[Los Antecedentes] El mundo católico entre sorpresa, tristeza y esperanza por la renuncia del Papa
Monday, February 11, 2013 10:57:20 PM
PARÍS (AFP)
Sorprendidos, conmovidos por la noticia o esperanzados por la futura
elección de un Papa más moderno, los católicos del mundo reaccionaron este
lunes de manera diversa al anuncio de la renuncia de Benedicto XVI, que se
hará efectiva a fines de febrero.
En Madrid, ante la catedral de la Almudena, los fieles manifestan una
cierta incredulidad, pero también una pizca de crítica: "no sabía que el
Papa pudiera renunciar, creía que debía seguir siendo Papa hasta su
muerte", dice Gabriel Gar, empresario de 46 años.
Por su parte, Julio Ferreiro, jubilado, estima que no se debería "haber
elegido un hombre tan mayor".
"La Iglesia necesita un papa progresista como Juan XXIII, que mire la vida
de hoy y vea cómo avanza la sociedad", agrega.
Cerca de la catedral de Valencia, que Benedicto XVI visitó en 2006, Jesús
González se muestra dubitativo: "quizá está cansado de lo que ocurre en
este momento en la iglesia", dice.
"Siempre pensé que una renuncia del Papa es como un divorcio, no es
posible. Se sigue hasta el último suspiro", declara con la misma sorpresa
Hugh Stafford Northcote, director de una escuela de Gran Bretaña que estuvo
con el Papa en Roma el sábado pasado.
"Nuestras miradas se cruzaron una fracción de segundo y yo pensé ¡oh! no
permanecerá mucho tiempo en esta tierra", cuenta su esposa, Hillary.
"Me parece muy bien que no se quede hasta la muerte. Yo también tengo 82
años y sé que no se puede a esta edad seguir el ritmo al que está obligado
un papa", estima Olga Camus delante de la iglesia San Eustaquio de París.
Junto a ella, otra jubilada, Bertille Vincent, afirma que sueña con "un
Papa negro, descalzo y en andrajos".
En Polonia, la tierra natal de Juan Pablo II, predecesor del actual papa,
Henryk Damaszewski se congratula en Varsovia de que Benedicto XVI pueda
descansar y dejar el camino abierto a la elección de un nuevo papa.
En Tierra Santa, la noticia dio lugar a todo tipo de rumores, como en
Jerusalén, donde se dijo que el Papa ya estaba muerto y que el Vaticano lo
ocultaba.
Religiosos polacos que se dirigían a la iglesia del Santo Sepulcro
especulaban sobre las causas de la decisión del Papa, aunque sin mostrarse
muy locuaces. Por su parte, Enzo, un turista francés, aporta una nota de
humor: "quizás encontró una mujer, si quiere empezar una nueva vida es
ahora o nunca".
En la iglesia de la Natividad de Belén, un joven palestino estima
que "nosotros no sabemos las verdaderas razones, pero el Vaticano sí las
sabe".
Todas las miradas se dirigen en la jornada a la Plaza de San Pedro en el
Vaticano, donde el sumo Pontífice ha anunciado su renuncia debido a
su "falta de fuerzas".
En África, en Cotonú, Guy Kpakpo, recalca que el Papa se va en el momento
en que la Iglesia atraviesa una "crisis profunda", pero cerca de él,
Rosalie Quenum Assogba considera que su renuncia es "un mensaje que va más
allá de la Iglesia Católica".
Ante la catedral de Abidjan, Victor Seguei, lamenta la renuncia del
Papa. "Es el jefe de la Iglesia, debía dirigir su pueblo hasta el final y
no dimitir".
Al otro lado del planeta, en Manila, la patrona del 'Restaurante de la
Mitra', Elvira Go, es categórica: "No habría renunciado si pensara que
tiene fuerzas para continuar" la tarea.
Ivy Taalip, empleada doméstica de Manila, se limita a afirmar que "es la
voluntad de Dios".
"La iglesia nos ha enseñado siempre que los designios del Señor son
impenetrables", agrega.
La noticia de la renuncia del Papa tomó de sorpresa a los brasileños, que
celebran el Carnaval, su mayor fiesta anual, en cientos de ciudades del
país.
En Rio de Janeiro es feriado, las iglesias están en su mayoría cerradas y
las pocas que mantienen sus puertas abiertas están semivacías.
"Quedé sorprendido con la noticia, en general los papas trabajan hasta la
muerte", dice a AFP Valdecir Gonçalves, un comerciante de 48 años de
Guarluhos (Sao Paulo), en la cola del tren que sube a la famosa estatua del
Cristo Redentor.
