*Contraseña para visualizar el video: art[/B]
*Secuencia extraída de la película "Consejera Matrimonial (Good Advice)". Dirigida por Steve Rash. 2001.*Definición de "Arte" según la web de la RAE: http://www.rae.es/rae.html
"Afortunadamente, no tenemos por qué parecernos a nuestros retratos."[/SIZE][/B][/I]
Anatole France. Escritor Francés. 1844-1924.[/SIZE] FRNK_DRM from dcanot! on Vimeo.*Contraseña para visualizar el video: dream[/B]
*Canción del clip "Somnis", extraída del álbum de Albert Pla "Anem al llit?". (2002).*El can no sufrió maltrato alguno durante la sesión de rodaje.*Asimismo, tampoco se le drogó. ¡Es su estado natural veinte de las veinticuatro horas que tiene el día!*Definiciones "Retrato" y "Autorretrato" extraídas de la web de la RAE: http://www.rae.es/rae.html .
"Como volváis a sacar una pistola en la bolera, os la quitaré, os la meteré por el culo y apretaré el gatillo hasta que haga... click".[/I][/COLOR][/SIZE]John Turturro. (Big Lebowski. 1998)[/COLOR][/SIZE]
En algún recorte del The New Yorker, hace ya tiempo, a finales de los sesenta, o tal vez en la revista Variety pude leer un artículo donde Fellini afirmaba que nuestros sueños son nuestra única vida real. Cierto o no es que cuando todo lo que recuerdas de tu existencia es un sinfín de personajes, según la ocasión, soñar se convierte en si mismo en el único modo de reconocerte...
[Tercer timbre][Silencio][Oscuridad...][Abre el telón] [Luz de recorte en posición cenital. Abre iris sobre mesa de una cervecería. Centro del escenario]
[Chicago. Mediados de los 50] [Fade on: Música ambiental, un charleston][Anacronismo]
[Joel y Ethan Coen desayunan medianas con porras. Leen las críticas en el periódico matutino.] [Platea, aplausos]
[Silencio][Voz entre bambalinas]
T.- ¡Maldita sea Johnny, me tienes harto!¡Me cago en el maldito método!
[Luz en toda la boca][Entran por izquierda del escenario John Goodman y John Turturro.] [Platea, aplausos y algún eufórico silbido]
[Goodman viste traje de safari con salacot (años 20)] [Turturro lleva gorra sk8er, bermudas y camisa floreada tipo hawaiana] [Arrastran equipaje de viaje][Turturro cojea]
G.- Venga John. Sabes que tengo razón... ¡Ellos han tenido la culpa! Está demostrado científicamente... T.- Científicamente... ¡¿Qué me estás contando?! G.- Sí, por supuesto. A finales de la pasada década la prestigiosa revista "Noticias del Mundo" encargó realizar un estudio a la Universidad de Huescounsil sobre la posible conexión genética existente entre nuestro carácter y el cargo que ostentamos en el trabajo. Una vez quedó demostrado dicho vínculo, se estableció una escala de valores entre el empleo y los estados de ánimo. Está totalmente demostrado que los funcionarios de aduanas de cualquier aeropuerto carecen de emoción alguna pues su cráneo sólo alberga gris... T.- Johnny, de verdad... ¡Déjame en paz! A veces me pregunto cómo podemos ser amigos.
[Llegan a la mesa donde sus amigos sin mostrar asombro alguno por lo oído siguen desayunando]
T.- Joel, Ethan... G.- (Suelta las maletas. Levanta la cabeza a modo de saludo mientras se seca el sudor de la nuca). E.- (Sin levantar la vista del periódico) John, Johnny dejádlo ya... ¿Qué tal el viaje? G.- (Robándosela de la mano a Ethan. Con cara de poseso) Ummm... ¡Porras! ¿Te importa? (la moja en la mediana de Joel. Éste sigue a lo suyo). T.- ¿El viaje? Largo. Y... ¡Ya os vale!
[Joel y Ethan levantan los ojos hacia Turturro]
T.- ¿No deberíamos estar en Chicago? Yo entendí que el rodaje iba a hacerse en Chicago... J.- Estamos en Chicago. ¿Y esas gafas de pasta blanca?¿Son nuevas?... T.- A no, esta vez no... A mi no me volvéis a engañar. Yo no estoy loco. ¡Esto no es Chicago! E.- (Sin inmutarse) Entonces John. (Pausa). Según tu... (Pausa) ¿Dónde crees que estás? T.- (Mirando a Goodman) ¡Esto es increíble! Lo estáis volviendo a hacer. Johnny di algo, diles que no estamos donde estamos. G.- (Con la boca llena) ¿Y dónde estamos? T.- ¡Por Dios Johnny!¡Deja ya las porras. Tienes tanta grasa en el cerebro que el salacot empieza a rezumar! ¿Cómo que dónde estamos?¿A ti esto te parece Chicago? G.- (Mirando a su alrededor) ... Pues no... T.- (Con los ojos saliéndose de sus órbitas) ¿Lo veis? Hasta él se ha dado cuenta de que esto... G.- John, esto es un bar. T.- ¡¡Me cago en...!! E.- (Sin alterar su tono) John, John... Tranquilízate. Nos conocemos de toda la vida, ¿cierto? Y que yo recuerde ni yo ni mi hermano jamás te hemos engañado, me duele oírte decir eso... J.- (Con la misma voz que Ethan) ... John, tu y Johnny sois como hermanos para nosotros. Sois nuestra familia. Engañaros a vosotros sería engañaros a nosotros mismos, ¿no lo ves?
