[Los Antecedentes] La guerra de las Malvinas, el gran triunfo de Thatcher
Monday, April 8, 2013 8:42:36 PM
LONDRES (AFP)
La arriesgada -y exitosa- apuesta de responder militarmente a la invasión
argentina de las Malvinas, permitió a la entonces primera ministra Margaret
Thatcher, fallecida este lunes, devolver al imperio británico venido a
menos la estatura de potencia internacional y le dio un nuevo impulso
dentro de su país.
El 2 de abril de 1982, las tropas del exangüe gobierno militar argentino
del general Leopoldo Galtieri, acorralado por las demandas sociales y de
restauración de democracia, desembarcaron por sorpresa en el remoto
archipiélago del Atlántico Sur históricamente reivindicado por el país
sudamericano pero en manos británicas desde 1833.
Pese al desastre que vaticinaban algunos dentro y fuera del Reino Unido,
Thatcher, que llevaba apenas tres años en Downing Street, no dudó en
despachar el mayor destacamento naval desde la Segunda Guerra Mundial
-formada por más de un centenar de buques y 27.000 hombres- para recuperar
lo que el entonces presidente de Estados Unidos, su amigo Ronald Reagan,
calificó como "ese pequeño trozo de tierra helado allá abajo".
Para Victor Bulmer-Thomas, exdirector del reputado instituto de Relaciones
Internacionales Chatham House, el desembarco argentino fue "una bendición"
para la conservadora Margaret Thatcher.
La primera ministra, elegida en 1979, "había entrado en un periodo de
profunda impopularidad en 1981 como resultado de las políticas económicas
del gobierno" y el conflicto "transformó su situación política", explicó a
AFP este experto británico en Latinoamérica y el Caribe.
A pesar de su escasa experiencia en cuestiones internacionales, Thatcher
superó el primer gran examen sobre su capacidad de liderazgo de su mandato
(1979-1990) a cerca de 13.000 kilómetros de distancia de Londres.
Tras 74 días de conflicto que dejó más de 900 muertos (649 argentinos, 255
británicos y tres isleños), las tropas argentinas se rindieron el 14 de
junio, desatando una ola de patriotismo británico.
"Sabíamos lo que teníamos que hacer, fuimos y lo hicimos. Gran Bretaña es
grande otra vez", proclamó al día siguiente la primera y hasta ahora única
jefa de Gobierno británica, que vistió de negro durante todo el conflicto.
"Fue una decisión muy personal", consideró William Wallace, profesor de la
London School of Economics de Londres. "Corrió un gran riesgo, con fuerzas
británicas limitadas y le resultó".
Thatcher saludaba al personal a bordo del barco HMS Antrim en una visita de
cinco días a las Malvinas, cuya guerra marcó a nivel internacional el
mandato de la conocida como 'Dama de Hierro'.
"Eso le dio un segundo aliento en política interior" que allanó el camino
hacia su cómoda reelección en 1983, agregó Wallace, y "también fortaleció
su reputación en el extranjero", donde su férrea oposición a la Unión
Soviética y al comunismo ya le habían hecho acreedora del apodo "Dama de
Hierro".
Menos de un año después del conflicto, en enero de 1983, Thatcher visitó
las islas que los británicos llaman Falkland, donde fue recibida casi como
una santa por los isleños, que la hicieron hija adoptiva del archipiélago
cuya soberanía continúa reivindicando Argentina por vía diplomática hasta
el día de hoy.
Tras el anuncio de la muerte de Thatcher, la Asamblea Legislativa de las
Malvinas rindió homenaje este lunes a la "determinación" que mostró contra
Argentina, y le expresó su eterno agradecimiento por haberles liberado.
En cambio para Mario Volpe, uno de los líderes de los veteranos de guerra
argentinos, Thatcher murió "impune, sin ser juzgada".
"Esencialmente nunca aportó nada a la pacificación del mundo", insistió el
exsoldado, presidente del Centro de Excombatientes de Malvinas de la ciudad
de La Plata, criticando especialmente su decisión de hundir el crucero
argentino "General Belgrano", que dejó 323 muertos argentinos e intensificó
el conflicto.
Según Victor Bulmer-Thomas, el conflicto de las Malvinas sirvió sin embargo
a Thatcher para conocer a su "mejor aliado", el Estados Unidos presidido
por Reagan, que inicialmente trató de buscar una solución política a la
disputa.
"Siguió siendo una fuerte defensora de Estados Unidos pero creo que
entendió que había límites en lo que podía esperar de ellos. Fue una
lección dura e importante en término de la composición del mundo en su
totalidad", afirmó.
En contraste, el exdictador chileno Augusto Pinochet, quien sí le brindó
apoyo, según ella misma admitió a finales de los años 90, apareció a sus
ojos como alguien más fiable.
