Malditos, desgraciados ladrones y maldito gobierno que no hace nada.
Sunday, December 25, 2005 6:35:44 PM

La viuda de hombre asesinado pide apoyo para mantener a sus 10 hijos.
SANTO DOMINGO.- ‘Te quiero mucho y nunca los dejaría sólos’’. Ese es el recuerdo de Cristopher de los Santos, un niño de cinco años que junto a otros nueve quedaron en la horfandad el pasado 16 de diciembre, luego que dasaprensivos atracaran y asesinaran a su padre en el sector de Bayona y emprendiendo enseguida la huida.
Su padre Mariano de los Santos, de 38 años de edad, quien laboraba en el área de limpieza de Multicentro, quizás nunca pensó que sus vástagos le recoradarían hoy con sus frecuentes tarareos con la canción de corte cristiano que reza: ‘‘Yo quiero tener un millón de amigo y así más fuerte poder cantar...’’.
Tampoco imaginó el sufrimiento que tendría su esposa, la hoy viuda Santa de los Santos, quien pide ayuda para poder seguir al frente de su numerosa familia, compuesta además por la abuela materna.
De acuerdo con Santa, el pasado viernes, 16 de este mes, cuando su marido salió del trabajo después de las 10:00 de la noche hacia la casa, fue interceptado por unos malhechores que lo balearon y lo dejaron tirado a pocos metros de la casa, en la calle Mariana Jaime del Cielo, número 21, de Bayona.
‘‘Le quitaron sus pertenencia y dinero que cargaba y lo dejaron tirado. él era un hombre muy honesto y preocupado por sus hijos; no tenía problema con nadie, era una persona tranquila y de bien’’, narró Santa, quien no se explica el porqué de la suerte que corrió su esposo. Hoy, ella sufre no sólo su pérdida, sino el hecho de haberla dejado con diez hijos, entre niños y adolescentes, que le plantean un panorama con el que no sabe lidiar, debido a que no tiene de qué vivir.
Entre sus hijos, que también se encuentran desconsolados, figuran Ferasmo de los Santos; Fidelina, Carolina, Juan Ramón, Juan José, María Altagracia, Mariorbi, Cristhian, Cristopher y Gregorio, en edades de 19, 17, 15, 13, 12, 10, 8, 9, 5 y un año y medio, respectivamente.
‘‘De él dependíamos doce personas, pido a Dios y luego a las autoridades que se haga justicia por la muerte de mi esposo, Mariano de los Santos Rodríguez, que era muy querido por todo el que le trataba’’, comentó la viuda, al tiempo de especificar que residen en la Capital desde el 1997, antes vivían en Haina.
Entre los planes de Mariano, explicó Santa, estaban terminar la casita donde residen, una ‘‘mejora’’ que ocupan ilegalmente, y contar con algo que le permitiera vivir. Sin embargo, dice, los desaprensivos le robaron la vida y no logró convertirse el sueño en realidad.








