HERETICO, SINCRETISMO FILOSOFICO RELIGIOSO
Tuesday, April 3, 2007 3:56:02 PM
Ni un solo ápice de consideración intelectual –menos aún de conmiseración– existe en el ánimo, en el pensamiento o en la obra de Fernando Vallejo, escritor colombiano naturalizado mexicano, cuando se trata de juzgar lo que él llama los horrores, actuales y presentes, de la Iglesia católica en el mundo. Con la reciente publicación de La puta de Babilonia --libro de la editorial Planeta, inexorablemente destinado al escándalo-- Vallejo declara contra la Iglesia del Vaticano su guerra personal con argumentos históricos implacables…a los cuales agrega sus ácidos juicios en esta entrevista exclusiva con Proceso.
http://www.youtube.com/watch?v=jX6DGToDanc&mode=related&search=
SCORPIONS - STILL LOVING YOU
Hereje de corazón, el autor de origen colombiano –ya naturalizado mexicano– Fernando Vallejo ha exhibido su aversión a la Iglesia católica en su novelística, como lo hizo en La virgen de los sicarios y La rambla paralela, por ejemplo, en la que de pasada arremetió contra Karol Wojtyla (“zángano” fue lo menos que le dijo al papa polaco), refiere Proceso en su edición 1591.
http://www.youtube.com/watch?v=CptTL-nOwqg&mode=related&search=
SCORPIONS - WIND OF CHANGE
Nunca, sin embargo, Vallejo había dedicado una obra completa a cuestionar los crímenes y pecados de la Iglesia católica, apostólica y romana, hasta ahora que publica La puta de Babilonia, un ensayo feroz, rabioso, corrosivo, en el que no deja Papa con cabeza ni dogma incólume, incluidos la existencia de Cristo y la virginidad de María, de las que por supuesto duda.
http://www.youtube.com/watch?v=s_lMNufI3hA&mode=related&search=
SCORPIONS - SEND ME A ANGEL
Teenvmounangeldelaguarda.pps
I. El gnosticismo (del griego Γνωστικισμóς, y esta palabra derivada de la también griega: Γνωσις = ‘conocimiento’) es un conjunto de corrientes sincréticas filosófico-religiosas que llegaron a mimetizarse con el cristianismo en los tres primeros siglos de nuestra era, convirtiéndose finalmente en un pensamiento declarado herético después de una etapa de cierto prestigio entre los intelectuales cristianos. En efecto, puede hablarse de un gnosticismo pagano y de un gnosticismo cristiano, aunque el más significativo pensamiento gnóstico se alcanzó como rama heterodoxa del cristianismo primitivo.
El primer Concilio ecuménico se celebró en el 325 en Nicea, ciudad de Asia Menor y fue convocado por el Emperador Constantino, por consejo del obispo Osio de Córdoba.
El objetivo de Constantino era mantener unido el Imperio romano, en grave riesgo de división, unificando a las diversas facciones cristianas que en ese momento se enfrentaban por distintas creencias sobre la naturaleza de Cristo. Existían tres corrientes cristológicas del cristianismo en siglo IV, que básicamente disentían en la relación y naturaleza del Hijo respecto al Padre. La primera era el arrianismo, comandado por el presbítero Arrio de Alejandría y Eusebio de Nicomedia, quien sostenía que el Hijo, que se había encarnado en Jesús de Nazaret, era el primogénito de Dios y que por lo tanto tenía un origen temporal, la primera de las criaturas creadas, y por ello no era coeterno con su Padre.
La segunda corriente y opuesta a la anterior, sostenía que el Hijo de Dios era ontológicamente igual al Padre, ambos el mismo Dios, pues Padre e Hijo tenían la misma substancia (ομοουσιος). El obispo Alejandro de Alejandría y su diácono Atanasio defendían esta postura. Posteriormente se desarrolló una tercera posición, intermedia entre las dos anteriores, cuyos seguidores son generalmente conocidos como semiarrianos. Eusebio de Cesarea fue uno de sus principales representantes.
http://www.youtube.com/watch?v=_fQ7po177pE&mode=related&search=
ERIC CLAPTON & PAVAROTTI - HOLY MOTHER
Los semiarrianos afirmaban que el Hijo no tenía un inicio temporal, pero debía considerase al Padre como precediéndolo en existencia. Los semiarrianos afirmaban que el Hijo era de una substancia similar (ομοιουσιος) pero no igual a la del Padre. Tras la victoria del bando que defendía la consustancialidad, Arrio fue considerado hereje, por negarse a aceptar la declaración final del Concilio, y excomulgado junto a otros dos obispos.

IMPERIO ROMANO - NICEA ERA EL CAMINO PARA IR A CONSTANTINOPLA
Primer Concilio de Nicea Asistieron al Concilio más de trescientos obispos presididos por Osio de Córdoba en nombre del Emperador, y el Papa envió dos sacerdotes romanos: Víctor y Vicentius para que le representase. Casi todos los padres conciliares condenaron la doctrina de Arrio, que afirmaba que el Hijo era una creación de Dios. Sin embargo, los semiarrianos, que eran la gran mayoría en el Concilio, se opusieron a la palabra ομοουσιος (consustancial), propuesta por Atanasio, debido a que ésta sugería que el Padre y el Hijo eran lo mismo. El Emperador Constantino, aunque no entendía los detalles de las discusiones de teología griega, notó que el grupo de Atanasio no cedería, y sería complicado mantener el orden del Imperio.
