Los Planetas (y sus dignidades)
By Ουρανία. Sunday, 18. February 2007, 23:25:19
2. m. Astr. Cada uno de los siete astros que, según el sistema de Ptolomeo, se creía que giraban alrededor de la Tierra, es decir, la Luna, Mercurio, Venus, el Sol, Marte, Júpiter y Saturno.
Real Academia Española
From Wikipedia:
Planets in astrology
Classical Planets
Artículo de Mario Paltrinieri - Elena Rader (1981):
Nuestro sistema solar está constituído por el Sol, nueve planetas que giran alrededor de él (Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón) y la Luna, satélite de la Tierra. Además de estos nueve planetas el sistema solar está constituido por otros cuerpos celestes: los cometas, los meteoritos, los satélites de los grandes planetas, los asteroides, y se ha sugerido la hipótesis de la existencia de otros dos planetas muy distantes, más allá de Plutón, todavía sin descubrir.
Astrológicamente se denominan planetas al Sol, Luna, Mercurio, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Tanto para éstos como para los signos zodiacales se han hecho varias subdivisiones que reduciremos a dos grupos:
Grupo de los Elementos:
Fuego: Sol, Marte y Plutón.
Tierra: Mercurio, Saturno y Urano.
Aire: Venus y Júpiter.
Agua: Luna y Neptuno.
Grupo de los Géneros:
Masculinos: Sol, Marte, Júpiter y Plutón.
Femeninos: Luna, Venus y Neptuno.
Neutros: Mercurio, Urano y Saturno.
La distinta velocidad con que cada planeta recorre la banda zodiacal en el aparente movimiento anual determina sus distintas posiciones en los signos. El Sol, en el transcurso de las estaciones, cumple en un año el recorrido completo de 360º; la Luna recorre 4680º (igual a trece órbitas); Mercurio, 1490º; Venus, 585º; Marte, 191º; Júpiter, 30º; Saturno, 12º; Urano, 4º; Neptuno, 2º; Plutón, 1º. Retomaremos este argumento relativo a las velocidades medias cuando hablemos de las distancias en grados entre planeta y planeta, distancias denominadas "aspectos".
Antes de pasar al análisis detallado de las características de los planetas es necesario hacer algunas apreciaciones fundamentales. Si no ha sido trazada la carta individual con todos los elementos que la componen, no es posible ninguna anticipación, y la costumbre habitual de preguntar a una persona a qué signo pertenece, para atribuírle (seguidamente) -según la respuesta- determinadas características psicológicas, puede ser un juego divertido pero es arbitrario y carente de fundamentos. El grado del Zodíaco ocupado por el Sol en el momento del nacimiento no basta por sí solo para calificar astrológicamente a un individuo. De hecho, para que una persona pueda ser definida como decididamente influida por un único signo (cosa muy rara), sería necesario que este signo fuera ocupado además de por el Sol por todos o casi todos los planetas y además debería ser el signo que asciende en el cielo hacia oriente en el momento de nacimiento (denominado ASC, como hemos visto anteriormente). Añadimos que es totalmente absurdo tratar de definir afinidades o disonancias entre dos personas sólo en base a la ocupación del Sol, sin efectuar un meticuloso análisis de todos los elementos de ambas cartas de nacimiento. Para terminar, hay que tener en cuenta la no existencia de signos favorables o desfavorables, sino simplemente signos diferentes entre sí.
Dignidades Planetarias:
Las características de los planetas y sus influencias son interpretadas según las posiciones que éstos ocupan en los signos y están ligadas a la naturaleza específica de los mismos. Al confrontar la naturaleza de los planetas con la de los signos, se observan concordancias y disonancias que la astrología ha denominado "dignidades planetarias". Esto significa que, cuando los planetas ocupan signos con los que están en armonía, sus influencias se acrecientan positivamente; por el contrario, cuando ocupan signos de naturaleza distinta o contraria a la propia, sus influencias disminuyen o se vician. Por lo tanto, al planeta colocado en el signo más afín a sus atributos se le denomina "señor" o "regente" del signo; es decir, que gobierna el signo y está "domiciliado"; mientras que, si se encuentra en el signo diametralmente opuesto, se dice que está en "exilio" y, en este caso, su fuerza estará en disonancia y atenuada. Además del Domicilio y del Exilio hay otros signos en los cuales las cualidades de los planetas aumentan considerablemente en fuerza y armonizan con las del signo hospitante en una comunión ideal. Se dice entonces que estos planetas están "exaltados". El signo diametralmente opuesto a aquel en que el planeta está exaltado se convierte en el de su "caída". En estas condiciones, las influencias del planeta están reducidas y modificadas incluso negativamente. [El origen de esta clasificación es muy antiguo. Mientras que el Domicilio y el Exilio no han sufrido modificaciones posteriores, la Exaltación y la Caída son todavía objeto de discusión. Lisa Morpurgo ha elaborado un esquema de exaltaciones y caídas que ha sido y es todavía argumento de discusión, y al cual se atienen los autores de este texto. André Barbault, por el contrario, no lo acepta y considera el tradicional más adecuado.]
