¿Quién puede dudar que se perdió el rumbo? Por Aksel Alvarez
Tuesday, 24. June 2008, 04:37:51
La primera noticia del día en la radio es que nuestra flamante Miss Venezuela se prepara para desfilar en alguno de los tantos desfiles temáticos del Miss Universo, eso no sorprende, lo que sí sorprende es que la edición de este año se llevará a cabo en Vietnam! Creo que el Che estaría devastado si conociese la noticia, sobretodo por aquella consigna de uno, dos, tres y tantos Vietnams.
Pero es que con el pasar del día me fui dando cuenta de que la consigna ha sido tomada por la derecha, igual que la imagen del Che para destrozar la lucha revolucionaria. Para montarnos la trampa de siempre: una falsa imagen que seguir, que a lo único que nos lleva es al abismo.
Ocupado en pensar sobre el asunto decidí comprar el periódico, uno “izquierdoso” (al menos con visos de ser ecuánime) y el otro abiertamente de derechas.
Me sorprendí con las noticias que ahí encontré. Por un lado está la noticia del siglo: Chávez pacta con la empresa privada, es decir, con la burguesía nacional (que no es lo mismo que decir nacionalista); eso para la derecha es una muestra de que se toma el “buen” camino, pero “quién sabe si dará buenos resultados, eso depende de que el señor ese siga los consejos de nosotros los que sabemos.” Mientras para los de izquierda y de quienes se dicen de izquierda la cosa no se puede calificar: “nos parece una locura aliarse con la oligarquía, pero entendemos que haya que hacerlo, por razones económicas”. Al parecer no se deciden si adular o ser fieles a sus pensamientos de izquierda por más básicos o elementales que sean.
Para colmo nos encontramos con declaraciones de Alí Rodríguez Araque que dice que hay que frenar la inflación sin que por ello los pobres pasen más trabajo. Ya casi vemos las mediadas en el cuello de los pobres, sólo salvados por el populismo burocrático que va a seguir dándole migajas al Pueblo de lo que en verdad le pertenece, porque “Venezuela ahora es de todos”, en particular de los que tienen dinero.
Más adelante ¿o atrás? En el periódico nos conseguimos al viejo Müller Rojas, que ha pasado de ser un factor revolucionario en el gobierno a ser un agrio defensor del status quo. Ahora resulta que “los verdaderos chavistas son los psuvistas” ¡De cajón! Quienes se mantienen fieles a ese partido son quienes apuestan a consolidarlo como un MVR versión 2.00, pues al parecer como que no se da cuenta de que ser “chavista” no implica ser revolucionario, casi se podría decir que los “chavistas” son los aduladores por conveniencia de un personaje, que intentan apartar al Pueblo del poder político y, consecuentemente, de la posibilidad de llevar a cabo un proceso revolucionario.
Para colmo, recuerdo las palabras de Chávez hace unos días diciendo que la “guerra de guerrillas está pasada de moda” y recuerdo la carta que Celia Hart escribió en la ocasión, creo que lo que sucede actualmente es que no queremos darnos cuenta de que el rumbo político de este gobierno se alejó, no se está alejando, sino que ya marcha camino, en el mejor de los casos, hacia una democracia social desarrollista con rasgos nacionalistas.
Supongo que más de uno a esta altura dirá o pensará que estoy loco, que soy un escuálido enclosetado y que me dedico a infiltrar a la revolución. Poco más da, no me importa. He visto demasiado de cerca al alto gobierno como para creer que lo que estamos viviendo sea una revolución impulsada desde el gobierno. El único y verdadero poder revolucionario reside en la masa, en el Pueblo, pero que permanece callado y manso por el bozal de arepa y la cobardía de los “dirigentes”, pero que llegado el momento de pagar las consecuencias de las trampas y suciedades de la burguesía, como siempre sucede, se levantará y hará correr la sangre de más de uno, en ese exorcismo que son las revueltas populares, pero que al carecer de una dirección y una estructura sólo diezman al Pueblo y lo dejan aún más débil y sometido a los designios de los buitres del poder.
Creo que es debe de quienes nos consideramos revolucionarios denunciar en este momento lo que ocurre, no por buscar redención a futuro, comprar indulgencia con escapulario ajeno, ser viles oportunistas; sino que debemos asumir nuestra responsabilidad hasta las últimas consecuencias. Hemos trabajado para que este proceso se consolide en el poder, sin embargo, no hemos podido o sabido aprovechar los espacios que hemos ocupado para lograr articular con otros sectores, grupos y camaradas revolucionarios para promover cambios reales en las estructuras; sin embargo es cierto que cada vez que se impulsaban cambios de este tipo la consecuencia era ser llamado indisciplinado y repudiado por el establishment del poder local o nacional, según correspondiere.