Por esta razón, y aconsejado por Osio, decidió en favor de Atanasio, proclamando que Jesús era consustancial con el Padre (ομοουσιον τω πατρι). Con esta fórmula como base, se compuso el Credo Niceno en el que se resumía la doctrina cristiana, particularmente en lo que se refiere al Logos. Este símbolo o credo se propuso inmediatamente en la asamblea. Su frase fundamental era: engendrado, no hecho, consustancial con el Padre.
El emperador Constantino declaró que aquellos que no aceptasen este símbolo serían desterrados. Arrio y Eusebio de Nicomedia no firmaron el credo y por lo tanto fueron condenados al exilio y la quema de todos sus libros. Sin embargo, Constantino fue finalmente bautizado por Eusebio de Nicomedia, que seguía siendo el ordinario y al que se le habían mantenido sus dignidades eclesiásticas. Posteriormente se levantó la condena civil a la doctrina arriana y Arrio fue perdonado, aunque murió repentinamente en circunstancias extrañas cuando iba a ser investido de nuevo con sus privilegios eclesiásticos.
Una de las decisiones del primer Concilio de Nicea que tendría más consecuencias prácticas fue la determinación de las normas para el cálculo de la fecha de la Pascua. El seguimiento de dichas normas acabó dando lugar a la reforma gregoriana del calendario en 1582.

PRISCILIANISMO asoció a los Patriarcas con la anatomía humana y el zodíaco
Prisciliano de Ávila (*Gallaecia, aprox. 340 –† Civitas Treverorum, actual Tréveris, 385) fue un obispo hereje hispano, fundador del priscilianismo. Fue, junto a otros compañeros, el primer hereje ajusticiado por la Iglesia Católica a través de una institución civil.
Su principal adversario, Itacio de Ossonoba[4], atribuye sus conocimientos de astronomía y magia a un tal Marcos de Memphis, sin embargo este nombre parece remitir a un mago alejandrino del siglo I citado por San Ireneo en su Adversus haereses. Hacia el 379, durante el consulado de Ausonio y de Olybrio [5] vuelve al noroeste peninsular y comienza su período predicante. Sus ideas obtuvieron gran éxito, en especial entre las mujeres y las clases populares [6], por su rechazo a la unión de la Iglesia con el Estado imperial y a la corrupción y enriquecimiento de las jerarquías. Ante la rápida extensión de sus enseñanzas, Higinio de Corduba, el sucesor de Osio, envía una carta informando de la situación al obispo de la sede metropolitana de Emerita Augusta (capital de la Dioecesis Hispaniarum), Hidacio.
Dale_tiempo_a_Dios.pps
“Si alguno, además de la Santa Trinidad, introduce otros no sé qué nombres de la Divinidad, diciendo que en la misma divinidad hay la Trinidad de la Trinidad, como afirmaron los gnósticos y Prisciliano, sea anatema = EXCOMUNION. Si alguno no venera verdaderamente la natividad de Cristo según la carne, sino que finge honrarla ayunando en aquel día y en domingo, porque no cree que Cristo nació con verdadera naturaleza de hombre, como afirmaron Cedón, Marción, Maniqueo y Prisciliano, sea anatema.
Si alguno dice que las almas humanas pecaron primeramente en las moradas celestiales, y que por eso fueron arrojadas a la tierra en cuerpos humanos, como afirmó Prisciliano, sea anatema. Si alguno cree que el diablo ha hecho en el mundo algunas criaturas y que él de propia autoridad produce los truenos, relámpagos, tempestades y sequías, como afirmó Prisciliano, sea anatema.
Si alguno cree que los doce signos siderales, que suelen ser observados por los astrónomos, están dispuestos por cada uno de los miembros del alma o del cuerpo, y que se les aplican los nombres de los Patriarcas, como lo afirmó Prisciliano, sea anatema. Si algún clérigo o monje tiene en su compañía algunas otras mujeres como adoptivas, que no sean la madre, hermana, o tía, u otras unidas a él con parentesco próximo y convive con ellas, como enseñó la secta de Prisciliano, sea anatema.
Si alguno condena los matrimonios humanos, y aborrece la procreación de los que van a nacer, como afirmaron Maniqueo y Prisciliano, sea anatema”.

La figura de Julio II, guerrero, político, estratega, maquinador, absolutista, maquiavélico en suma, hubiera quedado mejor compuesta sobre un trono imperial que sobre el de San Pedro, desde él se dedicó a gobernar como cualquier monarca de este mundo lo haría desde el suyo. Enemigo implacable de los Borgia, había contemplado con rabia cómo Alejandro y César vaciaban el patrimonio de los Estados Pontificios y se apropiaban de sus territorios a título personal.
Su empeño iba a estar centrado en retornar a la iglesia los feudos de que había sido despojada y, lejos de veleidades dinásticas como las borgianas (Julio II no tenía hijos, solamente tres hijas), hacer de esta institución un poderoso estado, el más poderoso de Italia, el capaz de aglutinar a los demás en la formación de una nación única regida desde el Vaticano Julio II fue elegido precisamente como cardenal por Sixto IV en 1471, 30 años antes de convertirse en Papa.
Sin el respaldo del papa Alejandro VI, el conglomerado de ciudades y demás posesiones territoriales que César había sometido a su obediencia en la Romaña se desmoronó. Algunas retornaron a sus antiguos tiranos, mientras que otras cayeron en la órbita de la poderosa República Veneciana. Dos ciudades pertenecientes a los Estados Pontificios, Perusa y Bolonia, presas respectivas de los Baglioni y los Bentivoglio, se mostraban renuentes a aceptar la directa soberanía papal. Julio II en persona condujo contra ellas los ejércitos eclesiásticos. En septiembre de 1506 capitulaba Perusa; Bolonia fue reducida por las armas dos meses después, toda vez que la excomunión de Giovanni Bentivoglio y el entredicho recaído sobre la ciudad no habían dado resultado.

