[Notiocho Cultural] 'Baños de Moctezuma', testimonio milenario
Thursday, June 6, 2013 12:01:51 AM
Expertos del INAH investigan en el cerro de Chapultepec los ancestrales
manantiales y acueductos que abastecieron a la Ciudad de México
El estanque de aguas cristalinas fue alberca de Hernán Cortés y La
Malinche, de los virreyes en tránsito a la capital de la Nueva España
En las faldas del cerro de Chapultepec, especialistas del Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH) han encontrado evidencia
arqueológica del sistema hidráulico que sirvió, desde tiempos de los
tlatoanis mexicas, para dotar de agua a la Ciudad de México, explicaron
durante el Coloquio de Arqueología Histórica, realizado en el Museo
Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec” (MNH).
Las arqueólogas Lourdes López Camacho, del MNH, y María Guadalupe Espinosa,
del Centro INAH-Veracruz, abordaron los temas: Las fuentes en acueductos,
el caso de la Fuente de Chapultepec y ¿Cómo se descubrieron los Baños de
Moctezuma en Chapultepec?, respectivamente.
López Camacho dijo que la arqueología histórica en el cerro del Chapulín ha
servido para documentar la forma en que los antiguos habitantes del Valle
de México tenían una verdadera veneración por el bosque y el agua de
Chapultepec, la cual se remonta a la época teotihuacana (100 aC a 600 dC).
“Chapultepec era un lugar sagrado. Allí tenían templos y casas de descanso
los gobernantes Moctezuma Ilhuicamina, Ahuízotl y Moctezuma Xocoyotzin, así
como el de Texcoco, Nezahualcóyotl, a quien las crónicas coloniales
atribuyen la construcción del acueducto prehispánico que surtía de agua a
la Gran Tenochtitlan”, explicó la especialista.
Señaló que el sistema hidráulico que aprovechaba los manantiales que
surgían del cerro, formado por depósitos o albercas y canales
rudimentarios, sirvió para alimentar el acueducto prehispánico, formado por
un caño abierto que corría casi a ras del suelo, mismo que después de la
Conquista también fue utilizado en la época colonial.
Agregó que el primer acueducto, hecho de carrizo, piedras y lodo, se inició
en 1418, un año después de la muerte de Chimalpopoca, que marca el ascenso
de la elite mexica. Para el mandato de Moctezuma I, con trazo de
Nezahualcóyotl, se inicia la construcción de canal de piedra, entre los
años 1454 y 1466.
Realizada en 2005, cuando se restauraron los Baños de Moctezuma, la
investigación demostró que la alberca artificial tuvo por lo menos cuatro
etapas constructivas: “En el desplante actual, se encontró una escalinata
de lajas de andesita y secciones de argamasa pintadas de rojo. En
excavaciones al exterior de la barda se encontró un talud de 56 grados de
inclinación, asociado a una gran cantidad de material de los periodos
Azteca III y colonial, lo que sugiere la existencia de otra alberca
posiblemente construida durante el periodo virreinal temprano, de la época
de Hernán Cortés o de los virreyes Antonio de Mendoza o Luis Velasco”.
Espinosa dijo que en general todo el complejo del cerro del Chapulín tuvo
un uso ritual, habitacional y también de recreo para los tlatoanis mexicas,
quienes mandaron labrar su efigie en las piedras aledañas: “Las crónicas
mencionan que Moctezuma Xocoyotzin tenía ahí una colección de peces
exóticos”.
Después de la Conquista, el estanque de aguas cristalinas fue alberca de
Hernán Cortés y La Malinche, de los virreyes en tránsito a la capital de la
Nueva España; también lo usaron los cadetes del Colegio Militar en el siglo
XIX, el emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa la emperatriz
Carlota de Bélgica, y el general Porfirio Díaz, entre otros personajes.
Las excavaciones permitieron rescatar “material arqueológico teotihuacano
(100 aC a 600 dC), de la fase Coyotlatelco (600 a 750 dC), del periodo
Azteca I-IV (850 a 1521 dC), de la época colonial (siglos XVI, XVII,
XVIII), además del siglo XIX y principios del XX”.
Guadalupe Espinosa recordó que para principios del siglo XX, el general
Porfirio Díaz encargó a José Yves Limantour la remodelación del Bosque de
Chapultepec, por lo que alrededor de 1907 se volvieron a intervenir los
Baños de Moctezuma, dándole su actual aspecto octogonal.
La especialista destacó que desde la época colonial “existían muchas
leyendas de que en los Baños de Moctezuma habían enterrado un gran tesoro,
cosa que ya se comprobó que no es cierto. La arqueóloga María de la Luz
Moreno, en 1999, excavó el sitio y sólo encontró cerámica prehispánica,
vidrio, lebrillos y objetos coloniales y huesos, pero ninguna ofrenda o
tesoro”.
