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Monday, 13. October 2008, 05:30:03
atomica, Irak, medio, usa
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Maurizio Torrealta y Alessandro Rampietti
RaiNews24
Traducido por Gorka Larrabeiti y Juan Vivanco
―Preséntese, por favor.
Me llamo Jim Brown. Soy un veterano del ejército estadounidense con diez años de experiencia.
―¿Cuándo estuvo en Iraq?
Me enviaron a Arabia Saudí para apoyar a las tropas que tenían que intervenir en Iraq. Entré en servicio el 25 de setiembre y me marché de Arabia Saudí el 16 de febrero de 1991.
―¿Qué ocurrió allí que aún no se sepa?
Los militares estadounidenses, junto con sus aliados, arrojaron una bomba nuclear de unos cinco kilotones de potencia en la zona de Basora en Iraq.
―¿Dónde la lanzaron?
Entre la ciudad de Basora y la frontera con Irán.
―¿Quién la lanzó?
La emplearon los militares estadounidenses. Es una bomba nuclear de cinco kilotones que recibe el nombre de “bomba nuclear de potencia variable”.
―¿Qué tipo de arma era?
Básicamente se trata de una bomba de penetración de alta eficiencia. Una vez lanzada, penetra dentro del objetivo, en este caso dentro de la tierra, donde explota. Se suele usar también para que no se pueda acceder a ciertas áreas, ya que el área entera emite radiaciones, lo cual es un mensaje muy eficaz si se le quiere decir a alguien que se mantenga lejos de ese lugar. Se le llama Bunker Booster.
Según la acusación del veterano Jim Brown, durante la primera guerra del Golfo se lanzó una pequeña bomba nuclear de cinco kilotones entre la ciudad iraquí de Basora y la frontera con Irán. Si fue así, se trataría de la tercera bomba nuclear usada durante una guerra, tras las de Hiroshima y Nagasaki.
Una bomba nuclear de cinco kilotones es una bomba relativamente pequeña, más pequeña de la de Hiroshima, que era de 16 kilotones y la de Nagasaki, que era de 22. Sin embargo, los efectos de la radiactividad son igualmente terribles.
Hemos sabido del testimonio de Jim Brown gracias a William Thomas, un periodista canadiense que trabajó mucho con los veteranos del Ejército de EEUU.
―¿No tiene miedo de hablar de esto?
Hay que entender qué es el miedo. Hay un punto en el que debes decir: basta. Y cuando superas esa línea, no es que estés muy acompañado. Lo haces o no lo haces. Cuando estaba en la mili, levanté la mano derecha, hice un juramento diciendo: “Esto es lo que defenderé”.

Quién es Jim Brown
Nacido en 1965, entra en el ejército a los 22 años y se hace ingeniero mecánico en la décima división de Fort Drum. Participa en la operación Tormenta del Desierto en Arabia Saudí desde el 25 de setiembre de 1990 al 16 de febrero de 1991. Regresa por problemas familiares y empieza a acusar problemas extraños. Como otros veteranos empieza una larga batalla para que su enfermedad sea reconocida. Enferma, según dice, por culpa de una vacuna contra el ántrax que le inyectaron en Arabia Saudí. En 1997 lo reprenden oficialmente por algunos altercados y lo degradan de Ingeniero de nivel 4 a ingeniero de nivel 3. Al degradarlo le impiden desempeñar la tarea que le habían asignado, y lo relevan de su cargo, pero con honor. Su actividad en la organización de veteranos del ejército estadounidense lo dio a conocer en los medios más importantes de comunicación, a través de un artículo que salió en 2003 en el New York Times. Lo convocó el Comité de Asesores a la Presidencia de los Estados Unidos sobre enfermedades de Veteranos de la Guerra del Golfo.
Al regresar de la operación Tormenta del Desierto funda la Organización de Veteranos Gulf Watch Intelligent Networking Sistem. Jim Brown habla por primera vez del uso de una pequeña bomba nuclear bajo seudónimo en el sitio del periodista canadiense Thomas William. Esta es la primera entrevista televisiva de Jim Brown sobre el asunto.

―¿Por qué la usaron?
La mejor explicación que he podido recoger hasta el momento es que se usó para mandar a Sadam el mensaje de que estábamos determinados a terminar esta guerra y acabar con el conflicto.
¿Cómo se puede contrastar su testimonio? Comprobamos que en el banco de datos online del Centro Sismológico Internacional, en el área cerca de la ciudad de Basora en Iraq se registró un fenómeno sísmico de fuerza equivalente a cinco kilotones, que corresponden a una magnitud de 4,2 aproximadamente en la escala Richter. Encontramos que la única actividad sísmica detectada durante los 43 días de Tormenta del Desierto fue un fenómeno de magnitud 4,2 en la escala Richter y que se registró precisamente en la zona señalada por Jim Brown, entre la ciudad de Basora y la frontera con Irán. Está catalogado con el número 342793 y sucedió el 27 de febrero de 1991, justo el último día del conflicto, a las 13:39. Nueve centros sísmicos lo detectaron: 2 en Irán, 4 en Nepal, uno en Canadá, uno en Suecia y uno en Noruega. Estos dos últimos midieron incluso la intensidad de la explosión, equivalente a 4,2 aproximadamente. En cuanto a su profundidad, se clasificó en el primer nivel superficial, que va de 0 a 33 km.
Se podrá recabar más información a través del análisis de las ondas sísmicas registradas en las estaciones de distintos países, pero, visto lo vasto que puede resultar este trabajo, pedimos a los organismos internacionales que efectúen controles antinucleares, y a los centros sísmicos nacionales implicados, que nos ayuden a recoger datos seguros que permitan establecer si se trató de una explosión o de un terremoto.
¿En qué contexto histórico y político se pudo usar un arma como esa de la que habla el veterano?
Repasemos esta secuencia de hechos:
2 de agosto de 1990: Sadam Hussein invade Kuwait.
16 de enero de 1991: El presidente George Bush anuncia al mundo que comienza Tormenta del Desierto, la mayor operación bélica desde 1948. 28 países intervienen apoyando a los EEUU.

¿Cómo iba a reaccionar el mundo islámico?
Declaración de James Baker:
"Queremos sentar las bases que nos permitan tener una opción creíble del uso de la fuerza (nuclear), lo cual es no es lo mismo que decir que el Presidente ha tomado la decisión de moverse en esa dirección. Quisiéramos lanzar un mensaje muy claro –y está bien claro- e indiscutible: cuando el Presidente dice que no quiere descartar la posibilidad, es que no la hemos descartado como opción, y que la consideramos una opción creíble."
Si Sadam hubiese utilizado armas químicas o bacteriológicas, el Pentágono habría podido responder con la atómica. En cualquier caso, acerca del uso de la bomba nuclear, se mostró una ambigüedad buscada: el mismo Secretario de Estado, James Baker, acuñó la expresión: “Doctrina de la ambigüedad calculada”.
Jim Brown: La cuestión central es que pasara lo que pasara, los EEUU iban a alcanzar un resultado positivo: podían arrojar esta bomba en una de las zonas más desiertas disponibles inmediatamente a lo largo del conflicto, podía reconocerse este fenómeno como lo que era en realidad o podía no reconocerse, pues explotaba en parte bajo tierra, podía verse una versión menor del típico hongo atómico, pero a cierta distancia, no se iba a entender lo que estaba ocurriendo. Los efectos podían ser inmediatos y también a largo plazo.
―En 1991 se estrena otra arma en el campo de batalla: el uranio empobrecido. Durante Tormenta del Desierto se usaron proyectiles de uranio empobrecido por primera vez. ¿Por qué?
El uranio empobrecido y el uranio no empobrecido mostraban una especie de firma radioactiva que permitía confundirlos, no distinguirlos. Además, con el uranio empobrecido, los efectos inmediatos que se provocan en los individuos, los palacios, los vehículos imitan de alguna manera los efectos que provoca una explosión nuclear más grande, como pueden ser la desecación de los cuerpos, la destrucción inmediata de las calles, la pérdida de sangre por los ojos y la nariz. Las radiaciones que emiten estos pequeños proyectiles de uranio empobrecido se quedan para siempre, pero si estos proyectiles se usan repetidamente, como por ejemplo en las ametralladoras del avión A10, provocan un impacto fuerte de radiaciones, no sólo a través del polvo que liberan sino en las radiaciones que se propagan por la explosión de los proyectiles.
―¿Podía resultar útil como medio de encubrimiento?
En realidad se podía encubrir todo lo que sucedía.

Si la denuncia del veterano Jim Brown tiene fundamento, ¿qué podría haber decidido al gobierno estadounidense a lanzar una pequeña bomba atómica justo el último día de la guerra? Sólo podemos aventurar una hipótesis: dos días antes de la supuesta decisión de lanzar una bomba atómica, el 25 de febrero, un misil Scud de los iraquíes alcanzó la base estadounidense de Dhahran, en Arabia Saudí, con un saldo de 28 militares muertos y 99 heridos. Esto provocó una fuerte reacción estadounidense: la noche del 26 al 27 de febrero una columna de coches de fugitivos fue destruida por completo justo al otro lado de la frontera de Kuwait. Es posible que no fuese la única acción de represalia. Es una hipótesis aventurada, pero la política del gobierno estadounidense en el 91 fue calculadamente ambigua.
―¿Hay testigos?
Hay testigos, yo mismo hablé con personas que estaban en el lugar cuando sucedió, conozco a otros que han hablado con otros ―sé que puede parecer extraño, pero así es como funciona la “comunidad de información”: un individuo proporciona una información, se coteja con otro y al final, detalle a detalle, se reconstruye la historia completa―. Cuando está implicado el gobierno… ningún gobierno admitirá jamás haber hecho algo así.
―¿Cómo se enteró?
La organización que he creado se llama Gulf Watch Intelligence Networking System. Durante muchos años hemos estado reuniendo informaciones para hacerlas públicas e impedir que esto pueda ocurrir otra vez, porque te puedo asegurar que si consiguieron silenciarlo en 1991, también lo habrán silenciado en 2002 y seguirán haciéndolo mientras les dejemos que lo hagan. Esto tiene que acabar.
Antes de emitir esta entrevista informamos al Departamento de Defensa estadounidense de que un veterano de su ejército nos había contado que durante la operación “Tormenta del Desierto” se había lanzado una pequeña bomba nuclear. Nos preguntaron el día, y nos enviaron el siguiente comunicado:
"Durante la Guerra del Golfo de 1991 sólo se usaron armas convencionales. EEUU posee municiones con una capacidad explosiva de más de 5000 pound (2000 toneladas). No hemos podido confirmar el incidente concreto al que se refieren, pero si en aquel lugar se hubiera lanzado una bomba potente, es razonable suponer que la detonación habría quedado registrada en los aparatos de detección sísmica. Nos ratificamos en que durante la Guerra del Golfo de 1991 sólo se utilizaron municiones convencionales."

