[Los Antecedentes] ¿Quieres ligar? La ciencia te dice cómo
Wednesday, April 24, 2013 12:51:22 AM
¿Es posible saber si dos personas que se acaban de conocer formarían una
pareja estable, si serán infieles e incluso si en el futuro les gustaría
practicar sexo en grupo? La ciencia posee explicaciones a casi todo lo que
ocurre en la sexualidad y Pere Estupinyà las desvela en su nuevo libro.
Pere Estupinya
En "La Ciencia del Sexo", recién publicado por Debate, este bioquímico
catalán (Tortosa, 1974) residente en Nueva York, explica cosas del sexo que
nunca antes habíamos oído y lo hace con historias servidas con el lenguaje
sencillo por un científico a quien no le gusta "tratar a la ciencia de
usted". Para contárnoslas, Estupinyà ha vuelto a meterse en el papel
de "ladrón de cerebros" que adoptó tras su paso por el prestigioso Programa
de Periodismo Científico del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT)
y que consiste en adentrarse en las mentes de los científicos más
brillantes y compartir con el resto de los mortales lo que hay dentro de
ellas.
La idea de la Ciencia del Sexo nació de lo que este 'Robin Hood del
conocimiento' define como "rascar donde no pica": "indagar en aquellos
temas por los que inicialmente no sientes curiosidad para lograr
despertarla".
"La ciencia del sexo era un tema que no me picaba académicamente, pero en
un congreso descubrí a una investigadora que en diez minutos me dijo cosas
interesantísimas, decido rascar donde no pica, y así me doy cuenta de que
casi nada estaba por contar en la ciencia del sexo", explica Estupinyà
Ahora le toca al lector descubrir cosas como que los científicos pueden
prever si dos personas que se conocen formarán una pareja estable
observando su actividad cerebral, que hay genes específicos asociados a la
infidelidad, oa que las posibilidades de ligar son más altas si tanto chico
o chica salen acompañados de una amiga.
Aprendemos también que nuestro comportamiento sexual está dominado por
hormonas de nombres tan exóticos como dopamina, serotonima, endocrinas o
noradrenalina. Ellas son las culpables de cuando estamos estresados, un
beso de amor nos relaje, o de que una mujer se vea mucho más atractiva y
despierte más interés en la segunda semana del ciclo, cuando tiene los
estrógenos por las nubes que si estuviera en una base con altos niveles de
progesterona.
La ciencia ha encontrado respuesta a casi todo lo que nos pasa con el sexo:
así, si una mujer difícilmente alcanza el orgasmo durante el coito puede
ser debido a que tenga el clítoris muy separado de la vagina, mientras que
gatillazos y eyaculación precoz suelen deberse a que los nervios y el
estrés ante la excitación pueden bloquearla.
En este libro imprescindible para conocer mejor nuestro cuerpo y perder
prejuicios descubrimos que la mayoría de parejas sadomasoquistas tienen
mejor comunicación entre ellos que las convencionales, o que frecuentar
locales de intercambio de pareja suele ser enriquecedor para quienes lo
practican.
Uno de los tantos estudios científicos citados concluye que el perfil de
quienes practican el intercambio de parejas no es el de una pareja en
crisis o infeliz, sino más bien el de quienes "buscan nuevas sensaciones
dentro de la pareja, rompiendo convencionalismos". A Estupinyà otra de las
cosas que más le ha llamado la atención ha sido cómo los hombres que
practican sexo tántrico alcanzan orgasmos sin eyaculación, o las mujeres
que llegan al mismo a través del deporte, o los discantados que sienten
deseo a pesar de haber perdido la sensibilidad en sus genitales.
Aún así, el 'Ladrón de cerebros' considera que en la ciencia de sexo… "casi
todo está por descubrir", y cree que algunas las áreas en las que más
conocimiento falta son, por ejemplo, la de los efectos secundarios
relacionados con el sexo en los medicamentos, el desarrollo sexual del niño
o los procesos que hacen que un pedófilo que convierta en pederasta. Aún
con tanta incertidumbre todavía por desvelar, en la ciencia del sexo existe
un extendido consenso en torno a la más clásica de las cuestiones: "el
enamoramiento correspondido es el estado de máxima felicidad, bienestar
emocional y salud física".