Tabla que simboliza la condición de los planetas. Las exaltaciones y las caídas han sido indicadas, según la Tradición, con el símbolo del signo zodiacal en un cuerpo más pequeño. Las letras N y D significan "nocturno" y "diurno", refiriéndose a los domicilios de los planetas en los signos:

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Mientras el Sol y la Luna tienen un solo domicilio en Leo y en Cáncer respectivamente, los demás planetas tienen dos, uno diurno y otro nocturno. Esta posición es particularmente importante para la interpretación. En el domicilio nocturno la influencia de los planetas se manifiesta sobre la personalidad y el comportamiento, mientras que en el domicilio diurno se manifiesta sobre la vida práctica.
Naturalmente los planetas pueden encontrarse también en signos distintos a los de sus domicilios, exilios, exaltación y caída. En este caso son llamados peregrinos y sus influencias están mezcladas con la de los signos hospitantes sin ninguna relevancia especial.
Esquema sinóptico del domicilio, la exaltación, el exilio y la caída de los planetas en los signos respectivos, con las analogías entre signos, casas y estaciones (P-primavera, E-Verano, A-otoño, I-invierno):

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Recepción mutua: Se dice que dos planetas están en "recepción mutua" cuando ocupan signos gobernados recíprocamente. Ejemplo: si Júpiter está en Aries (tradicionalmente gobernado por Marte) y Marte en Piscis (tradicionalmente gobernado por Júpiter) los dos planetas están en recepción mutua y se refuerzan uno a otro en beneficio del sujeto, aumentando los eventuales efectos positivos o reduciendo los negativos.
Planetas retrógrados: El movimiento aparente de los planetas alrededor de la Tierra produce a veces la sensación de que recorren un trecho de la órbita en sentido inverso. En este caso los planetas se llaman "retrógrados" o "en retroceso". En las efemérides detalladas el inicio de este movimiento está indicado con una R, y su fin, cuando retorna a la velocidad directa, con una D. Los efectos de los planetas retrógrados pueden ser perniciosos o por lo menos tendrán limitados sus efectos positivos. Naturalmente, los matices y el valor de estas posiciones dependerán de la preparación, habilidad e intuición de quien analice el tema.
Fraternidad Rosacruz:
Los planetas representan energías y fuerzas cósmicas que pueden manifestarse en distintas formas. Ellos son como los actores en una obra. Los signos describen la forma en la cual estas energías planetarias son usadas. Muestran la motivación y los roles de los distintos actores. Como todas las cosa en el mundo material, estas energías pueden y usualmente operan en dos direcciones, la positiva y la negativa.
El Símbolo de los Planetas:
Hay tres factores en los símbolos de los planetas. Consisten de un círculo, un medio círculo y una cruz agrupados distintamente. El círculo es el símbolo del Espíritu, el medio círculo es el emblema del alma y la cruz representa la materia. Entonces los elementos de la constitución humana, ESPIRITU, ALMA y CUERPO están dentro de las partes componentes de los símbolos planetarios para mostrar al Místico su misión respecto a la humanidad. Estas partes elementales están agrupadas de distintas maneras para indicar la naturaleza del planeta y su oficina en la Gran Escuela de la Vida donde Dios nos ha puesto bajo el Espíritu Planetario quien se empeña en educarnos en la Sabiduría Divina.
1 - SOL - Como el hombre es hecho a imagen de Dios, quién es trino en su manifestación, así astrológicamente, el yo superior en el hombre es representado por un circulo con el punto central denotando el más alto aspecto del espíritu, el Espíritu Divino cuya facultad es la Voluntad. Asímismo, el Sol se refiere en el horóscopo como la más alta expresión del individuo mismo. Denota la influencia positiva saliente en el hombre, su carácter en el sentido más amplio de la palabra. Así tenemos en el símbolo del Sol un círculo que denota un símbolo del Espíritu y el Sol, así como su símbolo indica, es el centro de todas las facultades espirituales, la fuente de la vida.
