Wednesday, January 25, 2012 12:26:58 AM
Sublime y suave esencia en la luz de la noche. Savia y sangre, corazón de agua y fuego, boreales transparencias, iris prismado de rocío, luz, y opacidad, joya en la hendidura del tiempo, cuerpo, espiritu, incandescencia. Bella dialéctica, sin sintaxis. Bóveda infinita en tu abrazo de universo serpenteante. Deleite de frutillas y arándanos, rugir de tambores en la melena de la selva atenta, repiquetear de alas en la montaña de nácar y terrón de arenas sumergidas, flauta y ventisca de sílice y cuarzo en las laderas antárticas, aroma a pradera indiga y cristal, diamantes el astronómico conteo, flotando en el bambú celeste. Palpa sumisa el alma su fuente, sin simetrías, trasciende la libertad en el caudaloso río de la vida, y en el precioso caos cotidiano maestro, alumbra la magnificencia de un orden santo y completo... que camina silencioso hacia el jardín de la eternidad, siempre viajero.
- P. Rego
Tuesday, January 10, 2012 1:53:23 AM
Extremos de estación, verano que estalla en el sueño sonrojado de sus mejillas. Cruzan avenidas de colores, los rostros sin olvido, en el corazón, y en ese punto señalan el lugar preciso descubierto, puño cerrado se abre y escapan al aire sus colores, dispersan espiralados compases en la cintura, iris desnudo, así, mar de espuma y corolas, y alas, y caracolas, nimbadas en el aire, estrena la mirada de lo nuevo, creación en la mano abierta de la tierra, brillo en el aplauso del cielo.
- P. Rego
Tuesday, January 3, 2012 12:33:24 AM
Resbala el lunes en la noche, se rinde ante el murmullo de un jardin solar de viaje hacia otra tierra. Una ventisca de pétalos reboza en la frente de cielo. Alhaja joven, inmortal y sombreada de vocablos, la vida. Sigiloso suena un perpetuo latir... muerde la rodaja de las horas, nítido resplandor en la exactitud del alma... su mirada.
- P. Rego
Wednesday, December 28, 2011 11:28:55 PM
Siento un vacio, libre, viento de la noche, bronce y estanio entre las reliquias, oro y ámbar, piedras labradas, y palabras del sabio en la voz del humo santo. La caverna ofrece su brazo, el rincón claro, en haz de luz su sed redime, flamas en un elixir agridulce, no huyo mar, en mis entrañas extraño rubor azul, camino por otra eternidad en el inmortal grito de haber bebido el beso de tu faz, destello mi ausencia. Ahondo el alma, un vacio... se llena de silencio, entre los labios, pronunciando mi nombre, el tuyo, verbo.
- P. Rego.