19 de Sep, 2005: Falsa idea de Transmutación = Falsa Piedra Filosofal.
By Luis S.Guillén. Thursday, 17. November 2005, 22:57:48
Aún no he tenido ocasión de ofrecer mi concepto de Transmutación, basado en la propia etimología de la palabra y en su fonética... y tampoco ahora es el momento apropiado. Ahora voy a comentar uno de los escenarios teóricos de la transmutación a partir de los árabes hasta casi la actualidad.
De la Filosofía natural se desprende una certeza científica: el cambio de un metal en otro es posible... en realidad, es posible cambiar una cosa en otra bien distinta, incluso en su contraria. La cuestión era: ¿cómo hay que proceder?
Aquí se habrían varias posibilidades, en realidad, se habrían tantas posibilidades como la imaginación sea capaz de recrear. Una era la de las aleaciones. Así, por ejemplo, teníamos que el cobre, por ejemplo, era un metal muy blando, dúctil y maleable... al igual que sucedía con el estaño. Sin embargo, al unir (matrimonio), al alear cobre (Venus) y estaño (Júpiter) obteníamos otro metal (hijo) que era muy superior, increíblemente más duro y resistente que sus "padres": el bronce. Así, haciendo analogía de este proceso, unos imaginaron que el oro se podría fabricar si se daba con la aleación correcta, los metales adecuados en su adecuada proporción... no es difícil imaginar que así nació el latón (Aristóteles relata que en el país de los mesinoquios, en la costa sudoriental del mar Negro, aparece un metal que se puede fundir juntamente con el cobre, siguiendo un procedimiento mantenido en secreto. Evidentemente, el metal secreto es cinc y la aleación que Aristóteles describe como «brillante e inalterable como el oro, del que no se distingue en el color, sino sólo en el olor», es latón.) Esta vía, llamada de las aleaciones, pese a su evidente error, pues es imposible fabricar un metal a partir de la aleación de otros distintos, aún es seguida hoy día por algunos y está en la base de lo que llaman "vía seca" que, personalmente, yo llamaría mejor vía muerta... pues el fuego, y esto no sólo lo decían los Autores verdaderos, también lo dice la física actual y yo mismo lo he experimentado; el fuego de "carbonero" SIEMPRE, y de forma inevitable, destruye el "ánima" del metal, que queda inerte y sin virtud: "muerto". En el caso del hierro puro, esta "muerte" definitiva se produce cuando se superan los 750 - 780ºC. Y ahora que recuerdo, una anécdota al hilo de lo que decía Aristóteles: si la costa del Mar Negro era también la meta de los Argonautas del mito troyano... ¿Perseguían éstos un tesoro de latón? ¿Es posible que se llegara a la coacción, a la traición, al robo, al asesinato y a la venganza sangrienta por un montón de latón?...
Había más posibilidades de enfrentar el problema técnico de la transmutación, que quizás aborde en un futuro mensaje, pero la que más se impuso hasta hoy entre los que no comprenden el proceso físico y están perdidos en la química es una mezcla de la técnica de los tintoreros (la piedra filosofal será llamada Tintura) y de los vidrieros (la piedra filosofal será llamada Gema preciosa, Rubí). Como no tengo tiempo de explayarme como he hecho anteriormente con el tema de las aleaciones, relataré brevísimamente el proceso de coloración (¿acaso el cambio de color, se nos dice, no implica ya un cambio de naturaleza?) del vidrio, proceso mediante el cual los vidrieros egipcios "fabricaban" gemas preciosas: esmeraldas (vidrio verde), lapislázulis (vidrio azul), alabastros (vidrio blanquecino)... rubís (vidrio rojo). Elaborar, para ellos, rubís gracias a su arte era así (grosso modo):
Se fundía el vidrio y se esperaba a que alcanzara un calor uniforme toda la masa amén de una fluidez más allá de la viscosidad. Entonces, el Sacerdote "vidriero" "proyectaba" sobre el ardiente líquido algo casi invisible, unos "polvos mágicos" a ojos del profano: ¡¿Cómo era posible que toda aquella masa de límpido y transparente cristal se hubiese convertido en un maravilloso rubi?! La pizca de polvo que se había "proyectado" sobre el vidrio fundido era una pizca de polvo de oro finísimo... Gerardin se pregunta: «¿El vidrio que resulta de esta coloración, todavía es vidrio o ya es rubí? Este tipo de reflexión probablemente se sitúa en los orígenes de la alquimia, algunos siglos antes de nuestra era.»
Si, en el relato anterior, sustituimos convenientemente los "protagonistas", estaremos ante un típico relato de transmutación... y si no, aquí la prueba:
Se funde el metal (vidrio) hasta que todo él está fluido. Entonces, el Adepto "proyecta" sobre el metal un "grano" de piedra filosofal (el oro de los vidrieros, bueno, "nuestro oro" diría el alquimista) y, oh maravilla, tan pequeña cantidad convierte en oro más fino que el natural todo el metal...
La pregunta es: ¿oro tan fino y natural como el rubí de nuestro artesano vidriero? La reflexión es vuestra.
Por mi parte decir que ya he dado a entender en otros mensajes de qué va, realmente, la transmutación, si bien abordaré su definición en un futuro próximo. Mi intención en este mensaje es, realmente, invitar al lector a reflexionar para discernir, en según qué textos, lo verdadero de lo falso (imaginado y/o especulado)... las teorías más acertadas (pocas en la literatura alquímica) de las más radicalmente equivocadas (legión)...



sotopin48 # 10. July 2006, 04:52
Si bien es cierto que la alquimia a prodigado muchos conocimientos a la ciencia moderna, lo real y concreto es que la linea vertebral de dicha enseñanza permanece muda y silente a todo aquel que se aproxima sin poseer oro en su alma, Fulcanelli, Canseliet y otros fueron humildes estudiantes, que buscaban en oro en el interior de sus templos y no en la magnificiencia de una catedral