2 - MARTE. Su símbolo es una cruz sobre el círculo, mostrando al hombre sin regenerarse, donde la cruz de la personalidad (siendo la personalidad los cuatro cuerpo construidos en cada renacimiento: el cuerpo denso, el cuerpo vital, el cuerpo de deseos y la mente) es encima del círculo del Espíritu. Pero al pisotear la naturaleza superior bajo el carácter marcial, engendra guerra y luchas, durante el cual necesariamente sufre aun cuando éste sea victorioso. Así, al desairar, la naturaleza es gradualmente suavizada. Así el Espíritu está bajo la cruz, lo cual quiere decir que el Espíritu está en el límite de la materia y el cuerpo. Vemos que la gente marcial es muy materialista. Usualmente no creen en nada sobrenatural, como lo llaman - ver para creer. Los sentimientos superiores, finos y nobles son detenidos en obediencia, está principalmente expresado el lado físico. Todo es para sí mismo. Marte siempre pregunta: "Qué puedo conseguir para mí y cuánto placer obtener? Qué es lo mejor que puedo hacer para mí mismo y cómo puedo echarlos afuera a los demás?".
Por lo que Marte denota todas las energías salientes de la naturaleza inferior, el cuerpo de deseos, el aspecto pasional y emocional del hombre, que le causa trabajar hacia afuera en el mundo sobre poniendo los obstáculos y ganar experiencia.
3 - VENUS es todo lo contrario. Marte peleará, pero Venus no. Su símbolo tiene al Espíritu sobre la cruz de la materia. El Espíritu tiene el equilibrio del poder y por lo tanto es un planeta de amor. Este dice: "Cuánto es lo que puedo hacer por los demás? Quiero ayudar a alguien. Quiero atraer a todos hacia mí para hacerles algún bien."
Así, cuando la naturaleza marcial ha sufrido suficientemente, el círculo del Espíritu gradualmente asciende sobre la cruz de la personalidad y se convierte el símbolo de Venus, el planeta del amor. Entonces podemos decir que Venus denota sabiduría lo cual no es mera intelectualidad, sino Intuición e Imaginación. Así, la naturaleza de Venus es esencialmente amor y es la influencia cimentada en la vida donde somos atraídos hacia otros para beneficio mutuo.
4 - La LUNA es el reflejo del Sol. Ella junto con el Ascendente, denota la formación del cuerpo físico, la Luna siendo particularmente el símbolo del cuerpo vital y el Ascendente el significador del cuerpo denso. Así, estos dos son las herramientas del hombre en acción, la parte más perfecta de su naturaleza, pero al mismo tiempo, la más fugaz. La Luna es, por lo tanto, la mera antitesis del Sol. Este último es una estrella fija mientras que la Luna es la más migratoria de todos los cuerpos celestes.
En el símbolo de la Luna también tenemos un medio círculo por sí mismo, que es el alma. Las personas lunares son emocionales, pero no tienen mucha firmeza. El medio circulo de la Luna muestra que hemos completado el arco de la involución donde los cuerpos fueron construidos y que ahora la esencia de la experiencia extractada desde estos vehículos deben ser transmutados hacia cualidades espirituales por la alquimia del alma en crecimiento, de modo que podamos elevar el arco de la evolución.
5 - En el símbolo de SATURNO, está el alma, o la mente instintiva, simbolizada por el medio circulo, bajo el dominio de la materia, representada por la cruz. Por lo tanto las personas de Saturno son materialistas en extremo. También son muy egoístas en todo. Agarran todo para sí mismos. El corazón y lo mejor de la naturaleza son puestos por debajo.
En otras palabras podemos decir que en el símbolo de Saturno, la cruz de la personalidad está exaltada sobre el signo del alma, el medio circulo. El crecimiento del alma es logrado por el Servicio, pero el símbolo de Saturno muestra plenamente que la persona bajo su regla está más listo para ser servido que para servir, y es egoísta y obstructivo del bien común. Naturalmente otros resienten ésta característica de carácter y por lo tanto Saturno trae sufrimiento, problemas, preocupaciones y decepciones para enseñarnos que no podemos nunca realmente servirnos a nosotros mismos por el egoísmo, sino solo por el sacrificio.
