Wednesday, 21. October 2009, 21:51:26
sociedad
La realidad:
¿Qué es? No lo sé, sé que hay muchas definiciones que esiste una entrada en Wikipedia y que mi diccionario enciclopédico dice: "Lo que existe y se desarrolla, independientemente de la conciencia. Se distingue no solo de lo aparente y lo imaginario, sino también de lo que es solamente lógico o concebido, y de lo posible o probable."
MI realidad:
Como ya lo he dicho en algun comentario, mi realidad es mi aquí y mi ahora. Mi realidad esta incluso dentro de mi conciencia, mi realidad no es solo lo que estoy haciendo, no son solo las teclas que presiono en la computadora... Mi realidad es más que eso... Mi realidad también es la manera extraña como me siento, lo que estoy pensando mientras escribo, mis esperanzas y mis sueños.
Y no tengo que preocuparme por definirla, porque es mía. No tengo que buscar su definición en el internet o en la enciclopedia. No. Porque es mía, porque nadie más puede verla completamente (es más creo q ni yo misma) Es mi realidad, mía, mía, solo mía.
Aunque muero por compartirla y porque deje de ser tan "solo mía"
Su realidad:
Las 06.00 am, mientras esperas el autobús la ves. Baja de una combi y abre un costal, se acerca hacia uno de los contenedores de basura de tu condominio, abre una bolsa y empieza a sacar cosas y meterlas en su costal. Una recicladora... pero, te preguntas, ¿A quién le importa? Por lo menos a ti no, tu acabas de salir de la ducha y no tocarias nada sucio por nada del mundo, menos ahora que te has hecho la manicura.
Las 7.00 am. por fin llegas a la uni, solo unos metros te separan de tu precioso campus, de tus amigas, de tu mundo. Por supuesto ni se te pasa por la cabeza el detenerte a mirar a los dos niñitos que procuran vender unos periódicos esparcidos en el suelo. Y te preguntas: ¿A quién le importa?. A ti no. Ni hablar. ¿Por qué inclinarías tu vanidosa cerviz para ver la necesidad ajena? Y menos ahora que estas estrenado tus botas de piel, taco 9. Estas más alta a más distancia del suelo en el que los niños velan esperando la caridad de alguien...tal vez la tuya.
Así pasas tu día, contandole a tus amigas que te fuiste de shopping el finde y que saliste a una fiesta super chic. ¿A quién le importan esas personas que viste en la mañana? Apenas si las recuerdas.
Bueno pues, acabas tus clases y sales sonriente, envuelta en tu abrigo importado para protegerte del frío. Al frente del campus los ves: Una señora y su bebé, aparentemente venidos de provincia extendiendo n sombrero para que los transeúntes les hechen unas monedas. Pasa por su lado, ignorándolos completamente. ¿A quién le importa? Es más a tu parecer no tienen derecho de estar ahí, dan "mala imagen" Con su ropa sucia y gastada ofenden a tus botas de taco 9, tu minifalda de cuero y tu abrigo importado.
Subes al autobús de nuevo, pagas el pasaje y te colocas los audífonos para no tener que soportar esa música del populacho. La música fluye dentro de ti ¿Por qué levantarías la vista para mirar a la niña que ha subido al vehículo a vender frunas para sobrevivir? Eso no va contigo ¿A quién le importa? Ni a ti, ni a tu mp4 de 4 gigas. A tí no te importa. A tí nunca te importa.
Y es más, si lees este texto navegando por la red dirás:
"¿A quién le importa? Osea, varias personas viven de la basura que nosotros botamos, y muchos niños trabajan en lugar de ir a estudiar, y hay un montón de gente necesitada."
Es algo que tú, tu ropa nueva, tu tecnología y tu actitud chic no van a cambiar... son tantos que tú no vas a poder cambiarlo pero... NI SIQUIERA INTENTAS CAMBIARLO.
No te ofendas niña "chic" solo: CAMBIA TU ACTITUD.