[Turturro se desploma en la silla mientras Goodman sigue mojando porras]
T.- Si, eso tiene sentido... ¡Oh chicos, perdonadme! J.- No le des más importancia de la que tiene. El viaje ha sido largo, el cansancio a veces juega estas malas pasadas... E.- ... A ver, nosotros os dijimos que íbamos a rodar en Chicago, ¿no? Pues aquí estamos, en Chicago... Levanta la vista y fíjate en la pared que hay detrás nuestro, dime, ¿qué pone en el cartel? T.- Chicago... Chicago. E.- ¿Lo ves? T.- No, visto de ese modo... Qué más puedo decir... J.- ¿Porqué te alteras tanto? Algún día te va a dar un siroco. T.- (Gira la cabeza hacia Goodman) ¡La culpa es suya, no ha parado en todo el viaje! G.- (Con la boca llena y chorreándole café por las comisuras) ¿Yo?... ¿Qué he hecho yo ahora? E&J.- (Al unísono) Sí, ¿Qué has hecho esta vez Johnny? G.- Eh, eh, chicos... Yo no he hecho nada. T.- ¡Esto es increíble!... ¿Te parece poca la brasa que me has dado en el avión?¿Y el numerito en el control de aduanas?...
[Turturro arrastra la silla hacia Ethan y Joel. Enmedio, como si fuese a explicar un gran secreto] [Fade off: Luz de boca al 25%. Ambiente tenue. Atención visual sobre recorte encima la mesa] [Charleston > fade < Silbido aire de desierto]
T.- (Susurrando) A ver chicos, no voy a negaros que he subido con cierto cabreo al avión al saber que me dirigía a Dubai y no a Chicago como yo creía...
[Ethan y Joel giran los dos a la vez la cabeza hacia Turturro y le clavan la mirada en sus ojos]
T.- ... Sí, sí, vale de acuerdo: ¡Estamos en Chicago! Da igual, esto no tendría la más mínima importancia si no fuese porqué aquí el zampa-porras me ha estado taladrando la dieciséis horas del viaje con sus teorías entorno al jodido método... G.- (Enérgico, como poseso, gesticulando dramáticamente. Vociferando y escupiendo trozos de porra) ¿Qué pasa con el 'Método'? ¡Nada se justifica en esta vida sin el 'Método'!
[Los tres de la mesa se lo miran. Anonadados. En silencio] [Cinco segundos][Vuelven a lo suyo como si su charla no se hubiese detenido]
T.- ... Pero la guinda, la gota que colma el vaso, la histeria definitiva ha llegado cuando hemos tenido que pasar el control de aduanas. ¡Odio los controles de aduanas! Lo sabéis de sobras y aún así... ¡Zás! No sólo me obligáis a ello sino que ademas he de hacerlo con el loco éste. ¿Y los visados? ¿Quién se inventó los visados? ¡Menuda forma de quitarte el dinero! (Entre dientes) O al menos eso creía yo hasta hoy que... E.- ¡John! T.- Ehh... ¡Ah, sí sí!... Perdonad, es que aún siento el escozor de... En fin, tras las dieciséis horas de avión llegamos al control y, lógicamente, nos colocan en la fila de los extranjeros. Éramos sólo diez y he pensado que iríamos rapiditos. ¡Pero no, al cabo de una hora aún no habíamos avanzado más que medio metro y delante nuestro todavía se podían contar más de siete! Claro, con tanto tiempo de espera uno le da al seso y, de repente, he tenido un flash, una revelación: ¿Qué te juegas a que Johnny no tiene el pasaporte electrónico y la liamos? Por lo que voy y le pregunto:
T.- Oye Johnny, ¿Me hiciste caso y te fuiste a hacer el pasaporte electrónico? T[g].- (Escenificando a Goodman. Imitando su voz) ¿Pasaporte electrónico?¿Para qué? T.- ¡¿Cómo que para qué?! Esta conversación ya la hemos tenido cien veces... ¡En este país se requiere visado y la única forma de pasar es con él o con el nuevo pasaporte electrónico! T[g].- No, eso no es cierto... T.- ¿Cómo, me estás llamando mentiroso? T[g].- No John. Sólo digo que eso no es cierto...
[Goodman interviene cortando a Turturro e intentando defenderse]
G.- Estuve mirando por internet y decía que los turistas no requerían visa para entrar y... T.- Ya, claro, claro... (Chillando e histérico) ¿Y no te dije yo que también en internet había leído en la página oficial del país que sí era necesario y que más valía asegurarse?... (Más relajado) Además, ¿Tu no estabas comiendo? Pues sigue engullendo porras y mantén la boca ocupada...
[Goodman oye la palabra comida y se olvida de todo. Ataca el desayuno del otro hermano]
T.- (Alucinando) Esto... ¿Por dónde iba? E.- Le preguntaste a Johnny por su pasaporte. T.- Eh... Ah, sí, sí. Total que en ese instante oigo que el de la aduana nos llama. Nos acercamos y le entregamos nuestros pasaportes. (Interpretando) Se los mira, nos mira, vuelve a mirarse los documentos, se incorpora por encima el mostrador, nos echa un vistazo de arriba a abajo, se vuelve a sentar, vuelve a mirar los papeles y... ¡Sonríe!
[Joel y Ethan con cara de no entender nada]
T.- Pero no una sonrisa cualquiera, no, más bien una de esas que intuyes que algo le ronda, como si estuviese imaginando algo y de sólo visualizarlo... (suspiro) ...A partir de ahí todo fue muy confuso... Creo recordar que, muy educadamente nos pidió el visado. ¡Ya está! Ya hemos pringado pensé para mis adentros. ¡Ya lo sabía yo! ¿Porqué siempre me tocará bailar con la más fea?... En fin, que me dispuse a dar todo tipo de explicaciones cuando una mano en mi pecho me detiene. La mano de Johnny... T[g].- Tranquilo hermano. Déjame hacer a mi... (endiosado) ...¡Método Stanislavski! E&J.- ¿Método Stanislavski?