Saturno simboliza la parte relativamente permanente de la naturaleza inferior, que ha sido pesado y encontrado como algo útil. Saturno es por lo tanto, simbólicamente los átomos simientes de los vehículos inferiores del hombre, donde son almacenadas las experiencias de todas las vidas pasadas. Así, Saturno denota la habilidad mecánica, la castidad y la justicia, la perseverancia y los logros materiales que han sido hechos en virtudes a su influencia depuradora. Es la segadora de las cosas que han sido sembradas en el cuerpo y como tal, aparece a menudo en la vida para corregirnos el mal que hemos hecho, de modo que podamos aprender las lecciones de cómo actuar correctamente. Respecto a los átomos simientes, podemos decir que cuando el Espíritu trino está en el camino para nacer de nuevo, los átomos simientes permiten al Ego reunir, en cada mundo, la sustancia necesitada para construir su instrumento, es decir, para construir de nuevo la mente, el cuerpo de deseos, el cuerpo vital y el cuerpo denso.
SATURNO y JUPITER tienen símbolos que son similarmente indicativos de la forma en la cual el crecimiento del alma es logrado.
6 - Ahora tomemos la combinación opuesta, y tenemos a JUPITER, el alma sobre la cruz de la materia. Cuando ha sido gradualmente colocada sobre nosotros, a través de mucho sufrimiento, el egoísmo es como un cascarón alrededor del alma la cual nos cierra a los demás, entonces empezamos lentamente a cultivar la cualidad de la benevolencia y gradualmente el medio circulo del alma se eleva hacia la cruz de la materia y se convierte en el símbolo de Júpiter, la filantropía y amigo del hombre. Entonces significa a uno quien ama a todo y a uno quien es igualmente el favorito de los dioses y el hombre, siendo que la persona de Júpiter es jovial, persona de buena naturaleza, que dice: "Bien, cómo estás? Hay algo en lo que pueda ayudarte?". Siempre está tratando de ayudar a los demás. Así podemos ver cuán bien al simbolismo planetario expresa la naturaleza humana.
Júpiter también denota el espíritu humano, cuya facultad es el pensamiento abstracto. Por lo tanto, el planeta Júpiter se refiere a la mente superior, la mente que no está preocupada con las cosas materiales y se expresa así misma con pensamientos abstractos, como religión, filosofía y las ciencias superiores.
MARTE, SATURNO y la LUNA son significadores de la naturaleza inferior en el hombre, la personalidad, opuestos a la individualidad, simbolizados por lo otros tres planetas: el SOL, VENUS y JUPITER. Estos dos triángulos están conectados por el planeta significativo de la mente concreta inferior, llamado MERCURIO.
7 - El símbolo planetario de MERCURIO está compuesto con todos los tres factores. Mercurio es el planeta de la mente, uniendo todos los atributos del cuerpo, alma y Espíritu, y aunque es el más pequeño del Reino de Dios, el Sistema Solar, no obstante es de la mayor importancia respecto a su influencia sobre el cuerpo, el alma y el Espíritu, como su símbolo contiene todas las partes componentes del simbolismo planetario, el círculo, el medio círculo y la cruz. Esto es debido a que en la mente todo está unido en un organismo uno espíritu-físico llamado HOMBRE. Sin Mercurio esto no sería posible, así Mercurio es el pivote y exalta lo bueno de tanto la razón y la mente razonadora, pero no es de valor excepto si es coloreado por otros planetas.
Mercurio es neutral y depende sobre el Ego representado por el circulo puesto en el centro ya sea si usará sus atributos divinos y libre albedrío para aspirar al cielo para el crecimiento espiritual simbolizado por el signo del alma, el medio circulo, puesto sobre el círculo del Espíritu, o si se inclinará hacia la cruz de la personalidad debajo del círculo y se revolcará en el fango de la mundanalidad. Ninguna criatura tiene tales posibilidades divinas como el hombre, ninguna puede aspirar más alto y recíprocamente, ninguna puede caer tan bajo. Este problema entre las naturalezas superiores e inferior para la maestría, simbolizadas por el medio círculo y la cruz que es puesta sobre y debajo del círculo en el símbolo de Mercurio, fue bien expuesto por Goethe en las líneas de su inmortal "Fausto" donde el héroe dice:
"Thou by one sole impulse art posses'd,
Unconscious of the other still remain.
Two souls alas are housed within my breast,
And struggle there for undivided reign.
One to the earth with passionate desire,
And closely clinging organs still adheres,
Above the mists the other doth aspire,
With sacred ardor unto purer spheres."
Si combinamos los planetas, el simbolismo también es visto.
La Luna con Marte hace a la persona todavía más temeraria de lo que de otra forma sería.