Saturday, 10. October 2009, 19:05:31
AzuL
Feriado largo... vacaciones para mi y tortura para otros.
Al menos para ella.
Ella es una chica alta de cabello castaño oscuro con lindos rizos. Ojos oscuros, que podrían ser vivaces, si ella quisiera, pero no quiere. Al menos el miércoles no quería.
La escuche mientras esperaba a una de mis compañeras que había ido a devolver un libro a la biblioteca. Ella estaba hablando con otra chica y no pude evitar oír su conversación.
- Mira, te lo digo porque me preocupas, no puedes aislarte así. No te obsesiones. Yo me obsesione con el arte y los deportes y luego caí, toque fondo. Y créeme linda, eso es muy feo.
- Gracias por tu preocupación, pero creo que quiero tocar fondo, así al menos podré escalar- dijo ella.
- Pero no dejes que eso te aísle, no te quedes sin amigos.
- Mis obsesiones me gustan más que los amigos.
Y no pude oír más porque se alejaron por el pasillo. Pero igual eso me hizo pensar y ahora me motiva a escribir.
Para siempre...
8 de octubre. Un feriado más. Un día pésimo y aburrido, al menos, para ella.
El resto de lo chicos del club estaban divirtiéndose en la tarde deportiva, jugando, charlando y pasándola bien. Ella no, pero esa era su elección. No había querido ir, había preferido quedarse en casa comiendo arroz con huevo y matando el tiempo con libros repetidos. Ni siquiera le provocaba conectarse en el msn, eso ya no era importante desde que la persona a quien más quería encontrar se había marchado. Suspiró. Luigi estaba lejos desde hace más de un mes y desde su partida no había tenido noticias suyas. Otro suspiro. Miró el reloj de pared: 3.38 pm. Quizás hubiera algo bueno que ver en la tv, solo tenía que hallar el control remoto. Perdió un minuto entero buscándolo y cuando al fin lo encontró... La melodía del llanero solitario la interrumpió. Quién rayos llama al fijo?
Raro, ya nadie llama al fijo, y menos en feriado.
De todos modos, dio un brinco y descolgó el auricular mientras se sentaba en el borde del sillón.
- Aló- la voz del otro lado le resulto extrañamente familiar, aunque bastante lejana. La confundió con la voz de un tío.
- Aló ¿Quién habla?
- No me reconoces- tal vez fuera su imaginación, pero aquella voz sonaba triste.
- Eh, no.
- Soy Luigi.
Su poco equilibrio colapsó y cayó de espaldas en el sofá.
- Luigi, hola. ¿Cómo estás? ¿Dónde estás? ¿Cuándo vuelves?- se detuvo. No podía soltarle de una todas sus preguntas.
Él respondió cada pregunta y también la interrogó. Charlaron como antes, así que puso el teléfono en altavoz y cerró los ojos para imaginar que lo tenía al frente. Fueron diez minutos maravillosos hasta que él dijo:
- Tengo que cortar, pero antes quiero decirte una cosa.
- ¿Qué?
- No, nada.
- Dime qué cosa.
- ...- Silencio. Y de pronto un estallido de voz:- Te extraño muchísimo.
- Te quiero.
- Gracias- y antes de colgar- Es un gusto oír tu voz.
***
Y aún lo es. Aún me gusta oír tu voz por el teléfono. Por eso es que te llamo desde el trabajo con cualquier excusa tonta, porque quiero oír tu voz. Por eso Azul, porque yo, porque aún, yo aún... TE QUIERO.

Wednesday, 2. September 2009, 22:56:01
He leído los comentarios pasados y solo atine a decir gracias.
Que más decir?
Hoy es mi cumpleaños y a la vez es un día cualquiera, ¿que es lo que lo hace diferente? ¿La fecha? ¿Los acontecimientos? No lo sé... Por alguna razón me siento nostalgica, algo perdida en esta realidad. Escuchando a Alex Ubago y Sin Bandera... deslizandome entre sueños y recuerdos de un psado que no vueleve y un futuro que no será. Destramando historias perfectas mientras escucho que "la vida es una rueda que nunca frena" Tratando de borrar los ultimos años para que si algun día me encuentro frente a mi niña interior me pueda reconocer.
