[Los Antecedentes] Precios de alimentos siguen preocupando
Saturday, December 15, 2012 4:49:38 AM
No es el momento para que nos volvamos complacientes ante la volatilidad y
encarecimiento de los precios de los alimentos: José Cuesta.
Los altos precios de los alimentos parecen ser la nueva norma, así como
también las variaciones desenfrenadas. El mundo esquivó una crisis
alimentaria mundial luego de que algunos productos clave, como el maíz y la
soja, alcanzaron niveles récord en julio de 2012, pero aún no se disipa la
inquietud respecto de la seguridad en este ámbito.
La versión más reciente de la “Alerta sobre precios de los alimentos” del
Banco Mundial muestra que mientras el Índice de precios de los alimentos de
octubre cayó un 5% por debajo de su valor máximo de julio, los costos de
aquellos que se transan en los mercados internacionales –como los cereales
y los aceites– siguen muy por sobre los niveles del año pasado.
El economista del Banco Mundial y autor de dicha publicación trimestral,
José Cuesta, sostiene que no es el momento para que nos volvamos
complacientes ante la volatilidad y encarecimiento de los precios de los
alimentos.
Necesitamos tomar más medidas para ayudar a los 870 millones de personas
que padecen hambre ya los muchos otros millones que viven bajo la constante
amenaza de no poder satisfacer sus necesidades alimenticias, agrega.
1. Los precios de los alimentos se han estabilizado e incluso bajado en el
último tiempo. Entonces, ¿por qué seguimos preocupados?
Los precios de los alimentos que se transan a nivel internacional se
estabilizaron en agosto y septiembre e incluso se redujeron en 4% en
octubre. De todas maneras, siguen estando muy cerca de sus máximos
históricos.
También hemos visto algunas tendencias mixtas en el último tiempo. Los
precios de exportación de los cereales, por ejemplo, aumentaron en el
último trimestre en el caso del maíz y el trigo, pero la situación es
ambivalente cuando se trata del arroz, donde los precios dependen del
origen.
De manera tal que debemos mantenernos alertas frente a estas tendencias
recientes y no dejar que decaiga nuestra atención. Millones de personas del
mundo entero siguen luchando por alimentar a sus familias porque no
disponen de mecanismos eficaces para lidiar con el elevado costo de los
alimentos.
2. ¿Cuáles alimentos y zonas geográficas son las más afectadas por el alza
constante de los precios?
Hemos visto una creciente presión en los precios nacionales de productos
básicos en África meridional, Europa oriental y Asia central como resultado
de factores estacionales y graves sequías, respectivamente. Los precios se
han mantenido estables, aunque en general altos, en Asia meridional y
oriental, África occidental y oriental y América Central, principalmente
debido a condiciones estacionales.
Como siempre, hay una serie de factores que influyen en estas tendencias,
como una depreciación de la moneda local, el alza en los precios de los
combustibles o cuestiones que tienen que ver con la seguridad, además de
las condiciones climáticas, por mencionar solo algunos.
3. ¿Son los precios altos la nueva norma mundial? ¿Están aquí para quedarse?
Existe un consenso cada vez mayor de que los precios de los alimentos son
elevados, por lo menos en términos nominales. También parece aumentar su
inestabilidad si consideramos la frecuencia de las alzas registradas en los
últimos seis años.
Claramente, para la mayoría se está haciendo evidente lo que algunos
visualizaron hace mucho tiempo: los altos precios de los alimentos y la
inseguridad alimentaria no son una rareza. Así, el mensaje más importante
es que, independientemente de lo que suceda con estos precios de un mes a
otro, no podemos permitirnos bajar la guardia.
4. ¿Por qué, en su opinión, la seguridad alimentaria debería ser una
prioridad fundamental en la agenda mundial?
