[Notiocho Cultural] A mayor formación académica, menores problemas juveniles
Monday, July 8, 2013 11:39:52 PM
*Una encuesta realizada a 5,837 alumnos de las unidades Azcapotzalco,
Cuajimalpa, Iztapalapa y Xochimilco, ha permitido conocer cómo viven y
perciben la violencia los estudiantes de la UAM
*Sus prácticas sexuales son realizadas de forma menos descuidada y más
consciente
*Se espera incidir en la conformación de una instancia integral y
estructurada en la UAM para dar atención a los casos de violencia
Una mayor formación académica incide en la disminución de problemas
relativos a la salud reproductiva y emocional entre los jóvenes debido a
que comienzan a tener relaciones sexuales a mayor edad y establecen
relaciones de pareja más tardíamente, lo que retarda la formación de
parejas y familia.
Esto implica que sus prácticas sexuales son realizadas de forma menos
descuidada y más consciente, pues ponderan su desarrollo académico y
personal, estableció la doctora Noemí Ehrenfeld Lenkiewicz,
profesora-investigadora del Departamento de Atención a la Salud de la
Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La investigadora de la Unidad Xochimilco explicó que para llevar a cabo un
diagnóstico sobre este aspecto, realizó una encuesta entre 2009 y 2010 a
5,837 alumnos de cuatro unidades universitarias de la UAM: Azcapotzalco,
Cuajimalpa, Iztapalapa y Xochimilco, para conocer cómo viven y perciben la
violencia los alumnos de esta Universidad.
La especialista en salud sexual y reproductiva, así como en aspectos de
género detalló que su interés partió de la necesidad de analizar uno de los
aspectos más difíciles de referir: la violencia que se manifiesta de
diversas formas y es vivenciada por los estudiantes.
Con la información estadística arrojada por los 5,837 cuestionarios, se
espera incidir en la conformación de una instancia integral y estructurada
para dar atención a los casos de violencia, ya que las instancias
oficiales, dijo, no necesariamente actúan en tiempo y forma y muchas veces
se victimiza a las personas violentadas.
Entre los resultados preliminares de la encuesta, la académica declaró que
independientemente del tipo de violencia que se ejerce: sexual, de maltrato
en la pareja, familiar, en el barrio, entre pares, siempre hay una
perspectiva de género, pues son las mujeres quienes más perciben, sufren o
viven situaciones de violencia, porque están más sujetas cultural y
socialmente a violencias de distinto orden.
En torno a la vida sexual, Ehrenfeld Lenkiewicz advirtió que en el caso de
los estudiantes de la Unidad Xochimilco, 33 por ciento de las jóvenes
declaró que no ha iniciado su vida sexual. Por género se encontró que tres
de cada diez mujeres no la habían iniciado y casi dos de cada diez varones
no habían tenido relaciones sexuales. En este sentido, apuntó que este
indicador relacionado con otros más, revela que la educación es una columna
crítica en torno a la cual se articula la salud reproductiva y las
prácticas sexuales.
Por otro lado, en relación con la violencia sexual en el entorno de la
familia y su vínculo con experiencias de violencia (violación, abuso, abuso
intraconyugal, coerción, seducción) señaló que se presenta en un nueve por
ciento en las mujeres y cinco por ciento en los varones, lo que hace pensar
que este espacio en ocasiones no es el mejor lugar para el cuidado de la
integridad de los jóvenes como se esperaría.
La doctora en filosofía por el Institute of Education, University of London
resaltó que 16 por ciento de las jóvenes declara haber experimentado abuso
sexual. Las mujeres han experimentado violación en un periodo de un año en
un 5.6 por ciento y los varones en 3.2 por ciento en el mismo periodo.
Estas situaciones que en muchos casos no se generan en la Universidad, sino
que forman parte de las experiencias de vida de los estudiantes, impactan
en su desarrollo académico porque este tipo de violencia interrumpe su
proceso educativo, lo van alargando, sus trayectorias académicas en lugar
de cuatro años son de siete y en ocasiones llegan a desertar.
Por ello se hace necesario diseñar y proponer un mecanismo de atención
integral porque nos interesa el bienestar de los alumnos. Esta es una forma
de responsabilizarse de la población estudiantil no sólo formando buenos
profesionistas, sino seres humanos integrales, corresponsables, pues el
tránsito por la UAM debe incidir en formarlos como personas y como
ciudadanos, enfatizó.
