[Los Antecedentes] Detectan nuevos vestigios ocultos en El Tajín
Saturday, March 23, 2013 12:25:58 AM
Arqueólogos del INAH localizaron tres canchas de juego de pelota, un par de
edificaciones denominadas “balcones” y un área habitacional de más de 1,000
años de antigüedad
La detección de dichas construcciones fue posible mediante el uso de
tecnología basada en la combinación de sensores remotos que por primera vez
se aplica en México
Tres canchas de juego de pelota, un par de edificaciones denominadas
“balcones” y un área habitacional de más de 1,000 años de antigüedad,
fueron detectados en la Zona Arqueológica de El Tajín, en Veracruz, por
arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH),
mediante el uso de tecnología de punta basada en sensores remotos y de
teledetección, que por primera vez se aplica en México en la investigación
de sitios prehispánicos.
Además de la localización de tales vestigios que están ocultos por la
vegetación y sedimentos —cuya función tendrá que ser corroborada con
excavación arqueológica—, el uso de este equipo de vanguardia también
permitió determinar que las antiguas edificaciones del área abierta al
público de este sitio Patrimonio de la Humanidad (UNESCO, 1992), guardan
buen estado de conservación.
La doctora Guadalupe Zetina Gutiérrez, investigadora de la Zona
Arqueológica de El Tajín, y especialista en Sistemas de Información
Geográfica y Sensores Remotos, informó que a dos años de la incorporación
de dispositivos de control remoto en la exploración arqueológica —tal como
ocurre en sitios de Egipto y EU—, se han obtenido los primeros resultados
con la detección de las nuevas e inexploradas edificaciones prehispánicas
referidas.
Al dar a conocer algunos de los avances del proyecto de investigación, que
forma parte del Plan de Manejo de la zona arqueológica, la experta detalló
que con la localización de tres nuevas canchas de juego de pelota, asciende
a 20 el número de este tipo de estructuras en El Tajín.
“Incluso esta cantidad podría aumentar, porque estamos trabajando en el
modelo digital de cada sector del sitio, en este caso se detectaron en las
partes sur y norte.
“Todos los juegos de pelota que hay en el sitio son diferentes en
dimensiones y características, y en el caso de los tres nuevos se han
podido determinar características con una precisión de hasta 5 centímetros,
gracias a la tecnología denominada LiDAR, un escáner láser con el que se
desarrolló un modelo digital alojado a un Sistemas de Información
Geográfica (SIG)”.
Asimismo, Zetina Gutierrez detalló que por lo que toca a las dos
estructuras, de las que no se tenía conocimiento, denominadas “balcones”,
consisten en plataformas de aproximadamente 10 por 15 metros de base y de
10 a 12 metros de altura, ubicados en partes altas de la antigua ciudad,
desde donde se tiene la vista panorámica del sitio.
“Se hallan en las zonas altas, en puntos estratégicos de la parte norte de
la zona arqueológica, un área que no ha sido explorada y, por tanto, se
trata de estructuras que no se habían detectado, es algo nuevo.
Hasta ahora se ha determinado la existencia de dos, aunque podría haber
más; por el momento se estudian sus características a través de modelos
digitales en tercera dimensión, y será con excavaciones como se podrá
determinar el uso que tuvieron, aunque es seguro que debieron funcionar
como ejes visuales”.
La arqueóloga añadió que el uso de dicha tecnología de vanguardia también
ha permitido la localización de áreas habitacionales en la parte occidental
del núcleo de El Tajín, “son espacios en cuya arquitectura se observa que
hubo gran inversión de tiempo, trabajo y materiales que, por sus
dimensiones y características, podemos decir que probablemente ahí vivieron
familias extensas; están ubicados en pequeños lomeríos, lo que refiere cómo
aprovecharon estos espacios altos para construir sus casas, toda vez que el
área está formada por terrenos bajos inundables. De manera que además
estamos obteniendo datos de cómo vivieron los antiguos habitantes del
sitio”.
Guadalupe Zetina explicó que la tecnología usada en la investigación
arqueológica de El Tajín, consta de la combinación de tres técnicas juntas,
siendo los pioneros en México en aplicar esta metodología; se trata de la
ortofotogrametría (fotos aéreas georreferenciadas y sin error de curvatura
de la Tierra); el LiDAR o escáner láser (para detectar elementos y generar
imágenes digitales) y la termografía o cámara térmica (para conocer etapas
constructivas o grietas dentro de los edificios, etc).
Sobre este último dispositivo, la especialista del INAH explicó que se usó
para identificar grietas y daños estructurales en los monumentos
prehispánicos, cuyo reporte reveló que no se encontraron daños importantes.
“En total se tomaron 60 mil imágenes termográficas, y resultó beneficioso
ver que no ha habido perturbaciones para las estructuras principales de la
zona arqueológica”.