Ultimamente he pensado mucho en esa niña... la que se sentía en la gloria los fines de semana cuando sus padres la llevaban a los juegos mecánicos del centro comercial, cuando comia pizza y helados de crema. Esa niña, yo, la que tenía más muñecas de las que podía disfrutar; pero que no tenía amig@s, que nunca los tuvo, que no pudo tenerlos. ¿Qué diría ella si me viera ahora? 17 años, que ya no va con sus padres a los juegos mecanicos, que tiene la familia "perfecta" de la que es siempre la oveja negra. A la que le borraron la sonrisa de tanto repintarsela... Más alta, más delgada, algo más rebelde. Que ya no tiene muñecas en su habitación, aunque aún tiene un montón de libros. Que pudiendo tener amigos mantiene una prudencial distancia de la humanidad por su estupido instinto de autoprotección. La que recibe más segundas oportunidades de las que merece. Yo... ¿que diría yo de mí?
No lo sé, tal vez solo lloraría en silencio esbozando mi sonrisa trilce...
"nosotros los de entonces ya no somos los mismos"
Thursday, 30. July 2009, 03:00:40
Este día ha sido gris, brumoso y nublado, como todos los 29 de Julio de estos ultimos 3 años... Yo también me siento gris, brumosa y nublada... No sé porque. Podría ser la fecha,el clima, las circunstancias, cualquier cosa, pero estoy así.
Voy...
pasando mis días,
matando mis horas.
Películas.
Libros.
Música.
Salidas.
Todo.
Nada.
Cualquier cosa.
Algo...
que me distraiga.
Que me haga olvidar
aquello que ya no recuerdo.
Voy a dejar este posteo inconcluso, porque una nueva distracción me llama... hacer canchita con mi mamá.
Prometo escribir mañana, prometo. Promesas... son palabras. "Las palabras que se quedan, las palabras que se escapan... son solo eso: palabras"
Tuesday, 14. July 2009, 00:49:53
Una vez más aquí, frente a la pantalla. Una vez más con ideas,con palabras, con cosas que contar. Es que hoy pasó de nuevo.
Una vez más caminé en una calle concurrida, en shock, perdida, en las nubes. Una vez más me absorbió la masa, me envolvió el gris del cielo. Una vez más me empequeñecí, me volví insignificante, de nuevo. Una vez más hice lo que me pareció correcto, lo que fue mejor, pero que dolía. Una vez más tuve que excusarme pensando que es lo mejor, que es bueno que esto pasara, aunque duele. Una vez más me disculpe por lo que hice, por lo que soy, por lo que hago, por como soy. Y, de nuevo, me sentí cobarde. Sentí que, a pesar de haber postergado todo para sentirme preparada no lo estaba, ni lo estaría nunca.
Y una vez más me hice la promesa de no llorar, de ser valiente, de no dejarme derrumbar; y una vez más, fallé. Y una vez más miré alrededor con la esperanza de poder animarme, de no ver la catástrofe que sucedía. Y de nuevo no resultó, otra vez tuve que cubrirme los ojos para borrar los recuerdos y cubrir las lágrimas. Y de nuevo quise volver el tiempo para no tener que soportar ese momento. Y otra vez, no pude. Y una vez más me deshice por dentro y quise aferrarme a lo más cercano, pero no, porque solo causaría daño. Y una vez más me alejé de aquel lugar, cargada de recuerdos, de vacío y de dolor. Y lo incluí en la lista de sitios adonde hay que volver, para sufrir de nuevo lo ya sufrido. Y una vez más, al salir, empecé a hacer planes tontos, planes que a la larga tarde o temprano fallan.
