Skip navigation.

La daga de mis recuerdos

La noche estaba iluminada por la luna, pero no se veian estrellas en el firmamento. Ella lloraba en silencio, las lágrimas acariciaban sus mejillas con ternura infinita. ¿Por qué estaba sola? ¿Cuál era su gran error? No era capaz de comprender... era aún demasiado joven para poder entender algo de este misterio llamado amistad. Pero, antes había tenido amigos, amistad, amor, ella lo tuvo y podía probarlo. Abrió el cajón de su vida. Allí estaba, el archivo de la memoria y dentro una cajita que contenia lo que estaba buscando, la daga de sus recuerdos. La extrajo de su estuche y deslizó las yemas de los dedos por la hoja, era extremadamente peligrosa, un puñal de doble filo. Por un lado la plata de la que estaba hecha era producto de todo el amor y la ternura que pudo conocer en la vida, pero por otra parte, había sido acrisolada con dolor, y se había pulido con lágrimas. No podía herir su cuerpo, era escencia así que solo dañaba su alma... ¿Era posible que su alma quedara aún más malherida?

Guardó la daga y fue a acostarse para tratar de aliviar un poco su dolor con el sueño. El paliativo resultó hasta que sonó el despertador. Tenía que ir a una entrevista de trabajo, así que bajó, desayuno, se despidió de Fiorella y se marchó. Subió al autobús y se sentó en la segunda fila, al lado de la ventana. Le dio una hojeada a su curriculo, mientras el bus se detenía frente a un semáforo de la avenida comercial. La luz cambió y el vehículo avanzó. Azul cerró la carpeta del curriculo y dirigió su mirada a la ventana. Vio a un camión acercarse a toda velocidad hacía el bus, iba a impactar justo en su ventana, el pánico se apodero de ella durante solo un segundo, luego sintió el impacto. Un dolor fortísimo la recorrió de pies a cabeza un dolor tan insoportable que la hizo perder la conciencia y solo le dio tiempo a pensar una palabra: Luigi.
***
Estaba esperando el primer embarque de la mañana, el jefe lo había mandado a esperar fuera, lo que con el calor era una suerte. Fue cuando el móvil sonó y por algún motivo tuvo un presentimiento nefasto, esa llamada no podía ser nada buena. Era un número desconocido, un celular, así que presiono el botón de contestar.
- Aló ¿Luigi? ¿Hermano de Lucía?- era una muchacha la que hablaba y a decir verdad sonaba aterrada.
- Sí, ¿Qué sucede? ¿Está bien Lucía?
- Ella me dijo que tú podías ayudarnos, necesitamos que alguien mayor de edad firme los documentos de la clínica de mi prima- explicó la chica, aunque para Luigi fue díficil de entender debido a la velocidad con la que hablaba.
- ¿Tu prima? ¿Quién habla?- era hora de conocer la identidad de su interlocutora.
- Soy Fiorella, la prima de Azul.- La conocía ella también había estado en la salida de la playa.
- ¿Qué tiene Azul? ¿En que clínica está? ¿Qué sucedió? ¿Se desmayó?
- El carro se chocó y ella esta muy mal, en coma. Esta en la clínica del aire.
- Voy para allá.

Entró a hablar con el jefe le explicó la situación tan de prisa como pudo y salió. Abordó el primer taxi que pasó. No podía ser, Azul, su preciosa Azul estaba en una clínica. Fiore había dicho muy mal ¿Que tan mal? Bajo a toda velocidad y entró a la clínica como un bólido, ahí lo esperaban Fiorella y Lucía.
- Tengo un fax de mis tíos donde te confieren los privilegios de un apoderado, para que te encargues de los detalles médicos de Azul, a mi aún me faltan tres meses para cumplir los 18 y solo pueden hacer esto los mayores de edad- explicó Fiorella apenas verlo.
- Necesitamos que firmes aquí, para que te den el pronostico, no nos lo quieren decir.- Le indicó Lucía.
- Bien- tomó el lapicero que le extendía su hermana y firmó- vamos a buscar al médico, quiero ver a Azul.

Los tres recorrieron el pasillo hasta llegar a la habitación de Azul, el médico estaba saliendo con una enfermera y al ver el documento que le mostraron se acercó a Luigi.

- Necesito platicar un momento con usted jovencito.
- Claro. - El médico lo apartó de las chicas, quienes entraron a ver a Azul.
- Verá, la condición de su amiga es muy delicada. Según tenemos entendido el impacto le afectó directamente y produjo una conmoción cerebral bastante profunda. Además de varias contusiones y fracturas, claro está. Sin embargo lo más preocupante es el coma profundo en el que la señorita se encuentra, parece estar casi al borde de una muerte cerebral. Necesitamos saber si ella padece de algun problema neurológico preexistente para efectuar un mejor diagnostico.
- Ella se desmaya a veces, por el estres.- Explicó Luigi con un hilo de voz.
- Bueno- Prosiguió el médico- creo que usted preferiría ir a ver a su amiga. Pase.