Conjurado el peligro de un potente estado centroitaliano gobernado por el clan Borgia, se presentaba un riesgo no menor de que ese estado autónomo y desvinculado de la iglesia siguiera existiendo liderado ahora por Venecia. La Liga de Cambrai fue una coalición contra la República de Venecia, organizada en los dos tratados firmados en la ciudad francesa de Cambrai el 10 de diciembre de 1508. La liga de Cambrai fue una de las importantes alianzas insertas en las guerras italianas. El papa Julio II quería intentar por la fuerza mermar la influencia de Venecia en el norte de Italia y para ello ideó una alianza entre las principales potencias europeas.
La Liga se constituyó entre Luis XII de Francia, el papa Julio II, el emperador Maximiliano I de Austria y Fernando el Católico. Venecia se vería despojada de todos sus territorios en tierra firme. El acuerdo preveía el completo desmembramiento de los territorios venecianos en la península itálica y su reparto entre los aliados:
• Maximiliano añadiría a la conquistada Istria, los territorios de Verona, Vicenza, Padua y Friuli,
• Francia uniría Brescia, Crema, Bérgamo y Cremona a sus posesiones milanesas,
• Fernando se quedaría con Otranto y
• los Estados Pontificios se quedaría con Rimini y Ravena.
Pero, al poco de concluir el conflicto armado, surgieron diferencias entre los aliados, que, atizadas por la diplomacia veneciana, condujeron a la disolución de esta Liga en 1510.
Contra esta amenaza y contra la república que la originaba iba a concitar Julio II sus propios esfuerzos y los intereses de las naciones extranjeras. Contradictorio con sus principios de emancipar la península italiana del dominio de terceros países y desalojar de ella a sus foráneos ocupantes, si en su día no tuvo reparo en incitar al francés Carlos VIII a intervenir en suelo ítalo porque precisaba de su concurso para combatir a Alejandro VI, en la actual coyuntura volvía a necesitar de la ayuda extranjera para doblegar a Venecia y tampoco se retrajo de reincidir en el ofrecimiento. Una vez derrotada Venecia, el papa al ver que los franceses habían ocupado Milán y Génova, decidió crear esta vez una alianza contra Francia.
Sirviéndose una vez más de la sinuosa diplomacia organizó la Liga Santa, en la que se integrarían los Estados Pontificios, Venecia y España. La Liga quedó formalmente constituida el 4 de octubre de 1511; un mes después se adhirió a ella el rey de Inglaterra Enrique VIII, y algo más tarde el emperador Maximiliano y Suiza.
Mientras se gestionaban las negociaciones de la Liga, el papa había realizado por su cuenta acciones de patente hostilidad antifrancesa: a principios de año, él mismo, como capitán de las tropas pontificias, había conquistado Mirandola, plaza aliada de los franceses; por otro lado, había excomulgado y depuesto a Alfonso de Ferrara, esposo de Lucrecia Borgia y simpatizante del rey galo. Luis XII respondió realizando una incursión sobre Bolonia.

Al conocer la creación de la Liga, Francia reunió un gran contingente de tropas con destino a Italia. En abril de 1512 se entabló una cruenta batalla en Rávena en la que los ejércitos franceses se mostraron superiores inicialmente y hasta pudieron haber resultado victoriosos si no hubiese encontrado la muerte en el combate Gastón de Foix. A partir de este momento sólo cosecharon derrotas: hubieron de abandonar Milán, perdieron las ciudades de Bolonia, Parma, Reggio y Piacenza, las tropas suizas los vencían en Novara y fuerzas de la Liga les hicieron cruzar los Alpes y aún los acosaron hasta Dijon, mientras los ingleses amenazaban con cruzar el Canal de la Mancha y Maximiliano se disponía a penetrar por su frontera.

FLOR DE LIS - FLOR DE FLORES
El único aliado de Francia era Florencia que ante los acontecimientos, no supo reaccionar a tiempo y la indecisión de su gobierno hizo que la alianza con Francia no desapareciera. Esto llevó a la invasión del país por las tropas de la Liga en agosto de 1512. Con sólo la milicia para defenderse, Florencia cayó enseguida y sin casi resistencia, acabó saqueada por los aliados.
Rodeada y sin aliados, Francia se rindió a finales de año. El Papa reaccionó a la convocatoria del concilio de Pisa, al que calificó de "conciliábulo", declarándolo nulo y convocando, el 18 de julio, el Quinto Concilio Lateranense fijando inicialmente su apertura para el 19 de abril de 1512, aunque su inicio se retraso hasta el 3 de mayo debido a la victoria francesa de Rávena
Julio II falleció el 21 de febrero de 1513 cuando sólo se habían celebrado cinco sesiones en las que los acuerdos más relevantes hicieron referencia a:
• La condena del concilio de Pisa.
• La condena del conciliarismo.
• La derogación de la Pragmática Sanción.
El sucesor de Julio, León X, continúo con el concilio logrando los siguientes acuerdos en las siete sesiones que presidió:
• La adhesión al concilio de los franceses quienes, tras la muerte de Luis XII y su sucesión por Francisco I, abandonaron las posturas del concilio de Pisa.
• La condena de Piero Pomponazzi y de su doctrina de negación de la inmortalidad del alma, reconociendo además la existencia de un alma distinta para cada hombre.
• La obligación de que toda obra impresa sea autorizada por la Iglesia. Esta censura previa se traducirá, en 1559, en la creación del Índice.