Otra vez, una más. Caminé sin rumbo para encontrar que no había un rumbo al cual llegar. Y una vez más llegué a casa, busque distractores para el dolor y la agonía que sé que tarde o temprano me alcanzarán. Y una vez más me senté frente a la pc y contra la costumbre puse las canciones de "BaD MuSiK" para evitar el dolor. Y aquí estoy, una vez más, escribiendo sin sentido ni razón. Creyendo que a alguien va a importarle que hoy, una vez más, me vacunaron.
Sí. Y una vez más dije que sería la última vez...
Monday, 15. June 2009, 23:09:35
AzuL
Las primeras lluvias han llegado, sabes que me encanta la lluvia, tanto como el sol. Los gustos no se olvidan, el amor tampoco. Es por eso que te escribo, porque quiero que sepas que la memoria de lo nuestro nunca se perdió, estaba allí todo el tiempo, se me revelaba en sueños y yo la intuía hasta que hace poco encontré la llave, abrí el cajón y leí. El archivo de la memoria, la daga de los recuerdos, todo estaba ahí; incluida nuestra historia. Lo sé todo; he recordado más allá de los escritos y el mosaico está completo al fin. ¡Te quiero tanto! ¡Siempre te he querido! Con memoria o sin ella, desde que te vi en el hospital, al despertar supe que existía algo llamado amor.
Han pasado meses desde entonces, meses de distancia e indiferencia, de "aquí no pasó nada" aunque ambos sabemos que es mentira. Quiero decirte muchas cosas, pero no se cómo o por donde empezar. Lo peor es que no puedo definir el principio, así que comienzo con el final.
El sábado, tras la reunión del club, mientras yo hablaba con Lucía, Steven se me acercó. Ahí ya sabía la verdad, así que no pude evitar notar tu reacción. Te molestó. ¿Es idea mía o acaso estás celoso de Steven? Ay. ¿Cómo se te ocurre que yo podría dejar de quererte y reemplazarte por él? ¿También has perdido la memoria? ¿No recuerdas todo lo que pasamos juntos, las locuras que hice por verte, aunque sea un ratito, tan solo de lejitos? ¿Olvidaste las llamadas de media noche y los mensajes de texto? No puede ser. Tengo muchos chats en mi archivo de la pc (en el cajón estaba la contraseña) donde nos decimos cuanto nos queremos. Recuerdo todo, incluidos tus consuelos (en mi primera crisis de llanto y en las infinitas siguientes) los chistes, las risas, las caricias, las charlas, cada palabra, tus cuidados. Todo.
Que ironía, ahora es la amnésica quien recuerda todo y sin embargo tú me has olvidado. ¿Por qué, Luigi?
***
¿Por qué, Azul?
Siento que el universo a conspirado contra nosotros, princesa. El cumpleaños de Arleen (admito que ese fue mi error) La playa (con Tania metiendose siempre) y Steven. ¿Por qué cada vez que vamos a unirnos algo nos separa? En ese accidente me di cuenta de muchas cosas; la primera, que no puedo vivir sin tí. Suena ridículo y cursi, pero es así, el pensar que quedarias vegetal, que no despertarias, eso me aniquiló. Nunca imaginaras la desesperación de verte ahí postrada sin saber que sucedería mañana. La segunda, no puedo resignarme a perderte. Aunque nadie sabía si podías oirme fui fielmente, día a día para estar contigo. A diario, antes del trabajo y si podía también después, te llevaba una margarita, te tomaba de la mano y charlaba contigo en ausencia de tus respuestas. Y por último, pero no menos importante, descubrí que si despertabas me dejaria de juegos y tonterias y te diría de una vez por todas que lo nuestro es algo definitivo para mi. Por eso la mañana que despertaste me fui de la clínica al trabajo y no hice más que pensar como confesarte mis sentimientos. Aquella noche iba a pedirte que fueras mi novia, pero cuando llegué, Steven estaba ahí. Me lo presentaste. Recuerdo que dijiste: "Luigi (¿Cómo supiste mi nombre?), él es Steven, mi novio" Y desde ahí nos apartó.