UAM
--
Publicado por Pancho Piteko para Notiocho Cultural el 7/08/2013 04:39:00 pm
Cuajimalpa, Iztapalapa y Xochimilco, ha permitido conocer cómo viven y
perciben la violencia los estudiantes de la UAM
*Sus prácticas sexuales son realizadas de forma menos descuidada y más
consciente
*Se espera incidir en la conformación de una instancia integral y
estructurada en la UAM para dar atención a los casos de violencia
Una mayor formación académica incide en la disminución de problemas
relativos a la salud reproductiva y emocional entre los jóvenes debido a
que comienzan a tener relaciones sexuales a mayor edad y establecen
relaciones de pareja más tardíamente, lo que retarda la formación de
parejas y familia.
Esto implica que sus prácticas sexuales son realizadas de forma menos
descuidada y más consciente, pues ponderan su desarrollo académico y
personal, estableció la doctora Noemí Ehrenfeld Lenkiewicz,
profesora-investigadora del Departamento de Atención a la Salud de la
Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
La investigadora de la Unidad Xochimilco explicó que para llevar a cabo un
diagnóstico sobre este aspecto, realizó una encuesta entre 2009 y 2010 a
5,837 alumnos de cuatro unidades universitarias de la UAM: Azcapotzalco,
Cuajimalpa, Iztapalapa y Xochimilco, para conocer cómo viven y perciben la
violencia los alumnos de esta Universidad.
La especialista en salud sexual y reproductiva, así como en aspectos de
género detalló que su interés partió de la necesidad de analizar uno de los
aspectos más difíciles de referir: la violencia que se manifiesta de
diversas formas y es vivenciada por los estudiantes.
Con la información estadística arrojada por los 5,837 cuestionarios, se
espera incidir en la conformación de una instancia integral y estructurada
para dar atención a los casos de violencia, ya que las instancias
oficiales, dijo, no necesariamente actúan en tiempo y forma y muchas veces
se victimiza a las personas violentadas.
Entre los resultados preliminares de la encuesta, la académica declaró que
independientemente del tipo de violencia que se ejerce: sexual, de maltrato
en la pareja, familiar, en el barrio, entre pares, siempre hay una
perspectiva de género, pues son las mujeres quienes más perciben, sufren o
viven situaciones de violencia, porque están más sujetas cultural y
socialmente a violencias de distinto orden.
En torno a la vida sexual, Ehrenfeld Lenkiewicz advirtió que en el caso de
los estudiantes de la Unidad Xochimilco, 33 por ciento de las jóvenes
declaró que no ha iniciado su vida sexual. Por género se encontró que tres
de cada diez mujeres no la habían iniciado y casi dos de cada diez varones
no habían tenido relaciones sexuales. En este sentido, apuntó que este
indicador relacionado con otros más, revela que la educación es una columna
crítica en torno a la cual se articula la salud reproductiva y las
prácticas sexuales.
Por otro lado, en relación con la violencia sexual en el entorno de la
familia y su vínculo con experiencias de violencia (violación, abuso, abuso
intraconyugal, coerción, seducción) señaló que se presenta en un nueve por
ciento en las mujeres y cinco por ciento en los varones, lo que hace pensar
que este espacio en ocasiones no es el mejor lugar para el cuidado de la
integridad de los jóvenes como se esperaría.
La doctora en filosofía por el Institute of Education, University of London
resaltó que 16 por ciento de las jóvenes declara haber experimentado abuso
sexual. Las mujeres han experimentado violación en un periodo de un año en
un 5.6 por ciento y los varones en 3.2 por ciento en el mismo periodo.
Estas situaciones que en muchos casos no se generan en la Universidad, sino
que forman parte de las experiencias de vida de los estudiantes, impactan
en su desarrollo académico porque este tipo de violencia interrumpe su
proceso educativo, lo van alargando, sus trayectorias académicas en lugar
de cuatro años son de siete y en ocasiones llegan a desertar.
Por ello se hace necesario diseñar y proponer un mecanismo de atención
integral porque nos interesa el bienestar de los alumnos. Esta es una forma
de responsabilizarse de la población estudiantil no sólo formando buenos
profesionistas, sino seres humanos integrales, corresponsables, pues el
tránsito por la UAM debe incidir en formarlos como personas y como
ciudadanos, enfatizó.
UAM
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Publicado por Pancho Piteko para Notiocho Cultural el 7/08/2013 04:39:00 pm