Cavilaba ahora el pontífice cómo arrojar del suelo italiano a los españoles que se estaban convirtiendo en sus nuevos amos. Buscaba un salida al círculo vicioso en el que se veía inmerso desde que pretendió imponer su autoridad sobre Venecia, y que le arrastraba a caer en manos de una potencia extranjera para librarse de otra a la que se había entregado previamente por la misma razón. La muerte se lo llevó en febrero de 1513 sin darle ocasión de encontrar el remedio; quizá ni lo hubiera.
michealangelo.pps
El Papa Julio II fue conocido como mecenas de las artes. Protegió, entre otros, a Miguel Ángel y Rafael. La construcción de la Basílica de San Pedro, se inicia el 18 de abril de 1506, bajo su régimen, siendo terminada en 1626, con Pablo V.
LaPiedad.pps
El 23 de septiembre de 1512 otorga el privilegio, mediante bula, de celebración del año santo jubilar en el monasterio español de Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, siendo desde entonces uno de los escasos lugares santos del mundo, privilegio que comparte con Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Caravaca de la Cruz. Reconocimiento a Prisciliano
Bajo sus órdenes, Miguel Ángel pinta la Capilla Sixtina. Julio II lo tenía tan agobiado en sus permanentes verificaciones del avance de la obra, que el artista se vengó del Papa pintándolo con cara de diablo en el friso principal y ubicándolo en la parte inferior derecha para que pueda ser bien percibido.
Las profecías de San Malaquías se refieren a este papa como Fructus Jovis juvabit (El fruto de Júpiter agradará), cita que hace referencia a que en su escudo de armas aparece un roble, el árbol de Júpiter.
«[...] La gloria del olivo.
Durante la persecución final de la Santa Iglesia de Roma reinará.
Pedro el Romano, quien alimentará a su rebaño entre muchas tribulaciones; tras lo cual, la ciudad de las siete colinas [Roma] será destruida y el Juez Terrible juzgará al pueblo. Fin.»
Es curioso que, con esa redacción, no sabemos quién reinará durante la "persecución final" de la Iglesia, si de gloria olivæ o Petrus Romanus.
En un intento de suavizar el tono milenarista del texto, algunos apologetas han sugerido que en realidad Pedro el Romano es un nombre genérico para todos los papas (en tanto que descendientes del apóstol Pedro) y por tanto no es posible saber cuántos de ellos habrá hasta la Segunda Venida. También hay quien ha propuesto que el acrónimo S.R.E. no debe usarse en caso genitivo (Sacræ Romanæ Ecclesiæ) sino en acusativo (Sancta Romana Ecclesia). En este caso se abren tres nuevas posibilidades, pues la traducción posible podría ser:
[Este papa] "reinará en la última persecución de la Santa Iglesia Romana" (lo que sugeriría un 113º pontífice entre de gloria olivæ y Petrus Romanus).
"En la persecución final, la Santa Iglesia Romana reinará" (sin aclarar durante qué pontificado), e incluso:
"A continuación, reinará la Santa Iglesia Romana extrema" (¿última? ¿extremista? ¿integrista?)
Estas dudas no han obstado para que la Profecía de los Papas —que ya la tradición consideraba como "la lista de Papas desde la muerte de San Malaquías hasta el fin del mundo"— se transforme en una profecía abiertamente apocalíptica a los ojos de la sociedad. Gentes de todas las naciones se interesan por ella, puesto que la llegada del Anticristo, la Segunda Venida de Cristo y el fin de los tiempos que conocemos se hallaría próximo. Y en pleno siglo XXI, una vieja visión o una artimaña medieval se convierte en un mito cultural y una premonición apocalíptica para millones de personas en todo el mundo.
• Pastor et nauta (Pastor y navegante) - Juan XXIII (1958-1963). Fue Patriarca de Venecia. El Papa del Concilio Vaticano II.
• Flos florum (Flor de las flores) - Pablo VI (1963-1978). Sus armas eran tres flores de lis, considerada la flor de las flores, pero pudo elegir este escudo precisamente por la Profecía. En todo caso era nativo de Florencia, cuyo símbolo es una flor de lis.
• De Medietate Lunæ (De la Mitad de la Luna) - Juan Pablo I (1978). Nacido cerca de Belluno (Bel-luno, luna bella). Su nombre era Albino Luciani (luz blanca, lo que sugiere la luz lunar. Su pontificado duró sólo 33 días.
• De Labore Solis (De la labor del Sol) - Juan Pablo II (1978-2005). Nació y falleció en días de eclipse Solar. Se le considera un gran trabajador por la paz y la unificación de los hombres.
• De Gloria Olivæ (De la Gloria del Olivo) - Benedicto XVI (2005- ). Nació un Sábado de Gloria, último sábado antes de Semana Santa (por la cual se realiza la Cuaresma, que se inicia el Domingo de Ramos (de olivo).
Herejía, es la opinión o doctrina mantenida en oposición al dogma de cualquier iglesia o credo considerado ortodoxo. Por extensión, se denomina herejía al mantenimiento de una opinión o doctrina religiosa o en filosofía, ciencia, arte, etc., diferente a la generalmente aceptada.