[Turturro cierra los ojos y deja caer sus hombros mientras ladea en ambos sentidos la cabeza]
T.- Sí, eso dijo... ¡Método Stanislavski!... ¿Recordáis a Paco Martínez Soria en la película "El turismo es un gran invento"?... ¡Pues eso!
[Recobra su tensión corporal y vuelve a imitar a Goodman]
T[g].- Perdone agente, somos turista norteamericanos. Venimos a disfrutar de su maravilloso país... Su sol, sus playas y... T[a].- (Poniendo voz al agente) ... Y para ello necesitan de un visado. T[g].- Pero agente leí en internet que los turistas no necesitan de visado. T[a].- Cierto. Siempre y cuando posean un pasaporte electrónico. T[t].- ¡Toma ya! ¡Chúpate esa Johnny, chúpatela!.. Agente, agente, yo sí tengo el pasaporte electrónico... ¿Puedo pasar? T[a].- No. Vienen juntos. O los dos tienen visado o los dos tienen pasaporte electrónico. De lo contrario, no entran. T[g].- (Sacando un billete de un dólar) Agente, agente... ¿Y no podríamos encontrar una solución?... T[a].- ¿Pretende sobornarme?¿Con un dólar? T[g].- (Con cara de niño, como de no haber roto nunca un plato, deja caer una moneda de cincuenta céntimos sobre el mostrador) También tengo una moneda... T[t].- Johnny, déjalo. Vas a conseguir que nos detengan... Voy a llamar a los chicos y a decirles que nos volvemos a casa. Aquí ya no hay nada que hacer. T[a].- (Con la misma sorna del principio) Pueden hacerse el visado aquí, en las dependencias del aeropuerto. T[g].- Ah, ¿Y cuanto cuesta? T[a].- (Aguantando la carcajada) Es gratis. T[g].- (Mirando a Turturro) ¡JA! ¿Lo ves? T[a].- Sigan a mi compañero, él les hará el visado. Deben ir a la habitación que hay justo detrás de ustedes, la blanca con el círculo de color rojo... Ah, sí y... ¡Qué disfruten de su estancia!
[Turturro se queda en silencio. Cabizbajo][Diez segundos][Sólo se oye el susurro del viento] [Joel y Ethan están a punto de intervenir cuando Turturro, susurrando sigue imitando a Goodman] [WildTrack > fade off < Silencio ambiente]
T[g].- Sí señor, nunca falla... Stanislavski, Stanislavski... ¡¡Stanislavski!!
The End.
A todos los que, como un servidor, conocen las ciudades de medio mundo por sus aeropuertos. Dedicado a mi amigo el 'toniquito' de Trebalúger. ¡Menudo viaje el de Dubai!
Las imágenes manipuladas han sido extraídas: *Cartel "Follies" de la página www.starlight.org.uk *Foto pasaporte pertenece al film "Nacho Libre". 2006.[/ALIGN][/SIZE]
"Lo que no es ligeramente deforme presenta un aspecto inservible. La irregularidad, lo inesperado, la sorpresa, lo asombroso, constituye una parte esencial y característica de la belleza." Charles Pierre Baudelaire; poeta y crítico francés (1821-1867).[/SIZE]
Spot televisivo en tres actos. Duración: 30 segundos.
Escenario: Un día cualquiera en un rodaje cualquiera en un plató cualquiera. Personajes: 'A' y 'T', en esencia fotógrafos. Amigos de toda la vida. Las han visto pasar de todos los colores en su trabajo. Se tratan con ironía y su humor es ácido y corrosivo... 'M', el modelo. Uno más. Un desconocido... ¿La víctima?
-Acto Primero- Descanso por cambio de plano. 'A' y 'T', café en mano, charlan entre hierros. 'M' aguanta como puede, bajo la luz de dieciocho mil vatios, con la piel irritada por los litros y litros de agua con jabón vertidos en él.
A: ¿Cómo va? T: Bien. A: ¿Cansado? T: Para nada. Al contrario, emocionado igual que un chaval el día de Reyes... Ya no recordaba lo que era rodar 32 tomas por plano. Qué tiempos aquellos, ¿verdad?
'A' observa a 'M' y acto seguido vuelve la vista a 'T'. Le sonríe mientras que con sus ojos le señala sus pectorales...
A: Igualito que 'M'... ¿Qué talla usas ya de copa? ¿La noventa? T (con mueca pícara en el rostro mientras le frota a su amigo la coronilla): ¿Acaso se cree el ladrón que todos son de su condición?
Sin retirarse la mirada, ambos sorben café.
A: ¡Ecs, qué amargo está este café! T: ¿Qué esperabas? ¡Es agua sucia de catering! A: Voy a por azúcar, ¿quieres? T: No, creo que directamente me voy al váter...
Salen de cuadro, cada uno por su lado mientras 'M' sigue ahí, quieto en su marca. Atónito, achicharrado y con la piel cada vez más roja... Funde a Negro.
-Acto Segundo- Misma situación que en el primer acto. 'A' y 'T', refresco en mano, charlan entre hierros. 'M', el pobre, igual de tieso.
T: ¿Qué tal? A: Bien. T: ¿Más tranquilo? A: Sí. Ya sabes, hasta que no arrancas con el primer plano...