Durante dicha exploración, también se encontró una almena de piedra
andesita con símbolos relacionados con el agua-viento, y un vaso de barro
que alude al dios de la lluvia Tláloc, así como una escultura de toba
volcánica con sus rasgos, y gran cantidad de figurillas identificadas con
la deidad acuática.
Por su parte, la arqueóloga María Guadalupe Espinosa señaló que las
excavaciones en el depósito de agua llamado popularmente “Baños de
Moctezuma”, permitieron documentar sus fases constructivas: “Lo importante
de examinar la alberca de seis metros de profundidad, es que permitió
determinar su planta original rectangular escalonada, así como evidencias
de la red de suministro del vital líquido hacia la ciudad, donde había
diferentes ramales y depósitos para diferentes usos”.
La Fuente de Chapultepec
Ultimo testimonio de los acueductos que partían desde el bosque hasta la
creciente ciudad de México, la fuente de Chapultepec aún se mantiene en pie
en la glorieta del Metro. Estaba adosada al acueducto que iba por lo que
hoy es avenida Chapultepec y desembocaba en la Fuente de Arcos de Belén.
La arqueóloga Lourdes López Camacho señaló que este acueducto es de origen
colonial y su arquería de piedra se construyó entre 1755 y 1760, siguiendo
una acequia donde navegaban canoas. La Fuente de Chapultepec data del
virreinato del Marqués de las Amarillas y la fuente de Salto del Agua se
colocó en 1779, siendo virrey Bucareli.
El Acueducto de Chapultepec se sumó al que ya existía de origen
prehispánico que iba por la calzada de la Verónica, luego Melchor Ocampo y
ahora Circuito Interior, y daba la vuelta a la altura de San Cosme, por la
calzada Tlacopan (México-Tacuba), donde se encontraba la Fuente de la
Tlaxpana. Continuaba su recorrido en dirección al Centro hasta llegar al
entronque de lo que ahora es Eje Central y Tacuba, atrás del Palacio de
Bellas Artes, en ese lugar estaba la Fuente de La Mariscala.
“La Fuente de Chapultepec a pesar de que ha sido cambiada de lugar en tres
ocasiones y está fragmentada, es la única original que se conserva”,
finalizó López Camacho.
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Publicado por Pancho Piteko para Notiocho Cultural el 6/05/2013 05:01:00 pm
manantiales y acueductos que abastecieron a la Ciudad de México
El estanque de aguas cristalinas fue alberca de Hernán Cortés y La
Malinche, de los virreyes en tránsito a la capital de la Nueva España
En las faldas del cerro de Chapultepec, especialistas del Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH) han encontrado evidencia
arqueológica del sistema hidráulico que sirvió, desde tiempos de los
tlatoanis mexicas, para dotar de agua a la Ciudad de México, explicaron
durante el Coloquio de Arqueología Histórica, realizado en el Museo
Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec” (MNH).
Las arqueólogas Lourdes López Camacho, del MNH, y María Guadalupe Espinosa,
del Centro INAH-Veracruz, abordaron los temas: Las fuentes en acueductos,
el caso de la Fuente de Chapultepec y ¿Cómo se descubrieron los Baños de
Moctezuma en Chapultepec?, respectivamente.
López Camacho dijo que la arqueología histórica en el cerro del Chapulín ha
servido para documentar la forma en que los antiguos habitantes del Valle
de México tenían una verdadera veneración por el bosque y el agua de
Chapultepec, la cual se remonta a la época teotihuacana (100 aC a 600 dC).
“Chapultepec era un lugar sagrado. Allí tenían templos y casas de descanso
los gobernantes Moctezuma Ilhuicamina, Ahuízotl y Moctezuma Xocoyotzin, así
como el de Texcoco, Nezahualcóyotl, a quien las crónicas coloniales
atribuyen la construcción del acueducto prehispánico que surtía de agua a
la Gran Tenochtitlan”, explicó la especialista.
Señaló que el sistema hidráulico que aprovechaba los manantiales que
surgían del cerro, formado por depósitos o albercas y canales
rudimentarios, sirvió para alimentar el acueducto prehispánico, formado por
un caño abierto que corría casi a ras del suelo, mismo que después de la
Conquista también fue utilizado en la época colonial.
Agregó que el primer acueducto, hecho de carrizo, piedras y lodo, se inició
en 1418, un año después de la muerte de Chimalpopoca, que marca el ascenso
de la elite mexica. Para el mandato de Moctezuma I, con trazo de
Nezahualcóyotl, se inicia la construcción de canal de piedra, entre los
años 1454 y 1466.
