[Notiocho Cultural] Las migraciones magrebíes aumentaron la diversidad genética en España
Tuesday, June 4, 2013 9:14:05 PM
Las poblaciones del sur del continente europeo tienen mayor variabilidad
genética que las del norte.
Un análisis genético de 43 poblaciones diferentes demuestra que el flujo de
genes desde el norte de África hacia el viejo continente contribuyó a esta
diferencia entre el norte y el sur.
Entre los europeos del sur hay mucha mayor variabilidad genética que entre
las poblaciones del norte. Aunque se han propuesto varias explicaciones
para este gradiente norte-sur, hoy un estudio publicado en la revista PNAS
revela que las migraciones magrebíes hacia Europa a lo largo de la historia
tuvieron un papel importante.
Mediante un análisis genético, investigadores del Instituto de Biología
Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y de la Universidad de
Stanford (EEUU) han comparado el patrón de variaciones compartidas entre
2.099 individuos de 43 poblaciones norteafricanas, subsaharianas, de
Oriente Medio y europeas.
El resultado muestra un ancestro común entre las poblaciones marroquís, del
Sahara occidental y tunecinas con las de la península ibérica y Canarias.
La influencia norafricana es casi inexistente en las poblaciones al norte
de los Pirineos.
“Se ha puesto de manifiesto que estudios anteriores podrían haber
subestimado la ascendencia compartida entre las poblaciones de estas dos
regiones”, explica a SINC David Comas, uno de los autores de la
investigación, de la UPF.
Las explicaciones propuestas hasta ahora para esta diferencia de
variabilidad entre el norte y sur del continente eran tres. La primera
sugería que las poblaciones se refugiaron en el sur durante las épocas
glaciales y solo un pequeño grupo recolonizó el continente cuando el hielo
de retiró. La segunda propone un flujo de genes desde Oriente Medio, y la
tercera apuesta por migraciones desde el sur del continente africano.
La influencia norteafricana es casi inexistente en las poblaciones al norte
de los Pirineos
El Sahara, una barrera infranqueable
Aunque las hipótesis no son excluyentes, y todas ellas podrían contribuir a
la diferencia en diversidad, los autores del estudio consideran que el
Sahara es una barrera geográfica que hace poco probable el flujo genético
desde el África subsahariana.
Además, según explica Comas, los resultados indican que “la ascendencia
compartida entre los dos grupos de poblaciones (norte de África y sur de
Europa) tampoco es resultado de migraciones de Oriente Medio hacia ambas
regiones”.
“Nuestros resultados –explican los autores en su estudio– dan fuerza a la
hipótesis de que migraciones recientes desde el norte de África
contribuyeron sustancialmente a la elevada diversidad genética del suroeste
de Europa”.
Además, al analizar el riesgo genético para 134 enfermedades, los autores
también detectaron que era consistente con el patrón de migración
propuesto. Según indican los autores en el estudio, esto resultaría en un
error de cálculo en el riesgo de enfermedad genética en ciertas poblaciones
europeas si no se tienen en cuenta las variantes de riesgo propias del
norte de África.
Los investigadores analizaron variaciones de un solo nucleótido llamadas
polimorfismos de nucleótido único o SNPs (por sus siglas en inglés) en más
de 2.000 individuos 30 poblaciones europeas, siete norteafricanas, dos
poblaciones judías de Europa, una de Oriente Medio, y del África
subsahariana.
--
Publicado por Pancho Piteko para Notiocho Cultural el 6/04/2013 02:13:00 pm
genética que las del norte.
Un análisis genético de 43 poblaciones diferentes demuestra que el flujo de
genes desde el norte de África hacia el viejo continente contribuyó a esta
diferencia entre el norte y el sur.
Entre los europeos del sur hay mucha mayor variabilidad genética que entre
las poblaciones del norte. Aunque se han propuesto varias explicaciones
para este gradiente norte-sur, hoy un estudio publicado en la revista PNAS
revela que las migraciones magrebíes hacia Europa a lo largo de la historia
tuvieron un papel importante.
Mediante un análisis genético, investigadores del Instituto de Biología
Evolutiva de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y de la Universidad de
Stanford (EEUU) han comparado el patrón de variaciones compartidas entre
2.099 individuos de 43 poblaciones norteafricanas, subsaharianas, de
Oriente Medio y europeas.
El resultado muestra un ancestro común entre las poblaciones marroquís, del
Sahara occidental y tunecinas con las de la península ibérica y Canarias.
La influencia norafricana es casi inexistente en las poblaciones al norte
de los Pirineos.
“Se ha puesto de manifiesto que estudios anteriores podrían haber
subestimado la ascendencia compartida entre las poblaciones de estas dos
regiones”, explica a SINC David Comas, uno de los autores de la
investigación, de la UPF.
Las explicaciones propuestas hasta ahora para esta diferencia de
variabilidad entre el norte y sur del continente eran tres. La primera
sugería que las poblaciones se refugiaron en el sur durante las épocas
glaciales y solo un pequeño grupo recolonizó el continente cuando el hielo
de retiró. La segunda propone un flujo de genes desde Oriente Medio, y la
tercera apuesta por migraciones desde el sur del continente africano.
La influencia norteafricana es casi inexistente en las poblaciones al norte
de los Pirineos
El Sahara, una barrera infranqueable
Aunque las hipótesis no son excluyentes, y todas ellas podrían contribuir a
la diferencia en diversidad, los autores del estudio consideran que el
Sahara es una barrera geográfica que hace poco probable el flujo genético
desde el África subsahariana.
Además, según explica Comas, los resultados indican que “la ascendencia
compartida entre los dos grupos de poblaciones (norte de África y sur de
Europa) tampoco es resultado de migraciones de Oriente Medio hacia ambas
regiones”.
“Nuestros resultados –explican los autores en su estudio– dan fuerza a la
hipótesis de que migraciones recientes desde el norte de África
contribuyeron sustancialmente a la elevada diversidad genética del suroeste
de Europa”.
Además, al analizar el riesgo genético para 134 enfermedades, los autores
también detectaron que era consistente con el patrón de migración
propuesto. Según indican los autores en el estudio, esto resultaría en un
error de cálculo en el riesgo de enfermedad genética en ciertas poblaciones
europeas si no se tienen en cuenta las variantes de riesgo propias del
norte de África.
Los investigadores analizaron variaciones de un solo nucleótido llamadas
polimorfismos de nucleótido único o SNPs (por sus siglas en inglés) en más
de 2.000 individuos 30 poblaciones europeas, siete norteafricanas, dos
poblaciones judías de Europa, una de Oriente Medio, y del África
subsahariana.
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Publicado por Pancho Piteko para Notiocho Cultural el 6/04/2013 02:13:00 pm