El sábado, después del club, cuando él te llamó tan sonriente y tú le respondiste "Espera un momento Steven, por favor, solo un segundito" La risa en tu voz, nunca me hablaste así. Tu mirada era tan distinta de cuando me mirabas a mi. Eras otra, eras su Azul.
Esta lloviendo mientras te escribo. Siempre te gusto la lluvia, decias que eran lágrimas del cielo por deseos no cumplidos ¿Recuerdas? Mi niña. Quisiera que recordaras todo lo que pasamos juntos, entonces entenderias que el amor no se olvida.
/////***/////
Dos jovencitos se escribian cartas. Afuera la lluvia caía incesante con gotas finisimas, translúcidas brillantes, como polvo de estrellas bañando la tierra.
Thursday, 21. May 2009, 23:13:37
ocio
Pensamientos...
no dejo de pensar, pensando se me ocurrió una idea: anotar algunas de las cosas que pasan por mi mente. Lapicero, papel reciclado y pensamientos. Aquí un extracto de esa combinación que hice:
"Escribo ¿Por qué? ¿Para qué? Porque es mi mejor forma de expresión, mi manera de ser escuchada en el silencio, porque el papel lo aguanta todo , y me da toda libertad.No es terapia, no. Tiene más sentido tiene un propósito; para salir, dejar fluir las palabras, los pensamientos, complejos, tumultosos, fugaces. Esas ideas inspiradoras que se me escapan mientras voy por la calle, que vuelan, huyen y se esconden escurridizas en mi antipático subconciente. Escribiendo las capturo y luego puedo compartirlas o reservarmelas, lo que yo prefiera. Este texto, por ejemplo, creo que lo compartiré con quien quiera leerlo, porque es llano... no tiene nada entre lineas. Nada, salvo un agónico y dispar espacio vacío, blanco, como el papel, como el lienzo sobre el que pinto estas palabras."
Mamá dice que es poético...
Y aqui va otro inspirado en la frase de Lou Andrea Salomé :
<<El mundo no te regalará nada, créeme.
Si quieres tener una vida, róbala.>>
"Necesitaba escribir, tanto como leer... robo vidas para crear nuevas, las mujeres solas, las misteriosas, las raras, las elegantes, a todas ellas las robe. Para mí. Y *quien soy* se lo regalé a Azul, para que ella tenga su final feliz, el que yo rechazo, el que no me importa."
Ya no busco cuentos de hadas... La frase la saque de un libro "Nuestra Señora de la Soledad" de Marcela Serrano. He estado leyendo sus libros. Me gustaron ese y "Para que no me olvides" Así estoy, a full de tareas de la uni. Metida hasta el coco en la iglesia. Reparando mi <3 y arreglando las cosas con mi familia. ¿Mucho, verdad? La respuesta es la q tengo ultimamente:
pintando mi alma con palabras en el lienzo de la vida
Monday, 4. May 2009, 23:30:48
AzuL
¿Cómo podía Azul querer a ese tipo? ¿Acaso él había estado con ella cuando había estado mal? ¿La había visto llorar? ¿La había hecho reír? ¿Había hablado con ella por teléfono hasta las 3 de la mañana? ¿Le había confiado sus secretos y debilidades? ¿Había sufrido por ella? ¿La había acompañado a su casa cuando estaba lejos? No, por supuesto que no... Él nunca había formado parte de su vida, no tenía derecho alguno a entrometerse ahora. Pero, se había entrometido, arruinandolo todo, robandole a la personita que más quería n la Tierra y eso no tenía perdón. Además... ella... ¿Es que no se daba cuenta de lo poco que valía ese tipo? Claro estaba engañada, pero aún así, debió darse cuenta de que no lo amaba ¿O tal vez sí?
