El peso de los años, ¿por qué no es saludable engordar mucho al envejecer?
Friday, February 22, 2013 12:14:50 AM
*Para cuidar la salud, las personas mayores deben intentar mantener un peso
estable, sin olvidar la importancia de seguir una dieta sana y evitar el
sedentarismo*
Hace más de 2000 años, Hipócrates
afirmó<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14454369?dopt=Abstract>en
uno de sus aforismos que las personas con exceso de peso presentan una
menor esperanza de vida. Le dio la razón en 2006 uno de los más importantes
epidemiólogos de la actualidad, el profesor Walter Willett, jefe del
Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard. Sin embargo,
Willett fue más concreto que Hipócrates:
declaró<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK11795/>que
*desde que cumplimos 20 años, en adelante, no deberíamos ganar más de 2 o 3
kilos para mantener nuestra salud.* El presente artículo revisa si
Hipócrates o Willet tenían razón o se equivocaban en relación al control de
peso<http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/2013/01/16/215354.php>.
Más años, más kilos... ¿más salud?
Infinidad de estudios han observado que tanto la delgadez como la pérdida
de peso en la edad adulta se asocian con un mayor riesgo de mortalidad. Es
por ello que la opinión de Willett de 2006 fue motivo de polémica en el
ámbito científico. De hecho, chocó de frente contra
creencias<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20642755>muy extendidas
(incluso entre profesionales sanitarios), según las cuales
el exceso de peso no es perjudicial en mayores de 60 años, ganar peso
disminuye la vulnerabilidad propia de las personas longevas o cuanto más
peso tienen las personas mayores, menor es su riesgo de contraer una
enfermedad grave.
Pero ¿estamos ante una "falsa causalidad", resumida en la expresión
latina "Post
hoc ergo propter hoc<http://es.wikipedia.org/wiki/Post_hoc_ergo_propter_hoc>"?
Es decir, la delgadez o la pérdida de peso en personas mayores ¿aumenta sus
posibilidades de contraer una enfermedad mortal? O funciona al revés:
contraer una enfermedad mortal (algo más frecuente con el paso de los años)
¿aumenta las posibilidades de perder peso? Los estudios que han observado
al mismo tiempo la pérdida de peso y la mortalidad no pueden dilucidarlo,
ya que ya que las dos circunstancias se han evaluado a la vez.
Cuatro años después de la discutida recomendación de Willett, una
investigación <http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20210842> publicada en la
revista *Journal of Internal Medicine* (agosto de 2010), evaluó esta
cuestión. Para ello, los autores realizaron un seguimiento de 64.077
adultos mayores de 60 años, de ocho países europeos: Francia, Grecia,
Alemania, Italia, Holanda, España, Dinamarca y Suiza. Su minucioso
análisis, que tuvo en cuenta diferentes factores implicados en el riesgo de
mortalidad, demostró de forma magistral que *la pérdida de peso o la
delgadez no son la causa del mayor riesgo de mortalidad sino que reflejan
una enfermedad subyacente.*
*Así como la pérdida de peso puede ser síntoma de una enfermedad
subyacente, el aumento de peso se asocia con un mayor riesgo de mortalidad
a largo plazo *
Para entender esta "trama" podemos imaginarnos que la pérdida de peso es
como la alarma que suena si alguien intenta robar un coche protegido con un
sistema antirrobo. ¿Ha causado la alarma que el ladrón robe el coche? No,
desde luego, la alarma se ha activado cuando el ladrón ha intentado abrir
el vehículo. Ha sucedido a la vez que el robo. Debemos detener la alarma,
pero es más importante capturar o alejar al ladrón. En este caso, la
pérdida de peso es la alarma, que debemos intentar "contener", pero sin
olvidar que lo primordial es buscar y tratar la enfermedad que genera la
disminución del peso corporal, que no sería más que un síntoma de una
enfermedad grave.
Pero la cosa no acaba aquí, porque el estudio antes
mencionado<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20210842>también
concluyó algo más: que
*el aumento de peso, sobre todo entre los ancianos con sobrepeso u obesidad
se asocia con un mayor riesgo de mortalidad a largo plazo.* Añadió más leña
al fuego un seguimiento de más de seis mil adultos durante 29 años. Este
nuevo estudio <http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21649624>, publicado en
junio de 2011, confirmó que el exceso de grasa corporal a partir de los 70
años disminuye la esperanza de vida, sobre todo en varones. El principal
autor del estudio realizó estas
declaraciones<http://www.eurekalert.org/pub_releases/2011-08/llua-cte081111.php>:
"las personas mayores que tienen un peso normal deben mantener su peso".