En una carta posterior el Departamento de Defensa nos informa de que podría tratarse de la bomba BLU-82, que tiene una capacidad explosiva de 7000 toneladas, y vuelve a decir que sólo se usaron armas convencionales. Sin embargo, la detonación de la bomba BLU-82, también llamada “madre de todas las bombas” o “cortadora de margaritas”, que hace estallar en el aire (y no bajo tierra) oxígeno, hidrógeno y otros elementos, alcanza una magnitud de 3 en la escala de Richter, no de 4,2, como aparece en los datos sísmicos.
JIM BROWN: Estas bombas se usaban junto con otras: la FI, las bombas de aerosol explosivo, también conocidas como MOEB, madre de todas las bombas. La principal diferencia entre ambas es que la MOEB, o la bomba FI, tienen los mismos efectos que una bomba nuclear, pueden incluso formar un hongo como el atómico, pero no hay contaminación radiactiva. El problema con la nuclear es que cuando explota, además de la detonación, hay contaminación radiactiva. No es algo que sucede y luego pasa, es algo que sucede y queda. Además, se plantea una cuestión generacional.
El relato de Jim Brown es tan escalofriante como, hasta ahora, desprovisto de las confirmaciones que puedan certificar la veracidad de su hipótesis: que el uso de uranio empobrecido pudo camuflar la explosión de una bomba atómica. Sigue siendo una mera hipótesis que recogemos ateniéndonos a un “principio de precaución”: cuando una hipótesis no es manifiestamente falsa y tiene una importancia social tan enorme, es mucho mejor hablar de ella que no decir nada a la espera de confirmación. Son muchas las personas, demasiados los niños que han enfermado después de la “Tormenta del Desierto” en la zona de Basora. Hemos podido ponernos en contacto, durante una conferencia en Estambul, con el doctor Jawad Al Ali, director del Insituto Oncológico del hospital de Basora, autor de varias investigaciones sobre la radiactividad en la ciudad.
JAWAD AL ALI: La historia de las radiaciones en Basora empezó durante la primera Guerra del Golfo, en 1991, cuando se lanzaron sobre la ciudad unas 300 toneladas de proyectiles con uranio empobrecido, lo que disparó el nivel de las radiaciones, que en Basora era muy bajo.
El de 1991 fue el ataque más agresivo, destruyeron por completo las infraestructuras del país, destruyeron todos los puentes y no se podía viajar de Basora a Bagdad. La historia se repitió en 2003, también entonces se lanzaron cientos de toneladas de uranio empobrecido sobre la población civil en zonas donde sólo vivía gente corriente, lo que provocó nuevos problemas: aumento de los tumores, aumento de las malformaciones congénitas. Como ustedes sabrán, el tiempo de decaimiento de la radiactividad del uranio es de 4.500 millones de años, de modo que se trata de un intento de matar a la población iraquí envenenando el suelo y los recursos hídricos de Iraq durante millones de años.
―¿Es difícil investigar acerca de la radiactividad en Basora?
No quieren que nadie hable de ello, salvo los portavoces oficiales, y nosotros no lo somos. Podemos hacer investigación sobre la difusión del cáncer, pero no podemos hacer estudios sobre factores de riesgo, no nos dan fondos para ninguna de estas investigaciones. Se pueden hacer estudios epidemiológicos o clínicos, pero no sobre radiaciones o relativas a este campo.
Investigar sobre las radiaciones en Iraq es difícil, no sólo en Iraq sino también en Italia. Conozcamos la experiencia de Gianni Mattioli, que a la sazón era ministro del Medio Ambiente:

GIANNI MATTIOLI: En enero de 2001 el ministro de Salud iraquí Mubarak solicita entrevistarse conmigo. Durante el encuentro Mubarak me presenta datos de una situación verdaderamente grave en zonas que se habían bombardeado con proyectiles de uranio empobrecido. La petición del ministro Mubarak es que Italia colabore en una investigación epidemiológica para poner en evidencia la dimensión del problema y para localizar sus focos, pero también para tomar medidas de protección. Entonces supe que había una objeción concreta, una verdadera prohibición de la administración atlántica, de la OTAN.
Pero a pesar de la prohibición de investigar los efectos de las armas utilizadas en Basora, con el paso del tiempo empiezan a conocerse dramáticamente.
JAWAD AL ALI: Este gráfico muestra el aumento de la mortalidad a causa de tumores en Basora, que ha sido significativo y en 2001 superó el número de 600 muertos anuales a causa de tumores. En 1989 los muertos por tumores sólo fueron 34. En cuanto a las fotos, he guardado las fotos de los casos más raros, como el histiocitoma fibroso maligno. Son tumores muy raros, estrictamente asociados a las radiaciones, están causados por las radiaciones, de modo que he documentado con fotos esos tumores.
He guardado fotos de niños con tumores, porque parece que los tumores han cambiado los grupos de edad en que se manifestaban, algunos tumores que antes se manifestaban en pacientes de edad avanzada ahora lo hacen en pacientes muy jóvenes, de seis años, ha habido un desplazamiento de tipos de tumores de las franjas de edad de pacientes maduros a niños de diez años. Es algo rarísimo, lo mismo que la aparición de un tumor en el aparato linfático de niños de menos de diez años, son casos rarísimos.
―¿Cree que la han lanzado otras veces?
En Afganistán, en 2002.
―¿Puede concretar más la fecha?
Del 1 al 3 de marzo.Invitamos a nuestros colegas periodistas de todo el mundo y a las organizaciones internacionales dedicadas al control de la actividad nuclear en el planeta a colaborar en la verificación de estas noticias.
Tomado de Rebelión
Fuente:
RAI NOTICIASLa fuente contiene enlaces a texto original en italiano, vídeo original en italiano, y presentación en Powerpoint del Dr. Jawal al Ali con fotos estremecedoras de niños y recién nacidos con malformaciones.
Thursday, 18. September 2008, 13:03:57
IRAQ, Irak, guerra, usa
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El nuevo Memorial en el Pentágono recordando las 184 victimas del dia 11 de el mes septiembre del año 2001.La foto es de Reuters y fue tomada el 11 de septiembre de 2008
Un sospechoso es apuntado con un arma por la policia iraqui bajo sospechas de pertenecer a la organización Al Qaeda. Una de los cientos de miles de victimas del dia xx del mes xx del año xxxx en la estación de policia de Kirkuk, a 290 km de Bagdad de algún pais, Irak creo. Ocupado por EEUU, creo Si la memoria no me falla.La foto es de AP y fue tomada el martes 16 de septiembre de 2008
Friday, 12. September 2008, 09:15:52
Irak, Rice, condi, usa
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En una calle más allá de la de los Rice, vive el veterano luchador por los derechos civiles y médico cardiólogo doctor James Montgomery. Rodeado de recuerdos, lamenta la forma en que el colectivo negro se ha desunido y ha permitido que lo desunan.
¿Qué piensa de Condoleezza Rice? «Bueno, todas las familias de por aquí se han fabricado sus propios mecanismos de escape, su manera particular de ver sólo lo que les conviene o les convenía ver. Siento admiración por lo mucho que ha sobresalido, pero es una mujer que sólo recuerda una parte de su pasado».
El doctor, que es prácticamente blanco, entró hace tiempo en los libros de Historia por haber convencido a los «negros importantes» de Birmingham, a la acaudalada «burguesía negra», de que la desaparición de la segregación racial no iba a producirse de buenas a primeras, que la clase media no debería cerrar los ojos y sentirse satisfecha («yo ahora como caliente; me importa un pimiento que haya otros que no») sino acoger en la ciudad a su viejo amigo de la universidad Martin Luther King. El desaliento le asalta cuando mira alrededor, a los fracasos, tal y como los ve él, «desde la muerte de Martin», las divisiones innecesarias por el tono de la piel, las ambiciones desmedidas de riqueza y mejora de clase social.
Para Marion Sterling, sin embargo, el recuerdo de la obsesión de los negros por los tonos de la piel significa otra cosa diferente. «¿Cómo iba a odiar a los blancos? Yo estaba rodeado de personas de mi propia familia con una gran variedad de matices de color blanco. No tenía ni idea de que simplemente nos mantenían aparte porque éramos negros, ni de que eso lo hacían unos que pensaban que el color de su piel los hacía superiores, y no me enteré hasta que pusieron la bomba en la iglesia de la calle 16».
De todos los atentados contra edificios propiedad de negros durante la infancia de Condoleezza en Alabama, el que más se recuerda es el de la bomba que el 15 de septiembre de 1963 mató a cuatro niñas pequeñas en la iglesia baptista de la calle 16. Es precisamente el acto criminal, calificado ahora por la secretaria de Estado de acto «terrorista», que conecta los dos mundos, el de las manifestaciones en pro de los derechos y libertades de Kelly Ingram Park, en las que los Rice no participaban, con la tranquilidad ensimismada de su iglesia y su hogar.
Una de las niñas asesinadas, cuya cabeza se encontró aplastada bajo una masa de azulejos y cemento entre los escombros, había sido una de las niñas del jardín de infancia de Westminster, una entusiasta de los trajes largos blancos y los birretes cuadrados del pastor John Rice. En el estudio fotográfico de su padre hay una especie de altar en memoria de Denise McNair, con sus abrigos de cuello de terciopelo colgados de la pared, su falda con perritos y sus libros para colorear, así como el trozo de cemento que le extrajeron del cráneo, todo ello en la habitación contigua a la sala donde se exponen los retratos de Martin Luther King realizados por Chris McNair.

Ecos del horror. La explosión que segó la vida de Denise y de otras tres niñas que estaban arreglando sus vestidos para el Día de la Juventud se oyó por todas las iglesias de Titusville en aquella mañana de domingo. La propia Condoleezza Rice la recordaba «como un estruendo que resonará para siempre en mis oídos». Este crimen superlativo, cuyos autores, miembros del Ku Klux Klan, fueron finalmente llevados a juicio y encarcelados nada menos que 40 años después de los hechos, ejerció sobre los defensores de la supremacía blanca de Birmingham mucha más presión desde Washington y el mundo.
Kelly Ingram Park es un lugar inquietante, poblado por mendigos fantasmales que pretenden hacer de guías, envueltos en trapos y cinta adhesiva, que afirman que estaban allí, en las manifestaciones, en los lugares de los atentados, que sintieron la fuerza de las mangueras, que esperaron en prisión a «los negros influyentes» que los iban a sacar, que incluso lavaron el coche del hombre cuya hija es la primera negra que llega a secretaria de Estado. Es posible que algunos digan la verdad; la mayor parte de ellos parece demasiado joven... En cualquier caso, la historia es siempre la misma y, aparte de aportar algunas víctimas, la clase media de Titusville no juega en ella un papel de importancia.
Todavía siguen en pie algunas rivalidades tan amargas y tan personales como lo fueron en aquellos años. Fred Shuttlesworth ha experimentado siempre un cierto resentimiento por la forma en que algunos nombres procedentes de Titusville se apuntaron a las victorias del movimiento de defensa de los derechos civiles.
A la entrada del parque se levanta un grupo escultórico que representa uno de los momentos más famosos de los enfrentamientos cuando, el 6 de abril de 1963, tres pastores negros, entre los que figuraba John Porter, de la iglesia baptista de clase media de la Sexta Avenida, se arrodillaron en tierra y se pusieron a rezar para impedir el avance de los perros y la policía. El relamido John Porter resultó que aquel día estaba en medio de los otros dos.
Las primeras instrucciones que se dieron al escultor eran que las estatuas tenían que parecerse físicamente a los protagonistas. Sin embargo, los seguidores de Shuttlesworth anunciaron su boicot si el reverendo Porter resultaba identificable. Para el socarrón de Shuttlesworth, incluso ahora que ya han pasado casi 50 años, este hombre que venía de una iglesia rica seguía siendo el típico fulano que llega siempre tarde, cuya pomposidad, respetabilidad, títulos académicos y parroquia de feligreses «burgueses» hacían de él un intruso al que se le han atribuido más méritos de los que se hizo merecedor.