'T' mira a 'M' y acto seguido vuelve la vista a 'A'. Le sonríe mientras que con sus ojos le señala su barriga...
T: Igualito que 'M'... ¿Dónde compras las fajas? Deben ser de calidad pues las costuras ni se ven. A (con mueca pícara en el rostro mientras le frota a su amigo la barba descuidada de varios días): Espejo, espejito mágico... Dime, ¿quién es el más bello del lugar?
Sin dejar de observarse, ambos sorben sendos refrescos.
T: ¡Uf, tanto gas me va a producir un roto! A: ¿Qué esperabas? ¡Así, a palo seco y a las nueve de la mañana! T: Voy a por unas galletas secas del catering, ¿quieres? A: No, a mi ya me ha partido por la mitad, creo que directamente me voy al váter...
Salen de cuadro, cada uno por su lado mientras 'M' sigue ahí, cual espantapájaros. Tiritando de frío pese las antorchas y con la piel en carne viva... Funde a Negro.
-Acto Tercero- Misma situación que en los actos anteriores. 'A' y 'T', bocadillo de media barra en mano, charlan entre hierros. 'M', al borde del coma.
A y T (al unísono): ¿Cómo va? A y T (al unísono): ¡Bien! A y T (al unísono): Vaya día... A y T (al unísono): ¡Ya te digo!
Sonrisas. 'A' y 'T' giran la cabeza hacia 'M' y acto seguido vuelven a mirarse. Se repasan entre ellos...
A: ¡Quién lo ha visto y quién nos ve! T: Sí. Tanta salud visual da una cierta grima, ¿no crees? A: Eres un envidioso... T: Al contrario... ¡Quién pillase sus genes. Seguro que es un triunfador! A: Seguro...
Sin dejar de observar a 'M', ambos le dan un mordisco al chicle sabor chorizo.
T: ¡Buah, los bocadillos de los caterings no hay quien se los trague! A: ¿Vamos a por algo de beber?
Silencio mientras cruzan sus ojos con la boca apelmazada.
A y T (al unísono): ¡No, mejor nos vamos directos al váter!...
Salen de cuadro, cada uno por su lado mientras 'M' sigue ahí, como de costumbre... Corta a: Cartela del anunciante. (Voz en off) Slogan: ¿Harto de no saber qué comes fuera de casa?... ¡"Kate-Ring", delicatessens de cinco tenedores allí donde estés![/I] Funde a Negro.
-Epílogo- Descanso por cambio de plano. 'M' en primer término. Pensativo y con la mirada perdida al infinito, bajo la luz de los focos y calado hasta los huesos de litros y litros de mezcla no muy sana de agua y jabón chungo. 'A' y 'T', de fondo, charlan entre hierros.
M: ¡Coño qué frío! ¿Y esos qué hacen ahí pasando el rato?... A todo se le llama trabajar... M: ¡Lo que tiene que hacer uno para poder pagarse la carrera! M: ¡Venga hombre! ¡Que la semana que viene tengo que presentar la tesina y me juego el acceso a las pruebas MIR!...[/ALIGN]
THE END
*Texto inspirado en la imagen del 'making-of' hecho durante el rodaje del trucho "Calvin Klein <Obsession>", realizado por Wolfang Fels y producido por Silvia Rectoret. *Trucho, en argot profesional, es el nombre que se le da a un producto promocional (generalmente un anuncio televiso) cuyo uso es para concursos o bien como bobina.
[Silencio-Crack sincopado][L+R:La aguja sigue en el laberinto del surco, perdida] [... fade on...] [Voces en Off, R: suave, como si de una mujer se tratase, estilo Jamie Bell / L: estilo Landau] [mix L+R]
... " ...
Cyril (entrando por la puerta de cristales que da paso a la terraza).- Querido Vivian, no te pases el día encerrado en la biblioteca. Hace una tarde preciosa. El aire es una delicia. La neblina envuelve el bosque como la suave púrpura de una ciruela. Vamos a tumbarnos en la hierba, a fumar y a gozar de la Naturaleza. Vivian.- ¡Gozar de la Naturaleza! Celebro decir que tengo del todo perdida esa facultad. Nos dicen que el Arte nos hace amar la Naturaleza más de lo que la amábamos antes; que nos revela sus secretos, y que tras un estudio atento de Corot y Constable vemos cosas en ella que habían escapado a nuestra observación. Mi experiencia personal es que cuanto más estudiamos el Arte menos nos interesa la Naturaleza. Lo que el Arte verdaderamente nos revela es la falta de plan de la Naturaleza, sus curiosas tosquedades, su extraordinaria monotonía, su estado absolutamente inconcluso. La Naturaleza tiene buenas intenciones, por supuesto; pero, como dijo Aristóteles, no sabe hacerlas realidad. Cuando yo miro un paisaje no puedo por menos de ver todos sus defectos. Sin embargo, para nosotros es una suerte que la Naturaleza sea tan imperfecta, porque si no fuera así no tendríamos Arte. El Arte es nuestra protesta enérgica, nuestro intento valeroso de enseñarle a la Naturaleza cuál es su sitio. En cuanto a su infinita variedad, es puro mito. No se encuentra en la Naturaleza misma. Reside en la imaginación, o fantasía, o ceguera cultivada del que la contempla.
........................................