La Luna junto con Venus, hace a la persona más emocional y devocional de lo que de otra forma sería.
Si Mercurio está con Marte, da una inteligencia perspicaz y poder razonador, con Saturno le da un pensamiento más profundo y una mente avara y egoísta. Júpiter con Mercurio mejora lo bueno de tanto la razón y benevolencia y trabajan juntos por propósito filantrópicos. Así con todos los planetas, porque están compuesto de estas partes constituyentes de los símbolos. (Preguntas y Respuestas II, páginas 368-370 y Astrología Científica Simplifica, páginas 165-168, 147-152).
Además de los siete planetas ya mencionados, otros dos están en nuestro sistema solar, URANO Y NEPTUNO. (Plutón fue descubierto después de que éste libro fue escrito)
URANO se puede decir que es la octava de Venus, teniendo su naturaleza en un grado mucho más sutil. Sus atracciones son muy espirituales que no pueden ser sentidos por el hombre ordinario de manera apropiada.
NEPTUNO es la octava de Mercurio. Como Mercurio es el portador de luz para el Sol físico, así Neptuno es el portador de luz del Sol Espiritual, llamado Vulcano entre los ocultistas, que es visto detrás del Sol Visible. Naturalmente, por lo tanto, muy pocos entre la humanidad son capaces de ser afectados por éste.
Como para PLUTON, su simbolismo incluye los tres factores usados en los símbolos para los planetas: el círculo, el símbolo del Espíritu, el medio círculo, símbolo del alma, y la cruz símbolo de la materia, agrupados en forma correcta: la cruz de la materia abajo del símbolo, luego el alma, luego el espíritu. La forma en que los tres factores son colocados en este simbolismo indica de que alma está ayudando al Espíritu a lograr su misión divina.
ACRUX: Boletín Astrológico y de Ciencias Antiguas.
La palabra planeta proviene del griego planasthai o vagabundo. Los planetas son los cuerpos celestiales familiares que orbitan el Sol. Los antiguos los consideraban estrellas y se referían a ellos como vagabundos porque, a diferencia de las llamadas Estrellas Fijas los planetas siempre cambiaban sus posiciones con respecto al fondo de la esfera celeste. El Sol y la Luna, las Luminarias, son también vagabundos, y en la Astrología Tradicional se refirieron también como "planetas". Aunque ya no están clasificados como tales por los astrónomos, muchos astrólogos contemporáneos aún llaman a las dos luminarias como planetas.
Las influencias astrológicas se manifiestan principalmente a través de los planetas. Estas influencias básicas están modificadas por (1) los signos del zodíaco en los cuales los planetas están colocados, (2) los aspectos (ángulos geométricos) entre los planetas y (3) las casas en las cuales están colocados los planetas. Una simplificada, pero no obstante útil, regla es que la posición por signo del planeta indica las tendencias de la personalidad, los aspectos entre los planetas reflejan cómo los diversos componentes de la personalidad de uno interactúan, y las posiciones por casa muestran cómo la personalidad se manifiesta en el mundo.
Los planetas tienen una relación especial con los signos del zodíaco en donde cada planeta se dice "rige" un cierto signo (o signos). La relación entre los planetas y los signos es una de reinado en los rasgos y relaciones básicas. Previo al descubrimiento de Urano (1781), Neptuno (1846) , Plutón (1930) y Quirón (1977), había un consenso general de las regencias planetarias desde la época de Ptolomeo (Tetrabiblos). El sistema tradicional dice que el Sol rige a Leo, la Luna a Cáncer, Mercurio a Géminis y Virgo, Venus a Tauro y Libra, Marte a Aries y Escorpión, Júpiter a Sagitario y Piscis, y Saturno a Capricornio y Acuario. Estas son aún las regencias primarias usadas en Astrología de la India. Después del descubrimiento de los planetas, los astrólogos gradualmente asignaron a Urano la regencia de Acuario, a Neptuno la de Piscis, a Plutón la de Escorpión; y en la actualidad existen dos tendencias para Quirón, una como regente de Sagitario por ser el Centauro, y la otra como regente de Virgo por ser el Sanador. Para los editores de Acrux, y debido a los estudios realizados, Quirón se le otorgó la regencia de Virgo, y acuerdan con las otras regencias, que se verá con más detalle en el estudio de cada planeta. Además se está estudiando el simbolismo astrológico de la Tierra y otorgarle la regencia de un signo de acuerdo a sus características, lo que se detalla en la página referente a la Tierra.
Artículo en construcción. Continuará.


