Túneles
Friday, 4. April 2008, 08:12:43
Juego con la ventaja de tomar el metro en estaciones muy próximas a la cabecera de línea y ello me permite ir sentado todo el trayecto. No suelo encontrar ocasión de ceder mi asiento a personas de avanzada edad a las horas en que transito por el subsuelo y las embarazadas parece que no frecuentan el inframundo. Además a primera hora de la mañana y tres estaciones desde la mía el vagón está tan lleno que sería difícil que pudiese hacerlo.
En fin que decía lo de ir atrincherado frente al entorno hostil y promiscuo del transporte público. Dos son mis armas. Como primera barrera defensiva utilizo un iPod cargado de música marchosa y contundente (Hoy he escuchado el “Whe shall overcome” de Bruce Springteen, ayer el “Roxy” de Eric Burdon y “Aqualung” de Jethro Tull) que conecto a mi cerebro con unos auriculares intraurales. Eso quiere decir que van embutidos en el canal auditivo tal que si fueran tapones. De hecho funcionan como unos tapones, incluso sin música me libro de la mitad del ruido del tren. Una vez en funcionamiento el reproductor, no me entero de nada por vía auditiva. Difícilmente me pasaría lo que cuenta tirita en su blog (ciertamente de lectura recomendable). El arma complementaria es un libro. Yo, aislado del ambiente sonoro, me siento, me calzo las gafas y saco el libro que corresponda. Una vez comienzo la lectura estoy en otro mundo y mi aislamiento del entorno es absoluto.
Esto de la lectura “en túnel” tiene sus ventajas. Normalmente es la mayor cantidad de tiempo continuo que puedo dedicar a la lectura (ahora estoy con “Vida y destino” de Vasili Grossman. Un tocho de 1100 páginas cuyo principal defecto es que pesa como un ladrillo y que te engancha como una droga).Su inconveniente es que no puedo disfrutar del paisaje humano de los vagones.
Paisaje que otros blogeros aprovechan en sus páginas y que muestra una disyuntiva vital de lo más interesante. Dedicarte a la recolección de sucesos para crear literatura o aislarte de la cosecha y disfrutar de la susodicha literatura. El campo y la ciudad.