***
Amable. No podía describirlo de otra manera... tierno, dulce, servicial, atento, paciente, caballeroso, un dechado de virtudes. Sí, Steven era una maravilla. Le tenía mucha paciencia con respecto a lo de su memoria, es más no había insistido en que lo tratara como a un novio si no se sentía segura de sus sentimientos. No había intentado besarla o abrazarla, se limitaba a tomarla de la mano con mucha delicadeza de vez en cuando. La llevaba a todos los lugares que pudieran hacerla recordar su pasado y le permitía plantear sus propias expectativas para el futuro. Por supuesto seguía siendo un completo desconocido para ella, pero cada día se comprendían más y mejor.
Al lado Steven tenía la oportunidad de recuperar su historia y de comenzar de nuevo. Era muy bueno tener un apoyo así, alguien que se preocupara por ella, que estuviera pendiente siempre, que la cuidara. Además bastaba verlo para saber que la quería, y bastante, desde su mirada de respeto y amor cauteloso hasta su franca sonrisa. Su delicadeza al tratarla, como a una pieza de cristal, como a una flor. Tal vez no sabía sus colores, flores, postres o música favoritos; pero ¿eso que importaba? Todo se lograría con el tiempo y con Steven Azul sentía que tenía toda la libertad y el tiempo necesarios.
No podía ignorar que el corazón se le aceleraba cada vez que veía a Luigi, el hermano de Lucía, pero aquel chico, con su cortés indiferencia, resultaba demasiado extraño. Tanto así que ella terminó por convencerse que había formado parte de su vida anterior como un amor imposible o un sueño distante, no sabía. Aún desconocía mucho de su pasado, ya que los recuerdos que estaba recuperando pertenecían por lo general a la infancia. Además, estaba convencida de que las confidencias y secretos de su adolescencia estaban guargados en cierto cajón del escritorio, cuya llave todavía no encontraba.
Mientras tanto seguía viviendo a lo increible, dsfrutando del amor que Steven le daba sin exigir nada a cambio. Redescubriendose cada día. Teniendo una segunda oportunidad de vivir cada mañana.
Thursday, 23. April 2009, 03:07:58
AzuL
Había ido a verla a diario, por lo menos media hora antes del trabajo. Cada día le llevaba una margarita, aunque no estuviera conciente eran sus flores favoritas y le gustaria verlas al despertar. La pregunta era ¿Cuando despertaría? Segun los médicos no se registraba actividad cerebral, eso era medio bueno y medio malo, significaba que sus neuronas no estaban muriendo, pero abría la posibilidad de que no despertara. Este planteamieno lo hacía desdichado. La belleza congelada de Azul, sin moretones o cicatrices (las tres semanas transcurridas habían restaurado su belleza original), era dulce; no obstante podía transformarse en algo tétrico si se consideraba como un sueño eterno. Por eso Luigi prefería tomarlo como algo temporal, pensar que pronto despertaría, tan encantadora como siempre.
Aquella mañana fue lo mismo, fue a verla y le dejo una margarita en el jarrón al lado de la cama, después comenzó a hablarle, a contarle un montón de cosas... La tomo de la mano como todos los días, teniendo cuidado de no rozar la vía que tenía puesta y continuo con su plática hasta que sintió algo nuevo. Una ligera presión, un débil movimiento de la manito que sostenía. También hubieron cambios en las facciones, Azul esbozó una suave sonrisa y bostezó antes de abrir los soñolientos ojos café. ¿Qué hacer?
Presionó el botoncito colorado que estaba al lado de la cama para llamar a una enfermera, mientras contemplaba extasiado como Azul movía con delicadeza la cabeza, tenía los ojos entreabiertos pero parecía ida. Acudió el médico y al ver a la paciente empezó a dar órdenes, la primera iba dirigida a Luigi: "Salga" Él como buen muchacho obedeció dejando con suavidad la mano de Azul sobre la cama.
Pasaron 20 minutos, era hora de ir al trabajo. La puerta se abrió y el doctor procedió a darle el prónostico:
- Su amiga ha despertado.-Luigi trató de acercarse a la puerta de la habitación,pero el galeno lo detuvo- la inconciencia la ha dejado muy débil y se ha quedado dormida, por favor dejela descansar.
