Crecimiento Espiritual
Tuesday, August 23, 2011 10:02:01 PM
El crecimiento espiritual surge cuando aprendemos a soltar todo. A no aferrarnos a nada ni querer controlar nuestra existencia. Esto se puede hacer solamente con la presencia y gracia de Dios y no lo logramos por méritos propios. Se presenta en nuestras vidas como resultado de nuestro proceso de evolución natural.
Las crisis y las dificultades son oportunidades que la vida nos presenta para acelerar este proceso. Pero no necesariamente es el único camino. No es preciso sufir y vivir dificultades para crecer espiritualmente. Sin embargo definitivamente el dolor potencia al máximo los dones espirituales en cada una de nuestras vidas.
En medio de la oscuridad y con el alma rota y vacía estamos en la mejor circunstancia para que la gracia de Dios nos invada y llene el vacío con toda su grandeza. Quienes alguna vez han sentido dentro de si mismos amor y paz profundos. Buscan repetir este sentimiento con ansia, con fe. Sin embargo después de una experiencia así. Lo que sigue es una sensación absoluta de abandono que parece durar una infinidad.
En realidad nuestro espíritu está creciendo y está en el proceso de aprender que cuando el amor verdadero nos invade. La presencia ya no es necesaria.La paz y el amor ya no tienen límites ni barreras ni fronteras y su alcance es infinito. Ya no hay miedos, ya no hay angustias. Solo un infinito amor.
Las crisis y las dificultades son oportunidades que la vida nos presenta para acelerar este proceso. Pero no necesariamente es el único camino. No es preciso sufir y vivir dificultades para crecer espiritualmente. Sin embargo definitivamente el dolor potencia al máximo los dones espirituales en cada una de nuestras vidas.
En medio de la oscuridad y con el alma rota y vacía estamos en la mejor circunstancia para que la gracia de Dios nos invada y llene el vacío con toda su grandeza. Quienes alguna vez han sentido dentro de si mismos amor y paz profundos. Buscan repetir este sentimiento con ansia, con fe. Sin embargo después de una experiencia así. Lo que sigue es una sensación absoluta de abandono que parece durar una infinidad.
En realidad nuestro espíritu está creciendo y está en el proceso de aprender que cuando el amor verdadero nos invade. La presencia ya no es necesaria.La paz y el amor ya no tienen límites ni barreras ni fronteras y su alcance es infinito. Ya no hay miedos, ya no hay angustias. Solo un infinito amor.








