[Los Antecedentes] OEA abre histórico debate sobre nuevas estrategias frente a guerra antidrogas de EEUU
Wednesday, June 5, 2013 6:33:01 PM
ANTIGUA, Guatemala (AFP)
La OEA inició el martes una crucial Asamblea General que debatirá en
Guatemala estrategias para frenar la violencia desatada por el tráfico y
consumo de cocaína en América, ante el fracaso de la guerra antidrogas
impulsada por Estados Unidos por más de cuatro décadas.
"El carácter histórico de esta Asamblea está en que inicia un debate que
antes no se podía realizar (...) acaba con un tabú de numerosas décadas",
dijo el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA),
José Miguel Insulza, al abrir el 43 periodo de sesiones en una finca
cafetalera, en las afueras de la ciudad colonial de Antigua Guatemala, 45
km al suroeste de la capital.
El jefe de la OEA calificó el problema de las drogas como "uno de los
desafíos más graves" que enfrentan actualmente las democracias en América,
por lo que se requieren nuevas estrategias "con mayor eficiencia y mejores
resultados" que la política antidrogas, basada en la represión a la
producción y distribución.
"Hoy legitimamos ese debate, en forma transparente, con la convicción de
que él puede abrir paso a acciones para reducir las tasas de criminalidad y
violencia que azotan a muchos de nuestros países", afirmó en la ceremonia a
la que asisten el presidente anfitrión Otto Pérez y 26 cancilleres y
delegados de los 34 miembros activos de la OEA.
A la cita, que se celebra bajo fuerte vigilancia de policías y militares,
asiste una alta delegación de Estados Unidos, encabezada por su secretario
de Estado, John Kerry.
La OEA inició el martes una crucial Asamblea General que debatirá en
Guatemala estrategias para frenar la violencia desatada por el tráfico y
consumo de cocaína en América, ante el fracaso de la guerra antidrogas
impulsada por Estados Unidos por más de cuatro décadas.
La Asamblea, que concluye el jueves, también tocaría la reforma de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a la que Caracas y sus
aliados acusan de supeditarse a intereses estadounidenses, y temas de
actualidad del continente como la crisis política de Venezuela.
En el marco de la Asamblea, Kerry mantendrá el miércoles un breve encuentro
con el canciller venezolano, Elías Jaua. Ambos países retiraron a sus
embajadores en 2010 tras tensiones políticas.
Una cuerda sensible: la legalización
La Asamblea se celebra en el país que hace un año puso el dedo en la llaga.
El debate se basará en un informe hecho por la OEA, por mandato de la
Cumbre de las Américas de 2012 de Cartagena (Colombia), la cual acogió la
idea de Pérez de buscar alternativas a la guerra antidrogas.
El estudio de la OEA esboza cuatro escenarios posibles e independientes
frente al flagelo: el fortalecimiento de las instituciones y la seguridad,
la despenalización de las drogas, la capacidad de reacción desde la
comunidad y la ruptura de la cooperación entre países consumidores y de
tránsito.
Aunque sin consenso, la despenalización gana terreno. La marihuana es legal
para consumo recreativo en Colorado y Washington (Estados Unidos), en
Uruguay se pretende legalizar y regular la distribución, y en países como
Argentina y Brasil se avanzó en despenalizar el consumo personal.
En su primera visita oficial a América Latina, Kerry reafirmará en
reuniones el miércoles con cancilleres la estrategia de Estados Unidos,
según su subsecretaria adjunta para la región, Roberta Jacobson, quien lo
acompaña al igual que el subsecretario encargado de la lucha
antinarcóticos, William Brownfield, y el zar antidrogas Gil Kerlikowske.
"Nadie quiere que nuestra relación se vea definida por la aplicación de la
ley, la seguridad y los narcóticos", dijo Kerry al inicio de un encuentro
con Pérez, poco antes de iniciar la asamblea.
El mandatario guatemalteco repuso por su lado que la lucha conjunta contra
el crimen organizado está fuera de todo cuestionamiento, pero que ambos
países, como el resto de América Latina, debe plantearse alternativas.
Al menos 14 países de Latinoamérica están interesados en impulsar una nueva
política, incluidos los de Centroamérica, Uruguay, Colombia y México, según
el canciller guatemalteco, Fernando Carrera.
Monstruo de siete cabezas
El informe de la OEA propone abordar el problema desde una perspectiva en
la que prevalezca la salud pública frente a la seguridad, primando la
prevención y el tratamiento.
"El problema de las drogas es un desafío a nuestras políticas de salud
pública, insuficientes para enfrentar el drama de la drogadicción, lo cual
permite que aún se trate a las personas que sufren de esa adicción como
delincuentes y no como enfermos que deben ser objeto de atención
especializada", agregó Insulza.
Según la OEA, 45% de los consumidores de cocaína en el mundo, la mitad de
los que consumen heroína y opiáceos y una cuarta parte de los que fuman
marihuana, vive en América, segundo continente más violento del planeta,
después de África.
Pero, además, las drogas mantienen un negocio ilícito -la ONU calcula en
unos 85.000 millones de dólares la venta mundial de cocaína, 35.000
millones en Estados Unidos-, que altera las economías, corrompe las
instituciones y deriva en atrocidades contra las personas.
"La guerra contra el narcotráfico no se ha abordado desde la política de
derechos humanos", afirmó el director ejecutivo de HRW, José Miguel
Vivanco, al abogar por la despenalización del consumo personal.
