Legalizaciones II
Tuesday, July 29, 2008 4:31:27 PM
Pero el desorden continúa vigente. Algo ya escribí hace algunos meses, por acá http://my.opera.com/KC743/blog/un-poco-de-burocracia-desorganizada ¿Hay necesidad? ¿No hay un solo funcionario-encargado-trabajador con algo de aptitud (y actitud necesaria) para organizar la entrega de los números? Volveré sobre este punto.
Hoy tuve que volver a ese subsuelo, el caso es inaudito, algo que nunca había visto hasta ahora que me tocó hacerlo. ¡Legalizar un original! ¡increíble! Por módicos $3 pesos uno pone en orden sus papeles, satisface a la burocracia, complace la autonomía universitaria y en última instancia alienta al sostenimiento del Estado, económicamente como de imposición. Porque había leído en la cartelera lo que me pareció en un primer momento un simple error, pero no, el equivocado era yo, si decía “legalizar el certificado” era legalizar el mismo y no una fotocopia. Claro que son casos aislados, porque la mayoría de los casos son legalizaciones de copias, pero en este caso era legalización de original. Aún así, yo me acerqué, con toda la ingenuidad al departamento de expedientes, y le entrego el original, y recibo como respuesta, ¡legalizado! A lo que le respondí muy convencido, “pero este es el original”, lo cual era lo más cierto, uno va paga $6 pesos y le dan un original y luego uno hace lo que quiere, pero ahora, resulta que a alguna mente de esas brillantes que a nosotros los argentinos nos sobran, se le ocurrió que había que legalizar originales, un trámite que genera incomodidades, favorece la burocracia y deja algo de dinero. A mi se me ocurren dos razones por tan brillante idea, una meramente económica, con la concurrencia de unos mil estudiantes, ya tiene el sueldo del ordenanza, la otra es que hayan pasado un certificado falso y como solución para el futuro hacen hacer la legalización como manera de “lavarse” las manos en un posible caso futuro de certificado falso, son las únicas ideas sobre el tema que se me ocurren. Sea cual sea la razón, lo cierto es que en algunos caso hace legalizar un original.
Cuando fui en febrero estaba sentado al lado de una chica que era maestra, y estaba para tramitar su titulo. Hoy también coincidió en que al lado mío se sentó otra chica que es maestra. Maestra de escuela y maestra jardinera, e hizo más llevadero la estancia en ese subsuelo. Estimo yo que habría 200 personas para legalizaciones, muchas menos de cuando fui en febrero. Los carteles indican que entregan 800 números por día. Como una vieja costumbre, muy común en los organismos público ya también en los que no lo son, la gente va muy temprano a hacer la fila y guardarse un de los primeros lugares, en caso extremos, guardar un lugar. Hoy sigue sucediendo lo mismo, pero pensándolo bien, se pierde más de lo que se gana. Estuve analizando, yo fui a las 830 am de la mañana, y ya habría alrededor de 50 personas esperando, hubo gente que llegó entre media hora antes y las 1100 pm que es cuando comienzan a atender. Van a razón de 50 personas por cada 20 minutos, si había 800. El último, que llegó a las 1100 (caso hipotético) fue atendido 1:20 hs, o sea las 1220 hs del mediodía. Es un negocio frente a los que esperamos desde las 830 hasta las 1100 hs. ¿Pero por qué muchos vamos tempranos? ¿Aún confiamos en algo? Yo creo que sí, y ese algo sería el orden en la entrega de los número una vez se nos burlan. Desde que llegué, sólo estaba el personal de limpieza del lugar, y un hombre, que no se que función cumple, pero que bien podría ser algo así como un ordenanza o bedel. ¿Qué cuesta en ese momento darle a esa persona los número para que los vaya entregando a medida que llega la gente? ¿qué cuesta dejar los número para que cada uno se los sirva? Solo la inoperancia y le morbo que les genera a los empleados público que no son más de 5 o 6 puede dar una explicación. Cuando ya todo el mundo está desordenado esperando, sale uno de los comunes empelados con los números y los pone en una puerta y todos se agolpan y se desesperan por sacar uno antes de escuchar las palabras del empleado que dice “por favor, en orden”, ¡que hipocresía!.
Hoy, a medida que iban llegando todos, se sentaban en forma desorganizada, se levantó uno y dijo de sentarse en forma organizada, la mayoría lo hizo, otros nos quedamos como estábamos, yo me había ubicado cerca de la puerta. Los que seguían llegando, luego que se llenaron las primeras filas en forma organizada, se iban sentando en forma desorganizada. Una chica, antes que traigan los números, se paró, medio que habló que los retiremos en forma organizada, le respondió a uno en forma altanera, dando a entender que había ido el día anterior y fue un desorden, pero eso no era nada nuevo, siempre es un desorden, mañana va a volver a ser un desorden, no se soluciona en una autogestión de los que esperan, no existe esa cultura entre nosotros y no hay nadie con autoridad que imponga ese orden, es más , justamente la autoridad es quien provoca el desorden. Cuando trajeron los números, un pibe de los último encaró directamente por el pasillo a agarrar uno de los primero, y un griterío con silbidos lo hizo regresar de donde había salido, la “viveza” se había despertado en ese individuo, pero no es nada nuevo, cuando todos los días se repite lo mismo, justo este sujeto tuvo la mala suerte que hoy se habían autoorganizado los “esperantes”.
Pensemos en el caso de los que viajan y tiene que venir del interior, o que tiene una hora de viaje dentro de Capital mismo, la chica con la que estuve hablando era de Adrogué, tenía su viaje, tenía que hacer todos los trámites hoy mismo, pensemos en los que trabajan y piden llegar más tarde, por hacer este trámite, no se les puede burlar con una espera infructuosa sin ningún beneficio.
En las carteleras están mal explicado los aranceles, por lo menos confusamente, y un solo cartel para los mismo, bueno no es de extrañar, aunque son los más eficiente sal momento del cobrar.
En fin, presupongo que mañana la historia de la espera en busca de un número para legalizaciones, volverá a repetirse, pero con otros actores.













