Skip navigation.

October 2009

( Monthly archive )

La realidad, MI realidad, Su realidad.

La realidad:

¿Qué es? No lo sé, sé que hay muchas definiciones que esiste una entrada en Wikipedia y que mi diccionario enciclopédico dice: "Lo que existe y se desarrolla, independientemente de la conciencia. Se distingue no solo de lo aparente y lo imaginario, sino también de lo que es solamente lógico o concebido, y de lo posible o probable."

MI realidad:

Como ya lo he dicho en algun comentario, mi realidad es mi aquí y mi ahora. Mi realidad esta incluso dentro de mi conciencia, mi realidad no es solo lo que estoy haciendo, no son solo las teclas que presiono en la computadora... Mi realidad es más que eso... Mi realidad también es la manera extraña como me siento, lo que estoy pensando mientras escribo, mis esperanzas y mis sueños.

Y no tengo que preocuparme por definirla, porque es mía. No tengo que buscar su definición en el internet o en la enciclopedia. No. Porque es mía, porque nadie más puede verla completamente (es más creo q ni yo misma) Es mi realidad, mía, mía, solo mía.

Aunque muero por compartirla y porque deje de ser tan "solo mía"

Su realidad:

Las 06.00 am, mientras esperas el autobús la ves. Baja de una combi y abre un costal, se acerca hacia uno de los contenedores de basura de tu condominio, abre una bolsa y empieza a sacar cosas y meterlas en su costal. Una recicladora... pero, te preguntas, ¿A quién le importa? Por lo menos a ti no, tu acabas de salir de la ducha y no tocarias nada sucio por nada del mundo, menos ahora que te has hecho la manicura.

Las 7.00 am. por fin llegas a la uni, solo unos metros te separan de tu precioso campus, de tus amigas, de tu mundo. Por supuesto ni se te pasa por la cabeza el detenerte a mirar a los dos niñitos que procuran vender unos periódicos esparcidos en el suelo. Y te preguntas: ¿A quién le importa?. A ti no. Ni hablar. ¿Por qué inclinarías tu vanidosa cerviz para ver la necesidad ajena? Y menos ahora que estas estrenado tus botas de piel, taco 9. Estas más alta a más distancia del suelo en el que los niños velan esperando la caridad de alguien...tal vez la tuya.

Así pasas tu día, contandole a tus amigas que te fuiste de shopping el finde y que saliste a una fiesta super chic. ¿A quién le importan esas personas que viste en la mañana? Apenas si las recuerdas.

Bueno pues, acabas tus clases y sales sonriente, envuelta en tu abrigo importado para protegerte del frío. Al frente del campus los ves: Una señora y su bebé, aparentemente venidos de provincia extendiendo n sombrero para que los transeúntes les hechen unas monedas. Pasa por su lado, ignorándolos completamente. ¿A quién le importa? Es más a tu parecer no tienen derecho de estar ahí, dan "mala imagen" Con su ropa sucia y gastada ofenden a tus botas de taco 9, tu minifalda de cuero y tu abrigo importado.

Subes al autobús de nuevo, pagas el pasaje y te colocas los audífonos para no tener que soportar esa música del populacho. La música fluye dentro de ti ¿Por qué levantarías la vista para mirar a la niña que ha subido al vehículo a vender frunas para sobrevivir? Eso no va contigo ¿A quién le importa? Ni a ti, ni a tu mp4 de 4 gigas. A tí no te importa. A tí nunca te importa.

Y es más, si lees este texto navegando por la red dirás:
"¿A quién le importa? Osea, varias personas viven de la basura que nosotros botamos, y muchos niños trabajan en lugar de ir a estudiar, y hay un montón de gente necesitada."
Es algo que tú, tu ropa nueva, tu tecnología y tu actitud chic no van a cambiar... son tantos que tú no vas a poder cambiarlo pero... NI SIQUIERA INTENTAS CAMBIARLO.

No te ofendas niña "chic" solo: CAMBIA TU ACTITUD.

Diálogos, monólogos y silencios...

Feriado largo... vacaciones para mi y tortura para otros.
Al menos para ella.
Ella es una chica alta de cabello castaño oscuro con lindos rizos. Ojos oscuros, que podrían ser vivaces, si ella quisiera, pero no quiere. Al menos el miércoles no quería.
La escuche mientras esperaba a una de mis compañeras que había ido a devolver un libro a la biblioteca. Ella estaba hablando con otra chica y no pude evitar oír su conversación.
- Mira, te lo digo porque me preocupas, no puedes aislarte así. No te obsesiones. Yo me obsesione con el arte y los deportes y luego caí, toque fondo. Y créeme linda, eso es muy feo.
- Gracias por tu preocupación, pero creo que quiero tocar fondo, así al menos podré escalar- dijo ella.
- Pero no dejes que eso te aísle, no te quedes sin amigos.
- Mis obsesiones me gustan más que los amigos.

Y no pude oír más porque se alejaron por el pasillo. Pero igual eso me hizo pensar y ahora me motiva a escribir.

Para siempre...

8 de octubre. Un feriado más. Un día pésimo y aburrido, al menos, para ella.
El resto de lo chicos del club estaban divirtiéndose en la tarde deportiva, jugando, charlando y pasándola bien. Ella no, pero esa era su elección. No había querido ir, había preferido quedarse en casa comiendo arroz con huevo y matando el tiempo con libros repetidos. Ni siquiera le provocaba conectarse en el msn, eso ya no era importante desde que la persona a quien más quería encontrar se había marchado. Suspiró. Luigi estaba lejos desde hace más de un mes y desde su partida no había tenido noticias suyas. Otro suspiro. Miró el reloj de pared: 3.38 pm. Quizás hubiera algo bueno que ver en la tv, solo tenía que hallar el control remoto. Perdió un minuto entero buscándolo y cuando al fin lo encontró... La melodía del llanero solitario la interrumpió. Quién rayos llama al fijo?
Raro, ya nadie llama al fijo, y menos en feriado.
De todos modos, dio un brinco y descolgó el auricular mientras se sentaba en el borde del sillón.
- Aló- la voz del otro lado le resulto extrañamente familiar, aunque bastante lejana. La confundió con la voz de un tío.
- Aló ¿Quién habla?
- No me reconoces- tal vez fuera su imaginación, pero aquella voz sonaba triste.
- Eh, no.
- Soy Luigi.
Su poco equilibrio colapsó y cayó de espaldas en el sofá.
- Luigi, hola. ¿Cómo estás? ¿Dónde estás? ¿Cuándo vuelves?- se detuvo. No podía soltarle de una todas sus preguntas.
Él respondió cada pregunta y también la interrogó. Charlaron como antes, así que puso el teléfono en altavoz y cerró los ojos para imaginar que lo tenía al frente. Fueron diez minutos maravillosos hasta que él dijo:
- Tengo que cortar, pero antes quiero decirte una cosa.
- ¿Qué?
- No, nada.
- Dime qué cosa.
- ...- Silencio. Y de pronto un estallido de voz:- Te extraño muchísimo.
- Te quiero.
- Gracias- y antes de colgar- Es un gusto oír tu voz.

***

Y aún lo es. Aún me gusta oír tu voz por el teléfono. Por eso es que te llamo desde el trabajo con cualquier excusa tonta, porque quiero oír tu voz. Por eso Azul, porque yo, porque aún, yo aún... TE QUIERO.
October 2009
S M T W T F S
September 2009November 2009
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31