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Argentina - Mi blog

Museo Sarmiento

Ya venía con ganas de visitar este museo, por un lado lo poco que leí de este hombre y acerca de este hombre, y por otro lado, por curiosidad, Tenía grandes expectativas que luego dejaron de ser grandes. Una vez había pasado por la puerta, pensé en entrar, y cambié de parecer para dejar la visita para más adelante, luego otra vez, fui con esa intención, pero a causa de ser viernes santo, estaba cerrado, soy un cabeza fresca jaja, pero bueno, la tercera es la vencida, así que hoy domingo 30 de marzo de 2008 fui, y lo pude visitar.

El recorrido que hice fue algo más que el Museo Sarmiento, luego de ahí me fui a visitar el Museo Yrurtia, luego caminé un poco y también visité el Centro Cultura Recoleta, pero ambos comentarios los dejo para los días siguientes.

El Museo Sarmiento, abre a las 1300 horas y esta abierto hasta las 1700 horas, fui a las 1400 horas. Recorrerlo me llevó un poco menos de una hora.

Cuando llegué note que la entrada no era por el frente de la edificación sino por un costado, la vez que yo había pasado caminando, las puertas frontales estaba abiertas, intuí que por ahí se ingresaba, pero esta vez no, era por el lateral.
Enseguida me atiende una mujer mayor con la mejor sonrisa, y me dice que la entrada costaba un peso, a lo cual pagué, no tenía cambio así que luego me buscó para entregarme el vuelto. Luego que le pago, me dice algo así como - ¿A ver esa mochila? ¿es grande? , una manera muy tonta de insinuar que había que dejar la mochila, a lo cual me parece lo más correcto y no tenía ningún reparo en hacer, de hecho en la mayoría de los museos se hace eso, pero lo sentí que lo decía de mala manera, le respondí con un pregunta “si había que dejarla” y me contesta que “si” , ¿por qué no lo dijo desde el vamos?. Antes de dejarla le pregunto si se podía sacar fotos, y me dice categóricamente que no. No encuentro razón para esto, pero que se guarden las fotos, ya el ambiente no era le mejor, la sonrisa con la que me recibió se había transformado, no se porque, solo quería visitar el Museo. Me entregó el ticket que dan al pagar la entrada, y me dio un folleto con indicaciones de las salas, y me dice que todo el recorrido es por Planta Baja. Tenía unos cuantos volantes en la mesa de entrada y una especie de diario, por supuesto que no me dio ninguno, ni tampoco los agarré yo, luego vi algunos visitantes que tenían el diario y una visitante que ingresó después que yo que tampoco le dieron. Al dejar la mochila no me dieron ningún indicador de cual era mi mochila, como correspondería hacer, tampoco la guardaron en un locker, ni siquiera los tienen, para clasificar ala gente en estereotipos son buenos, para comportarse como deberían, pareciera que se les dificulta, dejé la mochila al cuidado de una “supuesta” guardia, que no era más que una pobrecita con ganas de trabajar, y ahí estaba sentada, ¿por qué tengo que dejar mi mochila al cuidado de esta persona, siendo estereotipado, cuando el contenido de mi mochila tenía un valor superior a lo que podían tener encima no solo la que “cuidaba” las mochilas, sino las demás “guardias” más la empleada que atendía? Acá incurriría en estereotipar yo a ellos, ¿pero que me lo impediría cuando fui víctima de ellos al hacerme dejar mi mochila?, en fin.
En la web del museo dice que ofrecen la revista, en mi caso, no me ofrecieron nada.

Pasé a la primer sala, una sala grande, que solo tenía fotos, fotos grandes y viejas, interesantes para verlas, algunas estaba en idioma español y abajo en idioma italiano, me hubiese gustado tomar notas de algunas, lamentablemente había dejado la birome en la mochila.