Cyril.- ¿Es que te parece mal la modernidad de la forma? Vivian.- Sí. Es un precio desorbitado para un resultado muy pobre. La pura modernidad de la forma siempre es un tanto vulgarizadora. No puede dejar de serlo. El público cree que, como a ellos les interesa su entorno inmediato, al Arte le debería interesar también, y debería tomarlo como tema. Pero el mero hecho de que a ellos les interesen esas cosas las hace inadecuadas para el Arte. Las únicas cosas bellas, como alguien dijo, son las cosas que no nos conciernen. Mientras algo nos sea útil o necesario, o nos afecte de cualquier modo, doloroso o placentero, o apele con fuerza a nuestra compasión, o sea parte vital del ambiente en que vivimos, estará fuera de la esfera propia del Arte. Al tema del Arte debemos ser más o menos indiferentes. Debemos, en cualquier caso, no tener preferencias, ni prejuicios, ni partidismos de ninguna clase. ... " ...[/SIZE]
[Cartela: tipo blanca, helvética cuerpo 18, sobre fondo negro] A la generación de los 70 - In Memoriam- Últimamente, ya sea como argumento o simplemente como pretexto, se ha puesto de moda hacer homenajes a la gente de mi generación. Qué bien... Porqué sí. Duela a quien duela el oírlo. ¡La nuestra es la mejor generación! Aunque el verdadero motivo no es el que predican los anuncios. O por lo menos no el mío... De mi infancia sólo recuerdo dos instantes dignos de mención. Sólo dos, ¡suficientes!
[¡Chack: Big First!] Haber pertenecido a una década cuyo punto de inflexión (no nos engañemos) no son ni los acampanados, ni las espantosas gafas de sol de nuestras madres, ni las cintas vhs o ni tan siquiera series como Mazinger Z, Heidi, Marco y Comando G. Tampoco lo fueron grupos como Parchís, Locomía, Torrebruno (el amigo de los niños... je, ¡qué gracioso!) o Los Pecos que, dicho sea de paso, aún sin ser de nuestra quinta tanto daño causaron a nuestro desarrollo intelectual por ser el hit horroroso y repetitivo del 80% de los reproductores tipo 'cassette' que utilizaban el 100% de nuestros idolatrados mitos eróticos de infancia: ¡las canguros! No, para nada define eso nuestra forma de ser actual ni nuestra ya lejana infancia...
[GPS: < siga por el surco 20 metros y en el siguiente desvío gire levemente a la derecha... beep... 10 metros para el desvío... beep... gire ahora a la derecha y coja el surco 'Clip 01' >]
A mi y a otros tantos como yo quien de verdad nos puso el sello fueron Spielberg y Donner con su largometraje: ¡¡ LOS GOONIES !!
[...][¿?][si tú no le das al play, ¡¿quién lo va a hacer?!]
Efectivamente, los Goonies es más que un film: ¡Es una forma de entender la vida! Ya lo creo. A este par de gurús les bastó dar a luz a ocho personajes para retratar e identificar a toda una generación de niños.
[¡scratch in! - pausa] [Thinking about: Espero que a nadie se le esté pasando por la cabeza (ni tan siquiera el plantearse por un segundo que va a durar esta pausa) que los Goonies puedan ser refutados! Y mucho menos si la alternativa al otro lado del cuadrilátero es la serie televisiva... ¿¿¿Verano Azul??? ¡Vergüenza os debería dar! Pero ya, ya recibiréis más adelante vuestro merecido...] [pausa - ¡scratch-out!]
Lo verdaderamente interesante, como os decía, es que todas y cada una de las personalidades que hemos tenido cada uno de nosotros en nuestra infancia aparece en la cinta. Si no os lo creéis, ¡haced la prueba! Yo, por ejemplo, de niño fui un maravilloso ejemplar híbrido entre Richard "Data" Wang y (por todo lo que él llego a simbolizar en mi universo de lo emocional) ¡¡Sloth Fratelli!! Y no hablo al tuntún. Lo hago desde el recuerdo y con conocimiento de causa. Tres son las frases que aún retengo en mi imaginario de cuando era niño: Dos de mis padres cuando chillaban al unísono ¡No metas el destornillador en el enchufe que vas a provocar un cortocircuito! o ¿Se puede saber que haces con una vela encendida y ese periódico? Y, la tercera (ay... qué recuerdos), "En el pot petit hi ha la bona confitura!" que traducido viene a decir más o menos: "¡En frasco pequeño está la dulce mermelada!". Frase recurso que utilizaban todas las niñas de mi colegio en plena efervescencia púber (de la más guapa a la más fea) cuando te dedicaban la foto de fin de curso para darte a entender, muy educadamente pues para eso íbamos a escuela de pago, que la batalla ya la tenías perdida antes de empezar así que mejor te consolabas con el mensaje escondido entrelíneas de la susodicha, es decir, lo buen chaval que eras, lo mucho que se reían contigo y que lo que de verdad les importaba no residía en la belleza exterior... ¡JA! (a ellas tal vez no les importaba, cosa que dudo, pero a nosotros los niños...). Aún con todo no me quejo. No tengo malos recuerdos de aquella época por lo que muy probablemente mi infancia fue feliz. Inocente pero feliz...
[Fade out >< Silencio >< fade iN]
[Redoble... And 2nd!!] Por raro que os pueda parecer, mi segundo recuerdo infantil es el presente. Acercándome irremediablemente a las puertas de los 40 soy más y más consciente cada día de que: ¡Los Goonies siguen vivos aún hoy! La única ventaja que posee la madurez es que te permite ver el mundo con ojos de adulto. A diferencia de cuando eres niño, te das cuenta que sólo existen dos cosas en esta vida: El 'dinero' y 'todo lo demás'. La ironía de la vida, al menos de la mía, es que 'todo lo demás' es Sloth Fratelli. Peter Pan rompió a llorar cuando un buen día despertó y se dio cuenta, en su edad adulta, que debía buscar trabajo para poder cambiar los pañales de sus recién nacidos gemelos. Las lágrimas inundaron sus mejillas al descubrir que todo aquello por lo que había luchado en su joven rebeldía, en el país de Nunca-Jamás, había desaparecido para siempre, pues, el incesante tic-tac del reloj de la torre es capaz de comerse cualquier trocito de física Naturaleza... ¿Cómo? ¡¿Porqué tanta poesía barata?! No nos engañemos: ¡¡Peter Pan dejó de ser ese inocente y tierno niño el mismo día que le pidió un aumento de sueldo a Disney tras saber que éste pretendía rodar una secuela del film!!