En 1965 los Rice se habían marchado ya de Birmingham, empujados por el atentado de la calle 16, según recuerda James Montgomery, y por las expectativas que el padre tenía puestas en su hija, que es la versión preferida en Westminster. El viaje sacó a Condoleezza de Alabama y en 1969 la llevaba a Denver, a la sovietología, a unos resultados en los exámenes mejores aún si cabe, a unos nuevos mentores que la protegieron y la animaron, al análisis académico de la caída del comunismo y, por último, a un puesto en el mismísimo centro de decisión de los dos mandatos presidenciales de Bush.
A efectos prácticos, puede considerársela un miembro más de la familia Bush, la persona que puede hablar sin rodeos con su jefe durante la Guerra de Irak, pero ante quien, en su papel de hermana, no hace falta explicar con pelos y señales las brutalidades del conflicto. Es una cuestión de educación que a Angelena Rice le habría gustado. A la señora Rice también le habrían complacido las noticias de que las trenzas de su hija han dado nombre a un estilo de peinado –el Condi flip o rizo Condi– , y que además cuenta con su propio vídeo de gimnasia en la cadena de televisión NBC.
En ausencia de las circunstancias singulares de la segregación legalizada, las cosas no han ido tan bien en Titusville. La empresa de velatorios a la que Marion Sterling ha vuelto se encuentra ubicada ahora en medio de una zona de viviendas rodeada por barricadas, que él llama «la pequeña Corea», porque las peleas por causa de las drogas le recuerdan aquella guerra.

He preguntado a algunos de los alumnos de la clase de Celeste King qué es lo que saben de Condoleezza Rice. «Era una negra, pero no sé lo que hizo», es la respuesta inmediata. ¿Crees que ha muerto? «No, no –interviene la señora King un tanto contrariada–, es que no conocen bien los tiempos de los verbos. Para ellos el pasado sirve para todo». ¿Qué os parecería un presidente negro? Las niñas repasan su libro y señalan una foto un poco oscura de John F. Kennedy.
¿Presidenta? En la iglesia presbiteriana de Westminster se pueden ver todavía vestidos largos blancos como aquellos que llevaron tiempo atrás Condoleezza Rice y Denise McNair. A raíz de la muerte de su hija, Chris McNair llegó a ser uno de los primeros políticos negros en salir elegido en Birmingham. Las cuatro niñas se han convertido en una especie de símbolo nacional; su iglesia fue designada en febrero lugar histórico por el Gobierno Bush. El pastor, nombrado recientemente, quiere superar aquello y no llevar a sus feligreses a la confrontación permanente con los blancos, como si todos fueran asesinos del Ku Klux Klan. No alberga muchas esperanzas.
Los partidarios de «Rice, Presidente» guardan con mimo sus folletos de cuando la visita de octubre. Los titularon De la tragedia al triunfo: honra a cuatro niñas y a una mujer excepcional. No todo el mundo cree que ese título esté exactamente en consonancia con aquello por lo que la familia Rice era tan bien conocida.
Carol Smitherman está convencida de que su amiga de la infancia sería una «presidenta que cerraría heridas». Deborah Carson asegura que su impulso a las «medidas de discriminación positiva» a favor de los negros podría ser muy diferente al de George Bush. Odessa Woolfolk preferiría que la hija más famosa de Birmingham se retirara y se dedicara a recaudar fondos para el Instituto de Derechos Civiles.

Las únicas palabras de alguien de la familia Rice provienen de una prima, Connie Rice, que vive en California: «Usted podrá hablar todo lo que quiera acerca de la trayectoria de una persona, pero el caso es que metemos en la cárcel a los niños pobres por lo mismo por lo que los chicos de clase media reciben ayuda psicológica».# Peter Stothard es periodista especializado en literatura y política del periódico «The Times».
PARTE 1
PARTE 2
Monday, 1. September 2008, 23:07:11
Irak, usa, INVASION, saqueo
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Aqui les dejo dos artículos.
Uno es de hoy, de Rebelión, una traducción,; el otro es del "progresista diario" de El Pais de España.
La curiosidad es que ese artículo es de antes de la Invasión terrorista.
Había escrito una introducción pero se me borró. Igual creo que ni comentarios debe haber ante esto.

Daud Salam
The Institute for War & Peace Reporting
Traducido del inglés por Beatriz Morales Bastos
Para la mayoría de las personas las escenas de saqueo y de destrucción gratuita de los tesoros arqueológicos de Iraq que siguieron a la invasión estadounidense de 2003 no son más que un recuerdo lejano.
Pero, por desgracia, el país sigue perdiendo a diario sus inestimables riquezas a consecuencia de los robos y de las excavaciones ilegales.
El gobierno calcula que en el país existen unos 10.000 emplazamientos arqueológicos. La mayoría de ellos están situados en el centro de Iraq, una zona que ha sufrido enormemente el caos y la anarquía que ha asolado el país en los últimos años.
Mientras que están bien protegidos algunos de los emplazamientos mesopotámicos mejor conocidos, como Ur cerca de la actual Nasiriyah, muchos otros están absolutamente desprotegidos.
Qais Rashid Hussein, director general de excavaciones e inspección del ministerio de Arqueología y Turismo, afirmó que sólo se dispone de 1.200 soldados para proteger los tesoros históricos de Iraq. Esto ha creado "un enorme problema" que ha dejado las antigüedades a merced de bandas y contrabandistas, afirmó.

Los buscadores de tesoros excavan ilegalmente en los emplazamientos en busca de artículos valiosos que a continuación se venden en el mercado negro y que con frecuencia son sacados del país de contrabando.
Margarete van Ess, directora del Instituto de Ciencia Oriental y Arqueología Germana de Berlín, calcula que en los últimos años las excavaciones ilegales en Iraq han ocasionado pérdidas por valor de 10.000 millones de dólares.
"Muchos de los emplazamientos están lejos de los centros urbanos y de las ciudades, y están bajo el control de las tribus, lo que los hace vulnerables a los saqueadores", afirmó.
El régimen del ex-presidente Sadam Husein controlaba estrechamente la mayoría de los emplazamientos arqueológicos del país e imponía severas penas a los saqueadores. Las personas acusadas de robar antigüedades se enfrentaban a 15 años de prisión y, en algunos casos, a la pena de muerte. Aunque muchas de estas leyes continúan vigentes, hoy en día se aplican raramente.
En el mercado negro de Iraq se pueden comprar monedas antiguas, sellos y otras piezas de oro, plata y bronce por la módica cifra de 10 dólares. Pero el mismo artículo vendido en Siria o Jordania puede llegar al precio de miles de dólares.

"(En Bagdad) se puede comprar un sello cilíndrico (sumerio) por menos de 100 dólares y monedas de oro incluso por menos", afirmó Said Mahmood, un coleccionista de antigüedades de 52 años. "(Sin embargo, ) fuera de Iraq el mismo sello se puede vender por más de 2.000 dólares". El pasado mes de junio el gobierno iraquí anunció que iba a coordinar esfuerzos para reclamar unos 15.000 artículos que se cree fueron robados durante el saqueo del Museo de Bagdad en 2003.
Jordania ya ha devuelto unos 2.000 artículos robados, algunos de los cuales son anteriores al año 7.000 A.C. En abril Siria devolvió unas 700 piezas, incluyendo monedas de oro y joyas, que fueron capturadas por la policía siria de fronteras.
Pero aun cuando el gobierno reclame los artículos robados, otros artículos están siendo robados de los emplazamientos no protegidos. A veces la ignorancia o el descuido está detrás del daño que se está haciendo al pasado histórico de Iraq.
El año pasado altos cargos del ministerio de Antigüedades descubrieron que se iba a construir un proyecto de viviendas sobre un emplazamiento arqueológico de valor incalculable; en Bagdad un emplazamiento similar se estaba utilizando de vertedero de basura hasta que intervinieron las autoridades.
Khalid Sultan, un experto en arqueología que trabaja en Bagdad, afirmó que tanto el gobierno iraquí como la comunidad internacional deben proteger más el pasado del país.
"La destrucción del los restos arqueológicos iraquíes ha sido enorme desde la guerra de 2003", afirmó. "Es necesario un gran esfuerzo de la comunidad internacional para devolver las piezas robadas y para ayudarnos a proteger los emplazamientos arqueológicos que quedan".

Daud Salman es un periodista en Iraq que escribe para el Institute for War & Peace Reporting, una organización no lucrativa que forma a periodistas en zonas de conflicto. Se puede escribir al autor a la siguiente dirección postal: Institute for War & Peace Reporting, 48 Grays Inn Road, London WC1X 8LT, U.K.; página web: www.iwpr.net. Para información sobre la financiación del IWPR: http://www.iwpr.net/index.pl?top—supporters.html.
Enlace con el original: http://www.uruknet.de/?s1=1&p=46106&s2=01
Ahora es el artículo publicado en El Pais de España, que también es una traducción de The New York Times y es de 1990.

La crisis del Golfo amenaza los restos arqueológicos de la cuna de la civilización
Irak ha almacenado bombas químicas junto a la legendaria ciudad de Nínive, en el valle del Tigris
NYT - Nueva York - 19/09/1990
Sadam Husein, sucesor de gobernantes de la antigua Mesopotamia como Gilgamesh y Hammurabi, ha cubierto de nubes los proyectos de exploración de aquellas civilizaciones que produjeron la primera escritura y los más tempranos experimentos agrícolas y de vida urbana. Aunque los generales y diplomáticos probablemente dedican -entre las consecuencias de la invasión de Kuwait por parte de Irak- escasos pensamientos a la arqueología, los investigadores ven implicaciones Éufrates para la búsqueda en el valle del Tigris y el Eufrates, espacio en el que dio comienzo la historia.
Si Irak fuese atacado por fuerzas occidentales, dijeron los arqueólogos, bombas y misiles podrían amenazar varias ruinas importantes que están situadas cerca de núcleos militares, incluyendo lugares donde numerosas bombas químicas son manufacturadas o almacenadas. Uno de éstos, la moderna ciudad de Mosul, al otro lado del Tigris desde la antigua Nínive y cerca de Nimrud.Además de las ruinas de barro y ladrillo de templos y pirámides han emergido durante el último siglo las huellas de ciudades cuyos nombres evocan el nacimiento de la civilización humana: Babilonia y Kish, Nimrud y Nipur, Ur y Uruk.
El trabajo en todos los emplazamientos arqueológicos ha sido suspendido ahora, como habitualmente durante la calurosa estación veraniega, hasta noviembre o diciembre. Pero los responsables de los más importantes proyectos temen no volver a ver este año ni en un futuro inmediato las excavaciones, y expresan su preocupación ante la posibilidad de que el estallido de una guerra ponga en peligro ruinas inapreciables de las culturas sumeria, babilónica o acadia de 5.000 años atrás.

De momento las obras en curso son inviables porque los trabajadores, en especial picapedreros, eran egipcios y sudaneses en su abrumadora mayoría, y hoy se han visto obligados a regresar a sus países.
En especial la carencia se hace notar en las ruinas de Babilonia, donde Sadam Husein estaba tratando de crear una reconstrucción totalmente discutible desde el punto de vista histórico pero sin duda a medida de la imagen que pretende tener de sucesor del gran Nabucodonosor.
Los arqueólogos están especialmente preocupados porque se cree que algunas instalaciones militares iraquíes, probables dianas en un ataque de Estados Unidos, se encuentran cerca de importantes núcleos arqueológicos. Y también han mostrado su temor por cuanto la crisis pudiera fomentar una inestabilidad en la zona que interrumpiese los trabajos en Jordania, Siria y otros países de la zona.
Theresa Howard-Carter, una autoridad en antigüedades kuwaitíes en el museo universitario de la Universidad de Pensilvania, expresó su temor de que un saqueo masivo en Kuwait City destruiría el nuevo museo a cuyo desarrollo ha contribuido. Por lo que respecta a ella, dijo: "No sé qué hacer. Llevo 18 años de trabajo sobre la arqueología de los Estados del Golfo".
Elizabeth C. Stone, de la Universidad del Estado de Nueva York en Stony Brook, dijo que Irak es "la pieza central en arqueología, con lugares tremenda mente ricos y esas clases de re sultados que satisfacen enormemente". Stone tenia razones para estar frustrada, ya que ella y sus colegas habían descubierto recientemente la ciudad perdida de Mashkan-Shapir y sólo habían podido crear una base allí.