La especialista destacó que esta tecnología no sólo ha servido para hacer
un levantamiento tridimensional de la poligonal de protección de El Tajín,
y un inventario de la estructuras que hay, sino además es aplicable al
renglón de la conservación, porque permite efectuar un monitoreo preciso
del sitio ya partir de ello implementar políticas para su preservación,
“porque para poder proteger primero hay que saber qué es lo que hay.
“Es una nueva era para la arqueología en México, que rompe con el esquema
del trabajo arqueológico. Ahora primero determinamos, a partir de imágenes
digitales en 2 y 3 dimensiones, dónde están los vestigios, para así dirigir
los esfuerzos concretamente, de esta forma se avanza más rápido en las
exploraciones”, subrayó Zetina Gutiérrez.
Sobre las ventajas del uso de este tipo de dispositivos en la investigación
arqueológica, la especialista destacó que permiten detectar vestigios en
áreas de difícil acceso y obtener mapas en 3D de alta precisión, lo que
además facilita el inventario y registro de monumentos.
“Asimismo, esta tecnología nos permite articular visualmente imágenes
satelitales y digitales en capas de información, las cuales se pueden
montar y desmontar, hacer comparaciones, y de esta forma precisar la
ubicación exacta de las estructuras y sus características hasta con 5
centímetros de precisión”.
En términos de ahorro de tiempo, “esta tecnología de vanguardia permite que
el trabajo que se hacía en 10 años, hoy se haga en unos pocos”, subrayó la
arqueóloga al referir que los servicios para el uso de tales dispositivos,
se hizo con el apoyo de Petróleos Mexicanos, a través de las gestiones de
la doctora Patricia Castillo, directora Académica de la Zona Arqueológica
de El Tajín.
Guadalupe Zetina dijo que los nuevos juegos de pelota, balcones y área
habitacional, se detectaron a lo largo de 2012, luego de que en 2011 los
arqueólogos se dedicaron a efectuar primero un registro en campo, “el año
pasado se hizo la construcción de un sistema de información geográfica
(SIG) para alojar todos los datos obtenidos y poder darles sentido, además
de crear las capas de información, ya con toda esta plataforma se hizo el
inventario y se empezó a trabajar con las primeras estructuras o grupos
arquitectónicos”.
Para este 2013, se continuará con el inventario y la obtención de más
información de mayor número de vestigios arquitectónicos, concluyó la
especialista quien en 2012, junto con la doctora Patricia Castillo, obtuvo
la mención honorífica del Premio “Manuel Gamio” que otorga el INAH, en la
categoría de Mejor Trabajo de Planeación Estratégica y Gestión del
Patrimonio Cultural.
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Publicado por Blogger para Los Antecedentes el 3/22/2013 05:25:00 pm
edificaciones denominadas “balcones” y un área habitacional de más de 1,000
años de antigüedad
La detección de dichas construcciones fue posible mediante el uso de
tecnología basada en la combinación de sensores remotos que por primera vez
se aplica en México
Tres canchas de juego de pelota, un par de edificaciones denominadas
“balcones” y un área habitacional de más de 1,000 años de antigüedad,
fueron detectados en la Zona Arqueológica de El Tajín, en Veracruz, por
arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH),
mediante el uso de tecnología de punta basada en sensores remotos y de
teledetección, que por primera vez se aplica en México en la investigación
de sitios prehispánicos.
Además de la localización de tales vestigios que están ocultos por la
vegetación y sedimentos —cuya función tendrá que ser corroborada con
excavación arqueológica—, el uso de este equipo de vanguardia también
permitió determinar que las antiguas edificaciones del área abierta al
público de este sitio Patrimonio de la Humanidad (UNESCO, 1992), guardan
buen estado de conservación.
La doctora Guadalupe Zetina Gutiérrez, investigadora de la Zona
Arqueológica de El Tajín, y especialista en Sistemas de Información
Geográfica y Sensores Remotos, informó que a dos años de la incorporación
de dispositivos de control remoto en la exploración arqueológica —tal como
ocurre en sitios de Egipto y EU—, se han obtenido los primeros resultados
con la detección de las nuevas e inexploradas edificaciones prehispánicas
referidas.
Al dar a conocer algunos de los avances del proyecto de investigación, que
forma parte del Plan de Manejo de la zona arqueológica, la experta detalló
que con la localización de tres nuevas canchas de juego de pelota, asciende
a 20 el número de este tipo de estructuras en El Tajín.
“Incluso esta cantidad podría aumentar, porque estamos trabajando en el
modelo digital de cada sector del sitio, en este caso se detectaron en las
partes sur y norte.
“Todos los juegos de pelota que hay en el sitio son diferentes en
dimensiones y características, y en el caso de los tres nuevos se han
podido determinar características con una precisión de hasta 5 centímetros,
gracias a la tecnología denominada LiDAR, un escáner láser con el que se
desarrolló un modelo digital alojado a un Sistemas de Información
Geográfica (SIG)”.
