Monday, 29. June 2009, 08:47:59
FEDERAL, JUNIO, elecciones, Pino
...

Por Miguel Jorquera
Todavía con algunas huellas de la siesta reparadora con la que soñó a lo largo de toda la campaña, Fernando “Pino” Solanas se reunió con los periodistas en el segundo piso del recuperado Hotel Bauen –donde instaló su comando de campaña– con la serena alegría de haber librado una gran batalla y sentirse airoso. Habían pasado apenas pocos minutos del cierre del comicio, todas las encuestas en boca de urna ubicaban a Proyecto Sur segundo en la ciudad de Buenos Aires –muy cerca del macrismo– y los señalaban como unos de los triunfadores de la elección. Volvió a repasar uno a uno los ejes de su propuesta, como la nacionalización y la defensa ecológica de los recursos naturales no renovables, cuestionó al kirchnerismo y marcó la necesidad de construir un “proyecto federal, democrático y emancipador”. Pero también fijó un objetivo claro para el frente político que se instaló en el electorado porteño como adversario del macrismo: “Vamos a disputar el gobierno de la ciudad en 2011”.
A la nueve y media de la noche, junto a la mayoría de sus principales candidatos y frente a sus partidarios reunidos en el salón más grande del Bauen, Pino dio rienda suelta el entusiasmo contenido. Lo acompañaban arriba del escenario los candidatos a diputados Alcira Argumedo, Jorge Cardelli y Liliana Parada; los candidatos a legisladores de la ciudad Fabio Basteiro, Jorge Selser y la actual diputada nacional María América González. También tuvieron un lugar destacado el dirigente del PSA Mario Ma-zzitelli, el diputado y economista de la CTA Claudio Lozano y el jefe del bloque del SI, Eduardo Macaluse.
Aunque anunciada, la “sorpresa” que vaticinaban las encuestas en los últimos días de campaña había que confirmarla en las urnas y la tendencia ya era irreversible. Proyecto Sur se instalaba como segunda fuerza electoral en la ciudad de Buenos Aires, superaba sin rodeos a la Coalición Cívica y se ubicaba muy cerca del PRO, el partido del gobierno porteño. A esa hora, los cálculos finos le abrían la pelea por el cuarto diputado nacional y auspiciaban la conformación de un amplio bloque opositor en la Legislatura porteña.
Desde la tribuna, Solanas volvió a trazar los “grandes temas nacionales que logramos instalar en una campaña electoral en la que no se discutían ideas”. La recuperación por parte del Estado del petróleo, la minería, los ferrocarriles, la empresas de servicios públicos y hasta la reestructuración de una flota marítima nacional. La recuperación de “la doble escolaridad y de la calidad sanitaria” volvieron a formar parte de un discurso más sereno.
Señaló el respeto a la libertad sindical y reclamó una vez más la personería de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), muchos de cuyos dirigentes participaron activamente de la construcción de Proyecto Sur. Solanas también hizo propia la consigna de la central sindical y lanzó un reclamo al gobierno nacional: “Hay que suspender los despidos por 180 días, porque en lo que va desde diciembre hasta ahora se han perdido 200 mil puestos de trabajo”, advirtió.
“Tengo que agradecerle a esta muchachada el esfuerzo”, dijo señalando a los jóvenes que lo acompañaron durante la campaña y que lo vivaban como en los primeros actos proselitistas, donde la pelea era por “plantar un pino en el Congreso”. “Les debemos una reparación histórica a la clase pasiva y a la juventud argentina, los grandes marginados por los proyectos neoliberales”, remarcó.
Antes, frente a los periodistas en el segundo piso del Bauen, había advertido que Proyecto Sur “respetará y defenderá la continuidad institucional”, pero reclamó al Gobierno que no tilde de “desestabilizador cualquier reclamo opositor”. Reafirmó que “apoyará en el Congreso los proyectos progresistas que favorezcan a la Nación y a su gente, sean del Gobierno o de la oposición”, antes de insistir en que respaldará en general los 21 puntos del proyecto para reformar la ley de la dictadura sobre servicios audiovisuales, y pidió que se amplíe el debate a “toda la sociedad”.
“La ley audiovisual es la memoria histórica de la Argentina. La calidad de la democracia depende de la calidad del sistema mediático. Y en una mediocracia como la argentina es fundamental la participación estatal junto a al sector privado y las organizaciones sociales. Eso sí, con el control de un ente regulador en que la participen todos los sectores y no sólo los partidos mayoritarios en el Parlamento”, remarcó con firmeza Solanas ante los periodistas.
En el salón de al lado lo esperaban sus afectos: su esposa Angela Correa, sus dos hijos Juan Diego y Victoria y su nieta Paloma. Con ellos compartió la jornada que devolvía al cineasta a la primera línea de la escena política. Sus colaboradores le comunicaban la información que se procesaba a pocas cuadras del Bauen, en la sede del PSA y el centro de estudios de Lozano. Los organizadores también palpitaron la jornada al ritmo de los distintos cortes que llegaban desde los boca de urnas y ya se hacía incontenible el festejo: a las cinco de la tarde el acoplado que oficiaría de escenario sobre la calle Callao ya se había estacionado frente al Bauen.
Antes de despedirse de los periodistas, Solanas graficó modestamente en una frase el objetivo político que Proyecto Sur había logrado ayer en camino al objetivo de transformarse en “un proyecto nacional y emancipador: “hemos cruzado el Riachuelo ahora nos falta el océano”. Pero se trazó un objetivo no tan lejano: “Pelearemos el gobierno de la ciudad en 2011”.PÁGINA 12
Thursday, 25. June 2009, 06:44:37
DOCUMENTO, elecciones, Pino, Macri
...
Thursday, 25. June 2009, 04:14:41
elecciones, Pino, CORTO, Macri
...
Saturday, 20. June 2009, 11:07:52
pelicula, MEGAUPLOAD, rapidshare, Pino
...
Wednesday, 27. August 2008, 00:51:36
argentinas, sur, solanas, aerolineas
...