Realizada en 2005, cuando se restauraron los Baños de Moctezuma, la
investigación demostró que la alberca artificial tuvo por lo menos cuatro
etapas constructivas: “En el desplante actual, se encontró una escalinata
de lajas de andesita y secciones de argamasa pintadas de rojo. En
excavaciones al exterior de la barda se encontró un talud de 56 grados de
inclinación, asociado a una gran cantidad de material de los periodos
Azteca III y colonial, lo que sugiere la existencia de otra alberca
posiblemente construida durante el periodo virreinal temprano, de la época
de Hernán Cortés o de los virreyes Antonio de Mendoza o Luis Velasco”.
Espinosa dijo que en general todo el complejo del cerro del Chapulín tuvo
un uso ritual, habitacional y también de recreo para los tlatoanis mexicas,
quienes mandaron labrar su efigie en las piedras aledañas: “Las crónicas
mencionan que Moctezuma Xocoyotzin tenía ahí una colección de peces
exóticos”.
Después de la Conquista, el estanque de aguas cristalinas fue alberca de
Hernán Cortés y La Malinche, de los virreyes en tránsito a la capital de la
Nueva España; también lo usaron los cadetes del Colegio Militar en el siglo
XIX, el emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa la emperatriz
Carlota de Bélgica, y el general Porfirio Díaz, entre otros personajes.
Las excavaciones permitieron rescatar “material arqueológico teotihuacano
(100 aC a 600 dC), de la fase Coyotlatelco (600 a 750 dC), del periodo
Azteca I-IV (850 a 1521 dC), de la época colonial (siglos XVI, XVII,
XVIII), además del siglo XIX y principios del XX”.
Guadalupe Espinosa recordó que para principios del siglo XX, el general
Porfirio Díaz encargó a José Yves Limantour la remodelación del Bosque de
Chapultepec, por lo que alrededor de 1907 se volvieron a intervenir los
Baños de Moctezuma, dándole su actual aspecto octogonal.
La especialista destacó que desde la época colonial “existían muchas
leyendas de que en los Baños de Moctezuma habían enterrado un gran tesoro,
cosa que ya se comprobó que no es cierto. La arqueóloga María de la Luz
Moreno, en 1999, excavó el sitio y sólo encontró cerámica prehispánica,
vidrio, lebrillos y objetos coloniales y huesos, pero ninguna ofrenda o
tesoro”.
Durante dicha exploración, también se encontró una almena de piedra
andesita con símbolos relacionados con el agua-viento, y un vaso de barro
que alude al dios de la lluvia Tláloc, así como una escultura de toba
volcánica con sus rasgos, y gran cantidad de figurillas identificadas con
la deidad acuática.
Por su parte, la arqueóloga María Guadalupe Espinosa señaló que las
excavaciones en el depósito de agua llamado popularmente “Baños de
Moctezuma”, permitieron documentar sus fases constructivas: “Lo importante
de examinar la alberca de seis metros de profundidad, es que permitió
determinar su planta original rectangular escalonada, así como evidencias
de la red de suministro del vital líquido hacia la ciudad, donde había
diferentes ramales y depósitos para diferentes usos”.
La Fuente de Chapultepec
Ultimo testimonio de los acueductos que partían desde el bosque hasta la
creciente ciudad de México, la fuente de Chapultepec aún se mantiene en pie
en la glorieta del Metro. Estaba adosada al acueducto que iba por lo que
hoy es avenida Chapultepec y desembocaba en la Fuente de Arcos de Belén.
La arqueóloga Lourdes López Camacho señaló que este acueducto es de origen
colonial y su arquería de piedra se construyó entre 1755 y 1760, siguiendo
una acequia donde navegaban canoas. La Fuente de Chapultepec data del
virreinato del Marqués de las Amarillas y la fuente de Salto del Agua se
colocó en 1779, siendo virrey Bucareli.
El Acueducto de Chapultepec se sumó al que ya existía de origen
prehispánico que iba por la calzada de la Verónica, luego Melchor Ocampo y
ahora Circuito Interior, y daba la vuelta a la altura de San Cosme, por la
calzada Tlacopan (México-Tacuba), donde se encontraba la Fuente de la
Tlaxpana. Continuaba su recorrido en dirección al Centro hasta llegar al
entronque de lo que ahora es Eje Central y Tacuba, atrás del Palacio de
Bellas Artes, en ese lugar estaba la Fuente de La Mariscala.
“La Fuente de Chapultepec a pesar de que ha sido cambiada de lugar en tres
ocasiones y está fragmentada, es la única original que se conserva”,
finalizó López Camacho.
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Publicado por Pancho Piteko para Notiocho Cultural el 6/05/2013 05:01:00 pm