*El exceso de grasa corporal disminuye la esperanza de vida a partir de
los 70 años *
Fue más concreto, por último, un
metaanálisis<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22467292?dopt=Abstract>publicado
en junio de 2012 en la revista
*International Journal of Epidemiology*: incluso en personas mayores con
peso normal, una circunferencia de cintura superior a 102 centímetros en
varones, o de 88 centímetros en mujeres se asocia a un mayor riesgo de
mortalidad. Así pues, los estudios rigurosos más recientes dan la razón
tanto a Hipócrates como al profesor Willett. Las personas mayores, en
resumen deberían intentar mantener un peso
estable<http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/2013/01/16/215354.php>,
sin olvidar para ello la importancia de seguir una dieta
sana<http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2012/09/27/213550.php>y
evitar el (peligroso) sedentarismo.
estable, sin olvidar la importancia de seguir una dieta sana y evitar el
sedentarismo*
Hace más de 2000 años, Hipócrates
afirmó<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14454369?dopt=Abstract>en
uno de sus aforismos que las personas con exceso de peso presentan una
menor esperanza de vida. Le dio la razón en 2006 uno de los más importantes
epidemiólogos de la actualidad, el profesor Walter Willett, jefe del
Departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard. Sin embargo,
Willett fue más concreto que Hipócrates:
declaró<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK11795/>que
*desde que cumplimos 20 años, en adelante, no deberíamos ganar más de 2 o 3
kilos para mantener nuestra salud.* El presente artículo revisa si
Hipócrates o Willet tenían razón o se equivocaban en relación al control de
peso<http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/2013/01/16/215354.php>.
Más años, más kilos... ¿más salud?
Infinidad de estudios han observado que tanto la delgadez como la pérdida
de peso en la edad adulta se asocian con un mayor riesgo de mortalidad. Es
por ello que la opinión de Willett de 2006 fue motivo de polémica en el
ámbito científico. De hecho, chocó de frente contra
creencias<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20642755>muy extendidas
(incluso entre profesionales sanitarios), según las cuales
el exceso de peso no es perjudicial en mayores de 60 años, ganar peso
disminuye la vulnerabilidad propia de las personas longevas o cuanto más
peso tienen las personas mayores, menor es su riesgo de contraer una
enfermedad grave.
Pero ¿estamos ante una "falsa causalidad", resumida en la expresión
latina "Post
hoc ergo propter hoc<http://es.wikipedia.org/wiki/Post_hoc_ergo_propter_hoc>"?
Es decir, la delgadez o la pérdida de peso en personas mayores ¿aumenta sus
posibilidades de contraer una enfermedad mortal? O funciona al revés:
contraer una enfermedad mortal (algo más frecuente con el paso de los años)
¿aumenta las posibilidades de perder peso? Los estudios que han observado
al mismo tiempo la pérdida de peso y la mortalidad no pueden dilucidarlo,
ya que ya que las dos circunstancias se han evaluado a la vez.
Cuatro años después de la discutida recomendación de Willett, una
investigación <http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20210842> publicada en la
revista *Journal of Internal Medicine* (agosto de 2010), evaluó esta
cuestión. Para ello, los autores realizaron un seguimiento de 64.077
adultos mayores de 60 años, de ocho países europeos: Francia, Grecia,
Alemania, Italia, Holanda, España, Dinamarca y Suiza. Su minucioso
análisis, que tuvo en cuenta diferentes factores implicados en el riesgo de
mortalidad, demostró de forma magistral que *la pérdida de peso o la
delgadez no son la causa del mayor riesgo de mortalidad sino que reflejan
una enfermedad subyacente.*
*Así como la pérdida de peso puede ser síntoma de una enfermedad
subyacente, el aumento de peso se asocia con un mayor riesgo de mortalidad
a largo plazo *
Para entender esta "trama" podemos imaginarnos que la pérdida de peso es
como la alarma que suena si alguien intenta robar un coche protegido con un
sistema antirrobo. ¿Ha causado la alarma que el ladrón robe el coche? No,
desde luego, la alarma se ha activado cuando el ladrón ha intentado abrir
el vehículo. Ha sucedido a la vez que el robo. Debemos detener la alarma,
pero es más importante capturar o alejar al ladrón. En este caso, la
pérdida de peso es la alarma, que debemos intentar "contener", pero sin
olvidar que lo primordial es buscar y tratar la enfermedad que genera la
disminución del peso corporal, que no sería más que un síntoma de una
enfermedad grave.
Pero la cosa no acaba aquí, porque el estudio antes
mencionado<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20210842>también
concluyó algo más: que
*el aumento de peso, sobre todo entre los ancianos con sobrepeso u obesidad
se asocia con un mayor riesgo de mortalidad a largo plazo.* Añadió más leña
al fuego un seguimiento de más de seis mil adultos durante 29 años. Este
nuevo estudio <http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21649624>, publicado en
junio de 2011, confirmó que el exceso de grasa corporal a partir de los 70
años disminuye la esperanza de vida, sobre todo en varones. El principal
autor del estudio realizó estas
declaraciones<http://www.eurekalert.org/pub_releases/2011-08/llua-cte081111.php>:
"las personas mayores que tienen un peso normal deben mantener su peso".
*El exceso de grasa corporal disminuye la esperanza de vida a partir de
los 70 años *
Fue más concreto, por último, un
metaanálisis<http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22467292?dopt=Abstract>publicado
en junio de 2012 en la revista
*International Journal of Epidemiology*: incluso en personas mayores con
peso normal, una circunferencia de cintura superior a 102 centímetros en
varones, o de 88 centímetros en mujeres se asocia a un mayor riesgo de
mortalidad. Así pues, los estudios rigurosos más recientes dan la razón
tanto a Hipócrates como al profesor Willett. Las personas mayores, en
resumen deberían intentar mantener un peso
estable<http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/2013/01/16/215354.php>,
sin olvidar para ello la importancia de seguir una dieta
sana<http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2012/09/27/213550.php>y
evitar el (peligroso) sedentarismo.












