Días de humo
Friday, 18. April 2008, 19:45:19
Estos días, desde hace dos o tres días atrás, se produjo un hecho por lo menos extraño, no así en el interior, en otras ciudades donde es más común. La ciudad se vio envuelta en humo. La quema de pastizales no me era desconocida, la conocía y no sólo el humo sino a lluvia de cenizas, lo que nunca había imaginado que ese humo viaje unos cuando kilómetros y se instale en la Capital y alrededores. Se me ocurrió escribir mi parecer sobre lo que ha sucedido, una breve descripción de lo que percibí con algunos comentarios propios muy subjetivos. Primero ubicar el hecho el un contexto social, si se quiere, es decir, a nivel mundial, se esta dando condiciones muy buenas para crecer, por lo menos en Latinoamérica, nuestros vecinos los brasileros parece que están aprovechando muy bien esta situación, algo que deberíamos copiar, nosotros en cambio, me da la sensación que venimos más rezagados, y quizás en algún momento nos lamentemos de haber dejado pasar una oportunidad de crecimiento, en cambio tenemos en los medios de comunicación un conflicto entre el Gobierno y el sector del campo. Por un lado, el Gobierno que hace lo que debería pero no lo hace del todo bien y por otro lado el sector del capo que algunos gana mucho y no quieren dejar de ganar un poquito menos, y otros no ganan tanto y no quieren perder mucho, esto llevó a una huelga con cortes de rutas, y por el otro lado el Gobierno que no da el brazo a torcer y propició manifestaciones y discursos que no fueron los mejores, al final se abrió un paréntesis en que ambas partes se iban asentar a negociar, o sea lo esencial que no se hizo desde el vamos, pero a nuestra sociedad es lo que más la cuesta, primero medimos fuerzas, y cuando vemos que más o menos, los dos bandos en pugna podemos ser malos, nos damos cuenta que en el fondo no somos tan malos y que racionalmente podemos sentarnos amistosamente a tratar el tema. En este contexto de repente apareció el humo en la ciudad y alrededores. Cuando apareció el humo, lo primero que se buscó fue el origen de ese humo, y se descubrió que provenía de la quema de pastizales, parece que se queman los pastos para evitar hacer no se que y eso favorece a no se que otra cosa en los sembrados. La quema de pastizales es común, en muchas provincias sucede, yo he tenido la suerte o mala suerte de verla, y de sentirla, y de sentir el humo, lo que nunca había visto que ese humo haya viajado tantos kilómetros y haya llegado a la Capital. Luego se ve que estudiaron, entiendo yo, personas capacitadas al efecto, para dar una explicación al fenómeno. Y la explicación vino en cuestiones climáticas, no se si tiene que ver con el cambio climáticos, presupongo yo que sí, y esto lo conjeturo en base a ciertos fenómenos climáticos que se viene sucediendo los últimos años y que según se lee en las noticias tiene que ver con el cambio climático y todo ese tema harto conocido. Algo así, muy bruto que recuerdo haber escuchado, pero que hay que tomarlo con pinzas y confirmarlo y en todo caso corregirme lo que digo, una masa de aire frío en las capas superiores de la atmósfera impedía que el aire caluroso de abajo ascienda y de esta manera concentraba todo el humo acá abajo y no dejaba que se disperse, aclaro, por favor corroborar lo que escribí. Lo cierto es que el fenómeno tenía una explicación científica, y esta explicación aseguraba que este fenómeno se extendería durante algunos días. Luego de la sorpresa inicial, descubrieron que los focos de incendio eran muchos, eran unos cuantos lo que producía dos efectos, uno que a más focos, mayor extensión de tierra quemándose, producía más humo, el segundo efecto que a más fuego, más difícil de apagarlo. Las primeras consecuencias no se hicieron esperar, en una país con 22 muertos por día víctimas de accidentes tránsito en condiciones óptimas, ¿qué puede esperar que sucede cuando las condiciones son desfavorables? ¿qué podemos esperar en una carretera con automovilistas dispuestos a matarse si le echamos humo? Sólo un milagro podía haber evitado alguna tragedia, por supuesto que no hubo milagro, se mataron algunos y otros cuantos choques, vuelcos y hierros retorcidos por varios lugares, lo que llevó a cortes de tráficos, se paralizaron las rutas para evitar más accidentes, porque a los inconscientes parece que sólo necesitan la prohibición total para que no lleven adelante su matanza habitual. El hecho de