Por Fernando “Pino” Solanas *
La reciente votación en Diputados que dio media sanción a la reestatización de Aerolíneas Argentinas constituye un valioso paso adelante en la recuperación de nuestro patrimonio nacional. Pero lejos de haberse agotado, el debate recién comienza: los argentinos nos debemos una profunda autocrítica sobre el monumental fracaso de las políticas de privatización de nuestros servicios públicos y el calamitoso estado del transporte. Es la necesaria discusión sobre los nuevos modelos de gestión pública de las empresas de servicio.
En este sentido, luego de lograr sustanciales modificaciones, junto al Bloque del SI, Proyecto Sur ha decidido acompañar con disidencias parciales el proyecto del Gobierno para recuperar la aerolínea de bandera. En esta oportunidad, el oficialismo ha superado la terquedad con que se le viera actuar durante el conflicto agrario y ha demostrado vocación de abrirse al diálogo.
En primer lugar, logramos que se eliminara la posibilidad de reprivatizar la empresa. Si bien se establece la figura de Sociedad Anónima, se acordó que habrá mayoría estatal. También se consiguió que desapareciera la mención del Acta de Acuerdo que el Gobierno firmó con el grupo Marsans; y que se fijara como fecha para la tasación el momento de la intervención, 16 de julio, cuando la empresa estaba en estado de quiebra. Además, la valuación queda a cargo del Tribunal de Tasaciones y, finalmente, la última palabra sobre el valor de la compañía la tendrá el Congreso. Si no se llegara a un acuerdo, el Gobierno deberá proceder a una justificada expropiación.
Debemos explicar que el gobierno nacional conocía desde hace años el ruinoso estado de Aerolíneas Argentinas, pero nada hizo para recuperar la empresa. Primero Iberia, luego American Airlines y finalmente el Grupo Marsans saquearon y quebraron a la compañía. Además de dejar una millonaria deuda, vendieron las oficinas que AA tenía en las principales ciudades del mundo; desmantelaron el centro de simuladores de vuelo más avanzado de América latina y un banco de pruebas de motores de alta potencia; vaciaron los talleres especializados y almacenes de repuestos; y vendieron los 28 aviones propios. Acorde con el saqueo de la privatización y la desidia gubernamental, el proyecto que el Gobierno presentó originalmente resultaba escandaloso, porque acordaron con el grupo Marsans que el Estado argentino se haría cargo de la deuda de 900 millones de dólares para luego reprivatizar la compañía; y establecía que ante un probable desacuerdo entre el Gobierno y el privado por el precio final de las acciones, un tercero internacional sería quien daría un fallo inapelable. ¿Cómo ha sido posible que en estos 16 años ningún gobierno iniciara acciones penales por el vaciamiento de AA? Además, Marsans, en lugar de invertir, hizo desaparecer los 750 millones de dólares que obtuvo para sanear sus empresas. Ahora, es una obligación para el gobierno nacional demandar a quien corresponda por este desfalco. Por ello, desde Proyecto Sur exigíamos 180 días para investigar a fondo la situación de la empresa y llegar a una propuesta seria.

Hoy, el caso de Aerolíneas Argentinas es una evidencia más del monumental fracaso privatizador. Ante esto, las organizaciones sociales y sindicales, las asociaciones de usuarios, las universidades y las fuerzas políticas tienen que discutir un nuevo modelo de control y gestión de empresas públicas de servicio, hecho que debe traducirse, en esta oportunidad, en un proyecto para el funcionamiento transparente y eficiente de nuestras compañías aéreas. Es necesario que Aerolíneas Argentinas, así como las empresas de trenes y de otros servicios, se constituya finalmente como Sociedad de Estado, situación que, distinto de las sociedades anónimas, conllevan mayores y más rigurosos controles de operación.
Se trata, en definitiva, de enterrar con decisión el mito de que el desembarco de los capitales privados en los servicios públicos asegura mayor eficiencia y transparencia de gestión. En el caso de la aeronavegación, resulta innecesario advertir que la seguridad en este servicio es esencial. Pero sabemos que el capital privado tiene como principal objetivo la ganancia y no la seguridad de los pasajeros. La recordada catástrofe de Lapa y la reciente tragedia de Spanair demuestran qué sucede cuando se intenta bajar los costos de mantenimiento u operar con aviones viejos para asegurar rentabilidad. El servicio aéreo, así como el ferroviario y el marítimo, son servicios públicos. En consecuencia, tienen que estar en manos del Estado que, además de poder cumplir con un servicio de excelencia, aportaría innumerables beneficios a la sociedad en materia comunicacional, cultural y económica.

En Argentina, después de cinco años de gobierno de los Kirchner, sólo hemos visto cómo empeora el sistema de transporte. Nunca los pasajeros han sido tan maltratados y el inviable avance del transporte automotor provoca más de 8000 muertes cada año. Ante ello, el gobierno nacional propone la construcción del elitista e irracional “tren bala”, no recrea la flota marítima y fluvial, y regaló, por primera vez, las rutas de cabotaje.
Las modificaciones que logró introducir Proyecto Sur a la iniciativa oficial para la recuperación de Aerolíneas Argentinas son una contribución al debate que nos debemos sobre el descomunal fracaso del modelo privatizador en los transportes, para avanzar hacia la constitución de nuevas sociedades de Estado con nuevos modelos de gestión que aseguren servicios públicos con participación de la comunidad.
*
Proyecto Sur.
Pagina 12