Mi reseña de "La Bella y La Bestia" por el Tec de Monterrey... Le pese a quien le pese...
Wednesday, November 9, 2011 11:09:24 PM

Si hay algo que me caracteriza (y que puede ser un arma de doble filo) es que soy DEMASIADO crítico y honesto con mis opiniones. No soy fácilmente impresionado y la amistad no me implica un compromiso de gusto... Si un amigo me envía un video de su nueva interpretación, si ésta es a mi gusto mala, lo destrozaré con visceral agudeza... En este caso un amigo que participó en esta producción me invitó a ver la obra. He aquí mi reseña e impresiones basadas en la presentación en el Auditorio Luis Elizondo (Monterrey) el día viernes 4 de noviembre de 2011. Sólo recuerden... soy peor que Simon Cowell en American Idol...
LO BUENO
Los números musicales y bailables en grupo. Definitivamente lo mejor de la obra fue la emoción que efectivamente conyevaron a los asistentes en los números en que se involucraba a la mayoría del elenco y reparto en una escena muscial y coreográfica. Aunque la mayoría de los bailarines de reparto estaban visiblemente fuera de sincronía, la suma final de la experiencia amitigó esos errores y te dejaban tarareando la canción y el corazón agitado queriendo subir al escenario y bailar con ellos.
El vestuario y escenografía. Aunque sólo una producción universitaria y copia de la producción de Broadway, los vestuarios y escenarios que se prepararon para la obra son dignos de aplaudirse y ayudaron grandemente a darle ese 'toque' profesional a la obra.
La pirotecnia. Aunque modesta, la pirotecnia usada durante escenas clave en la obra lograron crear el efecto monumental en la audiencia. Se podía sentir el asombro generalizado en las butacas cada vez que una bengala se encendía o Lumière encendía sus manos de vela. Además, eran encendidos en el momento indicado para captar la atención del público y agregar magia a esas escenas fundamentales como las transformaciones de los personajes a su forma humana.
"Ding Dong". Aunque la mayoría de los asistentes conocían al personaje como "Cogsworth", los escritores decidieron darle el nombre nada solemne de onomatopeya de campana. Sin embargo, el actor quien llevó a cabo el papel del reloj regordete y parlante definitivamente fue el mejor expositor de la noche... Desgraciadamente, no fue el que más atención tuvo durante la producción, quedando su buen tino histriónico en una muy buena actuación de reparto.
LO MALO
La Bella. Esta mujer de Bella no tenía más que la pinta... Su actuación, no del todo pobre pero no excelente, dejaba sentir un aura engreída más que de ternura y belleza inconspicua. Además de todo su voz y gracia para los solos musicales no se equipararon al encanto de la versión animada original del mismo personaje.
Lumière. La versión animada de este peculiar personaje era totalmente un estereotipo francés, desde el acento al hablar hasta su forma mujeriega y encantadora de conducirse. La interpretación en esta obra, desgraciadamente, fue todo lo contrario. El personaje más que acento francés parecía hablar como dueño de burlesque pervertido, conducir su actuar de forma totalmente afeminada y terminaba por no convencer como un personaje encantador. Lo único salvable de su personaje fueron las llamaradas que salían de sus manos, cuyo crédito va más al staff de utilería que a su proeza para usarlos.
La música. Honestamente la orquesta se mantuvo un tanto desafinada, sobre todo en los violines... El problema es que la música clave en ciertas escenas tienen su espíritu lidereado por esos instrumentos, lo cual causó que la aparición de la rosa encantada o la 'muerte' de la Bestia pasaran desapercibidas como trascendentales.
Las canciones 'fuera de película'. Sí, esto es una adaptación a teatro. Sí, la obra original es una película animada. Sí, las comparaciones entre ambas deberían evitarse. ¡NO! Las comparaciones son INEVITABLES y es por ello que este punto lo catalogo como 'malo'. Si bien la mayoría de las canciones causaban que la gente tarareara y recordara sus infancias, también se marcó bastante en el ánimo de la audiencia el contar con canciones adaptadas al teatro y que jamás estuvieron presentes en la película original. De haber tenido estas canciones el mismo entusiasmo o al menos el mismo tinte musical que las piezas originales, la diferencia no se hubiera marcado tanto y se hubieran evitado comentarios como 'Mami, esa canción no sale en la película' o 'Esa canción no me gusta, ¿a qué hora cantan "Be Our Guest"?'. Si a esto agregamos que dichas piezas agregadas fueron solos musicales mal interpretados, la experiencia sólo se hizo más incómoda.
LO PÉSIMO
La iluminación. Desde antes que iniciara el intermedio mis acompañantes ya se habían percatado de mi disgusto con el encargado de iluminación, y no era para menos. Luces que se encienden y apagan a media escena y a destiempo, reflectores que llegan tarde a su destino o cuando el personaje crítico ya está a medio diálogo, fondos iluminados cuando deberían oscurecerse en cambios de escenario e iluminación que enciende y apaga dejando entrever que el encargado se ha equivocado de switch... Todo esto y más, restaron bastante mérito a la obra y al trabajo del resto del elenco y del staff. Gracias, encargado de iluminación inepto.
Tramoyistas. Teniendo que cargar con una coordinación de luces bastante pobre, el trabajo de los tramoyistas para no estorbar en escena al momento de cambiar escenarios no fue fácil. Sin embargo, no hay excusa para no intentarlo al menos. Un tache enorme a ese staff que ni preocupado estuvo por aparecer a media escena a mover un taburete o a girar una escalinata.
Efectos de Sonido. Esto es teatro señores... No hay efectos visuales por computadora o dibujos animados que puedan soportar la escena y dramatizarla. Así que cuando hay un castillo con puertas de imponente tamaño que no rechinan al abrirse, no hay el mismo sentimiento de asombro y miedo. Cuando la Bella y la Bestia pelean a muerte contra una jauría de lobos y no hay sonido ni de golpes ni mordidas, no existe la misma emoción y angustia. Cuando Gastón y la Bestia se engarzan en una pelea mano a mano y no hay sonido que acompañe al mal actuado golpe de Gastón o al zarpazo de la Bestia mal conectado, se pierde absolutamente el suspenso y la expectativa.
La Bestia. Y por último, con mención horrorífica y hasta el final de esta reseña, está el actor que interpretó a la Bestia. Ademanes exagerados pero mal atinados, una modulación de voz que no asustaba ni imponía, una presencia en el escenario que ni aún con todo el maquillaje y vestuario logró impresionar o dominar, pero sobre todo, la peor voz para cantar de todo el elenco. Si hubo canciones que más que querer cantarlas me provocaron querer taparme los oídos o mirar mi reloj esperando que pronto terminara, fueron las canciones en que La Bestia cantó solo. Sin más, lo peor de la noche.
La obra, como un todo, logró su cometido: entretener. Son los detalles en los que se notó la falta de profesionalismo y capacidad teatral. Si bien no fue una excelente obra y tuvo muchos defectos, aquellos aciertos, sobre todo en cuanto a números musicales en grupo, bastaron para sopesar los desatinos y lograr que el sabor de boca final fuera más dulce que amargo.


Unregistered user # Thursday, November 10, 2011 3:46:03 AM
Unregistered user # Wednesday, January 11, 2012 9:17:26 PM
Unregistered user # Sunday, January 15, 2012 10:23:06 PM