Donald Hansen, un arqueólogo del Instituto de Bellas Artes de la Universidad de Nueva York y líder de las excavaciones en Irak en la antigua ciudad mesopotámica de Lagash, dijo: "El cielo sabe cuándo volveremos". Hansen justo había reanudado este año su trabajo de campo, junto a otros expertos del Metropolitan Museum of Art, después de la interrupción que supuso la guerra entre Irán e Irak, que duró de 1980 a 1988.
Arqueólogos estadounidenses se mostraron escépticos ante la idea de que ellos o sus colegas europeos pudieran obtener permisos para trabajar en Irak en breve. Incluso si se les fuera permitido, añadieron, sería temerario excavar allí hasta que baje la tensión.
Así, todas las excavaciones seguramente permanezcan paralizadas y tal vez el único trabajo arqueológico que continuará sea la restauración de la antigua Babilonia, un proyecto iraquí.
Diversos arqueólogos dijeron que no estaban preocupados porque la suspensión de las excavaciones un año o dos pudiera dañar seriamente los lugares, que están protegidos por guardias y cuidadores, pero Stone se lamentó de que las maniobras militares en la guerra Irán-Irak estuvieron en ocasiones dirigidas peligrosamente cerca de unas ruinas de 4.000 años. "Volvimos y encontramos muchas trincheras y cascos de morteros en los alrededores", recordó.Tomado de
Rebelion y de
El pais de España
Thursday, 28. August 2008, 22:32:11
Irak, usa, tortura, imperialismo
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Paul Von Zielbauer
En marzo o abril de 2007, tres oficiales del ejército de grado medio de Estados Unidos, incluyendo un sargento, un sargento de pelotón y un médico mayor, mataron cuatro detenidos iraquíes con disparos a la cabeza mientras los hombres permanecian de pie esposados y con los ojos vendados al lado de un canal de Bagdad, dijeron dos de los soldados en declaraciones juradas.
Después de las matanzas, el primer sargento - el suboficial mayor de su compañía del ejército - dijo a los otros dos que quitaran las vendas ensangrentadas de los hombres y las esposas plásticas, según las declaraciones hechas a los investigadores del ejército, que fueron obtenidas por The New York Times.
Las declaraciones y el otro documento judicial fueron proporcionados por una persona allegada a uno de los soldados en la unidad, que insistieron en mantener el anonimato y que tiene interés en el resultado de los procesos jurídicos.
Después de quitar las vendas y las esposas, los tres soldados empujaron los cuatro cuerpos al canal, reuniendose con otros miembros de su unidad que esperaban en las cercanías en vehículos y condujeron de nuevo a su puesto avanzado de combate en el sudoeste de Bagdad, decían las declaraciones.
No han acusado a los soldados, todos de la compañía D, primer batallón, segunda infantería, 172a brigada de la infantería, de ningun delito. Sin embargo, los abogados que representaban a otros miembros del pelotón que vieron u oyeron las ejecuciones y dijeron que había ocurrido en una patrulla de combate al oeste de Bagdad, declararon que los tres serían acusados probablemente de asesinato.
Las declaraciones y las confesiones de las matanzas realizadas por el sargento primera clase José P. Mayo y el sargento de pelotón, y médico mayor de la Compañia D, Sgto. Michael P. Leahy hijo. y líder temporario del pelotón, fueron hechas en enero en declaraciones firmadas a los investigadores del Ejercito en Schweinfurt, Alemania.
En sus declaraciones, los sargentos Mayo y Leahy describen cada uno haber matado por lo menos a uno de los detenidos iraquíes a partir de instrucciones dadas por el sargento John E. Hatley quien, dijeron los soldados, mató dos de los detenidos con tiros de pistola en la parte posterior de sus cabezas. El abogado civil en Alemania, corte de David, del sargento Hatley, no respondió a las llamadas de teléfono y a los correos electrónicos del martes.
El mes pasado, acusaron a otros cuatro soldados de la unidad del sargento Hatley de conspiración en asesinato por estar de acuerdo y continuar con el plan a matar a los cuatro presos, en violación de las leyes militares que prohíben dañar los combatientes enemigos una vez desarmados y en custodia.
En una audiencia del ejército el martes en Vilseck, Alemania, dos de esos soldados - especialistas Steven A. Ribordy y Belmor G. Ramos - invocaron su derecho a la no autoincriminación. Consultado por teléfono, James D. Culp, un abogado civil de uno de los otros dos soldados acusados, sargento de personal Jess C. Cunningham, declinó comentar. El abogado para el cuarto soldado, sargento Charles P. Quigley, no pudo ser ubicado.
En sus declaraciones juradas, los sargentos Mayo y Leahy describieron los acontecimientos que precedieron la ejecución de los hombres iraquíes, que eran aparentemente combatientes shiitas ligados a la milicia del ejército de Mahdi, que controlaba el área del oeste de Rashid del sudoeste Bagdad.
Después de tomar armas cortas, la patrulla persiguió a algunos hombres hasta el interior de un edificio, arrestándolos y encontrando varias armas automáticas, granadas y un rifle de francotirador, dijeron. En su puesto avanzado de combate, el convoy de sargento Hatley fue informado por los superiores del ejercito que la evidencia para detener a los iraquíes era escasa, dijo el sargento Leahy en su declaración. Se le ordenó a la unidad liberar a los hombres, según la declaración.
“El Sargento Hatley entonces hizo un llamado para llevar a los detenidos a un canal y matarlos,” dijo el sargento Leahy, en venganza por las muertes de dos soldados de la unidad: Sargento de personal Karl O. Soto-Pinedo, que murió por el disparo de un francotirador, y el especialista Marieo Guerrero, muerto por una bomba al borde de la carretera.