La principal razón es que aún hay 870 millones de personas que sufren
hambre en el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación. A diferencia de los avances
obtenidos en la disminución de la pobreza extrema, las mejoras en la
reducción de la insuficiente ingesta nutricional han sido más modestas. De
hecho, seguimos estando lejos de conseguir el objetivo de desarrollo del
milenio relacionado con el hambre para 2015.
Ciertamente, también tenemos algunas buenas noticias. Las inversiones en
seguridad alimentaria, más específicamente en intervenciones relacionadas
con la nutrición, se cuentan entre las estrategias de desarrollo más
eficaces en función de los costos. Dichas iniciativas no solo tienen un
efecto nutricional decisivo, sino también inciden en el desarrollo
cognitivo, la salud materno infantil o la prevención de enfermedades e
incluso en el crecimiento económico.
Por último, y por ello no menos importante, sabemos que tomar medidas
insuficientes demasiado tarde tiene consecuencias inaceptables en la
mortalidad infantil, que podrían evitarse con intervenciones oportunas.
5. ¿Están las autoridades y las organizaciones de desarrollo reaccionando
como deberían frente al encarecimiento de los alimentos?
Debemos separar la reacción de la prevención. Reaccionar es solo una parte
de la ecuación. Vemos cada vez más esfuerzos por mitigar los efectos de las
crisis mundiales a nivel global y al interior de los países, por ejemplo
con iniciativas de los Gobiernos para implementar o fortalecer redes de
protección social. Pero aún queda mucho por hacer.
Necesitamos un compromiso más decidido para enfrentar el alza en los
precios y, en general, la inseguridad alimentaria.
Las inversiones en agricultura, que son cruciales para garantizar una
oferta estable y sostenible a una creciente población, se han multiplicado
a nivel global y especialmente en África. Pero nuevamente, se requiere
intensificar los esfuerzos para entregar más recursos y una información de
mejor calidad y más transparente, además de garantizar que las autoridades
y la comunidad del desarrollo eviten la implementación de políticas
equivocadas.
Banco Mundial
--
Publicado por Notiocho Digital para Los Antecedentes el 12/14/2012 08:49:00
pm
encarecimiento de los precios de los alimentos: José Cuesta.
Los altos precios de los alimentos parecen ser la nueva norma, así como
también las variaciones desenfrenadas. El mundo esquivó una crisis
alimentaria mundial luego de que algunos productos clave, como el maíz y la
soja, alcanzaron niveles récord en julio de 2012, pero aún no se disipa la
inquietud respecto de la seguridad en este ámbito.
La versión más reciente de la “Alerta sobre precios de los alimentos” del
Banco Mundial muestra que mientras el Índice de precios de los alimentos de
octubre cayó un 5% por debajo de su valor máximo de julio, los costos de
aquellos que se transan en los mercados internacionales –como los cereales
y los aceites– siguen muy por sobre los niveles del año pasado.
El economista del Banco Mundial y autor de dicha publicación trimestral,
José Cuesta, sostiene que no es el momento para que nos volvamos
complacientes ante la volatilidad y encarecimiento de los precios de los
alimentos.
Necesitamos tomar más medidas para ayudar a los 870 millones de personas
que padecen hambre ya los muchos otros millones que viven bajo la constante
amenaza de no poder satisfacer sus necesidades alimenticias, agrega.
1. Los precios de los alimentos se han estabilizado e incluso bajado en el
último tiempo. Entonces, ¿por qué seguimos preocupados?
Los precios de los alimentos que se transan a nivel internacional se
estabilizaron en agosto y septiembre e incluso se redujeron en 4% en
octubre. De todas maneras, siguen estando muy cerca de sus máximos
históricos.
También hemos visto algunas tendencias mixtas en el último tiempo. Los
precios de exportación de los cereales, por ejemplo, aumentaron en el
último trimestre en el caso del maíz y el trigo, pero la situación es
ambivalente cuando se trata del arroz, donde los precios dependen del
origen.