« ... Cuando Flavio Josefo presenta el judaísmo helenístico, [...] utiliza la categoría de la filosofía [...]. Entonces, las aplica a un término que pesó mucho en la génesis del cristianismo en el mundo griego y aún pesa mucho en nuestra inteligencia, y también en el judaísmo palestino anterior a la caída del segundo templo, en tiempos del inicio del movimiento cristiano. Este término es la "haieresis". Lo traducimos por "secta" cuando pertenece a las corrientes que cruzan el judaísmo palestino y cuando son en el inicio del movimiento cristiano, y por "herejía" (que es la trascripción de haieresis), cuando indica las corrientes del cristianismo que, en el segundo siglo, se ven como desviaciones.[1] »
Basándose en la etimología griega de la palabra, que proviene de "hairesis", que significa una elección o un grupo de creyentes, es una escuela del pensamiento. La herejía es la expresión de una visión desde algo preestablecido, un credo. Por ejemplo, los católicos creen herejes a los protestantes, mientras que para algunos no católicos el catolicismo es considerado como la "Gran Apostasía". En la antigüedad no tenía un significado peyorativo. Los herejes no definen su creencia como herética. La traducción latina es secta.
Cristianismo
ORTODOXOS – CYAN ; CATOLICOS – AMARILLO ; PROTESTANTES - PURPURA
El cristianismo es una religión monoteísta de origen judío que se basa en su reconocimiento a Jesucristo como su fundador, mesías y figura central. Con más de 2.100 millones de adherentes[1], o cerca de un tercio de la población mundial, es considerada la religión del mundo con más seguidores. Dentro de sus escritos sagrados, comparte con el judaísmo el Tanaj, llamado Antiguo Testamento por los cristianos. Por este motivo es a veces llamada religión abrahámica junto al judaísmo y al Islam.
La palabra “cristianismo” proviene del griego χριστιανους, christianóus, ‘cristiano’, la cual a su vez proviene del nombre propio Χριστός, Christós, traducción del hebreo "Mesías" que significa "Ungido". El término se ve por primera vez en Hechos 11:26: «Durante todo un año se reunieron los dos con la iglesia y enseñaron a mucha gente. Fue en Antioquía donde a los discípulos se les llamó “cristianos” por primera vez» (Biblia, Nueva Versión Internacional).
En un contexto cristiano(malditos) y, por analogía, en otros contextos, la herejía cualifica una situación compleja de conflicto y ruptura, que comprende la herejía propiamente dicha (doctrinal: desviación sobre el contenido de la fe) y el cisma (disciplinario: insumisión a la autoridad eclesiástica legítima).
La herejía nace de una divergencia entre escuelas sobre el significado de la verdad (formulada por el dogma). Se desarrolla a la vez en el plano intelectual, por la oposición irreducible de las tesis y en el plano comunitario, por la imposibilidad práctica de vivir en hermandad con los pertenecientes a la otra escuela.
A partir del edicto de Constantino I el Grande en el año 313 y más particularmente a partir del concilio de Nicomedia en el año 317, erigido en tribunal destinado a imponer a Arrio una primera confesión de fe bajo pena de excomunión. El dogma se define como norma de la «fe verdadera» como reacción a las desviaciones heréticas.
San Agustín combatió las herejías cristianas.
Mas tarde, en el 1er concilio de Nicea, se define como herética una doctrina divergente de la enseñanza oficial de la Iglesia y de sus dogmas consagrados por su autoridad (obispo, concilio) en la base a las Escrituras y la Tradición.
La herejía (casi sinónimo de heterodoxia) es la ocasión de crear una nueva forma de ortodoxia. En el contexto del desarrollo de las heterodoxias de los siglos II y III, una heterodoxia se convierte en herejía a partir del momento de su condena por medio de un concilio.
La bula Gratia Divina (1656) define la herejía como « la creencia, la enseñanza o la defensa de opiniones, dogmas, propuestas o ideas contrarias a las enseñanzas de la Santa Biblia, los Santos Evangelios, la Tradición y el magisterio ».
La Inquisición, el tribunal de excepción encargado de combatir la herejía es la obra del papa Gregorio IX (1231).
Primeras herejías en la Iglesia Católica son:
• adopcionismo
• apolinarismo
• arrianismo
• cátaros
• docetismo
• donatismo
• encatritas
• eutiquianismo
• gnosticismo
• macedonianismo
• maniqueísmo
• marcionismo
• monofisitismo
• montanismo
• nestorianismo
• ofitas
• pelagianismo
• priscilianismo
La palabra heterodoxia es griega y significa diversas enseñanzas en el sentido de los Gálatas 1.6. Es un presunto error en la enseñanza que diverge de la ortodoxia, y es a menudo una posición honesta y corregible que provendría de una educación incompleta.
Por heterodoxia se entiende la doctrina u opinión que no está de acuerdo con la sustentada por la mayor parte de la gente (ortodoxia) y, en especial, la que aparece ante la gran mayoría como disidente, extraña o insólita, o incluso apartada de lo aceptable y reprobada. En las sociedades intolerantes, donde existen opiniones obligatorias o dogmas, la heterodoxia es castigada y quienes la sustentan son marginados, expulsados de la sociedad o eliminados. Sus opiniones son ninguneadas o víctimas de la censura.
En el ámbito de lo religioso dogmático se denomina herejía, y en cierto sentido próximo a este la viene a utilizar el famoso pensador y erudito católico español decimonónico Marcelino Menéndez Pelayo en su Historia de los heterodoxos españoles, donde analiza la doctrina e ideología de los pensadores, herejes o heresiarcas que se han apartado de la tradición cultural española, que este autor identifica con la postulada por el Papa y la Iglesia católica.
Por otra parte, en sociología, la heterodoxia viene a constituirse en un factor dinamizador y renovador de la sociedad y posee un valor constructivo diferente al de la simple anomia, que viene a ser la vertiente destructiva de la heterodoxia al impedir el consenso, la gobernabilidad y la cohesión social.