Grupos de la sociedad civil pidieron a la OEA convertir "los derechos
humanos en el centro del debate.
via afp.com
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Publicado por Blogger para Los Antecedentes el 6/05/2013 11:32:00 am
La OEA inició el martes una crucial Asamblea General que debatirá en
Guatemala estrategias para frenar la violencia desatada por el tráfico y
consumo de cocaína en América, ante el fracaso de la guerra antidrogas
impulsada por Estados Unidos por más de cuatro décadas.
"El carácter histórico de esta Asamblea está en que inicia un debate que
antes no se podía realizar (...) acaba con un tabú de numerosas décadas",
dijo el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA),
José Miguel Insulza, al abrir el 43 periodo de sesiones en una finca
cafetalera, en las afueras de la ciudad colonial de Antigua Guatemala, 45
km al suroeste de la capital.
El jefe de la OEA calificó el problema de las drogas como "uno de los
desafíos más graves" que enfrentan actualmente las democracias en América,
por lo que se requieren nuevas estrategias "con mayor eficiencia y mejores
resultados" que la política antidrogas, basada en la represión a la
producción y distribución.
"Hoy legitimamos ese debate, en forma transparente, con la convicción de
que él puede abrir paso a acciones para reducir las tasas de criminalidad y
violencia que azotan a muchos de nuestros países", afirmó en la ceremonia a
la que asisten el presidente anfitrión Otto Pérez y 26 cancilleres y
delegados de los 34 miembros activos de la OEA.
A la cita, que se celebra bajo fuerte vigilancia de policías y militares,
asiste una alta delegación de Estados Unidos, encabezada por su secretario
de Estado, John Kerry.
La OEA inició el martes una crucial Asamblea General que debatirá en
Guatemala estrategias para frenar la violencia desatada por el tráfico y
consumo de cocaína en América, ante el fracaso de la guerra antidrogas
impulsada por Estados Unidos por más de cuatro décadas.
La Asamblea, que concluye el jueves, también tocaría la reforma de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a la que Caracas y sus
aliados acusan de supeditarse a intereses estadounidenses, y temas de
actualidad del continente como la crisis política de Venezuela.
En el marco de la Asamblea, Kerry mantendrá el miércoles un breve encuentro
con el canciller venezolano, Elías Jaua. Ambos países retiraron a sus
embajadores en 2010 tras tensiones políticas.
Una cuerda sensible: la legalización
La Asamblea se celebra en el país que hace un año puso el dedo en la llaga.
El debate se basará en un informe hecho por la OEA, por mandato de la
Cumbre de las Américas de 2012 de Cartagena (Colombia), la cual acogió la
idea de Pérez de buscar alternativas a la guerra antidrogas.
El estudio de la OEA esboza cuatro escenarios posibles e independientes
frente al flagelo: el fortalecimiento de las instituciones y la seguridad,
la despenalización de las drogas, la capacidad de reacción desde la
comunidad y la ruptura de la cooperación entre países consumidores y de
tránsito.
Aunque sin consenso, la despenalización gana terreno. La marihuana es legal
para consumo recreativo en Colorado y Washington (Estados Unidos), en
Uruguay se pretende legalizar y regular la distribución, y en países como
Argentina y Brasil se avanzó en despenalizar el consumo personal.
En su primera visita oficial a América Latina, Kerry reafirmará en
reuniones el miércoles con cancilleres la estrategia de Estados Unidos,
según su subsecretaria adjunta para la región, Roberta Jacobson, quien lo
acompaña al igual que el subsecretario encargado de la lucha
antinarcóticos, William Brownfield, y el zar antidrogas Gil Kerlikowske.
"Nadie quiere que nuestra relación se vea definida por la aplicación de la
ley, la seguridad y los narcóticos", dijo Kerry al inicio de un encuentro
con Pérez, poco antes de iniciar la asamblea.
El mandatario guatemalteco repuso por su lado que la lucha conjunta contra
el crimen organizado está fuera de todo cuestionamiento, pero que ambos
países, como el resto de América Latina, debe plantearse alternativas.
Al menos 14 países de Latinoamérica están interesados en impulsar una nueva
política, incluidos los de Centroamérica, Uruguay, Colombia y México, según
el canciller guatemalteco, Fernando Carrera.
Monstruo de siete cabezas
El informe de la OEA propone abordar el problema desde una perspectiva en
la que prevalezca la salud pública frente a la seguridad, primando la
prevención y el tratamiento.
"El problema de las drogas es un desafío a nuestras políticas de salud
pública, insuficientes para enfrentar el drama de la drogadicción, lo cual
permite que aún se trate a las personas que sufren de esa adicción como
delincuentes y no como enfermos que deben ser objeto de atención
especializada", agregó Insulza.
Según la OEA, 45% de los consumidores de cocaína en el mundo, la mitad de
los que consumen heroína y opiáceos y una cuarta parte de los que fuman
marihuana, vive en América, segundo continente más violento del planeta,
después de África.
Pero, además, las drogas mantienen un negocio ilícito -la ONU calcula en
unos 85.000 millones de dólares la venta mundial de cocaína, 35.000
millones en Estados Unidos-, que altera las economías, corrompe las
instituciones y deriva en atrocidades contra las personas.
"La guerra contra el narcotráfico no se ha abordado desde la política de
derechos humanos", afirmó el director ejecutivo de HRW, José Miguel
Vivanco, al abogar por la despenalización del consumo personal.
Grupos de la sociedad civil pidieron a la OEA convertir "los derechos
humanos en el centro del debate.
via afp.com
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Publicado por Blogger para Los Antecedentes el 6/05/2013 11:32:00 am