“Entonces la patrulla fue al canal, y el sargento primero, sargento Primera clase Mayo y yo sacamos los detenido de la parte posterior del Bradley, los alineamos y les disparamos,” dijo el sargento Leahy, refiriendose a un vehículo de combate Bradley. “Después arrojamos los cuerpos all canal y nos fuimos.”
El sargento Mayo, en su declaración, atribuyó su decisión de matar a los hombres “para encolerizar,” aparentemente por las muertes recientes de sus dos camaradas.
El sargento Leahy, en su declaración, dijo, “estoy avergonzado de lo qué he hecho,” agregando luego: “Cuando lo hice, pensé que lo hacía por mi familia. Ahora pienso que estoy lastimando mas, ahora, a mi familia que si no lo hubiese hecho.”Traducción:
IndigoFuente
The New York Times (inglés)
Wednesday, 20. August 2008, 14:49:45
h, and, Irak, avión
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Mark H. Gaffney
Information Clearing House
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Lo que sigue es un pasaje del libro de Mark H. Gaffney que está por publicarse, The 9-11 Mystery Plane and the Vanishing of America [El misterioso avión del 11-S y la desaparición de EE.UU.] que aparecerá en septiembre de 2008.
Desgraciadamente, existe considerable evidencia de que elementos del gobierno de Bush fueron cómplices en el ataque del 11-S e incluso pueden haber ayudado a organizarlo. Examinemos parte de lo que considero como la evidencia más convincente. Sin embargo, la siguiente discusión no pretende ser exhaustiva.
Sabemos que dentro de minutos después del “peor ataque terrorista” en la historia de EE.UU., incluso antes del derrumbe de la Torre 2 del World Trade Center, a las 9.59 de la mañana, responsables estadounidenses conocían los nombres de varios de los presuntos secuestradores. CBS informó que una auxiliar de vuelo en el vuelo 11 de AA, Amy Sweeney, tuvo la presencia de ánimo de llamar a su oficina y de revelar los números de asiento de los secuestradores que se habían apoderado del avión, [1] El director del FBI, Robert Mueller, dijo más tarde: “Fue la primera pieza de evidencia concreta.” [2] En sus memorias, el director de la CIA, George Tenet, subraya la importancia de los manifiestos de pasajeros, como lo hace el zar del contraterrorismo Richard A. Clarke.[3] Todo lo cual es muy extraño porque los manifiestos publicados posteriormente por las aerolíneas no incluyen los nombres de ninguno de los presuntos secuestradores. Tampoco se ha explicado en algún momento esa discrepancia.
Según MSNBC, el plan de invadir Afganistán y “eliminar a al-Qaeda de la faz de la tierra” ya estaba sobre el escritorio de G.W. Bush en la mañana del 11-S esperando su firma. [4] El plan, en la forma de una directiva presidencial, había sido desarrollado por la CIA y según Richard Clarke incluía “el armamento de la Alianza del Norte... para pasar a la ofensiva contra los talibanes [y] que se presionara a la CIA para... que persiguiera a bin Laden y a la dirigencia de al-Qaeda.” [5]
Un antiguo diplomático paquistaní, Niaz Naik, relata prácticamente la misma historia. Durante una entrevista de la BBC, tres días después del 11-S, Naik afirmó que altos responsables estadounidenses le habían informado a mediados de julio de 2001, que EE.UU. atacaría a los talibanes “antes de que la nieve comience a caer en Afganistán, a más tarde a mediados de octubre.” [6] Naik dijo que recibió esa información en Berlín en un grupo de contacto internacional sobre Afganistán auspiciado por la ONU. También predijo, correctamente, que el ataque de EE.UU. sería lanzado desde bases en Uzbekistán y Tayikistán. Pero ¿cómo podían funcionarios estadounidenses saber a mediados de julio que fuerzas de EE.UU. invadirían Afganistán en octubre a menos que hayan tenido conocimiento previo del ataque?
Es probable que el conocimiento previo explique como el general Richard Myers, el presidente interino del Estado Mayor Conjunto el 11-S, pudo anunciar en la primera reunión posterior al 11-S del Consejo Nacional de Seguridad de Bush, realizado en video-conferencia en la tarde del ataque, que “existen cuarenta y dos importantes objetivos talibanes a ser bombardeados.” [7] ¿Pero cómo llegó a poseer Myers información tan detallada sobre objetivos militares en Afganistán, tan pronto después del ataque del 11-S? Este importante detalle contradice afirmaciones repetidas frecuentemente de que los militares de EE.UU. no estaban preparados para atacar Afganistán, y apunta hacia una amplia planificación de la guerra antes del 11-S. El periodista Steve Coll llegó a una conclusión similar mientras investigaba para su libro de 2004 “Ghost Wars” [Guerras fantasma], una excelente historia del período precedente al ataque del 11-S. Coll entrevistó a dos funcionarios del gobierno de Clinton, quienes le informaron que “el Pentágono había estado estudiando posibles objetivos en la misma primavera [es decir 1998] en la que la CIA había estado preparando su plan secreto para atacar Tarnack Farm,” ubicada cerca de Kandahar, Afganistán, donde bin Laden había establecido su cuartel por invitación del líder talibán Mullah Omar.[8]
Según Clarke, en la misma reunión en la tarde del 11-S, el director de la CIA. George Tenet, informó al presidente que “al-Qaeda cometió estas atrocidades.” [9] Pero, de nuevo, ¿cómo pudo saberlo Tenet tan pronto después del ataque, en especial ya que habían ocurrido “fallas en la seguridad,” a menos que haya tenido conocimiento previo?
Ausencia de evidencia concreta
El 20 de septiembre de 2001, el gobierno de Bush declaró oficialmente que Osama bin Laden fue responsable por el ataque del 11-S. Tres días después, el Secretario de Estado Colin Powell anunció en Meet the Press que el gobierno publicaría pronto un “libro blanco” detallando la evidencia contra bin Laden. [10] Más tarde, ese mismo día, Bush hizo frente a preguntas de la prensa sobre la observación de Powell y echó marcha atrás respecto a la publicación de alguna información adicional. Bush explicó que el gobierno poseía mucha evidencia pero que en su mayor parte era confidencial y no podía ser hecha pública. Bush subrayó, sin embargo, que la evidencia “conduce a una persona, así como a una organización terrorista global.” [11] La Consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, hizo una declaración semejante durante una entrevista en FOX News. Rice dijo: “Tenemos excelente evidencia de vínculos entre Osama bin Laden, agentes de al-Qaeda, y lo que sucedió el 11 de septiembre.” [12] Rice se negó a publicar ningún detalle y, como Bush, afirmó que la evidencia era “confidencial.”
Como sabemos, el gobierno de EE.UU. nunca llegó a publicar el libro blanco prometido. ¿Por qué no? ¿Fue porque la evidencia contra bin Laden era demasiado débil para resistir ante un tribunal? Ese fue el punto de vista del periodista Seymour Hersh, quien citó al efecto a fuentes en la CIA y en el Departamento de Justicia en su columna regular en la revista New Yorker. [13]
Agencias extranjeras de inteligencia también investigaron diligentemente el caso, pero no les fue mejor. Por ejemplo, el Fiscal Federal Jefe de Alemania, Kay Nehm, admitió que no existía evidencia concreta que vinculara a bin Laden con el crimen. 14] La falta de evidencia llevó al antiguo canciller alemán, Helmut Schmidt, a pronunciarse contra la decisión del presidente Bush de invocar el Artículo V del Tratado de la OTAN, para movilizar la participación de la OTAN en la guerra contra el terrorismo. En las propias palabras de Schmidt: “Había que presentar pruebas de que el ataque terrorista del 11 de septiembre provino del exterior. [Sin embargo] esa prueba todavía no ha sido suministrada.” [15]
Osama no cooperó reconociendo su papel en el ataque; al contrario. En una declaración del 16 de septiembre de 2001, transmitida por Al Jazeera, bin Laden desmintió categóricamente toda participación. Días después, repitió su desmentido durante una entrevista con el periódico paquistaní Ummaut.[16] El 3 de noviembre de 2001, Al Jazeera publicó una tercera declaración, en la que bin Laden no sólo desmintió su participación sino acusó al gobierno de Bush de desatar una “guerra de cruzados” contra el mundo musulmán. Que yo sepa, ninguno de esos desmentidos fue mencionado en los medios de EE.UU. ¿Por qué?
El 1 de octubre de 2001, el primer ministro británico, Tony Blair, dijo a la Cámara de los Comunes que el caso contra bin Laden estaba probado más allá de la sombra de una duda. Blair dijo: “He visto evidencia absolutamente poderosa e incontrovertible de su vínculo [de Osama bin Laden] con los eventos del 11 de septiembre.” [17] Varios días después (el 4 de octubre), el gobierno de Blair anunció en público la evidencia a la que había aludido Blair: un “Archivo bin Laden.” [18] Pero resultó que la evidencia era menos que “incontrovertible” y de hecho, terriblemente pobre. El Independent la describió como “poco más que conjeturas,” [19] y un editorial en el Guardian concluyó que el expediente era “casi inútil desde un punto de vista legal.” [20] El Times [de Londres] estuvo de acuerdo, señalando que “No existe evidencia presentada [en el expediente] que vincule directamente a bin Laden con el 11 de septiembre.” [21]
El vídeo de bin Laden y la personificación del mal
Enfrentado a demandas de EE.UU. de entregar incondicionalmente a bin Laden, los talibanes se mostraron inicialmente desafiantes, y se negaron. Sin embargo, a comienzos de octubre de 2001, dos partidos islámicos paquistaníes persuadieron a la dirigencia de los talibanes de que extraditaran a bin Laden a Peshawar, Pakistán, donde sería mantenido bajo arresto domiciliario y juzgado por un tribunal internacional. [22] El acuerdo incluso incluía la extradición de bin Laden a EE.UU. en caso de una condena. Sin embargo, el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, vetó la idea, sin duda bajo fuerte presión del gobierno de Bush. ¿Pero por qué iba a rechazar EE.UU. una oportunidad de llevar al archi villano del 11-S ante la justicia por el crimen del siglo? ¿Fue porque, como ya he sugerido, EE.UU. tenía insuficiente evidencia para una condena y enfrentaba la embarazosa probabilidad de una absolución?
En los hechos, la única evidencia publicada por el gobierno de EE.UU. para vincular a bin Laden al 11-S fue una cinta de vídeo que supuestamente apareció por casualidad en Afganistán. Según el Departamento de Estado, fuerzas militares de EE.UU. encontraron el vídeo de una hora de duración en Jalalabad el 9 de diciembre de 2001, poco después de la invasión de EE.UU. [23] Supuestamente muestra a bin Laden y a varios de sus compañeros de al-Qaeda celebrando mórbidamente su exitoso ataque contra EE.UU. El gobierno de EE.UU. publicó la cinta el 13 de diciembre de 2001, junto con una traducción al inglés y un comunicado de prensa del Departamento de Defensa (DoD). Este último incluía la siguiente declaración de Rumsfeld: “No existía duda alguna de la responsabilidad de bin Laden por los ataques del 11 de septiembre antes de que se descubriera la cinta.” [24] Los medios de EE.UU. aprovecharon al máximo esa cinta de confesión, así como luminarias políticas como el alcalde de Nueva York (y candidato a presidente) Rudy Giuliani, quien dijo a CNN que la cinta confirmaba que la campaña militar de EE.UU. contra bin Laden era “más que justificada.” Giuliani agregó: “Obviamente, este hombre [es decir, bin Laden] es la personificación del mal. Parece deleitado por haber matado a más gente de lo que esperaba, lo que hace que uno se pregunte lo abstrusos que son realmente sus malvados corazón y alma.” [25]
En el vídeo, bin Laden alardea sobre el papel de al Qaeda en la preparación del ataque. ¿Pero son de buena fe las secuencias? Cualquiera que haya visto la cinta sabe que el principal personaje tiene solo un parecido más que superficial con bin Laden, a juzgar por fotos bien conocidas. Además, hay importantes discrepancias. Por ejemplo, el vídeo muestra a bin Laden escribiendo con su mano derecha, en circunstancias que según el FBI es zurdo. [26]
Dos traductores independientes y un tercer experto en estudios orientales también cuestionaron la traducción inglesa del árabe publicada por el DoD. Durante el programa "Monitor,” que fue transmitido por el canal de televisión alemán “Das Erste,” los tres expertos declararon que “en los sitios más importantes en los que se supone que [el vídeo] prueba la culpa de bin Laden, [la traducción] no es idéntica con el árabe.” [27] Los expertos también contradijeron la afirmación de EE.UU. de que la cinta probaba un conocimiento previo. Gernot Rotter, profesor de Estudios Islámicos y Árabes en la Universidad de Hamburgo, declaró que “Los traductores estadounidenses que escucharon las cintas y las transcribieron aparentemente escribieron muchas cosas que querían oír, pero que no se podían escuchar en la cinta, no importa cuántas veces uno la escuchaba.” Aunque esto no exonera necesariamente a bin Laden, provoca preguntas. Si, como afirmó Bush, EE.UU. poseía evidencia sólida de la culpa de bin Laden, ¿por qué tuvo que hacer afirmaciones falsas?
