El cuarto poder
Thursday, January 31, 2008 9:20:15 PM
Muy lejos de acá, en el norte de Afganistán, un universitario escribió un articulo en un diario de su facultad, en el que se preguntaba acerca de por que los hombres podían tener cuatro mujeres mientras que estas solo un marido.
En Chile, mientras, y durante casi 100 días, la prensa liberal y democrática habia creado un cerco comunicacional masivo en torno al conflicto mapuche y la huelga de hambre de Patricia Troncoso, silenciando las protestas, dando notas breves y plenas de desinformación por la televisión y los diarios, acallando con las fuerzas especiales de la policía las justas protestas de un pueblo que se levanta sobre mas de un siglo de injusticia, a la vez que tortura psicológicamente a una mujer mapuche que, por la decisión de un tribunal y una legislación nacida en una dictadura de ultra-derecha, cumple 10 años de condena.
Afganistán, país que fue ocupado por los Estados Unidos (para defender la democracia contra el fundamentalismo religioso) se escandaliza por aquel universitario que se atrevió a preguntar algo de sonoridad problemática, por lo que es llevado detenido y a la espera de un juicio.
En Temuco, Matías Catrileo parte a una protesta para no volver. Es baleado por la espalda a manos de carabineros durante una protesta del pueblo Mapuche en contra de un estado que es capaz de ver morir a alguien y no sentarse a dialogar, en todo el mundo salvo en Chile la gente se entera del conflicto mapuche, embajadas chilenas de todo el mundo reciben protestas de grupos humanitarios, y el gobierno aun no dialoga.
En Afganistán el veredicto llega sin hacerse esperar, Sayed Parwez Kaambakhsh de 23 años es condenado a muerte por "ofender al Islam e interpretar de forma erronea el Corán", la comunidad internacional hace llegar sus descargos, el gobierno democrático de Afganistán no se pronuncia al respecto.
Mientras tanto, en Chile, La Iglesia Católica (tras la toma de algunas iglesias por parte de los manifestantes) decide intervenir en el caso para dialogar con el gobierno. El gobierno promete hacer algo, sin firmar ningún papel, y de inmediato (aun cuando Patricia Troncoso no deponía la huelga de hambre) anuncian publicamente "el fin del conflicto".
Mientras las iglesias del país son desalojadas violentamente por la policía, todos los medios de comunicación masivos aplauden como "el gobierno ha logrado el fin del conflicto" a la vez que el vocero del gobierno en actitud soberbia dice "que si alguien piensa que haciendo huelgas de hambre va a hacernos ceder, esta equivocado... Inténtelo".
En una celda de Afganistán un reportero cuyo unico error fue hacer una pregunta, sigue preso por una legislación teocrática, y espera que los mismos organismos internacionales que no lograron impedir el genocidio de su país por parte de las bombas norteamericanas, logren convencer al presidente para que, con un indulto, lo salve de la horca.
En un hospital de Temuco una mujer, presa bajo una legislación terrorista de estado, espera que el mismo gobierno que ampara el robo de tierras y silencia los hechos de violencia contra su pueblo cumpla su palabra, el mismo dia en que el carabinero que baleó a Catrileo es dejado en libertad provisional.
En mas de una casa de Chile mientras, el hombre (muy hombre) de la casa comparte la hora de la once junto a su familia, mirando todos un televisor que está frente a la mesa.
Entre quince minutos dedicados al fútbol y quince minutos dedicados a lo peligroso que está Santiago, salen al aire (en notas de 45 segundos) ambas noticias: La del periodista condenado a muerte y la del conflicto mapuche.
El hombre de la casa sorbe su té y ambas noticias le sacan la misma reacción.
"Hueónes Brutos, huevéan por las puras".
En Chile, mientras, y durante casi 100 días, la prensa liberal y democrática habia creado un cerco comunicacional masivo en torno al conflicto mapuche y la huelga de hambre de Patricia Troncoso, silenciando las protestas, dando notas breves y plenas de desinformación por la televisión y los diarios, acallando con las fuerzas especiales de la policía las justas protestas de un pueblo que se levanta sobre mas de un siglo de injusticia, a la vez que tortura psicológicamente a una mujer mapuche que, por la decisión de un tribunal y una legislación nacida en una dictadura de ultra-derecha, cumple 10 años de condena.
Afganistán, país que fue ocupado por los Estados Unidos (para defender la democracia contra el fundamentalismo religioso) se escandaliza por aquel universitario que se atrevió a preguntar algo de sonoridad problemática, por lo que es llevado detenido y a la espera de un juicio.
En Temuco, Matías Catrileo parte a una protesta para no volver. Es baleado por la espalda a manos de carabineros durante una protesta del pueblo Mapuche en contra de un estado que es capaz de ver morir a alguien y no sentarse a dialogar, en todo el mundo salvo en Chile la gente se entera del conflicto mapuche, embajadas chilenas de todo el mundo reciben protestas de grupos humanitarios, y el gobierno aun no dialoga.
En Afganistán el veredicto llega sin hacerse esperar, Sayed Parwez Kaambakhsh de 23 años es condenado a muerte por "ofender al Islam e interpretar de forma erronea el Corán", la comunidad internacional hace llegar sus descargos, el gobierno democrático de Afganistán no se pronuncia al respecto.
Mientras tanto, en Chile, La Iglesia Católica (tras la toma de algunas iglesias por parte de los manifestantes) decide intervenir en el caso para dialogar con el gobierno. El gobierno promete hacer algo, sin firmar ningún papel, y de inmediato (aun cuando Patricia Troncoso no deponía la huelga de hambre) anuncian publicamente "el fin del conflicto".
Mientras las iglesias del país son desalojadas violentamente por la policía, todos los medios de comunicación masivos aplauden como "el gobierno ha logrado el fin del conflicto" a la vez que el vocero del gobierno en actitud soberbia dice "que si alguien piensa que haciendo huelgas de hambre va a hacernos ceder, esta equivocado... Inténtelo".
En una celda de Afganistán un reportero cuyo unico error fue hacer una pregunta, sigue preso por una legislación teocrática, y espera que los mismos organismos internacionales que no lograron impedir el genocidio de su país por parte de las bombas norteamericanas, logren convencer al presidente para que, con un indulto, lo salve de la horca.
En un hospital de Temuco una mujer, presa bajo una legislación terrorista de estado, espera que el mismo gobierno que ampara el robo de tierras y silencia los hechos de violencia contra su pueblo cumpla su palabra, el mismo dia en que el carabinero que baleó a Catrileo es dejado en libertad provisional.
En mas de una casa de Chile mientras, el hombre (muy hombre) de la casa comparte la hora de la once junto a su familia, mirando todos un televisor que está frente a la mesa.
Entre quince minutos dedicados al fútbol y quince minutos dedicados a lo peligroso que está Santiago, salen al aire (en notas de 45 segundos) ambas noticias: La del periodista condenado a muerte y la del conflicto mapuche.
El hombre de la casa sorbe su té y ambas noticias le sacan la misma reacción.
"Hueónes Brutos, huevéan por las puras".