En cambio Sloth Fratelli, por mucho que odiéis reconocerlo, mantendrá intacto por siempre su espíritu. Pero eso, eso es algo que sólo sabemos y somos capaces de comprender los de mi generación: ¡La generación de los 70s!
[Funde a negro] [The En...
Ah, perdón que se me olvidaba... En cuanto al temita de Verano Azul y seguidores, sólo tres palabras: ¡CHANQUETE HA MUERTO!
[¡Chin-Pum!] [Ahora sí: THE END]
**Fragmento de introducción extraído del libro: "La Decadencia de la Mentira" de O.Wilde. **Montaje video realizado a base de mezcla de imágenes del film original "The Goonies" dirigido por Richard Donner (1985) y videoclip promocional interpretado por Cindy Lauper. Canción "The Goonies 'r' Good Enough" versionada por el grupo Bombones (2005).[/ALIGN]
[Inicio: Silencio] [L: Pasos acercándose][R: play, la tecla, se hunde en su esqueleto] [Estereofonía : Ruido de cabezales… Soplo magnético…]
Tenía tan sólo once meses cuando me di cuenta de que nunca sería un chico normal. Tal vez de forma no consciente, porque la naturaleza caprichosa ella así lo había decidido, supe que el silencio, el grito ahogado de la propia vida me acompañaría allá donde fuese. No es que fuese sordo o sufriese una enfermedad grave o irreversible. No. Simplemente es que nací distinto, porque sí. Nací con un don, un don especial. El don que la barita mágica de la genética me había otorgado en uno de sus numerosos y caprichosos juegos de azar. El don de ser.. ¿sensible?
Era un sábado como otro cualquiera de primavera. Soy de dormir más bien poco y aprovecho casi siempre las primeras luces del día para dar un tranquilo y tonificante paseo por el parque. El silencio a humanidad durmiendo la mona en su casa me permite disfrutar del placer de la observación a un nivel casi inenarrable… Puro autismo, ¡voyeurismo en estado animal! El susurro de buenos días de las hojas acariciadas por el viento, las primeras gárgaras de los abejarucos mientras afinan con sus trompas notas de la melodía que han ensayado para el recital del mediodía, el frescor de la hierba húmeda, ruidos como el crujir de la tierra al paso de sus habitantes en busca de desayuno… Como de costumbre, la espesa niebla que cubre estos parajes ingleses se ha hecho dueña del verde, de la luz y cada uno de mis huesos chirría a latón enmohecido a cada paso que doy. Como cada sábado de espesa niebla la subtrama que narra el aire es a son de blues, las aún con legañas pero relajantes notas de la trompeta de Chet saludan al nuevo día mientras se cruzan por la acera, entrelazadas, con la somnolienta sordina de Miles que se retira en busca de somier que le de paz tras una noche de excesos no muy sanos. Una sombra se acerca hacia mi desde el blanquecino tubo del paseo, a unos cuantos pasos. No soy capaz de definir bien de quien se trata. No se, no, sí creo que… ese andar es inconfundible… ¡Es mi amigo Wilde! Hace ya una década coincidimos en la fiesta privada que nuestro buen amigo, el duque de Cheshire, celebró para unos pocos allegados con motivo del cincuenta aniversario de su encantadora mujer, lady Ascot. Desde entonces Wilde y yo hemos disfrutado de una gran amistad. Aún recuerdo como si de ayer mismo se tratase, en una época más bien gris, el día que tomando el té en el salón de lectura de la Highland Society él me preguntó a que se debían mis obsesiones y mi tristeza pues, según Wilde, lo peor que a uno le puede pasar es que los demás descubran en su belleza atisbo de mediocridad. Tras responderle que sentía desde lo más profundo de mi interior que la gente me observaba cual bicho extraño, su respuesta fue, no la olvidaré jamás, en tono relajado, con sutil mueca y sin darle la menor importancia: -“ Querido amigo, es absurdo dividir a la gente entre normal y rara. ¡La gente es tan sólo humana o extraterrestre!” – Desde aquel mismo instante supe que Wilde y su amistad me acompañarían hasta el final de los días. Pero, ¡Qué descortés! Disculpad mis abruptos modales. No hago más que hablar y aún no he hecho los honores. Permitidme que os presente a mi amigo Wilde: Como os decía pues…
¡Mirad! Ahí llega Wilde. T.- Hello my friend. What morning does today, right? Whichever fog! W.- ¡Qué narices te pasa! ¿Estás borracho?
[¡¡scrtach!!]