Evidentemente el FBI de EE.UU. está de acuerdo con los escépticos. La lista en la Red del FBI de “Los terroristas más buscados” incluye una página dedicada a Osama bin Laden. Según esa publicación oficial, que puede ser vista por cualquiera con acceso al ciberespacio, bin Laden es buscado por el FBI por los ataques de agosto de 1998 contra las embajadas de EE.UU. en Dar es Salaam, Tanzania, y Nairobi, Kenia, que mataron a más de 200 personas. [28] Sin embargo, la página no hace ninguna referencia a los eventos del 11 de septiembre de 2001. Tampoco hay alguna mención del vídeo mencionado anteriormente. En junio de 2006, cuando llegó a oídas de Ed Haas, autor de un blog, se sintió justificadamente perturbado y se puso en contacto por teléfono con la central del FBI pidiendo una explicación. Haas hablo con Rex Tomb, Jefe de Publicidad Investigativa del FBI, quien le informó que “El motivo por el que no se menciona el
11-S en la página del Más Buscado de Osama bin Laden es porque el FBI no posee evidencia concreta que conecte a bin Laden con el 11-S.” [29] Haas quedó perplejo, y dijo: “¿Pero cómo es posible?” Tomb respondió que “bin Laden no ha sido formalmente acusado en conexión con el 11-S.” Luego explicó el motivo:
“El FBI reúne evidencia. Una vez que ha reunido la evidencia, la entrega al Departamento de Justicia. El Departamento de Justicia decide si tiene suficiente evidencia para presentarla a un jurado de acusación federal. En el caso de los atentados contra las embajadas de EE.UU. en 1998, bin Laden fue formalmente culpado y acusado por un jurado de acusación. No ha sido formalmente culpado y acusado en conexión con el 11-S porque el FBI no posee evidencia concreta que conecte a bin Laden con el 11-S” [30]
Esta admisión del FBI es sorprendente y provoca preguntas fundamentales sobre la guerra contra el terrorismo, así como sobre el papel de los medios de EE.UU. ¿Fue condenado Osama bin Laden por el asesinato a sangre fría de casi 3.000 estadounidenses inocentes en el tribunal de la opinión pública mediante un circo mediático? ¿Se conchabaron el gobierno de EE.UU. y los medios de EE.UU. para engañar al pueblo estadounidense? Si es así, ha ocurrido un error judicial de inmensas proporciones.
Consideremos también la extraña declaración hecha el 13 de marzo de 2002 por el presidente Bush en una conferencia de prensa. Cuando se le preguntó por el progreso hecho para capturar a bin Laden, Bush respondió que “no hemos tenido muchas noticias suyas. [es decir de bin Laden] Y no diría necesariamente que esté al centro de alguna estructura de comando. Y, de nuevo, no sé donde está. Yo, repito lo que dije. Verdaderamente no me preocupa tanto su persona.” [31] ¿Pero a qué se debe esta actitud indiferente ante el archi-villano que Bush había prometido perseguir hasta los confines de la tierra? ¿Qué había sucedido con la determinación propia de un láser del presidente? Bush explicó que bin Laden había dejado de ser una amenaza terrorista debido a la ocupación de Afganistán por EE.UU. Sin embargo, por lo menos según un relato, las fuerzas estadounidenses en Tora Bora mostraron una incompetencia casi increíble durante la persecución de bin Laden, como resultado de la cual escaparon el acusado y la mayor parte de su séquito. [32] ¿Fue ese el plan, todo el tiempo?
Una observación no menos extraña hecha unas semanas después (6 de abril de 2002) por el general Richard Myers, entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto, sugiere que el escape de bin Laden había sido aprobado al más alto nivel. Myers dijo a CNN que “el objetivo no fue nunca capturar a bin Laden.” [33] Personalmente consideré que su declaración era incomprensible, ya que entonces Osama era el enemigo público número uno. ¿Permitió EE.UU. que bin Laden escapara porque el gobierno de Bush juzgó que era más valioso en libertad? No podemos estar seguros, porque en aquel entonces también hubo numerosas informaciones de que bin Laden estaba muerto. [34]
¿Sabía el presidente Bush, cuando hizo la declaración arriba mencionada, que bin Laden ya había muerto? Eso explicaría la conducta despreocupada de Bush. Sin embargo, en todo caso, desde el punto de vista de la propaganda, apenas importaba si bin Laden estaba muerto o vivo. Su reputación legendaria podía ser mantenida simplemente al no confirmar su muerte, y la leyenda es lo que contaba. Su persona también podía ser “manipulada” de diversas manera y utilizada para servir la conveniencia política. Por cierto, usando esta lógica, bin Laden era aún más valioso muerto porque un bin Laden vivo podría ser aprehendido en algún momento, en cuyo caso el gobierno de Bush encararía la perspectiva poco grata de un juicio muy público en el que el terrorista tendría la oportunidad de revelar su lado de la historia a un mundo atento. Y esto, claro está, había que evitarlo.
Si podemos creer el Informe de la Comisión del 11-S, el caso contra bin Laden fue considerablemente apuntalado por la captura y subsiguiente confesión en 2003 del presunto cerebro del 11-S, Khalid Sheikh Mohammed (KSM). El problema, desde luego, es que la historia oficial del complot contra EE.UU. se basa por entero en interrogatorios secretos de la CIA que nunca han sido confirmados independientemente, y que por lo tanto deben ser considerados como sospechosos. Pero incluso si aceptamos el testimonio de KSM en 2003, no explica la precipitación por ir a la guerra en 2001. Tampoco explica la decisión del presidente Bush de ir a la guerra contra Sadam Husein, una decisión que se dice fue tomada en julio de 2002. [35]
Casos anteriores de terrorismo ya han demostrado la sabiduría de proceder con cuidado, ya que reacciones viscerales pueden errar el tiro (y lo hacen). Por ejemplo, después del atentado contra el Edificio Federal Murrah en la Ciudad de Oklahoma, investigadores de EE.UU. sospecharon primero una conexión con Oriente Próximo. Pero resultó ser erróneo, y errores similares fueron hechos después del derribo en 1988 del vuelo 103 de Pan American sobre Lockerbie, Escocia. Aunque la evidencia inicial apuntaba a Siria o Irán, una investigación forense exhaustiva los excluyó y terminó por implicar a Libia. El propio Informe de la Comisión del 11-S describe este último caso como “un relato admonitorio sobre la precipitación al juzgar, atribuyendo responsabilidad por un acto terrorista.” [36] Así que, ¿a qué se debe la precipitación por ir a la guerra después del ataque del 11 de septiembre? Si el gobierno de Bush tenía evidencia concluyente de que al Qaeda era responsable, ¿por qué no publicarla? ¿Se mantuvo la Casa Blanca de Bush con los labios cerrados porque la evidencia real habría sacado a la luz la complicidad de la comunidad militar y de inteligencia de EE.UU.? Una historia sorprendente que salió en la prensa de EE.UU. en 2005 apunta a una conclusión semejante.
Able Danger [
Sucede que una operación militar contraterrorista legítima de EE.UU. conocida como “Able Danger” [Peligro hábil] ya estuvo rastreando a Mohamed Atta y sus cómplices en enero-febrero de 2000. La operación, basada en Fort Belvoir, Virginia, era pequeña pero de tecnología extremadamente alta, ya que empleaba ordenadores avanzados para peinar Internet, una metodología conocida como minería de datos. En mayo de 2000, sin embargo, cuando el éxito de Able Danger fue conocido en todo el Departamento de Defensa, se ordenó que los agentes que lo dirigían lo cerraran y destruyeran sus datos. [37] Se dice que un agente fue amenazado con la prisión si se negaba. Más tarde, el Pentágono trató de bloquear audiencias del Comité Judicial del Senado sobre Able Danger, y en 2005, cuando no tuvo éxito, el Pentágono denegó su permiso para que personal de Able Danger testificara ante el comité. [38]
Un agente de inteligencia que más adelante testificó a pesar de todo, el teniente coronel Anthony Shaffer, fue objeto de acoso. La pregunta es ¿por qué? Por cierto, la explicación corriente es que la burocracia militar cometió graves errores y más tarde trató de encubrir su incompetencia. Pero hay otra posibilidad. ¿Fue clausurado Able Danger porque su operación honesta amenazó con desenmascarar la planificación encubierta para el “ataque” del 11 de septiembre?
Lo que es obvio es que son increíbles los intentos interesados del Pentágono por amordazar y desacreditar al teniente coronel Shaffer. En febrero de 2006, Shaffer dijo al Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que durante el verano de 2000 él y otros agentes involucrados en Able Danger intentaron en tres ocasiones distintas advertir al FBI sobre la amenaza terrorista planteada por Mohamed Atta. Pero las reuniones nunca tuvieron lugar. Cada vez fueron canceladas a última hora por abogados a alto nivel del Pentágono. [39] El Pentágono tampoco ha suministrado alguna vez una explicación satisfactoria del motivo. [40]
Poco tiempo después de la disolución de Able Danger, Shaffer fue reasignado a la Base Aérea Bagram, en Afganistán, donde logró, en octubre de 2003, atraer la atención de la Comisión del 11-S sobre la existencia de Able Danger. Esto sucedió aparentemente debido a un encuentro casual con Philip Zelikow, Director Ejecutivo de la comisión, y varios miembros del personal de la comisión que entonces estaban de viaje, reuniendo información de primera mano sobre la guerra de EE.UU. contra el terrorismo. El teniente coronel Shaffer dijo al comité de la Cámara que después de haber informado al personal de la comisión sobre el éxito de Able Danger en la identificación de Mohamed Atta y de otros presuntos secuestradores del 11-S, llegó Zelikow, le entregó su tarjeta, y le pidió que “por favor póngase en contacto conmigo cuando vuelva a EE.UU. para que podamos continuar este diálogo.” [41] Sin embargo, tres meses después, cuando Shaffer hizo precisamente eso le sorprendió descubrir que Zelikow ya no estaba interesado en Able Danger. ¿Por qué habrá sido?
Entonces se armó la de San Quintín cuando Shaffer informó como corresponde a su comandante sobre el contacto. Desde ese momento el teniente coronel Shaffer fue sometido a la especie de novatadas militares que usualmente sufren los reclutas bisoños. Su aprobación de seguridad fue anulada. Perdió acceso a su ordenador de oficina y a todos sus materiales confidenciales sobre Able Danger que, supo posteriormente, fueron destruidos. Subsiguientemente, el Pentágono desechó su testimonio, afirmando que no se basaba en evidencia concreta, un ejemplo obvio de un círculo vicioso. Shaffer también supo que lo estaban investigando, aunque jamás se presentaron acusaciones formales en su contra. Se le dijo “extraoficialmente” que había “enfadado” a uno o más oficiales superiores. Varios colegas de Shaffer en Able Danger corroboraron su historia, pero no tuvo importancia. Su carrera militar había terminado, destruida. [42] El testimonio de Shaffer ante el Congreso es fascinante y es una lectura esencial para cualquiera que se interese por la verdad sobre el 11-S.
En su libro publicado en 2006 “Without Precedent” [Sin precedente], Thomas Kean y Lee Hamilton, co-presidentes de la Comisión del 11-S, niegan que Able Danger haya identificado alguna vez a Mohamed Atta antes del 11-S. [43] Pero su aseveración, muy tardía, no es verosímil. Su propio informe final sobre el 11-S no hace ninguna mención de Able Danger. Está abundantemente claro que a pesar de que el teniente coronel Shaffer notificó al panel sobre esta importante operación de contraterrorismo los comisionados no hicieron ningún intento para investigarlo y, ya que Kean y Hamilton no lo hicieron ¿cómo puede afirmar ahora con verosimilitud que lo saben? Obviamente, su desmentido se basa en información que recibieron, mucho más tarde, del Pentágono.
Kean y Hamilton escriben que su personal “recibió todos los documentos del Departamento de Defensa sobre Able Danger y no encontraron ninguna mención sobre Atta.” [44] Pero su afirmación no convence, ya que sabemos que 2,5 terabits de datos de inteligencia sobre Able Danger ya habían sido destruidos (en el año 2000), para no hablar de la información en el disco rígido de Shaffer (en 2004). La pregunta para los co-presidentes es simple: ¿Qué seguridad podían posiblemente tener de que los documentos que recibieron del DoD sobre Able Danger cuentan toda la historia? Obviamente, no lo hacen. Más concretamente, ¿por qué iban a creer Kean y Hamilton al Pentágono más que al testimonio del teniente coronel Shaffer? A esas alturas, los co-presidentes ya tenían buenos motivos para sospechar que el Pentágono, no Shaffer, los había engañado en las audiencias. [45]
Escuchas a bin Laden