Hoy día se dicen mentiras tan grandes como que la cogestión de las empresas entre gobierno y obreros es un modelo fracasado, que por eso hay que impulsar Fabrica Adentro III, una alianza “natural” entre patrón y Estado, eso sí es un fracaso, es mantener el estado de las cosas, seguir fortaleciendo el modelo capitalista, para que la explotación del hombre por el hombre continúe.
Podría extenderme mucho más sobre el asunto, pero creo que cada quien desde su espacio podrá enumerar casos concretos de esta clase de contradicciones entre la “intensión revolucionaria” mediática del gobierno y sus métodos concretos y reales.
Sin embargo lo que me impulsa a escribir este artículo es la indignación que me hierve la sangre, ver como estamos perdiendo la oportunidad por la que asesinaron muchos, simplemente por haberla soñado o por hablar de ella, hoy día la tenemos entre las manos y se nos escapa como la arena fina.
Es así que se me vino el recuerdo de tres ejemplos a la mente, quizás se pueda discutir mucho sobre sus planteamientos, sobre lo pertinente de sus métodos, inclusive podríamos cuestionar sus personalidades, pero todos esos asuntos que nos distraen de lo verdaderamente importante: la vocación revolucionaria.
Los ejemplos de los que hablo son Allende, Fabricio Ojeda y el Che, no se trata de afinidad de ideas ni de nada de eso, cosa que podría ser. Se trata de admiración por la voluntad y el coraje de estos personajes, que fueron capaces de llevar hasta las últimas consecuencias su obstinación por lograr un cambio.
El mundo está lleno de cobardes que hablan de lo que deberían hacer los demás, creo que deberíamos asumir que somos nosotros quienes debemos pararnos ante los demás y ofrecer el primer gesto. Tal vez nos derribe una bala asesina, quizás no consigamos el éxito profesional que soñamos, tal vez no podamos irnos a la cama tibia con la persona que amamos, pero carajo! Al menos habremos intentado hacer algo honestamente revolucionario.
Mientras esperamos que “las condiciones estén dadas”, que llegue la próxima sesión de la escuela de cuadros, o que lleguemos a las siguientes elecciones “a ver si logramos meter al camarada en la asamblea legislativa” y cosas fútiles propias del sistema burgués, que no son sino un engaño para alejarnos del poder de verdad, mientras la gente muere de hambre, son asesinados los que se atreven a levantar la voz, la lluvia se lleva la casa de la anciana o esta es desalojada porque la pensión no le da para pagar la casa.
Creo que es deber de nosotros como revolucionarios preguntarnos ¿estamos haciendo algo por verdaderamente cambiar las cosas? O ¿es que estamos demasiado acostumbrados a las suaves comodidades de la vida pequeño burguesa?
Quizás alguien diga que se trata de indignación producto del ímpetu de la juventud, pero caramba señores, hacer la revolución supone intentar cambiar las cosas, no resignarse a actuar bajo las reglas de los poderosos, que solo sirven para atarnos.
Quizás debiéramos abandonar todo lo que tenemos y lanzarnos a la lucha, pero siempre nos perseguirá el fantasma de la desconfianza en la traición de quienes nos acompañan. Mientras no logremos salvar ese escollo seguiremos oprimidos por este maldito sistema capitalista y procesos como el venezolano estarán condenados a derivar en el colaboracionismo de clases, tal y como estamos viendo.
La pregunta es ¿quién le pone el cascabel al gato?
Lo que Vietnam es hoy, al menos en parte, es un advenimiento cínico para una sociedad que tuvo el coraje de expulsar a 3 potencias imperialistas (Francia, Japón, EE.UU), al costo de hectolitros de sangre, millones muertes y áun más mutilaciones físicas y traumas emocionales, familiares y sociales, además de una proporción semejante de hectareas de tierra tropical desertificadas y contaminadas, sin mencionar muchas otras perdidas materiales...
Ante la tremenda gesta de los vietnamitas no puedo pensar sino que después de tremendo traumatismo que absorbió a varias de sus generaciones, pues perdieron el rumbo, perdieron lo que les identificaba como pueblo unido alrededor de un solo ideal. No consigo mejor explicación.