***
Muchas personas venían a verla, aparte del muchacho al que había visto al despertar vinieron dos jovencitas, parecían muy alegres de verla despierta, pero ¿Quiénes eran? Algo dentro de ella le decía que las quería mucho, podía sentir la amistad, y tal vez recordar los nombres. Ellas eran Fiorella y Lucía, esos nombres estaban flotando en su cabeza, pero no recordaba que lazo las unía, hasta que ellas le aclararon que eran su prima y su mejor amiga respectivamente. Quizo preguntarles por la identidad del joven que había visto en la mañana pero no se atrevió, además si no se equivocaba él debía ser Luigi; lo sospechaba ya que ese nombre y el rostro del muchacho estaban grbados en su mente, quien fuera seguramente era alguien muy especial en su vida, ella sentía algo muy profundo al pensar en él, algo más que amistad.
Más tarde vino otro tipo, al instantesupo que no le caía bien, el solo verlo la fastidio.
-Hola Azul ¿Como estas?- dijo el tipo.
-Bien. Ehhh...¿Quién eres?
-¿No me recuerdas? Soy Steven.
- Ah - aquel nombre no significaba nada para ella.
- Te traje estas rosas, las pondré aquí-se acercó al jarrón de la mesilla para quitar la margarita y poner sus flores.
- Alto, no quites esa flor, dejala donde esta - esa margarita le recordaba al muchacho de la mañana, Luigi, si sus sospechas eran correctas.
- BUeno, entonces las pondré en este otro florero.
-Sí.
- Y dime, ¿es verdad que no recuerdas nada?
- Solo algunas cosas.
- ¿Y a mí?- pregunto Steven.
- La verdad no.
- Entonces debería decirte que soy tu novio.
Monday, 6. April 2009, 23:55:55
AzuL
La noche estaba iluminada por la luna, pero no se veian estrellas en el firmamento. Ella lloraba en silencio, las lágrimas acariciaban sus mejillas con ternura infinita. ¿Por qué estaba sola? ¿Cuál era su gran error? No era capaz de comprender... era aún demasiado joven para poder entender algo de este misterio llamado amistad. Pero, antes había tenido amigos, amistad, amor, ella lo tuvo y podía probarlo. Abrió el cajón de su vida. Allí estaba, el archivo de la memoria y dentro una cajita que contenia lo que estaba buscando, la daga de sus recuerdos. La extrajo de su estuche y deslizó las yemas de los dedos por la hoja, era extremadamente peligrosa, un puñal de doble filo. Por un lado la plata de la que estaba hecha era producto de todo el amor y la ternura que pudo conocer en la vida, pero por otra parte, había sido acrisolada con dolor, y se había pulido con lágrimas. No podía herir su cuerpo, era escencia así que solo dañaba su alma... ¿Era posible que su alma quedara aún más malherida?
Guardó la daga y fue a acostarse para tratar de aliviar un poco su dolor con el sueño. El paliativo resultó hasta que sonó el despertador. Tenía que ir a una entrevista de trabajo, así que bajó, desayuno, se despidió de Fiorella y se marchó. Subió al autobús y se sentó en la segunda fila, al lado de la ventana. Le dio una hojeada a su curriculo, mientras el bus se detenía frente a un semáforo de la avenida comercial. La luz cambió y el vehículo avanzó. Azul cerró la carpeta del curriculo y dirigió su mirada a la ventana. Vio a un camión acercarse a toda velocidad hacía el bus, iba a impactar justo en su ventana, el pánico se apodero de ella durante solo un segundo, luego sintió el impacto. Un dolor fortísimo la recorrió de pies a cabeza un dolor tan insoportable que la hizo perder la conciencia y solo le dio tiempo a pensar una palabra: Luigi.
***
Estaba esperando el primer embarque de la mañana, el jefe lo había mandado a esperar fuera, lo que con el calor era una suerte. Fue cuando el móvil sonó y por algún motivo tuvo un presentimiento nefasto, esa llamada no podía ser nada buena. Era un número desconocido, un celular, así que presiono el botón de contestar.