El que Able Danger haya sido cerrado en mayo de 2000, mucho antes de que Bush asumiera el mando, provoca preguntas inquietantes. ¿Había comenzado ya la planificación para el 11-S durante el gobierno de Clinton? Es curioso que en 2002 el director de la CIA, George Tenet, haya dicho a una sesión a puertas cerradas del panel conjunto de la Cámara y Senado que investigaba la “falla en la seguridad” del 11-S, que la planificación del ataque del 11 de septiembre de 2001 de al-Qaeda, ya comenzó en 1998. [46] ¿Pero cómo lo sabía Tenet a menos que la CIA haya estado rastreando a bin Laden todo ese tiempo? En los hechos, ¡sabemos que lo estaba haciendo! Según varios informes de UPI, la Administración Nacional de Seguridad (NSA) reconoció en febrero de 2001 que el uso de software Echelon avanzada posibilitó que la comunidad de inteligencia de EE.UU. escuchara secretamente durante años miles de llamadas por teléfono móvil de bin Laden. Responsables de EE.UU. revelaron que incluso después que bin Laden comenzó a encriptar ciertos llamados en 1995, sus “códigos fueron descifrados.” [47]
La fecha, 1998, es doblemente curiosa. Ese mismo año Tenet informó al Comité de Inteligencia del Senado que la estrategia de la CIA para derrotar a al-Qaeda incluía el reclutamiento de agentes de al-Qaeda. [48] En sus memorias, Tenet va aún más lejos con una afirmación que es notable por su franqueza. Escribe: “La comisión (del 11-S) no reconoció los continuos esfuerzos exhaustivos realizados por la comunidad de la inteligencia antes del 11-S para penetrar la organización de al-Qaeda.” [49] Tuve que volver a leer ese pasaje varias veces para creer a mis propios ojos. ¿Reclutó la CIA a terroristas que luego fueron utilizados como chivos expiatorios el 11-S?
Funcionarios de Bush, claro está, han negado tenazmente que EE.UU. haya penetrado exitosamente a al-Qaeda antes del 11-S. Pero sus desmentidos son menos que convincentes a la luz del testimonio del teniente coronel Shaffer sobre Able Danger, y también porque no cabe duda: sabemos que continuaron las escuchas de llamados telefónicos. Después que al-Qaeda atentó contra dos embajadas de EE.UU. en el Este de África en agosto de 1998, investigadores del FBI tuvieron suerte y dieron con un centro de comunicaciones de al-Qaeda en Yemen. Según el escritor Lawrence Wright, resultó ser “una de las piezas de evidencia más importantes jamás descubiertas por el FBI, que permitió a los investigadores identificar los vínculos de la red de al-Qaeda en todo el globo.” [50] El centro era un teléfono privado, nada de alta tecnología. El operador de la central telefónica resultó ser el cuñado de Khalid al-Midhar, uno de los diecinueve presuntos secuestradores. Su trabajo en Yemen era simplemente la retransmisión de mensajes hacia y desde varios de los agentes de al Qaeda, incluyendo a bin Laden. [51]
Con los registros telefónicos, investigadores estadounidenses confirmaron una oleada de llamados a través del centro de comunicaciones antes de los atentados contra las embajadas y este modelo se repitió antes del ataque contra el USS Cole en octubre de 2000. [52] Por cierto, es poco evidente el motivo por el cual las agencias de inteligencia de EE.UU. no impidieron el ataque contra el Cole porque, para entonces, ya estaban escuchando. Permitieron que el centro de comunicaciones de al-Qaeda siguiera operando hasta el día mismo del 11 de septiembre de 2001, e incluso después. Increíblemente, las autoridades de EE.UU. y de Yemen no actuaron y finalmente lo cerraron recién en 2002. [53]
Sobre la base de esta evidencia, obtenida de fuertes abiertas en los medios de EE.UU., debemos concluir que la comunidad de inteligencia de EE.UU. rastreó casi cada actividad de al-Qaeda antes del 11-S, y lo hizo durante años, incluyendo probablemente el ingreso a EE.UU. de los presuntos secuestradores, su “entrenamiento de vuelo” y sus movimientos posteriores. Es seguro que las intercepciones telefónicas continuaron.
En junio de 2002, tanto el Miami Herald como el Dallas Star-Telegram informaron que en el verano de 2001 la NASA incluso monitoreó conversaciones telefónicas entre el presunto jefe de los secuestradores del 11-S, Mohamed Atta, y el presunto cerebro del 11-S, Khalid Sheikh Mohammed (KSM). [54] Los periódicos informaron que la NSA “no reconoció la importancia de lo que tenía.” Evidentemente, esperan que creamos que la NSA no transmitió esa inteligencia importante a la CIA. Pero es absurdo. Después de todo, la NSA forma parte del Departamento de Defensa de EE.UU. y existe con el propósito de suministrar inteligencia a la CIA y a los militares de EE.UU. El artículo del Miami Herald incluso lo reconocer, citando a un funcionario de la NSA que declaró bajo condición de anonimato que simplemente “no era verdad” que la NSA no haya compartido la información con otras agencias de inteligencia. [55] Por cierto la compartieron. A propósito, una búsqueda en Google no logró ubicar el texto completo de ninguno de estos artículos, que aparentemente fueron eliminados de Internet hace tiempo. Que yo sepa, sobreviven en el ciberespacio sólo como miniaturas.
¿Cómo debemos entender todo esto? ¿Hubo elementos de la comunidad de la inteligencia de EE.UU. que sabían todo el tiempo de la operación de múltiples secuestros de al-Qaeda? ¿La aprovecharon, entonces, clandestinamente, para montar su propia planificación por sobre dicha operación, asegurando así el “éxito” del ataque y manipulándolo para sus propios fines innobles? Si fuera verdad, explicaría fácilmente el motivo por el cual el Pentágono clausuró Able Danger en mayo de 2000. Explicaría que el Pentágono haya puesto mordaza al personal de Able Danger, desafiando una investigación del Congreso. También explicaría la campaña cuidadosamente orquestada de calumnias contra el teniente coronel Shaffer, que cumplió con su deber patriótico y tuvo que pagar un precio terrible. Explicaría por qué el DoD suministró información falsa o incompleta sobre Able Danger a los co-presidentes Kean y Hamilton, y a otros miembros de la comisión, para persuadirlos de que el esfuerzo de minería de datos fue “insignificante.” También explicaría el motivo por el cual, una y otra vez, durante el período antes del 11-S, la CIA retuvo información crítica ante el FBI, información que, si hubiera sido conocida, habría capacitado al FBI para frustrar el ataque del 11-S. Al FBI siempre sólo le faltaron una o dos informaciones críticas para ver el cuadro completo de la conspiración. Tampoco ha explicado alguna vez adecuadamente la CIA la desconexión. [56] Las excusas acostumbradas: chapucerías burocráticas y rivalidad entre agencias, simplemente no convencen.
Esta interpretación también explicaría por qué mintió George Tener durante las audiencias de la Comisión del 11-S cuando negó sus reuniones con el presidente Bush en agosto de 2001. Por cierto, incluso podría explicar por qué el presidente electo G.W. Bush retuvo lo, a pesar de haber sido nombrado por Clinton como su jefe de la CIA. Fue una de las primeras decisiones de Bush como presidente, y fue extremadamente atípica, especialmente en vista del menosprecio apenas ocultado de los neoconservadores por el gobierno de Clinton. Sin embargo, es muy razonable si se asume que, cuando Bush llegó al poder, elementos de la CIA y de los militares de EE.UU. ya estaban profundamente involucrados en la planificación clandestina del ataque del 11-S. La continuidad en la CIA habría sido esencial. Que yo sepa, el escritor Ian Henshall fue el primero en realizar esta conexión. [57] Y no olvidemos: durante el período antes del 11-S el director de la CIA visitó a diario la Casa Blanca. Tenet informó personalmente a Bush sobre temas de inteligencia, una tarea poco usual para un director de la CIA. [58] Pero, de nuevo, puede ser comprensible, si se asume que se preparaba una importante operación oculta, que requería una extrema compartimentación. Sólo unos pocos individuos en la cumbre podían ser totalmente informados.
¿Bin Laden en Dubai?
Un artículo no menos impactante que apareció en el prestigioso periódico francés Le Figaro el 11 de octubre de 2001, lleva a la misma conclusión. La historia afirmó que bin Laden estuvo en realidad bajo la protección de agencias de seguridad de EE.UU. antes del ataque del 11-S. Según Le Figaro, bin Laden ingresó al Hospital Americano en Dubai el 4 de julio de 2001, sólo dos meses antes del 11-S, donde recibió tratamiento médico durante un período de diez días por una grave dolencia de los riñones. [59]
Dubai es uno de los Emiratos Árabes situado en el Golfo Pérsico. La historia no se puede basar sólo en rumores o habladurías porque incluye numerosos detalles: Bin Laden iba supuestamente acompañado por su médico personal, una enfermera, cuatro guardaespaldas, y por lo menos uno de sus lugartenientes. También señala que el jefe de estación local de la CIA, evidentemente una persona bien conocida en el pequeño país, fue visto entrando a la suite de hospital de bin Laden durante su estadía, y que tomó un vuelo de vuelta a EE.UU. inmediatamente después de la reunión. Si la historia es exacta, bin Laden fue un centro de atención desde su sala en el hospital, saludando a diversos miembros de su familia ampliada, así como a destacados saudíes y emiratíes. No es ningún secreto que bin Laden sufría de una enfermedad a los riñones. El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, ya había informado en 1998 al gobierno de Clinton del deterioro de la salud de bin Laden, durante una visita de Estado en Washington. [60]
Un informe complementario en el Guardian (Reino Unido) el 1 de noviembre de 2001, confirmó la historia mencionada y agregó más detalles, señalando que los invitados saudíes de bin Laden incluyeron al príncipe Turki al Faisal, en aquel entonces jefe de la inteligencia saudí. El artículo en el Guardian menciona al espionaje francés como fuente del artículo del Figaro. También afirma que la información fue filtrada porque los franceses estaban “ansiosos de revelar el rol ambiguo de la CIA y frenar las intenciones de Washington de extender la guerra a Iraq y otros sitios.” En vista de que bin Laden ya era buscado en la época por los atentados contra las embajadas de EE.UU. en Nairobi y Dar es Salaam, ¿por qué no consiguió EE.UU. que las autoridades locales agarraran al terrorista en Dubai, a fin de llevarlo ante la justicia? Por cierto, sobra decir que en primer lugar bin Laden jamás hubiera visitado el hospital estadounidense sin estar seguro de ser protegido. ¿Nos atreveremos a hacer la conexión? Seguramente el artículo en Le Figaro sugiere que elementos del establishment de la inteligencia de EE.UU. sabían de los próximos ataques del 11-S y permitieron que bin Laden siguiera libre para que jugara el rol que se le había asignado. Por atroz que esto suene, si la historia es correcta, no existe otra explicación plausible.
Una conclusión semejante es apoyada además por evidencia convincente que salió a la luz por primera vez el 6 de noviembre de 2001, cuando el programa Newsnight de la BBC presentó documentos del FBI en la televisión británica, probando que poco después de la asunción al poder de G.W. Bush, la Casa Blanca ordenó al FBI que “renunciara” a las investigaciones en curso de Osama bin Laden y otros miembros de su familia, algunos de los cuales vivían en EE.UU. en la época. [61] Que yo sepa, nunca se informó en los medios de EE.UU. sobre alguna de esas informaciones de la prensa europea y del Reino Unido. Una vez más, ¿por qué no?
¿Hubo cómplices en la comunidad de la inteligencia y en el gobierno de EE.UU. en los eventos del 11 de septiembre de 2001? ¿Permitieron que ocurriera el ataque, o incluso ayudaron a prepararlo, a fin de generar el pretexto para una política exterior mucho más agresiva de EE.UU. que de otra manera no sería apoyada por el pueblo estadounidense? De un modo u otro, las implicaciones son chocantes, por cierto, tan chocantes que muchos de nuestros, y nuestras, compatriotas no pueden llegar a albergar pensamientos semejantes. Sin embargo, es un hecho probado que los neoconservadores propugnaron abiertamente un giro imperial en la política exterior de EE.UU. antes de la elección de noviembre de 2000. [62] Además, Clinton ya iba en esa dirección.
Son preguntas graves para nuestra nación y no debemos dejar de encararlas. Si contienen algo de verdad enfrentamos una crisis constitucional sin par en nuestra historia.
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1 Según otro informe, la azafata fue Betty Ong. Lynn Spencer: “Touching History: The Untold Story of the Drama that Unfolded in the Skies over America on 9/11,” Free Press, New York, 2008, p.18.
2 “The President’s Story,” CBS News, September 10, 2003.
3 George Tenet, At the Center of the Storm, My Years at the CIA, HarperCollins, New York, 2007, pp.xix and 167; Richard A. Clarke, Against All Enemies, Free Press, New York, 2004. pp. 13-14.
4 Jim Miklaszewski y Alex Johnson, “US planned for attack on al-qaida,” MSNBC and NBC, May 16, 2002,
5 Richard A. Clarke, Against All Enemies, Free Press, New York, 2004, p. 26. Evidently the name of the plan was “Blue Sky.” George Tenet, At the Center of the Storm, My Years at the CIA, HarperCollins, New York, 2007, pp. 171 and 130-131.
6 Los tres funcionarios estadounidenses fueron Tom Simmons, ex embajador de EE.UU. en Pakistán, Karl Inderfurth, ex Secretario Adjunto de Estado para Asuntos Aisáticos, y Lee Coldren, ex experto del Departamento de Estado en Asia del Sur.