Cuando paso a las salas siguientes, antes quiero decir que el museo tiene seguridad, no solo cámaras que filman, sino que todos los objetos, están atrás de vidrios, y es cierto que en el 2007 se produjeron hechos desgraciados de individuos que han saqueado museos, pero de ahí a entrar en pánico, me parece que es mucho, lo cierto que es que cuando paso a las salas siguientes, una “guardia”, que no era más que una jovencita a la que le calzaron un uniforme que no consiste en más que un pantalón de vestir y que la viste mal, una camisa oscura y un cinturón grande, pero no son más que pobrecitas con ganas de trabajar sin mucho futuro en la sociedad en otras áreas, lo cual hace que se tengan que emplear en estas empresas que lucran con la seguridad, primero el Estado se desentiende de la sociedad, la sociedad destruida favorece la criminalidad, y frente a esta situación surgen los que lucran con la seguridad, seguridad privada que de seguridad no tienen nada, pero a estas personas le dan una handy en los mejores casos, y en los peores un celular comunacho, esta jovencita comienza a hacerme un seguimiento, pisando fuerte en el suelo de madera, como diciendo “estoy acá” y me seguía sala por sala, de repente se iba caminado a toda velocidad a otra sala, habían ubicado a una de esta especie de “guardias” para controlar como cinco salas, realmente ¡patético! Era insoportable recorrer el museo con ese seguimiento y esos pasos molestos, me pregunto si cuando sale a la calle, como la miran los demás, en ese barrio de Belgrano, pero bueno, era su trabajo. Así que con el seguimiento de esa pobre mujer, tuve que recorrer las demás salas.

Rescaté algunas cosas muy interesantes, por ejemplo, un bastón de Sarmiento con audífono, desconocía de sus existencia, es decir de la existencia de bastones con audífonos hace más de cien años atrás, pensé que los audífonos eran creación de no hace muchos años.

Luego me llamó la atención una pipa tirolesa, sólo por el hecho de su forma y como está construida, sus colores, su largo, etc…

Otra cosa, que me llamó la atención, fue una fotografía en la que Sarmiento escucha un concierto de cítara, y la verdad que si bien conozco el instrumento nunca en mi vida escuché hablar de un concierto de cítara, no recuerdo si decía que era en Buenos Aires, creo que sí, y nunca en mi vida escuché de uno en la actualidad, lo cual si tuviera noticias, por lo menos o pensaría en acudir, quizás en Europa es más común que existan, o quizás ya no se realicen más, no lo se, pero me gustaría escuchar una cítara.

Algo también desconocido para mí, fue una silla sgabello, la trajo Sarmiento de Italia, silla característica del sur de Italia, pienso que era algo incómoda para sentarse un rato jaja, en la parte de la espalda, estaba levemente inclinada y tenía grabado un blasón en la madera de la silla.

La sala Avellaneda, solo se puede apreciar de lejos, una soga separa desde una punta de la sala, para que se vea la totalidad de la misma.

Había unos cuantos cuadros, algunos pintados por el mismo Sarmiento y otros por sus hijas, y a la entrada estaba la sala de conferencias, que tenía muchas sillas y no vi que la gente entrara, yo al irme, ingresé, y vi que en la pared había cuadros, algunos eran óleos y otros láminas atrás de un vidrio, pero me gustó mucho uno que se llama “Niñita Serrana de Córdoba”, otros cuadros no me gustaron demasiado, había retratos y naturalezas muertas que son los que menos me gustan, pero uno que no recuerdo su nombre, recuerdo que tenía unas copas y cristales muy bien pintados. También me gustó, lagunas hojas con dibujos de Sarmiento que hacía durante sus viajes.

Terminó mi recorrido, como me iba algo incómodo por como me había sentido, y eso que prácticamente no había visitantes, si logré ver cinco en total, eran demasiados, fui a retirar mi mochila, y como era de esperar, estaba desorientada la “guardia” que las cuidaba, a pesar que era la única mochila colgada, así que ni bien la recibí con la mejor sonrisa de la “guardiana”, ahí mismo la abrí, observando en su interior, ya que me sentía incomodado por la actitud a los visitantes, comencé a sospechar yo también, el ladrón cree que todos son de su condición, el hecho de revisar mi mochila delante de ellos fue hacerles palpar el sentido de ese dicho, se pusieron en un status que no lo tienen. Civilización o Barbarie jajaja.

Claustros del PilarMuseo Yrurtia

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