suspender y controlar el tráfico llevó a los enojos habituales, las quejas por les esperas, la lentitud, las llegadas tardes, etc... Esto mostraban los medios de comunicación, ya vamos observando como van apareciendo los discursos, estos son los que tiene menos poder de llegada, o menos impacto, más que el emocional para quienes lo viven. Los noticieros comienzan a hacerse del fenómeno. Se asegura que el humo no es tóxico, menos mal, lo único que faltaba, y gracias a Dios, mejor ni imaginar las consecuencias de un humo tóxico, y ni quiero pensar en un supuesta posibilidad de un humo tóxico y con las carreteras cerradas que impidan la posibilidad de rajarse cuanto antes. Pero lo importante que el humo no era tóxico, pero sí causaba problemas a los que sufrían de asma, o a los que tenían algún problema en la respiración, para esas personas resultaba un verdadero problema, para el resto, no causaba más que irritación en los ojos, dolor de cabeza, olor desagradable, ropa impregnada de humo, ¿a algunos les habrá provocado un poco de tos? no se, por suerte no se vio ningún muerto, ni tampoco alguno que haya adquirido alguna enfermedad incurable o algo así de grave. Pero a pesar que se hablaba de un humo no tóxico, alguno medios ya explotaban al máximo las mínimas consecuencias de este humo que había invadido el lugar, y hasta han llegado a mostrar casos de personas con mascarillas protectoras en plena calle, hay gente verdaderamente extremista, me parece que no era para tanto, pero algunos entran en pánico por el solo hecho de vivir experiencias nuevas, es decir, por un humo no tóxico (difícilmente es encontrar una personas que en argentina no hay comido un asado, no se le hay quemado una hamburguesa o no hay estado cerca de una quema de lo que sea) salgan por la calle con mascarillas protectoras, me parece que es el extremo de la ridiculés, porque pienso en casos extremos cuando Irak le sacudió armas químicas a Iran, o cuando Irak le sacudía misiles a Israel, o caso menos extremos pero no menos graves, una ciudad China muy conocida por la contaminación de su aire por las industrias de su alrededores en la que el aire es sobrevolado por sustancias tóxicas, casos en los que sí eran y son necesarias máscaras protectoras, y no sólo mascarillas de pintores, sino máscaras especiales, que por un humo de una quema no tóxico algunas personas salgan con mascarillas, salvo el caso que tengan alguna afección respiratoria, es demasiado, parece más un montaje para algunos programas de televisión que otra cosa, pero es lo que se llegó a ver. También se veían aquellas personas, los que llamé los tops, se los solía ver con anteojos, ¿para que no se les vean los ojos un poquito irritados? ¡qué problema! Sobre todo muchas mujeres, que justamente se me ocurre pensar cuando muchas, que no significa que sean las mismas, porque no tengo datos ni hice ni pienso hacer encuesta alguna, pero muchas mujeres que no tiene el mínimo reparo en utilizar un lente de contacto y cambiarse el color de ojos, sí les molestaba que se vean un poco colorados por la irritación entonces escondía esos ojos atrás de anteojos de sol, una cuestión estética, más que nada, y de autoestima personal. El descontento natural de las personas, los comentarios de siempre que se reducen a un vocabulario muy reducido y muy acotado, más que nada quejas y quejas, estamos acostumbrados a quejarnos, casi como yo lo estoy haciendo en lo que escribo. La molestia era lo más natural y esperable, y más aún cuando el problema no se soluciona de un día para otro sino que se demora uno, dos, tres, cuatro, y más días. Luego aparece el discurso del Gobierno, “sectores agrarios” “que no tienen nada que ver con el conflicto con el campo. Y toda la historia conocida, hasta la Presidenta se acercó a la zona de los incendios, no hubo víctimas pero la Presidenta ahí estaba visitando y reconociendo el problema en el mismo lugar de donde partía el fuego, bueno, veamos el lado positivo, en mejor ver estas notas con algo de color el televisión y no ver y lamentar algo como la tragedia que sucedió en San Juan hace mucho años cuando aún yo no había nacido pero que alguna vez leí. Otros que hicieron su aparición, fueron un Ministro y una Secretario. Acusaban a los propietarios de los campos como los máximos responsables de los hechos y yo creo que si no les sostenían la mano, salían ellos mismos a ejercer la justicia contra los culpable de todo