El gnosticismo cristiano, pagano en sus raíces, llegaba a presentarse como representante de su tradición más pura. El texto gnóstico Eugnosto el beato parece ser anterior al nacimiento de Cristo.
La enorme diversidad de doctrinas y "escuelas gnósticas" hace difícil hablar de un solo gnosticismo. Algunos denominadores comunes de su pensamiento, no obstante, podrían ser:
• Su carácter iniciático, por el cual ciertas doctrinas secretas de Jesucristo estaban destinadas a ser reveladas a una élite de iniciados. De esta forma, los gnósticos cristianos reclaman constituir testigos especiales de Cristo, con acceso directo al conocimiento de lo divino a través de la gnosis o experimentación introspectiva a través de la cual se podía llegar al conocimiento de las verdades trascendentales. La gnosis era pues la forma suprema de conocimiento, solamente al alcance de iniciados.
JESUCRISTO.pps
• El mismo conocimiento de las verdades trascendentes producía la salvación. Según las diversas corrientes, la importancia de practicar una vida cristiana podía variar, siendo en cualquier caso algo secundario. De todos modos fue siempre así.
• Su carácter dualista, por el cual se hacía una escisión tajante entre la materia y el espíritu. El mal y la perdición estaban ligados a la materia, mientras que lo divino y la salvación pertenecían a lo espiritual. Por esa razón no podía existir salvación alguna en la materia ni en el cuerpo. El ser humano sólo podía acceder a la salvación a través de la pequeña chispa de divinidad que era el alma o espíritu. Sólo a través de la conciencia de la propia alma, de su carácter divino y de su acceso introspectivo a las verdades trascendentes sobre su propia naturaleza podía el alma liberarse y salvarse. Esta experimentación casi empírica de lo divino era la gnosis, una experiencia interna del alma. Aquí se puede ver en el platonismo un antecedente claro del gnosticismo, tanto en su dualismo materia-espíritu, como en su forma instrospectiva de acceder al conocimiento superior, siendo la gnosis una versión religiosa de la mayéutica de Platón. Este dualismo también prefigura el futuro maniqueísmo.
• Su peculiar cristología: Siendo la materia el anclaje y origen del mal, no es concebible que Jesucristo pudiera ser un ser divino y asociarse a un cuerpo material a la vez, puesto que la materia es contaminadora. Por esa razón surge la doctrina del Cuerpo aparente de Cristo, según la cual la Divinidad no pudo venir en carne sino que vino en espíritu mostrando a los hombres un cuerpo aparentemente material (docetismo). Otras corrientes sostienen que Jesucristo fue un hombre vulgar que en la época de su ministerio fue levantado, adoptado por una fuerza divina (adopcionismo). Otras doctrinas afirman que la verdadera misión de Cristo era transmitir a los espíritus humanos el principio del autoconocimiento que permitía que las almas se salvaran por sí mismas al liberarse de la materia. Otras enseñanzas proponían incluso que Jesús no era un ser divino.
• Peculiares enseñanzas sobre la divinidad. Entre éstas se encontraba la de que todo espíritu era divino, incluyendo la parte espiritual del hombre (el alma), que no necesitaba a nadie para salvarse a sí mismo, siendo Cristo enviado a revelar esa verdad. Por otra parte, el creador del mundo (llamado Demiurgo), al multiplicar con su creación la materia, sería un ser malvado y opuesto al verdadero Ser Supremo del cual surgió.
• Conclusiones éticas muy divergentes: Siguiendo la idea de la condenación de la materia, algunas corrientes afirmaban que era necesario el castigo y martirización del cuerpo para, a través del padecimiento de la carne, contribuir a la liberación del espíritu, propugnando un modo de vida ascético. Sin embargo, otras corrientes afirmaban que, siendo la salvación dependiente únicamente de la gnosis del alma, el comportamiento del cuerpo era irrelevante, disculpándolo de toda atadura moral y librándolo a toda clase de goces. Otras enseñanzas reprobaban la multiplicación de la materia, siendo así la procreación un acto condenable. También existían corrientes que, al igual que el platonismo y las filosofías orientales, creían en el retorno cíclico de las almas a la prisión de la materia a través de la reencarnación. El iniciado, igualmente, buscaba romper este ciclo a través de la gnosis (a través de la iluminación, en las religiones orientales).
• Interpretación alegórica del cristianismo y de las escrituras. Así, se reinterpretan a la luz gnóstica las historias de la creación, etc. dando significados filosóficos a las mismas.
• Establecimiento de jerarquías espirituales: En la cima de los seres existe un Dios, un ser perfecto e inmanente cuya propia perfección hace que no tenga relación alguna con el resto de seres imperfectos. Es inmutable e inaccesible. Descendiendo en una escala de seres emanados de aquél llegamos finalmente al Demiurgo, antítesis y culmen de la degeneración progresiva de los seres espirituales, y origen del mal. En su maldad, el Demiurgo crea el mundo, la materia, encadenando la esencia espiritual de los hombres a la prisión de la carne. En este escenario se libra una batalla entre los principios del bien y el mal, la materia (apariencia) y el espíritu (sustancia). Podemos ver paralelismos claros con el zoroastrismo.
• Establecimiento de jerarquías humanas: En la cima de la jerarquía humana estaban los iniciados, en los que es predominante el espíritu. Ellos pueden experimentar la gnosis y acceder así a la salvación. Por debajo está el resto de los cristianos, en los que predomina el alma sensible y que se pueden salvar siguiendo la guía de los primeros. En la parte más baja están aquéllos en que predomina el cuerpo y que, por tanto, no alcanzarán la salvación.