"Los que deben estar contentos son los evangélicos, porque esto debilita a
la Iglesia Católica. Me gustaría que el Papa fuera brasileño, o al menos
latino", agrega.
via afp.com
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Publicado por Blogger para Los Antecedentes el 2/11/2013 02:57:00 pm
Sorprendidos, conmovidos por la noticia o esperanzados por la futura
elección de un Papa más moderno, los católicos del mundo reaccionaron este
lunes de manera diversa al anuncio de la renuncia de Benedicto XVI, que se
hará efectiva a fines de febrero.
En Madrid, ante la catedral de la Almudena, los fieles manifestan una
cierta incredulidad, pero también una pizca de crítica: "no sabía que el
Papa pudiera renunciar, creía que debía seguir siendo Papa hasta su
muerte", dice Gabriel Gar, empresario de 46 años.
Por su parte, Julio Ferreiro, jubilado, estima que no se debería "haber
elegido un hombre tan mayor".
"La Iglesia necesita un papa progresista como Juan XXIII, que mire la vida
de hoy y vea cómo avanza la sociedad", agrega.
Cerca de la catedral de Valencia, que Benedicto XVI visitó en 2006, Jesús
González se muestra dubitativo: "quizá está cansado de lo que ocurre en
este momento en la iglesia", dice.
"Siempre pensé que una renuncia del Papa es como un divorcio, no es
posible. Se sigue hasta el último suspiro", declara con la misma sorpresa
Hugh Stafford Northcote, director de una escuela de Gran Bretaña que estuvo
con el Papa en Roma el sábado pasado.
"Nuestras miradas se cruzaron una fracción de segundo y yo pensé ¡oh! no
permanecerá mucho tiempo en esta tierra", cuenta su esposa, Hillary.
"Me parece muy bien que no se quede hasta la muerte. Yo también tengo 82
años y sé que no se puede a esta edad seguir el ritmo al que está obligado
un papa", estima Olga Camus delante de la iglesia San Eustaquio de París.
Junto a ella, otra jubilada, Bertille Vincent, afirma que sueña con "un
Papa negro, descalzo y en andrajos".
En Polonia, la tierra natal de Juan Pablo II, predecesor del actual papa,
Henryk Damaszewski se congratula en Varsovia de que Benedicto XVI pueda
descansar y dejar el camino abierto a la elección de un nuevo papa.
En Tierra Santa, la noticia dio lugar a todo tipo de rumores, como en
Jerusalén, donde se dijo que el Papa ya estaba muerto y que el Vaticano lo
ocultaba.
Religiosos polacos que se dirigían a la iglesia del Santo Sepulcro
especulaban sobre las causas de la decisión del Papa, aunque sin mostrarse
muy locuaces. Por su parte, Enzo, un turista francés, aporta una nota de
humor: "quizás encontró una mujer, si quiere empezar una nueva vida es
ahora o nunca".
En la iglesia de la Natividad de Belén, un joven palestino estima
que "nosotros no sabemos las verdaderas razones, pero el Vaticano sí las
sabe".
Todas las miradas se dirigen en la jornada a la Plaza de San Pedro en el
Vaticano, donde el sumo Pontífice ha anunciado su renuncia debido a
su "falta de fuerzas".
En África, en Cotonú, Guy Kpakpo, recalca que el Papa se va en el momento
en que la Iglesia atraviesa una "crisis profunda", pero cerca de él,
Rosalie Quenum Assogba considera que su renuncia es "un mensaje que va más
allá de la Iglesia Católica".
Ante la catedral de Abidjan, Victor Seguei, lamenta la renuncia del
Papa. "Es el jefe de la Iglesia, debía dirigir su pueblo hasta el final y
no dimitir".
Al otro lado del planeta, en Manila, la patrona del 'Restaurante de la
Mitra', Elvira Go, es categórica: "No habría renunciado si pensara que
tiene fuerzas para continuar" la tarea.
Ivy Taalip, empleada doméstica de Manila, se limita a afirmar que "es la
voluntad de Dios".
"La iglesia nos ha enseñado siempre que los designios del Señor son
impenetrables", agrega.
La noticia de la renuncia del Papa tomó de sorpresa a los brasileños, que
celebran el Carnaval, su mayor fiesta anual, en cientos de ciudades del
país.
En Rio de Janeiro es feriado, las iglesias están en su mayoría cerradas y
las pocas que mantienen sus puertas abiertas están semivacías.
"Quedé sorprendido con la noticia, en general los papas trabajan hasta la
muerte", dice a AFP Valdecir Gonçalves, un comerciante de 48 años de
Guarluhos (Sao Paulo), en la cola del tren que sube a la famosa estatua del
Cristo Redentor.
"Los que deben estar contentos son los evangélicos, porque esto debilita a
la Iglesia Católica. Me gustaría que el Papa fuera brasileño, o al menos
latino", agrega.
via afp.com
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Publicado por Blogger para Los Antecedentes el 2/11/2013 02:57:00 pm