el mal. En mi caso, es la primera vez que conozco al Ministro que salió a hablar sobre el tema, no recuerdo haberlo escuchado en otra ocasión, en cambio la Secretaria que habló ya tiene historia, y no la mejor, hasta una Asociación leí que la denunció, porque para algunos los culpables era el mismo Gobierno, o por lo menos algún funcionario. ¿Quién tiene razón? ¿cómo lo sabemos? Sólo se me ocurre pensar si hubiese habido viento y el humo se dispersaba para arriba y ni llegaba a un kilómetro del lugar del incendio. Lo cierto es que algunos propietario fueron denunciado, a uno lo atraparon y otro disparó y se mantenía prófugo. Y ya los medios nuevamente hablando de las escalas penales, y toda la historia que arman a sus queridos lectores, y los muchos años que les van a dar de prisión a los culpables del estrago, porque ya estaban condenados, si bien uno es inocente hasta que un juez declare lo contrario, existe la mala costumbre de condenar a las personas antes de la sentencia judicial, lo importante es imputarle un delito, catalogarlo como delincuente, mostrarlos como tal a la sociedad, tasarle una pena, en lo posible si le podemos meter varias figuras penales mejor, incluso hasta las podemos sumar, y jugar un poco con los resultados y variantes, 3 años por esto más 8 por aquellos, con suerte vas a estar adentro 5 o 6, y ya con eso, conformamos a los espectadores, y todos contentos se van a sus casas, lo bien que funciona la justicia argentina, después nos quejamos, pero eso es otra historia, es mejor armar toda una fantasía que hablar del “sospechoso” o “el posible autor de”. El sector acusado de ser el responsable de las quemas, tímidamente se defendió acusando un “no es época de quema”, no escuché más nada, y era lo más lógico, porque el humo partía de campos que se estaban quemando, alguien los prendió, ¿quien? no sabemos, como es propiedad privada, en principio, parecería que fueron los propietarios, y si bien todo se pone en duda, es difícil creer en una conspiración que haya previsto las condiciones meteorológicas que iban a favorecer los hechos como se sucedieron. También tuve ocasión de leer algunos oportunistas que habían demandado por cifras millonarias al Estado, ¡increíble! Aprovechar ahora que las reservas son altas y hay dinero para repartir, me pregunto si a los particulares demandadores del Estado no se les cruzó un acto de justicia y solidaridad de invitar a demandar al Estado a los 3.000.000 de habitantes de lo Capital, más un par de millones más los alrededores, claro, en ese caso, quizás no alcance todo el dinero, pero avivados no faltan, y parece ser que hubo algunos que se animaron a llevar adelante una demanda contra el Estado. Lo que me causó desagrado, fue ver en la televisión, un programa a la noche, que antes lo miraba muy seguido, pero con el paso del tiempo me empezó a disgustar, y casi no lo miro, esta vez lo miré, y siempre lo mismo, pero cuando trataron el tema, haciéndose los serios, resultó de cuarta, unos jóvenes que se hacen (o quizás están convencidos) o que hacen humor inteligente, se adentraron al foco del incendio, luego de toda una travesía de lancha y a caballo, para llegar a las llamas y mostrar unos pastitos quemándose, entre algunas sonrisas y unos pocos chistes malos, pero recordando a todos los televidentes el haber estado en el lugar de donde partía el fuego, el hecho de hacer esa payasada, genera desagrado a los que recuerdan los bomberos jóvenes sin experiencia que murieron en el sur queriendo apagar un incendio de características similares y la falta de experiencia los hizo quedar atrapados en el fuego por el cambio del viento, y ver a estos pelotudos con su “humor inteligente” a uno le revuelve el estómago.
Concluyo muy brevemente con una sensación como que se exageró un poco, se engrandeció un suceso que no merecía tanta atención, y la pregunta que nace es ¿por qué razón? mejor no pensar mal, y siendo un poco optimista, voy a adjudicar la respuesta a esa pregunta al fenómeno de que haya sido sorpresivo y novedoso por sus peculiares características.
Concluyo muy brevemente con una sensación como que se exageró un poco, se engrandeció un suceso que no merecía tanta atención, y la pregunta que nace es ¿por qué razón? mejor no pensar mal, y siendo un poco optimista, voy a adjudicar la respuesta a esa pregunta al fenómeno de que haya sido sorpresivo y novedoso por sus peculiares características.