La enfermera hizo salir de la habitación a Lucía y Fiorella que lanzaron una mirada ansiosa a Luigi, él ignoró sus preguntas y entró. Estaba postrada en la cama, tan pálida como unca la había visto. Tenía un moreton bastante grande en la frente. Su hombro derecho estaba descubierto y dejaba ver una hilera de puntos rodeados de más moretones. A pesar del ambiente fro y triste del hospital Luigi no pudo dejar de pensar que Azul se veía hermosa. A un paso de la muerte cerbral, su niña preciosa a punto de volverse un vegetal, sus ojos café corrían el riesgo de no abrirse nunca más. Su aliento provenía de un respirador, de una mascarilla, el aire artificial llenaba sus pulmones. Tenía varias agujas clavadad en el cuerpo. Luigi pensó que era mejor que ella no hubiera visto esto, le tenía pánico a las agujas. Recordó su expresión cuando se asustaba, su encantadora forma de escandalizarse. Ahora su gesto era impasible, y la unica muestra de vida era dada por los pitidos pausados de una máquina que marcaba sus latidos.

Aquella noche Luigi también estuvo contemplando su propia daga de los recuerdos y descubrio algo, la mitad de la hoja, el lado tierno y dulce tenia una escencia grabada: AzuL.

RutinaDespierta...

Comments

FIFINELEB 8. April 2009, 06:31

Me encantó leer este texto lleno de sensibilidad. Ojalá la pobrecita volviera a la plena vida. Saludos,Alin.

Mauricio Touzet 8. April 2009, 21:45

Alita! :smile:
Me encantó!
Realmente si! me super gustó... habrá terminado aca la historia?...
Besos!

ALiN 8. April 2009, 21:49

Hola me alegra que les haya gustado...

La sensibilidad es algo importante en la vida, en cierto modo es lo que nos humaniza, evita que seamos solo marionetas de las circunstancias ya que nos motiva a tomar decisiones que pueden darle un giró a las cosas.

Creo que la historia nunca terminara incluso si perdiera a uno de sus personajes. Además en esta historia los puntos finales no existen... solo los puntos suspensivos, así que esto es solo una parada en el camino...

Me alegra que me hayan visitado, ultimamente mi blog ha estado vacío y solitario...

Mauricio Touzet 9. April 2009, 00:46

Yo paso bastante seguido... siempre hay cosas interesantes! ^^

ALiN 9. April 2009, 15:47

hmmmm...

pasas pero no comentas...

FIFINELEB 10. April 2009, 19:10


Easter

Patritzya 11. April 2009, 01:10

Impresionante relato.

Me encantó la metáfora de la daga, los recuerdos.

Sigue con la historia!

:D Abrazos de luz, y sombras.

ALiN 11. April 2009, 14:22

GRacias Fif... felices pascuas a ti también.

Patt: La metáfora surgió de imprevisto mientras caminaba por las calles de mi ciudad... así es como suelen aparecer mis ideas de la nada. Lo de la daga fue porque me parece que no hay nada más dulce y peligroso que los recuerdos, sobre todo aquellos que alimentan vanas esperanzas.

Abrazotes!

Patritzya 11. April 2009, 18:47

:smile:

Puede ser, una daga puede ser útil, pero también si no tenemos cuidado nos puede herir. Lo importante es no clavarla en nuestro cuerpo... sino dejarla cerca, para abrir nuevas cartas que nos llegan... o cortar un trozo de pastel! P:

Saludos medios locos, y a lo gato... ñauuuuuuuuuu...

ALiN 12. April 2009, 19:01

Todo es util...
Esta daga no puede dañar el cuerpo, solo el alma... le da punzaditas, con cuidado claro está, para asegurarse de que aún queda algo de vida que aún no nos hemos insensibilizado del todo.

Abrazo gatuno!

Patritzya 14. April 2009, 00:54

:cat: prrrrrrrr... ñauuuu...

:lol:

ALiN 14. April 2009, 01:59

:smile: GRacias x levantarme el animo!!!!!!!

Capitán Morgan 14. April 2009, 11:08

Me ha encantado el relato, de acuerdo con Patricia. Daga que en el alma penetra hiriendola sin razón. Cuando me preguntan si prefiero el dolor del alma al dolor de la carne, muchas veces no sé que contestar.

Saludos gatunos. Miauuuuuuuuu!!! :cat:

Patritzya 14. April 2009, 16:58

...Ya el primer golpe, /ya el duro hierro que me raja el pecho,/ el íntimo cuchillo en la garganta.
(Jorge Luis Borges, Poema Conjetural)

Tal vez Borges se refiera a la muerte en sí, pero un puñal, puede herirnos, y más cuando el recuerdo se hace presente mediante un hecho o la persona rememorada está frente a nosotros, y es presente.
Lo único que podemos hacer es usar el escudo de la alegría, del reencuentro en dulces instancias, y dejar la torpeza de las manos del alma, para tomar la daga, mirarla, y decir: que bonita qué es, y que bueno que pudo serme ùtil para abrir una carta dentro de mi corazón un dia suavemente, y poder leerme a mi mismo... y dejar tatuada una mariposa.

Solo cavilando...

:D

Abrazotes!

FIFINELEB 14. April 2009, 21:38

La máquina de cortar el pan no sería más práctica y suave que un puñal? Saludos.

ALiN 14. April 2009, 23:55

Yo creo que elegiria el dolor fisico, son heridas que se curan con analgesicos, que se cubren con venditas y que muchas veces no dejan huella.

Patt: Un escudo sería buena idea, aunque a veces el escudo pesa tanto que no podemos soportarlo.

Fif: Aqui no tenemos máquinas de cortar pan, nunca he visto una.

How to use Quote function:

  1. Select some text
  2. Click on the Quote link

Write a comment

Comment
(BBcode and HTML is turned off for anonymous user comments.)

If you can't read the words, press the small reload icon.


Smilies

December 2009
S M T W T F S
November 2009January 2010
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31