T.- Eh… No, no, estoy bien. Pero… ¿Desde cuando hablas tú castellano? W.- ¡Pero qué dices loco, yo no sé hablar en otro idioma! T.- ¡Si hombre! Y ahora me vas a decir también que ni tú ni yo somos gentiles ingleses, que esto no es Londres y, por supuesto, que ni la niebla que nos rodea y que nos impide ver los bellos parajes de nuestro querido Hyde Park y que tan gratos momentos de discurso nos ha proporcionado existe, ¿verdad? W.- ¡De qué Londres ni qué “aiparr” me hablas! A ti se te ha desenchufado la última neurona que tenías sana, ¿no? Esto es la Ciudadela, un parque de Barcelona. Barcelona, en España. ¿Recuerdas?... Y la niebla. ¿Dónde ves tú la niebla? ¡Si estamos a mediados de junio! T.- ¿¿Cómo que dónde veo yo la niebla?? Pues a nuestro alrededor… Ah no, espera… ¡Joder, qué sucias llevo las gafas! ¿Dónde las habré metido para que estén así? Calla, que no es suciedad. Son rayas… No, no… ¡Es caspa! Claro, ya no me acordaba que en esta época con el cambio de pelo se me hacen unas caspas en las pestañas que ni te cuento. W.- ¡Definitivamente estás para que te encierren! Por cierto, ¿dónde está Frankie? T.- ¿Frankie, quién es Frankie? W.- ¿Cómo que quién es Frankie? ¡Frankie es tu perro. Mi amigo! Con él quedo todas las mañanas de los sábados para jugar y hacer unas carreras por el pipican del parque. T.- ¿Cómo? ¿Qué yo tengo perro? Espera un momento… ¡¿Tú eres un perro?! W.- Madre de Dios… ¿Acaso crees que soy un hombre bajito incómodo de ver o qué?
[Truenos, un par de relámpagos y tres acordes de la sección de viento de la Royal Philharmonic Orchestra. ¡Anda! ¿Aquí, en mitad del parque?]
T.- Wilde no te pongas así hombre. Qué quieres que te diga. Soy tu amigo y sabes de siempre que yo nunca he juzgado a nadie por su apariencia exterior sino por su belleza int… F.- Hola Wilde. Perdona el retraso pero me he entretenido leyendo los titulares del periódico mientras desayunaba café con leche y cruasán en el bar de la placeta. W.- ¡Ya era hora! Menuda brasa me está dando aquí el prenda de tu amo. ¡Venga, vamos a lo nuestro que hoy no me ganas! T.- Un momento, un momento… ¿Qué es todo esto? Si tu eres mi perro… Frankie, ¿no?... Y él tu amigo, entonces… ¿Quién soy yo? ¡¡¿Y porqué os entiendo y puedo hablar con vosotros?!! W.- Mira chaval, lo cierto es que jamás he mirado más arriba de tus rodillas que por cierto llevas unos zapatitos, como decirlo finamente, un tanto ortopédicos. Por no hablar de los pantalones, a ver cuando te los cambias que siempre llevas los mismos. ¡Menuda roña! Y en cuanto a lo de estar charlando con nosotros… ¿Qué te dice la frase “fruto de tu imaginación”? Venga Frankie, a lo nuestro que los delirios de éste empiezan a ser estomagantes…
[Desenlace: Silencio. Rayos de sol entre las ramas de los árboles] [L: Pezuñas alejándose][R: pianissimo. Los abejarucos inician los compases…] [Estereofonía : Funde a “Call me Irresponsable” de Michael Bublé]
W.- ¡Menuda suerte la tuya criatura! F.- ¡Qué me vas a contar! Y así todos y cada uno de los días de la semana… ¿Me crees ahora cuando te digo que desearía tener ya los dieciocho para poder buscarme un curro y darme el piro? ¡Es que me ha ido a tocar el rarito del pueblo, coño! W.- No Frankie no te confundas… Tu dueño no es raro. ¡Lo que pasa es que es un marciano! Es más estoy convencido de que si le haces una radiografía, en su cráneo aún se pueden ver los efectos de su última abducción. ¡¡Fijo!! F.- Ja,ja,ja… ¡Pero qué grande eres Wilde! Siempre tienes respuestas para todo. ¿Qué, preparado para perder una vez más? W.- Eso ni lo sueñes. Preparados, listos… ¡YA!
-THE END-
** Vídeo "cabecera" extraído de la serie de televisión "Doctor en Alaska" (Northern Exposure. 1990). ** Interpretando a Wilde un perro cuya imagen ha sido extraída de la web: www.comegetyousome.com ** La placa de rayos es personal y verídica. Sólo se han modificado los datos personales. Tiene truco pero no ha sido retocada.