"Esta fue desafortunadamente una de las tristes consecuencias de la
guerra", agregó el experto. "Y como es una política de blancos y negros,
siguió siendo leal a Pinochet hasta el final".
via afp.com
Junto con Madeline Albright, fueron las grandes mujeres de su tiempo
--
Publicado por Blogger para Los Antecedentes el 4/08/2013 01:42:00 pm
La arriesgada -y exitosa- apuesta de responder militarmente a la invasión
argentina de las Malvinas, permitió a la entonces primera ministra Margaret
Thatcher, fallecida este lunes, devolver al imperio británico venido a
menos la estatura de potencia internacional y le dio un nuevo impulso
dentro de su país.
El 2 de abril de 1982, las tropas del exangüe gobierno militar argentino
del general Leopoldo Galtieri, acorralado por las demandas sociales y de
restauración de democracia, desembarcaron por sorpresa en el remoto
archipiélago del Atlántico Sur históricamente reivindicado por el país
sudamericano pero en manos británicas desde 1833.
Pese al desastre que vaticinaban algunos dentro y fuera del Reino Unido,
Thatcher, que llevaba apenas tres años en Downing Street, no dudó en
despachar el mayor destacamento naval desde la Segunda Guerra Mundial
-formada por más de un centenar de buques y 27.000 hombres- para recuperar
lo que el entonces presidente de Estados Unidos, su amigo Ronald Reagan,
calificó como "ese pequeño trozo de tierra helado allá abajo".
Para Victor Bulmer-Thomas, exdirector del reputado instituto de Relaciones
Internacionales Chatham House, el desembarco argentino fue "una bendición"
para la conservadora Margaret Thatcher.
La primera ministra, elegida en 1979, "había entrado en un periodo de
profunda impopularidad en 1981 como resultado de las políticas económicas
del gobierno" y el conflicto "transformó su situación política", explicó a
AFP este experto británico en Latinoamérica y el Caribe.
A pesar de su escasa experiencia en cuestiones internacionales, Thatcher
superó el primer gran examen sobre su capacidad de liderazgo de su mandato
(1979-1990) a cerca de 13.000 kilómetros de distancia de Londres.
Tras 74 días de conflicto que dejó más de 900 muertos (649 argentinos, 255
británicos y tres isleños), las tropas argentinas se rindieron el 14 de
junio, desatando una ola de patriotismo británico.
"Sabíamos lo que teníamos que hacer, fuimos y lo hicimos. Gran Bretaña es
grande otra vez", proclamó al día siguiente la primera y hasta ahora única
jefa de Gobierno británica, que vistió de negro durante todo el conflicto.
"Fue una decisión muy personal", consideró William Wallace, profesor de la
London School of Economics de Londres. "Corrió un gran riesgo, con fuerzas
británicas limitadas y le resultó".
Thatcher saludaba al personal a bordo del barco HMS Antrim en una visita de
cinco días a las Malvinas, cuya guerra marcó a nivel internacional el
mandato de la conocida como 'Dama de Hierro'.
"Eso le dio un segundo aliento en política interior" que allanó el camino
hacia su cómoda reelección en 1983, agregó Wallace, y "también fortaleció
su reputación en el extranjero", donde su férrea oposición a la Unión
Soviética y al comunismo ya le habían hecho acreedora del apodo "Dama de
Hierro".
Menos de un año después del conflicto, en enero de 1983, Thatcher visitó
las islas que los británicos llaman Falkland, donde fue recibida casi como
una santa por los isleños, que la hicieron hija adoptiva del archipiélago
cuya soberanía continúa reivindicando Argentina por vía diplomática hasta
el día de hoy.
Tras el anuncio de la muerte de Thatcher, la Asamblea Legislativa de las
Malvinas rindió homenaje este lunes a la "determinación" que mostró contra
Argentina, y le expresó su eterno agradecimiento por haberles liberado.
En cambio para Mario Volpe, uno de los líderes de los veteranos de guerra
argentinos, Thatcher murió "impune, sin ser juzgada".
"Esencialmente nunca aportó nada a la pacificación del mundo", insistió el
exsoldado, presidente del Centro de Excombatientes de Malvinas de la ciudad
de La Plata, criticando especialmente su decisión de hundir el crucero
argentino "General Belgrano", que dejó 323 muertos argentinos e intensificó
el conflicto.
Según Victor Bulmer-Thomas, el conflicto de las Malvinas sirvió sin embargo
a Thatcher para conocer a su "mejor aliado", el Estados Unidos presidido
por Reagan, que inicialmente trató de buscar una solución política a la
disputa.
"Siguió siendo una fuerte defensora de Estados Unidos pero creo que
entendió que había límites en lo que podía esperar de ellos. Fue una
lección dura e importante en término de la composición del mundo en su
totalidad", afirmó.
En contraste, el exdictador chileno Augusto Pinochet, quien sí le brindó
apoyo, según ella misma admitió a finales de los años 90, apareció a sus
ojos como alguien más fiable.
"Esta fue desafortunadamente una de las tristes consecuencias de la
guerra", agregó el experto. "Y como es una política de blancos y negros,
siguió siendo leal a Pinochet hasta el final".
via afp.com
Junto con Madeline Albright, fueron las grandes mujeres de su tiempo
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Publicado por Blogger para Los Antecedentes el 4/08/2013 01:42:00 pm












