Los siete platos de arroz con leche.
Friday, September 16, 2011 6:47:33 PM
La edición que conseguí trata de una selección de Luis Franco (desconozco quien es o quien fue, porque es una edición de 1961) consta de 150 páginas y trae ilustraciones en blanco y negro.
El libro es llevadero, de lectura fácil y amena. Como ya dije, algunos capítulos están sacado de su obra más importante “Una excursión a los indios ranqueles”, así que si uno la leyó los puede obviar, capítulos como “El cabo Gomez”, “El indio blanco”, “Miguelito”, aunque es bueno releerlos, sobre todo si hace mucho se leyó la obra mencionada. Y si no se leyó, viene bien leerlos. Los últimos cinco capítulos son los que más me impactaron, sobre todo “Las cautivas” y “Chañilao”.
Al comienzo escribe una frase entre paréntesis que me causó mucha gracia y dice “(Al diablo no se le ocurre, pero se le ocurrió a Sarmiento poner un colegio en una parque)” jaja
Voy a dejar una pequeño fragmento de cómo empieza el capítulo llamado “La Expedición”.
Hacía ya mucho tiempo que yo rumiaba el pensamiento de ir a Tierra Adentro.
El trato con los indios que iban y venían al Río Cuarto, con motivo de las negociaciones de paz entabladas, habían despertado en mí una indecible curiosidad.
Es menester haber pasado por ciertas cosas, haberse hallado en ciertas posiciones para comprender con qué vigor se apoderan ciertas ideas de ciertos hombres; para comprender que una misión a los ranqueles puede llegar a ser para un hombre como yo, medianamente civilizado, un deseo tan vehemente, como puede ser para cualquier ministril una secretaría en la embajada de París.
El tiempo, ese gran instrumento de las empresas buenas y malas, cuyo curso quisiéramos precipitar, anticipándonos a los sucesos para que éstos nos devoren o nos hundan, me había hecho contraer ya varias relaciones, que puedo llamar íntimas.
Así comienza pero el lector sin darse cuenta es llevado por una camino con muchas sorpresas y así pasa uno a uno tremas muy interesantes como la función que cumplió Carmen, lo que le sucede a Linconao el hermano del cacique Ramón, lo que es un parlamente, una introducción a lo que es el lenguaraz (que luego trata en otro capítulo) pasando por varias costumbres y/o creencias como el gualicho entre otras que invitan a la re-lectura por lo interesante que son.

La imagen corresponde a la portada del libro, ilustración en colores por Carlos Alonso, que no entendí muy bien que quiere reflejar, más que nada porque la selección de texto da amplias posibilidades de inspiración para retratar.
Vocabulario nuevo, palabras desconocidas para mí, algunas de ellas si bien las había escuchado o leído no sabía con precisión lo que significaban.
Meliflua : (Del lat. melliflŭus, que destila miel).
1. adj. Que tiene miel o es parecido a ella en sus propiedades.
2. adj. Dulce, suave, delicado y tierno en el trato o en la manera de hablar. U. m. en sent. peyor.
Arroba : (Del ár. hisp. arrúb‘, y este del ár. clás. rub‘, cuarta parte).
1. f. Peso equivalente a 11,502 kg.
2. f. En Aragón, peso equivalente a 12,5 kg.
3. f. Pesa de una arroba.
4. f. Medida de líquidos que varía de peso según las provincias y los mismos líquidos.
5. f. Inform. Símbolo (@) usado en las direcciones de correo electrónico.
Mojinete : (Quizá de mohíno, mulo).
1. m. Tejadillo de los muros.
2. m. caballete (‖ del tejado).
3. m. Arg., Hond., Par., Ur. y Ven. Frontón o remate triangular de las dos paredes más altas y angostas de un rancho, galpón o construcción similar, sobre las que se apoya el caballete.
Soliloquio : (Del lat. soliloquĭum).
1. m. Reflexión en voz alta y a solas.
2. m. Parlamento que hace de este modo un personaje de obra dramática o de otra semejante.
Amelcochado : (Del part. de amelcochar).
1. adj. Am. De color rubio.
Babucha : (Del fr. babouche, este del ár. bābūš, y este del persa pāpuš, cubrepié).
1. f. Zapato ligero y sin tacón, usado principalmente por los moros.
Cuadrilonga : (Del lat. quadrum, cuadro, y longus, largo).
1. adj. Perteneciente o relativo al rectángulo.
2. m. rectángulo (‖ paralelogramo).
3. m. Mil. Formación rectangular de un cuerpo de infantería.
Amostazar :
tr. col. Irritar, enojar. Más c. prnl.:
se ha amostazado porque no le invitamos a la cena.
♦ Se conj. como cazar.
Botaratada : 1. f. coloq. Dicho o hecho propio de un botarate.
Purista : 1. adj. Que escribe o habla con pureza. U. t. c. s.
2. adj. Dicho de una persona: Que, al hablar o escribir, evita conscientemente los extranjerismos y neologismos que juzga innecesarios, o defiende esta actitud.
3. adj. Que defiende el mantenimiento de una doctrina, una práctica, una costumbre, etc., en toda su pureza y sin admitir cambios ni concesiones. U. t. c. s. Los puristas consideran su última grabación como una ruina para el flamenco.
Arrellanar : (De rellano).
1. prnl. Ensancharse y extenderse en el asiento con toda comodidad.
2. prnl. Encontrarse a gusto en un lugar o empleo.
Poltrona : (Del it. poltrone).
1. adj. Flojo, perezoso, haragán, enemigo del trabajo.
2. f. silla poltrona.
Diantre :
1. m. col. Demonio, diablo:
¡diantre de niño, qué malo es!
♦ Es un eufemismo.
2. interj. col. Expresa enfado o sorpresa:
¡diantre, eres el último a quien esperaba ver!