“Un amante de la arquitectura que quiera construirse en la actualidad una casa en el más puro estilo japonés tendrá que preparase a sufrir numerosos sinsabores con la instalación de la electricidad, el gas y el agua y, aunque no haya pasado personalmente por la experiencia de construir, bastará con que entre en la sala de una casa de citas, de un restaurante o de un albergue para apreciar el esfuerzo empleado en integrar armoniosamente tales dispositivos en una estancia de estilo japonés… … Por supuesto, un hombre medianamente meticuloso se devanará los sesos por la menor cosa, el teléfono por ejemplo, al que relegará bajo la escalera o en un rincón del pasillo, donde llame menos la atención. Enterrará los cables eléctricos en el jardín, camuflará los interruptores en los armarios, bajo los anaqueles, extenderá las líneas interiores al amparo de los biombos, de tal manera que a veces, al cabo de tanta inventiva, sientes cierta irritación ante ese derroche de artificio… … Sin embargo el ventilador es otra cosa, porque ni su ruido ni su forma se adaptan fácilmente al estilo de una vivienda japonesa… … Yo, que personalmente derroché el año pasado una fortuna muy poco compatible con mi situación en la construcción de una casa, he tenido una experiencia similar, como me empeñé en ocuparme de todos los detalles, desde los tabiques móviles hasta el último accesorio, tropecé con muchas dificultades… … Busqué en los anticuarios lámparas de petróleo, lamparillas de noche y linternas de otras épocas y les puse bombillas eléctricas… … Después de múltiples reflexiones mandé construir un gran hogar central, como los que hay en las casas de los campesinos y ahí coloqué la estufa eléctrica… … En el cuarto de baño las cosas podrían arreglarse, en último extremo, sacrificando un poco el lado práctico en aras del buen gusto. Pero cuando llegué a los retretes, los apuros fueron mayores. Siempre que en algún monasterio de Kyoto o de Nara me indican el camino a los retretes, construidos a la manera de antaño, semioscuros y sin embargo de una limpieza meticulosa, experimento intensamente la extraordinaria calidad de la arquitectura japonesa. Un pabellón de té es un lugar encantador, lo admito, pero lo que sí está verdaderamente concebido para la paz del espíritu son los retretes de estilo japonés. Siempre apartados del edificio principal, están emplazados al abrigo de un bosquecillo de donde nos llega un olor a verdor y a musgo; después de haber atravesado para llegar una galería cubierta, agachado en la penumbra, bañado por la suave luz de los shõji y absorto en tus ensoñaciones, al contemplar el espectáculo del jardín que se despliega desde la ventana, experimentas una emoción imposible de describir. El maestro Sõseki, al parecer, contaba entre los grandes placeres de la existencia el hecho de ir a obrar cada mañana, precisando que era una satisfacción de tipo esencialmente fisiológico; pues bien, para apreciar plenamente este placer, no hay lugar más adecuado que esos retretes de estilo japonés desde donde, al amparo de las sencillas paredes de superficies lisas, puedes contemplar el azul del cielo y el verdor del follaje… … En verdad, tales lugares armonizan con el canto de los insectos, el gorjeo de los pájaros y las noches de luna; es el mejor lugar para gozar de la punzante melancolía de las cosas en cada una de las cuatro estaciones y los antiguos poetas de haiku han debido de encontrar en ellos innumerables temas. Por lo tanto no parece descabellado pretender que es en la construcción de los retretes donde la arquitectura japonesa ha alcanzado el colmo del refinamiento… … Para un amante del estilo arquitectónico del pabellón de té, los retretes de estilo japonés representan ciertamente un ideal y resultan totalmente adecuados para un monasterio cuyos edificios son vastos en relación con el número de quienes lo habitan y donde nunca falta mano de obra para la limpieza; en cambio, en una casa corriente no es fácil mantenerlo limpio… … He aquí por qué un buen día decides poner baldosas e instalar una taza con cisterna, pertrechos, sin duda, mucho más higiénicos y mas fáciles de mantener pero que, en cambio, ya no tienen la menor relación con el «refinamiento» o el «sentido de la naturaleza». Colocado bajo una luz cruda, entre cuatro paredes más bien blancas, se perderá toda gana de entregarse a la famosa «satisfacción de tipo fisiológico» del maestro Sõseki. Bien es verdad que toda esa blancura es de una limpieza más que evidente, pero la cuestión está en saber si realmente hace falta prestar tanta atención a un lugar destinado a recoger los desechos de nuestro cuerpo.” …/… [/align]Texto extraído del ensayo de Junichirõ Tanizaki: El Elogio de la Sombra. Ediciones Siruela.[/FONT][/ALIGN]
Lo cierto es que más que en construcción la imagen debiera anunciar un ‘en gestación’. Pero,¡disculpad mi falta de modales! Supongo que los nervios del novato nublan mi de por si carente sentido de la educación. Claro que, ¡para disponer de tal virtud hay que tener como mínimo un par de neuronas bien conectadas! Creedme a estas alturas de la vida dudo, no de tener dos neuronas (de hecho me consta que ahí están, bien vestidas con su traje de domingo, mocasines acabaditos de encerar y repeinadas con brllantina del “chino todo a cien” que hay debajo de casa) sino, como decía, ¡qué sepan que son familia! En fin, dejadme rebobinar y démosle al play desde el principio… A todos aquellos desconocidos que por error, por errar o por el motivo que sea hayáis aterrizado a éste mi engendro, ¡sed bienvenidos!… Y con respecto a todos los demás, familiares, amigos y conocidos, ¡dadle las gracias de mi parte a vuestra paciencia y curiosidad! (sobretodo a vuestra paciencia…) Que el blog aun esté patas arriba y por definir no es casual. ¡Es el vivo reflejo de mi forma de ser! Soy lento por naturaleza… y algo gandul… (¡también!). Tal vez, la culpa de todo sea de mis dos mejores amigas, de sangre, inseparables, aunque un poco pijas... Tanto es así que sus nombres suenan a parfum: obsesión y perfección. ¡Qué le vamos a hacer! Uno es como es, o no, puede que simplemente sea como le dejan ser… En cualquier caso permitidme que os invite a formar parte de la creación del blog. Podéis opinar y sugerir todo aquello que se os ocurra. Eso sí, con una única condición: d’Stainless˜Steel ha sido creado para dar rienda suelta a la imaginación y al surrealismo. Sin ataduras, sin normas preestablecidas. Acallar nuestro yo adulto y permitir de vez en cuando que Peter Pan se apodere de nuestros sueños y nuestras emociones… Nada más por ahora. Del resto ya os iré informando a su debido tiempo. Ah sí! Se me olvidaba… Tan sólo una última advertencia, mejor dicho, un consejo para navegantes racionales y poco predispuestos a las sorpresas: todo, absolutamente todo, tiene su razón de ser y nada es casual… o… ¡¿era justo lo contrario?! (¡Uff, qué final más sesudo! ¡¡Y eso que no soy pariente de Anthony Blake!!) Saludos¡!