- Aló ¿Luigi? ¿Hermano de Lucía?- era una muchacha la que hablaba y a decir verdad sonaba aterrada.
- Sí, ¿Qué sucede? ¿Está bien Lucía?
- Ella me dijo que tú podías ayudarnos, necesitamos que alguien mayor de edad firme los documentos de la clínica de mi prima- explicó la chica, aunque para Luigi fue díficil de entender debido a la velocidad con la que hablaba.
- ¿Tu prima? ¿Quién habla?- era hora de conocer la identidad de su interlocutora.
- Soy Fiorella, la prima de Azul.- La conocía ella también había estado en la salida de la playa.
- ¿Qué tiene Azul? ¿En que clínica está? ¿Qué sucedió? ¿Se desmayó?
- El carro se chocó y ella esta muy mal, en coma. Esta en la clínica del aire.
- Voy para allá.
Entró a hablar con el jefe le explicó la situación tan de prisa como pudo y salió. Abordó el primer taxi que pasó. No podía ser, Azul, su preciosa Azul estaba en una clínica. Fiore había dicho muy mal ¿Que tan mal? Bajo a toda velocidad y entró a la clínica como un bólido, ahí lo esperaban Fiorella y Lucía.
- Tengo un fax de mis tíos donde te confieren los privilegios de un apoderado, para que te encargues de los detalles médicos de Azul, a mi aún me faltan tres meses para cumplir los 18 y solo pueden hacer esto los mayores de edad- explicó Fiorella apenas verlo.
- Necesitamos que firmes aquí, para que te den el pronostico, no nos lo quieren decir.- Le indicó Lucía.
- Bien- tomó el lapicero que le extendía su hermana y firmó- vamos a buscar al médico, quiero ver a Azul.
Los tres recorrieron el pasillo hasta llegar a la habitación de Azul, el médico estaba saliendo con una enfermera y al ver el documento que le mostraron se acercó a Luigi.
- Necesito platicar un momento con usted jovencito.
- Claro. - El médico lo apartó de las chicas, quienes entraron a ver a Azul.
- Verá, la condición de su amiga es muy delicada. Según tenemos entendido el impacto le afectó directamente y produjo una conmoción cerebral bastante profunda. Además de varias contusiones y fracturas, claro está. Sin embargo lo más preocupante es el coma profundo en el que la señorita se encuentra, parece estar casi al borde de una muerte cerebral. Necesitamos saber si ella padece de algun problema neurológico preexistente para efectuar un mejor diagnostico.
- Ella se desmaya a veces, por el estres.- Explicó Luigi con un hilo de voz.
- Bueno- Prosiguió el médico- creo que usted preferiría ir a ver a su amiga. Pase.
La enfermera hizo salir de la habitación a Lucía y Fiorella que lanzaron una mirada ansiosa a Luigi, él ignoró sus preguntas y entró. Estaba postrada en la cama, tan pálida como unca la había visto. Tenía un moreton bastante grande en la frente. Su hombro derecho estaba descubierto y dejaba ver una hilera de puntos rodeados de más moretones. A pesar del ambiente fro y triste del hospital Luigi no pudo dejar de pensar que Azul se veía hermosa. A un paso de la muerte cerbral, su niña preciosa a punto de volverse un vegetal, sus ojos café corrían el riesgo de no abrirse nunca más. Su aliento provenía de un respirador, de una mascarilla, el aire artificial llenaba sus pulmones. Tenía varias agujas clavadad en el cuerpo. Luigi pensó que era mejor que ella no hubiera visto esto, le tenía pánico a las agujas. Recordó su expresión cuando se asustaba, su encantadora forma de escandalizarse. Ahora su gesto era impasible, y la unica muestra de vida era dada por los pitidos pausados de una máquina que marcaba sus latidos.
Aquella noche Luigi también estuvo contemplando su propia daga de los recuerdos y descubrio algo, la mitad de la hoja, el lado tierno y dulce tenia una escencia grabada: AzuL.
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