Y es así porque el vínculo con la persona amada nos hace generar en grandes
dosis una embaucadora hormona llamada dopamina, que logra que solo pensar
en que vamos a verla nos produzca bienestar y motivación, mientras que
estar con ella nos cause una absoluta revolución.EFE
--
Publicado por Este bandido para Los Antecedentes el 4/23/2013 05:51:00 pm
pareja estable, si serán infieles e incluso si en el futuro les gustaría
practicar sexo en grupo? La ciencia posee explicaciones a casi todo lo que
ocurre en la sexualidad y Pere Estupinyà las desvela en su nuevo libro.
Pere Estupinya
En "La Ciencia del Sexo", recién publicado por Debate, este bioquímico
catalán (Tortosa, 1974) residente en Nueva York, explica cosas del sexo que
nunca antes habíamos oído y lo hace con historias servidas con el lenguaje
sencillo por un científico a quien no le gusta "tratar a la ciencia de
usted". Para contárnoslas, Estupinyà ha vuelto a meterse en el papel
de "ladrón de cerebros" que adoptó tras su paso por el prestigioso Programa
de Periodismo Científico del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT)
y que consiste en adentrarse en las mentes de los científicos más
brillantes y compartir con el resto de los mortales lo que hay dentro de
ellas.
La idea de la Ciencia del Sexo nació de lo que este 'Robin Hood del
conocimiento' define como "rascar donde no pica": "indagar en aquellos
temas por los que inicialmente no sientes curiosidad para lograr
despertarla".
"La ciencia del sexo era un tema que no me picaba académicamente, pero en
un congreso descubrí a una investigadora que en diez minutos me dijo cosas
interesantísimas, decido rascar donde no pica, y así me doy cuenta de que
casi nada estaba por contar en la ciencia del sexo", explica Estupinyà
Ahora le toca al lector descubrir cosas como que los científicos pueden
prever si dos personas que se conocen formarán una pareja estable
observando su actividad cerebral, que hay genes específicos asociados a la
infidelidad, oa que las posibilidades de ligar son más altas si tanto chico
o chica salen acompañados de una amiga.
Aprendemos también que nuestro comportamiento sexual está dominado por
hormonas de nombres tan exóticos como dopamina, serotonima, endocrinas o
noradrenalina. Ellas son las culpables de cuando estamos estresados, un
beso de amor nos relaje, o de que una mujer se vea mucho más atractiva y
despierte más interés en la segunda semana del ciclo, cuando tiene los
estrógenos por las nubes que si estuviera en una base con altos niveles de
progesterona.
La ciencia ha encontrado respuesta a casi todo lo que nos pasa con el sexo:
así, si una mujer difícilmente alcanza el orgasmo durante el coito puede
ser debido a que tenga el clítoris muy separado de la vagina, mientras que
gatillazos y eyaculación precoz suelen deberse a que los nervios y el
estrés ante la excitación pueden bloquearla.
En este libro imprescindible para conocer mejor nuestro cuerpo y perder
prejuicios descubrimos que la mayoría de parejas sadomasoquistas tienen
mejor comunicación entre ellos que las convencionales, o que frecuentar
locales de intercambio de pareja suele ser enriquecedor para quienes lo
practican.
Uno de los tantos estudios científicos citados concluye que el perfil de
quienes practican el intercambio de parejas no es el de una pareja en
crisis o infeliz, sino más bien el de quienes "buscan nuevas sensaciones
dentro de la pareja, rompiendo convencionalismos". A Estupinyà otra de las
cosas que más le ha llamado la atención ha sido cómo los hombres que
practican sexo tántrico alcanzan orgasmos sin eyaculación, o las mujeres
que llegan al mismo a través del deporte, o los discantados que sienten
deseo a pesar de haber perdido la sensibilidad en sus genitales.
Aún así, el 'Ladrón de cerebros' considera que en la ciencia de sexo… "casi
todo está por descubrir", y cree que algunas las áreas en las que más
conocimiento falta son, por ejemplo, la de los efectos secundarios
relacionados con el sexo en los medicamentos, el desarrollo sexual del niño
o los procesos que hacen que un pedófilo que convierta en pederasta. Aún
con tanta incertidumbre todavía por desvelar, en la ciencia del sexo existe
un extendido consenso en torno a la más clásica de las cuestiones: "el
enamoramiento correspondido es el estado de máxima felicidad, bienestar
emocional y salud física".
Y es así porque el vínculo con la persona amada nos hace generar en grandes
dosis una embaucadora hormona llamada dopamina, que logra que solo pensar
en que vamos a verla nos produzca bienestar y motivación, mientras que
estar con ella nos cause una absoluta revolución.EFE
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Publicado por Este bandido para Los Antecedentes el 4/23/2013 05:51:00 pm