a former State Department expert on south Asia. George Arney, “US ‘planned attack on Taliban’,” BBC news, September 18, 2001.
7 At the Center of the Storm, My Years at the CIA, HarperCollins, New York, 2007, pp.. 23.
8 Steve Coll, Ghost Wars: The Secret History of the CIA, Afghanistan, and bin Laden, from the Soviet Invasion to September 10, 2001, Penguin Press, New York, 2004, p. 409, también vea nota 21, p. 628.
9 Ibid.
10 “White House Wavers on Publicizing bin Laden Case,” UPI, September 24, 2001.
11 Trascripción: President Freezes Terrorists' Assets: Remarks by the President, Secretary of the Treasury O'Neill and Secretary of State Powell on Executive Order, The Rose Garden, September 24, 2001, posted at http://www.whitehouse.gov/news/releases/2001/09/20010924-4.html
12 News Sunday, FOX News, September 23, 2001.
13 Seymour Hersh, “What Went Wrong: The C.I.A. and the failure of American intelligence, New Yorker, October 1, 2001
14 The Guardian, September 17, 2001, p. 11; also see The (London) Times, September 28, 2001, p. 5.
15 Según se dice, Schmidt, hizo repetidamente la declaración en la televisión alemana el 10 de diciembre de 2001. Vea el segmento de Webster Tarpley en el vídeo de Barrie Zwicker, “The Great Conspiracy: The 9/11 News Special You Never Saw,” 2004.
16 Ummaut, September 22, 2001. El texto pertinente dice lo siguiente: “Yo no estuve involucrado en los ataques del 11 de septiembre en EE.UU. ni tuve conocimiento de los ataques. Existe un gobierno dentro del gobierno en EE.UU. EE.UU. debiera tratar de encontrar a los perpetradores de esos ataques en su interior; entre la gente que quieren convertir este siglo en un siglo de conflicto entre el Islam y el cristianismo. Hay que preguntar a ese gobierno secreto quien realizó los ataques... El sistema estadounidense está totalmente bajo control de los judíos, cuya primera prioridad es Israel, no EE.UU. ... Ya he dicho que no somos hostiles a EE.UU. Estamos contra el sistema, que convierte a otras naciones en esclavas de EE.UU., o las obliga a hipotecar su libertad política y económica.”
17 The (London) Daily Telegraph, October 1, 2001.
18 La trascripción completa puede ser vista en: http://paulboutin.weblogger.com/2001/10/05
19 The Independent (UK), October 7, 2001, p. 7.
20 The Guardian, October 5, 2001, p. 23
21 The (London) Times, October 5, 2001, p. 8.
22 The (London) Daily Telegraph, October 4, 2001, p. 9; Vea también: Milan Rai, “Afghanistan: The Unnecessary War,” Znet, October 13, 2004.
23 El vídeo completo está en http://paulboutin.weblogger.com/2001/12/14
24 Al escribir estas líneas, el comunicado de prensa sigue publicado y puede ser visto en: http://www.defenselink.mil/releases/release.aspx?releaseid=3184
25 “Bin Laden on tape: Attacks ‘benefited Islam greatly’,” CNN, December 14, 2001, puesto en; http://archives.cnn.com/2001/US/12/13/ret.bin.laden.videotape/
26 http://www.fbi.gov/wanted/terrorists/terbinladen.htm
27 Georg Restle, Ekkehard Sieker, “Bin-Laden-Video: Falschübersetzung als Beweismittel?”, MONITOR Nr. 485 am, December 20, 2001. Puesto en http://web.archive.org/web/20021218105636/www.wdr.de/tv/monitor/beitraege.phtml?id=379
28 La página está publicada en: http://www.fbi.gov/wanted/terrorists/terbinladen.htm
29 “FBI says, “No hard evidence connecting Bin Laden to 9/11,” Muckraker Report, June 6, 2006, publicado en; http://www.teamliberty.net/id267.html
30 Ibid.
31 President Bush Holds Press Conference, The James S. Brady Briefing Room, March 13, 2002. Posted at http://www.whitehouse.gov/news/releases/2002/03/20020313-8.html
32 John F. Burns,”10-Month Afghan Mystery: Is bin Laden Dead or Alive?,” New York Times, September 30, 2002.
33 Evans, Novak, Hunt and Shields, “Interview with General Richard Myers,” CNN, April 6, 2002.
34 Giles Tremlett (in Madrid), “Al-Qaeda leaders say nuclear power stations were original targets,” The Guardian, September 9, 2002; also see “Report: Bin Laden Already Dead,” FOX News, December 26, 2001; “Israeli Intelligence: Bin Laden is dead, heir has been chosen,” Special to World Tribune.com, October 16, 2002; “Musharraf: bin Laden likely dead,” CNN, January 19, 2002.
35 George Tenet, At the Center of the Storm, My Years at the CIA, HarperCollins, New York, 2007, p. 309.
36 The 9/11 Commission Report: Final Report of the National Commission on Terrorist Attacks Upon the United States, Norton & Co., New York, 2004, pp. 75-76.
37 El mayor del Ejército Eric Kleinsmith destruyó 2,5 terabits de datos de inteligencia sobre al-Qaeda en mayo y nio de 2000, por orden de Tony Gentry, abogado general del Comando de Inteligencia y Seguridad del Ejército. Es una cantidad inmensa de datos. Para obtener una idea de la dimensión de esa cantidad, hay que tratar de pensar en términos como ser: es el equivalente de un 25% de la Biblioteca del Congreso. Patience Wait, “Data-mining offensive in the works,” Government Computer News, October 10, 2005, posted at http://www.gcn.com/print/24_30/37242-1.html?topic=news
38 Philip Shenon, “Pentagon Blocks Testimony at Senate Hearings n Terrorism,” New York Times, September 20, 2005; also see Philip Shenon, “Second Officer Says 9/11 Leader was Named Before Attacks,” New York Times, August 23, 2005.
39 Declaración preparada de Anthony A. Shaffer, Lt Col., US Army Reserve, Senior Intelligence Officer, before the House Armed Services Committee, Wednesday February 15, 2006, full transcript posted at http://www.fas.org/irp/congress/2006_hr/021506shaffer.pdf
40 Las explicaciones oficiales son tan ridículas que ni siquiera merecen un comentario.
41 Ibid.
42 Will Dunham, “Three more assert Pentagon knew of 9/11 ringleader,” Reuters, September 1, 2005; “Navy Captain Backs Able Danger Claims,” FOX News, August 23, 2005; Vea también: Thom Shanker, “Terrorist Known Before 9/11, More Say.” New York Times, September 2, 2005.
43 Thomas H. Kean y Lee H. Hamilton, Without Precedent: The Inside Story of the 9/1 Commission, Alfred A, Knopf, New York, 2006, pp. 294-295.
44 Ibid.
45 Dan Eggen, “9/11 Panel Suspected Deception by Pentagon,” The Washington Post, August 2, 2006.
46 John Diamond y Kathy Kiely, “Officials: Sept. 11 attacks were planned since 1998,” USA Today, June 18, 2002.
47 Richard Sale, “NSA Listens to bin Laden,” UPI, February 13, 2001; also see John C.K. Daly, “Analysis: US Combs Airwaves for bin Laden,” UPI, February 21, 2001; also see “US Makes Cyberwar on bin Laden,” UPI, February 9, 2001.
48 Vea el informe final del Comité Conjunto de Investigación, Apéndice, p. 21, citado en Coll, Ghost Wars, p. 413., también vea nota 30, p. 629.
49 George Tenet, At the Center of the Storm, HarperCollins, New York, 2007, p.121.
50 Lawrence Wright, The Looming Tower: Al Qaeda and the Road to 9/11, Alfred A. Knopf, New York, 2006, pp.277-278.
51 By Lisa Myers, “Hindsight and the attacks on America,” NBC News, July 21, 2004, posted at http://www.msnbc.msn.com/id/5479799/
52 David Enser, Chris Plante and Peter Bergen, “USS Cole plot began after embassy attacks, investigator says, CNN News, December 20, 2002, publicado en http://archives.cnn.com/2000/US/12/20/terrorism.threat.02/
53 “US links Yemen clan to Sept. 11 and East Africa attacks,” MSNBC, February 14, 2002. archivado en http://www.bouwman.com/911/Operation/Yemen/Feb-15.html
54 Dallas Star-Telegram, June 7, 2002; también vea Miami Herald, June 6, 2002.
55 Miami Herald, June 6, 2002.
56 Para una excelente discusión de los numerosos casos en los que la CIA retuvo información, vea: Lawrence Wright, The Looming Tower: Al Qaeda and the Road to 9/11, Alfred A. Knopf, New York, 2006. Vea los capítulos 16-20.
57 Ian Henshall, 9/11 Revealed: The New Evidence, Carroll and Graf, New York, 2007, p.64.
58 Tenet lo menciona en sus memorias. At the Center of the Storm, p. 137.
59 Alexandra Richard, “The CIA met bin Laden while undergoing treatment at an American Hospital last July in Dubai, Le Figaro, October 11, 2001. (translated by Tiphaine Dickson)
60 Steve Coll, Ghost Wars: The Secret History of the CIA, Afghanistan, and bin Laden, from the Soviet Invasion to September 10, 2001, Penguin Press, New York, 2004, p. 442, also see note 14, p. 633.
61 Greg Palast and David Pallister, “FBI claims Bin aden Inquiry was frustrated: Officials told to ‘back off’ on Saudis before September 11,” Guardian (UK), November 7, 2001.
62 La estrategia neoconservadora para un imperio global de EE.UU. fue delineada en un documento de 2000: “Rebuilding America's Defenses: Strategy, Forces and Resources For a New Century.” Puede todavía ser visto en el sitio en la Red del Project for a New American Century (PNAC) web sit
http://www.informationclearinghouse.info/article20521.htm
Thursday, 14. August 2008, 19:53:41
IRAQ, Irak, MERCENARIOS, usa
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Tuesday, 9. January 2007, 07:27:00
Irak, SADDAM
Monday, 8. January 2007, 02:46:47
Hadiza, EEUU, Irak, asesinato
Un nuevo informe publicado por el diario The Washington Post asegura que el jefe de una unidad de marines estadounidenses mató, uno a uno, a cinco civiles iraquíes en la localidad de Hadiza, según un informe publicado por el diario "The Washington Post".
Éste relata como, incluso, algunos de los marines llegaron a orinar sobre los cadáveres y los autores de la carnicería fueron felicitados después por un superior.
El informe, elaborado por el Servicio Naval de Investigación Criminal, recoge los relatos de varios testigos que presenciaron los hechos, ocurridos en noviembre de 2005, y que aseguraron que las víctimas estaban desarmadas y no habían opuesto resistencia.
Según el diario, los marines pararon un taxi blanco en el que viajaban los cinco iraquíes justo después de que se produjera una explosión en la carretera por la que se desplazaba la patrulla, en la que perdió la vida uno de los soldados estadounidenses y otros dos resultaron heridos.
El jefe de la unidad, el sargento Frank Wuterich, les ordenó bajar del coche y, en cuanto lo hicieron, les disparó uno a uno, de acuerdo con el informe, en el que se añade que otro marine volvió a dispararles cuando ya habían caído al suelo.
"Ni tan siquiera intentaron huir", aseguró un soldado iraquí que acompañaba a los marines y que admitió que llegó a tener miedo de los estadounidenses porque actuaban, "se comportaban como locos".
24 civiles muertos
Poco después del incidente, añade el rotativo, los marines protagonizaron una redada en las viviendas que había en la zona y dispararon de forma indiscriminada a sus ocupantes, en una operación que se conoce como la "matanza" de Hadiza y que se saldó con la muerte de 24 civiles iraquíes, incluidos mujeres y niños.
El caso está siendo todavía investigado en EEUU, donde cuatro de los militares implicados han sido acusados de asesinato, mientras que otros cuatro se enfrentan a varios cargos por no informar de los hechos, no investigarlos, hacer declaraciones falsas o por obstrucción a la justicia.
Nuevas evidencias
Este domingo, The Washington Post y la página uruknet.de han publicado nuevas fotografías de los hechos que apoyarían la culpabilidad de los estadounidenses y que fueron tomadas por los mismos marines con cámaras digitales.
Las imágenes (arriba) muestran restos del tiroteo contra los ocupantes del taxi y dentro de tres viviendas en las que sus ocupantes habían sido asesinados.
Los investigadores hallaron estas fotos, según el periódico, en ordenadores portátiles donde los marines las habían descargado y meses después de los asesinatos.Fuente:
20 minutos
Monday, 2. October 2006, 21:09:50
Israel, Irak
Las autoridades iraquíes desmintieron vehementemente informaciones de la cadena británica BBC 2 según la cual instructores israelíes están entrenando soldados kurdos en Irak. El desmentido no contiene, sin embargo, explicación alguna sobre los testimonios y las imágenes presentados por BBC 2.
En su programa Newsnight del 19 de septiembre de 2006, BBC 2 transmitió imágenes exclusivas de amplias instalaciones y del entrenamiento revelado. Interop et Colosseum, dos firmas israelíes que se dedican al reclutamiento de mercenarios, estarían sirviendo de fachada al ejército israelí en esta actividad. Según las revelaciones, los oficiales pasan por Yibuti para evitar que se conozca su origen.

Los israelíes parecen haber reemplazado a las firmas estadounidenses de reclutamiento de mercenarios que ya operaban en el Kurdistán iraquí desde la época de la creación de la zona aérea de exclusión, al término de la operación Tormenta del Desierto, en 1991.
La presencia de instructores israelíes en Irak ya había sido revelada, hace más de un año, por la propia prensa israelí pero los detalles de la operación seguían sin conocerse.
Los neoconservadores pretenden crear un Kurdistán independiente haciendo explotar Irak y cercenando territorios que pertenecen hoy a Turquía y Siria. El proyecto exige por consiguiente la creación de un ejército kurdo.tomado de
Voltairenet