Ningún amigo en la vida real
Wednesday, August 18, 2010 5:17:43 PM
cuento
De repente siento ese sonido sordo, intenso, estremecedor. A pesar de los audífonos que aíslan el ruido y me dejan disfrutar del mejor rock en ese momento, el sonido se siente, y es estremecedor porque, aún sin saber la causa del sonido, sin ver qué lo produjo, inmediatamente lo sospecho. Miro a mi izquierda y confirmo, horrorizado, lo que pensé cuando sentí el sonido: un cuerpo yace quieto en mi terraza, inmóvil como la misma noche parece estarlo. Tiemblo. Cierro los ojos. Quiero imaginar que esto no está pasando. Luces se encienden mientras tanto. Gritos. Mantengo mis ojos cerrados, quisiera cerrar mis oídos, pero todo es inútil. Debo salir. Ya han llamado a la ambulancia, a la policía, al conserje, al dueño del apartamento, a la vecina, al perro. Inspiro, y me preparo para lo peor, pero lo peor no es como yo imaginaba: es peor. Sangre, partes de hueso y pelo, masitas gelatinosas que imagino son parte de cerebro. Las arcadas aparecen, nunca he soportado ver la sangre y ahora tengo que ver esto. Las arcadas, las náuseas, el pequeño mareo que viene sorpresivamente: nunca pensé que un cuerpo humano me pudiera afectar tanto. Aunque, para ser sincero, difícilmente podría clasificar este amasijo como humano. Llegan todos a los que han llamado, aparecen en mi puerta, frenéticos. Ven mi palidez, mi cara de angustia + asco, y me hacen preguntas. Balbuceo algunas respuestas, pero nada que les sirva. Mencionan que es un hombre el que está ahí tirado. O era. Oigo que alguien dice que es el del 10º piso. El del perro. No sé cómo se llama, creo que nadie sabe. Como en todos los edificios de las ciudades, nadie conoce a nadie. Mil amigos en facebook, ningún amigo en la vida real. Algún otro menciona que vivía con su novia desde hacía algunos meses, pero nadie puede confirmarlo. El caos. Todo pasa rápido-lento, al final veo a alguien con una manguera limpiando la terraza, desapareciendo la evidencia de una vida desaparecida.
No fuí a trabajar 4 días después de eso, y todos fueron comprensivos, excepto Luisa, que siempre me ha odiado un poco. O tal vez es que le gusto, todavía no he podido saber bien.
Unregistered user # Wednesday, August 25, 2010 2:02:29 AM