A Napoleón Bonaparte se le atribuye la formación del Ducado de Varsovia = Polonia, como el territorio de contención para entrar a RUSIA, el pacto de NO Agresión se le denominó Tratado de Tilsit de Julio de 1807. Portugal fue el único País europeo disidente, teniendo que refugiarse en BRAZIL. Todo por realizar un Bloqueo Continental a la isla Británica, apareciendo por primera vez en la Historia Universal el EMBARGO COMERCIAL, y vean la gran similitud con el perfil del Papa Julio II.
El Bloqueo Continental fue la base principal de la política exterior del Emperador Napoleón I de Francia en su lucha contra el Reino Unido e Irlanda.
Napoleón fue un general exitoso, y probablemente hubiera derrotado a los británicos de haber podido desembarcar sus tropas en Inglaterra. Sin embargo, le fallaron los medios para enfrentarse a la Royal Navy. Sus planes de invasión fueron abortados por la Batalla de Trafalgar en 1805 (y muy probablemente ya hubieran sido descartados por el Emperador en julio de ese mismo año, tras la Batalla del Cabo Finisterre y la posterior retirada de Villeneuve con la flota combinada a Cádiz). En lugar de la estrategia militar, Napoleón optó entonces por la estrategia de guerra económica.
Como resultado de los primeros inicios de la revolución industrial, la economía británica había surgido con fuerza en Europa en el papel de exportadores de productos manufacturados, lo cual les hacía vulnerables a un embargo comercial. Justamente en esto consistía el Bloqueo Continental: se trataba de un embargo comercial que prohibía el comercio de productos británicos en el continente europeo. En noviembre de 1806, tras los éxitos militares de Austerlitz y Jena, todo el continente se hallaba bajo el dominio directo o indirecto de Francia, desde la Península Ibérica hasta Rusia, y fue este el momento escogido por Napoleón para promulgar el Decreto de Berlín, prohibiendo a sus aliados y a los países conquistados cualquier tipo de relación comercial con Gran Bretaña. En 1807 incluso endureció las condiciones iniciales del decreto en un intento por destruir de forma decisiva el comercio británico como preludio para una posible invasión. Lo hizo a través del Decreto de Milán.
El embargo comercial finalmente fracasó, si bien tuvo un altísimo precio para la población inglesa. Las fuerzas francesas, con poder únicamente en tierra, no podían detener la navegación comercial, y los mercantes ingleses comenzaron a buscar de una forma muy agresiva nuevos mercados. Así mismo, el parlamento británico emitió las Orders in Council de 1807, que prohibían a sus socios el comercio con Francia. En respuesta a este decreto, el Congreso de los Estados Unidos emitió el Acta de Embargo de 1807, prohibiendo a su vez el comercio de los buques estadounidenses con ambos contendientes. El acoso de la marina británica a los barcos americanos (entre otros importantes motivos) finalmente provocó el inicio de la Guerra Británico-Americana de 1812.
Se trata de una doctrina elitista, según la cual los iniciados no se salvan por la fe en el perdón gracias al sacrificio de Cristo, se salvan mediante la gnosis, o conocimiento introspectivo de lo divino, que es un conocimiento superior a la fe. La fe no basta y la muerte de Cristo tampoco. La gran diferencia es que el hombre es autónomo para salvarse a sí mismo. El gnosticismo es una mística secreta de la salvación. Se mezclan sincréticamente creencias orientalistas e ideas de la filosofía griega, principalmente platónica. Es una creencia dualista: el bien frente al mal, el espíritu frente a la materia, el ser supremo frente al Demiurgo, el alma frente al cuerpo.
En 1945 fue descubierta una biblioteca de manuscritos gnósticos en Nag Hammadi (Egipto), que ha permitido un conocimiento mejor de sus doctrinas, anteriormente sólo conocidas a través de citas, refutaciones, apologías y heresiologías realizadas por Padres de la Iglesia.
Se dice que el gnosticismo fue fundado por Simón Mago, personaje que aparece en el Nuevo Testamento. Su personalidad más relevante sin duda fue Valentín de Alejandría, que llevó a Roma una doctrina gnóstica intelectualizante. En Roma tuvo un papel activo en la vida pública de la Iglesia. Su prestigio era tal que se le tuvo en consideración como posible obispo de Roma. Otros gnósticos de renombre son Pablo de Samósata, autor de una célebre herejía sobre la naturaleza de Cristo. Carpócrates concibió la idea de la libertad moral de los perfectos, en la práctica una ausencia total de reglas morales.
Finalmente, el amplio rango de variación moral del gnosticismo fue visto con recelo y el obispo Ireneo de Lyon lo declaró una herejía en el 180 d.C., parecer que comparte la Iglesia Católica.
II. El agnosticismo (del griego a = no y gnosis = conocimiento) es una postura religiosa o filosófica sobre la religión de acuerdo a la cual la existencia o no de un dios o una mitología de deidades, es desconocida y por lo tanto irrelevante. (La existencia o no de un dios no es irrelevante por ser desconocida, sino por no poder ser conocida u obtener ninguna certeza al respecto. "Un problema sin solución no es un problema".) En algunas versiones (agnosticismo débil) esta falta de certeza o conocimientos es una postura personal relacionada con el escepticismo.
En otras versiones (agnosticismo fuerte) se afirma que el conocimiento sobre la existencia o no de seres superiores no sólo no ha sido alcanzado sino que no es alcanzable. Finalmente hay versiones (apateismo) en las cuales se afirma que la existencia o no de seres superiores no sólo no es conocida sino que es irrelevante o superflua.
