -la Verdad- se le muestra imperando sobre todas las cosas. Ese instante en el que el universo queda reunificado y consumido en la Verdad, es el de la integración del ser del peregrino en el fluir de la creación, y su conciencia se agiganta en la contemplación de la Inmensidad.
Ahora bien, pues la regla es la de la Unidad y la Reunificación (Tawhîd), que reduce a su esencia todas las cosas -sobreponiéndose a las circunstancias del hombre, es decir, aniquilando en su radicalidad el tiempo, el espacio y la multiplicidad-, el peregrino se ve inmerso en algo indescriptible que está más allá de sus medidas, y en su instante comprende que, si bien él tomó en su momento la decisión de emprender el Camino, si bien realizó grandes esfuerzos por alcanzar la meta, todo ello se consumó en el seno de una Decisión que no era la suya. Cada uno de sus pasos se había realizado en la Verdad que gobierna cuanto existe, al cuidado del Destino, en esa Inmensidad Esencial que trasciende toda contingencia. Incluso su pasado es reducido a la regla de la Unidad y la Reunificación, y pasa a saberse centro del Misterio de la Existencia, penetrado por la Inmensidad, singular y único a imagen de la Verdad.
¿Qué es esa persona que saborea tal vivencia? ¿Cuál es su rango en medio del ser? Está infinitamente más allá del hombre común, sin ídolos, sin esperanzas basadas en el mundo evanescente que sólo existe en la ceguera de quienes no ven más allá de sus propias expectativas, sin miedos que resultan de fantasmas y quimeras imaginados, sin sujeciones a nada ya superado... Al contrario, su experiencia lo ha puesto en el eje del universo, ve en todo instante la realización de lo eterno, y cada uno de sus movimientos coincide con la Voluntad del Poder Creador. Es el Qutb, el Polo del Ser, para el que no hay una definición clara."

En el monumento, el peregrino, exotéricamente, está descansando del largo y difícil camino... esotéricamente, ha alcanzado su meta espiritual... ¿Duerme o está en éxtasis? ¿Por qué los brazos enlazados (cruzados) por las muñecas? ¿El abandono de las sandalias es símbolo de que ha alcanzado su meta, concluido SU camino... o sólo expresan la fatiga de sus pies desnudos? Todo toma una mayor simbología al considerar que está recostado sobre el poste de una cruz (Eje del Mundo cristiano), haciendo su columna vertebral una con dicho eje. Entre otras muchas cosas, la cruz es símbolo universal de los cuatro puntos cardinales (N, S, E, O) que, junto con el arriba, el abajo y el centro definían, para los antiguos, la dimensión espacio-temporal (sí, por razones esotérico-tradicionales, lo que actualmente entendemos por dimensión espacio-temporal era definido con SIETE dimensiones, seis para el espacio y una para el tiempo -el centro-, que es Eterno en sí mismo, es decir, es la Eternidad (que, por definición, es atemporal... maravillosa paradoja)... y del centro -la atemporal Eternidad- es que divergen las seis dimensiones del Espacio... o, invirtiendo el sentido, todo el Espacio es reducido a un punto sin tiempo -Eternidad-)
"Supersintetizando": El peregrinaje siempre es al interior y la meta siempre está fuera (aparente paradoja cuya resolución es imperativa)...
PD: Si tienes dolor de cabeza, no te preocupes, es señal de que quieres entenderme... Gracias.

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