De manera tal que debemos mantenernos alertas frente a estas tendencias
recientes y no dejar que decaiga nuestra atención. Millones de personas del
mundo entero siguen luchando por alimentar a sus familias porque no
disponen de mecanismos eficaces para lidiar con el elevado costo de los
alimentos.
2. ¿Cuáles alimentos y zonas geográficas son las más afectadas por el alza
constante de los precios?
Hemos visto una creciente presión en los precios nacionales de productos
básicos en África meridional, Europa oriental y Asia central como resultado
de factores estacionales y graves sequías, respectivamente. Los precios se
han mantenido estables, aunque en general altos, en Asia meridional y
oriental, África occidental y oriental y América Central, principalmente
debido a condiciones estacionales.
Como siempre, hay una serie de factores que influyen en estas tendencias,
como una depreciación de la moneda local, el alza en los precios de los
combustibles o cuestiones que tienen que ver con la seguridad, además de
las condiciones climáticas, por mencionar solo algunos.
3. ¿Son los precios altos la nueva norma mundial? ¿Están aquí para quedarse?
Existe un consenso cada vez mayor de que los precios de los alimentos son
elevados, por lo menos en términos nominales. También parece aumentar su
inestabilidad si consideramos la frecuencia de las alzas registradas en los
últimos seis años.
Claramente, para la mayoría se está haciendo evidente lo que algunos
visualizaron hace mucho tiempo: los altos precios de los alimentos y la
inseguridad alimentaria no son una rareza. Así, el mensaje más importante
es que, independientemente de lo que suceda con estos precios de un mes a
otro, no podemos permitirnos bajar la guardia.
4. ¿Por qué, en su opinión, la seguridad alimentaria debería ser una
prioridad fundamental en la agenda mundial?
La principal razón es que aún hay 870 millones de personas que sufren
hambre en el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación. A diferencia de los avances
obtenidos en la disminución de la pobreza extrema, las mejoras en la
reducción de la insuficiente ingesta nutricional han sido más modestas. De
hecho, seguimos estando lejos de conseguir el objetivo de desarrollo del
milenio relacionado con el hambre para 2015.
Ciertamente, también tenemos algunas buenas noticias. Las inversiones en
seguridad alimentaria, más específicamente en intervenciones relacionadas
con la nutrición, se cuentan entre las estrategias de desarrollo más
eficaces en función de los costos. Dichas iniciativas no solo tienen un
efecto nutricional decisivo, sino también inciden en el desarrollo
cognitivo, la salud materno infantil o la prevención de enfermedades e
incluso en el crecimiento económico.
Por último, y por ello no menos importante, sabemos que tomar medidas
insuficientes demasiado tarde tiene consecuencias inaceptables en la
mortalidad infantil, que podrían evitarse con intervenciones oportunas.
5. ¿Están las autoridades y las organizaciones de desarrollo reaccionando
como deberían frente al encarecimiento de los alimentos?
Debemos separar la reacción de la prevención. Reaccionar es solo una parte
de la ecuación. Vemos cada vez más esfuerzos por mitigar los efectos de las
crisis mundiales a nivel global y al interior de los países, por ejemplo
con iniciativas de los Gobiernos para implementar o fortalecer redes de
protección social. Pero aún queda mucho por hacer.
Necesitamos un compromiso más decidido para enfrentar el alza en los
precios y, en general, la inseguridad alimentaria.
Las inversiones en agricultura, que son cruciales para garantizar una
oferta estable y sostenible a una creciente población, se han multiplicado
a nivel global y especialmente en África. Pero nuevamente, se requiere
intensificar los esfuerzos para entregar más recursos y una información de
mejor calidad y más transparente, además de garantizar que las autoridades
y la comunidad del desarrollo eviten la implementación de políticas
equivocadas.
Banco Mundial
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Publicado por Notiocho Digital para Los Antecedentes el 12/14/2012 08:49:00
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