Asimismo, Zetina Gutierrez detalló que por lo que toca a las dos
estructuras, de las que no se tenía conocimiento, denominadas “balcones”,
consisten en plataformas de aproximadamente 10 por 15 metros de base y de
10 a 12 metros de altura, ubicados en partes altas de la antigua ciudad,
desde donde se tiene la vista panorámica del sitio.
“Se hallan en las zonas altas, en puntos estratégicos de la parte norte de
la zona arqueológica, un área que no ha sido explorada y, por tanto, se
trata de estructuras que no se habían detectado, es algo nuevo.
Hasta ahora se ha determinado la existencia de dos, aunque podría haber
más; por el momento se estudian sus características a través de modelos
digitales en tercera dimensión, y será con excavaciones como se podrá
determinar el uso que tuvieron, aunque es seguro que debieron funcionar
como ejes visuales”.
La arqueóloga añadió que el uso de dicha tecnología de vanguardia también
ha permitido la localización de áreas habitacionales en la parte occidental
del núcleo de El Tajín, “son espacios en cuya arquitectura se observa que
hubo gran inversión de tiempo, trabajo y materiales que, por sus
dimensiones y características, podemos decir que probablemente ahí vivieron
familias extensas; están ubicados en pequeños lomeríos, lo que refiere cómo
aprovecharon estos espacios altos para construir sus casas, toda vez que el
área está formada por terrenos bajos inundables. De manera que además
estamos obteniendo datos de cómo vivieron los antiguos habitantes del
sitio”.
Guadalupe Zetina explicó que la tecnología usada en la investigación
arqueológica de El Tajín, consta de la combinación de tres técnicas juntas,
siendo los pioneros en México en aplicar esta metodología; se trata de la
ortofotogrametría (fotos aéreas georreferenciadas y sin error de curvatura
de la Tierra); el LiDAR o escáner láser (para detectar elementos y generar
imágenes digitales) y la termografía o cámara térmica (para conocer etapas
constructivas o grietas dentro de los edificios, etc).
Sobre este último dispositivo, la especialista del INAH explicó que se usó
para identificar grietas y daños estructurales en los monumentos
prehispánicos, cuyo reporte reveló que no se encontraron daños importantes.
“En total se tomaron 60 mil imágenes termográficas, y resultó beneficioso
ver que no ha habido perturbaciones para las estructuras principales de la
zona arqueológica”.
La especialista destacó que esta tecnología no sólo ha servido para hacer
un levantamiento tridimensional de la poligonal de protección de El Tajín,
y un inventario de la estructuras que hay, sino además es aplicable al
renglón de la conservación, porque permite efectuar un monitoreo preciso
del sitio ya partir de ello implementar políticas para su preservación,
“porque para poder proteger primero hay que saber qué es lo que hay.
“Es una nueva era para la arqueología en México, que rompe con el esquema
del trabajo arqueológico. Ahora primero determinamos, a partir de imágenes
digitales en 2 y 3 dimensiones, dónde están los vestigios, para así dirigir
los esfuerzos concretamente, de esta forma se avanza más rápido en las
exploraciones”, subrayó Zetina Gutiérrez.
Sobre las ventajas del uso de este tipo de dispositivos en la investigación
arqueológica, la especialista destacó que permiten detectar vestigios en
áreas de difícil acceso y obtener mapas en 3D de alta precisión, lo que
además facilita el inventario y registro de monumentos.
“Asimismo, esta tecnología nos permite articular visualmente imágenes
satelitales y digitales en capas de información, las cuales se pueden
montar y desmontar, hacer comparaciones, y de esta forma precisar la
ubicación exacta de las estructuras y sus características hasta con 5
centímetros de precisión”.
En términos de ahorro de tiempo, “esta tecnología de vanguardia permite que
el trabajo que se hacía en 10 años, hoy se haga en unos pocos”, subrayó la
arqueóloga al referir que los servicios para el uso de tales dispositivos,
se hizo con el apoyo de Petróleos Mexicanos, a través de las gestiones de
la doctora Patricia Castillo, directora Académica de la Zona Arqueológica
de El Tajín.
Guadalupe Zetina dijo que los nuevos juegos de pelota, balcones y área
habitacional, se detectaron a lo largo de 2012, luego de que en 2011 los
arqueólogos se dedicaron a efectuar primero un registro en campo, “el año
pasado se hizo la construcción de un sistema de información geográfica
(SIG) para alojar todos los datos obtenidos y poder darles sentido, además
de crear las capas de información, ya con toda esta plataforma se hizo el
inventario y se empezó a trabajar con las primeras estructuras o grupos
arquitectónicos”.
Para este 2013, se continuará con el inventario y la obtención de más
información de mayor número de vestigios arquitectónicos, concluyó la
especialista quien en 2012, junto con la doctora Patricia Castillo, obtuvo
la mención honorífica del Premio “Manuel Gamio” que otorga el INAH, en la
categoría de Mejor Trabajo de Planeación Estratégica y Gestión del
Patrimonio Cultural.
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Publicado por Blogger para Los Antecedentes el 3/22/2013 05:25:00 pm