En general los agnósticos consideran que las religiones, si bien no son una parte esencial de la condición humana, sí lo son de la cultura y de la historia humana.
Quienes profesan agnosticismo no son necesariamente antirreligiosos, siendo respetuosos de todas las creencias que proceden de una reflexión individual y honesta, y no de un interés egoísta, de la desesperación o de la presión del entorno. El agnóstico entiende la fe sólo como una opción personal de cada individuo, que él no comparte.
El agnóstico suele separar las posturas religiosas entre "conocer" y "creer". De esta forma una persona religiosa se distingue de un ateo por el hecho de que el religioso "cree" y el ateo "no cree". El agnóstico se separa de estas posturas indicando que unos y otros (religiosos y ateos) afirman un nivel de conocimiento sobre la realidad superior que el agnóstico no comparte.
Entre los más famosos agnósticos (en el sentido original) se encuentran Thomas Henry Huxley, Thomas Alva Edison, Charles Darwin y Bertrand Russell. A partir de los trabajos de David Hume, especialmente Dialogues Concerning Natural Religion (Diálogos con respecto a la religión natural), se piensa que él era agnóstico, aunque es un tema que sigue en debate.
La posición agnóstica se vuelve permanente en varios filósofos post-kantianos, que mantienen que la razón que pretende hablar de lo incondicionado cae en contradicción, tanto para demostrar la existencia como para negarla.
III. ANTROPOSOFIA la Ciencia Espiritual que busca la Perfección Interior => Energía Crística
http://my.opera.com/desipro/blog/antroposofia
RÍOS DE AGUA VIVA
El agua que yo le daré será en él una fuente de agua que
salte para vida eterna... De su interior correrán ríos
de agua viva
(Juan 4:14; 7:38).
En estos versículos, por medio de dos figuras se define una vida llena del Espíritu. Jesús le dijo a la mujer junto al pozo de Sicar: “El agua que yo le daré será una fuente.” Después, en el gran día de la fiesta, se dirigió a la multitud, diciendo: “El que cree en mí, de su interior correrán ríos de agua viva.” Notemos las dos expresiones: en él una fuente; de su interior... ríos.
En nosotros, el Espíritu Santo es como una fuente, un pozo de agua siempre fresca y permanente.
En el Antiguo Testamento se relata la historia de Agar, sierva de Abraham, quien anduvo errante por el desierto con su hijo, y llevando sólo un odre de agua. Cuando le faltó agua, la afligida madre dejó al muchacho debajo de un arbusto, pensando que moriría. Y el relato sigue diciendo que Dios le abrió los ojos a Agar y vio una fuente de agua. Entonces llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho (Génesis 21:9-21).
En el Nuevo Testamento está la historia de la mujer junto al pozo de Sicar. Había venido a sacar agua para su uso diario. Pero allí encontró al Maestro y recibió el agua de vida, que sólo El puede dar. Así que dejó su cántaro y regresó llevando en su interior una fuente de agua viva (Juan 4:1-30).
Dios no quiere que seamos cristianos que solamente tengamos un odre o un cántaro de agua, sino que seamos pozos de agua, es decir, que seamos llenos del Espíritu.
De nuestro interior, el Espíritu Santo fluye como inmenso río y no como arroyuelo. En el Antiguo Testamento, el Salmista dice: “Tomaré la copa de salvación, e invocaré el nombre de Jehová” (Salmos 116:13). Pero una copa es pequeña y es poco lo que le puede caber. El profeta Isaías, por su parte, exclama: “Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación” (Isaías 12:3). Desde luego un pozo tiene una gran ventaja sobre una pequeña copa, pero el pozo puede secarse. El Señor Jesús, sin embargo, en el Nuevo Testamento, declara que el agua que El ofrece será como una fuente que salte para vida eterna. ¡Profundas vertientes abastecen a una fuente y jamás se seca! Después el Maestro, asegura que el que en El cree, “de su interior correrán ríos de agua viva.” Hay pues, un maravilloso progreso, de una copa a un pozo, de allí a una fuente y, por último, de la fuente a un río. He aquí, inmensidad, la plenitud del don de Dios.
Fijémonos, además, que no sólo es un río, sino ríos, ¡caudal divino! “Correrán de su interior,” dándonos a entender que la corriente es lozana, sin trabas, espontánea. A todo el que le recibe como Salvador y Señor, Cristo le otorga un don más que suficiente, que le brinda plena satisfacción. Y esa vida abundará en bendiciones hacia los demás.
Fuente y ríos son dos términos que recalcan el alcance de la obra poderosa del Espíritu Santo, la medida en que se recibe y la medida en que se da. Se recibe el Espíritu ilimitadamente. El apóstol Juan, en su Evangelio, nos dice que Dios dio a su Hijo su Espíritu sin medida (Juan 3:34). Y nos atrevemos a creer que anhela dar su Espíritu sin limitación alguna, a todos sus hijos. Podemos inferirlo por la promesa que dio por medio de su profeta Joel: “Derramaré mi Espíritu sobre toda carne” (Joel 2:28). Derramar sugiere la idea de abundancia.
Este es el significado de “la plenitud del Espíritu.” Hemos de poseer vida, pero algo más, vida abundante. Hemos de poseer gozo, plenitud de gozo. Hemos de recibir paz, paz que sobrepasa todo entendimiento. Nos corresponde llevar fruto espiritual, y más aún, abundante fruto. Todo esto muestra la diferencia entre aquel que va por la vida tropezando y cayendo y el que disfruta de vigor, paz, poder, todo copiosamente.