O que entonces Ho Chi Min, así como el Che o Lenin fueron individuos que sobresalieron de la masa y la dirigieron, mas no lograron cambiarla en la dirección anhelada. O que entonces no hubo masa crítica que quisiera o supiera como en el fondo cambiar su razón de existir; o que el yugo imperialista, embutido en las culturas colonizadas, nunca cesó de motivar el accionar rutinario; o una combinación de las anteriores...
Aunque muy posmo y pop, todo esto me recuerda la críticas y observaciones que hace el personaje "V" a sus conciudadanos en la película "V for Vendetta".
Vietnam hoy es más capitalista de lo que jamás lo fué. Idem para Russia (Moscú es la ciudad más cara del mundo por tercera vez consecutiva según Mercer: http://www.mercer.com/costoflivingpr , y como reportado según la BBC: http://news.bbc.co.uk/2/hi/business/7522544.stm ) y que para China, cuya ambición anti-comunista de ser LA potencia mundial, en los términos que manejan los sospechosos habituales, es más que elocuente por sí misma.
En el caso de Venezuela, no consigo prueba fehaciente de que la mentalidad de la sociedad se haya desviado del rumbo capitalista en el que ya ha estado... bueno, que en realidad siempre ha estado en nosotros, desde antes del principio. Somos capitalistas en el corazón de nuestra cultura. ¿Qué venezolano no quiere vivir el American Dream, o parte de él?, tener su casa en un ambiente soñado, o un apartamente decente, carro, LA pantalla plana, cable, super computadora, wifi, el home-theater, etc... Esto, ANTES de tener justicia y equidad, fenómeno evidenciado por el comportamiento de la mayoria (por no decir que todos) de los componentes de la élite política del país y de cualquier arribista que allí se consagra, sin distinción de color o bandera.
El que no quiera vivir con el combo que propone el sistema no le queda sino ser hermitaño. Lamentablemente no existen medias tintas, sino poses. No conozco al primero con la voluntad real de no seguirle el juego al sistema. La otra alternatia es ser una excepción y vivir según su proclama, como el Che. Tampoco conozco a otro. No somos sino mancitos pseudo-consumistas conformistas, obnubilados por nuestra propia cobardía, ignorancia y disociación.
EPILOGO:
Intentos y voluntad de cambiar las cosas han sobrado. El punto es que la voluntad no la tenga un lider, sino una masa crítica dentro de una sociedad. Creo que históricamente eso es lo que no se ha logrado mantener (véanse las evoluciones de las revoluciones francesa, rusa, china... y el reformismo venezolano).
El capitalismo no se ha ido sino acentuado en el tercer mundo. Lo que nos distingue ahora no es que seamos "subdesarrollados", o "no alineados", o "en vías de desarrollo", sino que estamos consumidos por el consumismo, por usar un eufemismo. Consumidos por nuestro individualismo y negación a cualquier tipo de trascendencia.
Es en el tercer mundo es que se vive el capitalismo sin careta, sin protección social, sin el ejercicio de las leyes, en olvido de los DD.HH., expuestos a la plena explotación consensuada por las élites en sus distintos estratos, en nombre del "progreso"; como no sucede, al menos en el mismo inhumano grado, ni en EE.UU ni en Europa occidental. Revelador artículo sobre la perversa mecánica de este "progreso", titulado "Manufacturing: The Burden of Good Intentions": http://www.time.com/time/magazine/article/0,9171,1813511,00.html Insisto, a pesar de estar en el Time Magazine.
La subconciencia de sentir que ya este mundo se está yendo por el escusado, así como la impotencia de no saber que hacer al respecto, nos hace tirar la toalla. Esto a su vez es un consuelo y un auto-engaño. Supongo por eso ya no existe el entusiamo revolucionario de los 60. Somos un mundo cínico y pesimista, inconciente e irresponsable. Todos queremos nuestro pedacito de A.D. (American Dream - caramba!, que coincidencia!), y sabemos que no habrá torta para todos.
Siguiendo la onda "popsmo", cito a Jim Morrison en lo podría ser el manifiesto de la mentalidad individualista imperante: "I don't know what's gonna happen, man, but I wanna have my kicks before the whole shithouse goes up in flames".
Somos todos responsables, unos más que otros, pero ninguno libre de complicidad.
By cxsm, # 10. August 2008, 07:41:43