Susana Fernández Blanco
Thursday, 29. March 2007, 10:18:23
Susana Fernández Blanco nació en 1973 en Madrid, España. Licenciada en Bellas Artes, especialidad Diseño por la Universidad Complutense de Madrid.
Ante todo explica su necesidad de comunicación por medio de imágenes que parten de cosas reales y que varían según sus esquemas mentales. Cree que los pintores en general y ella misma, no son conscientes en última instancia de sus formas de expresión. Éstas se van hallando con el tiempo y son consecuencia última de un concepto. Un lento transcurrir por su propia vida puede ser consecuencia de un ir aclarando ideas y hallando nuevos medios. Como pintora, necesita unos medios y esos medios son el vehículo expresivo. No reduce la pintura al funcionamiento mental, aunque lo considera imprescindible, cree que con esto se debilitaría lo que es en sí la pintura, confía en que uniendo todo este proceso mental a los medios expresivos, cobra más fuerza el arte.
Las sensaciones se hallan en la base de su obra, busca una síntesis entre emoción y forma, esto es, una especie de síntesis de la visión. Pinta como respuesta emocional ante el motivo, le gusta indagar en lo subjetivo que tiene la imaginación y la exageración. Intenta expresar su emoción ante el mundo con el que encuentra un pretexto para sublimar pero en el que se apoya. Siente la pasión de mirar, de amar y de retener emocionalmente lo mirado y lo amado. Es una memoria de la naturaleza hecha no de argumentos, sino de pinceladas dramáticas, una memoria expresiva. Con todo esto intenta dar una intensidad plástica conseguida con el conjunto de la obra, del todo del cuadro.
Está claro que pinta por necesidad, por afán de comunicación. Su más grande necesidad es expresiva buscando la comunicación más honda. Cuando algo le emociona lo manosea y lo aprende, lo cuenta muchas veces; le parece como si tuviera miedo de que no he llegado, y ello le obliga a empezar de nuevo.
El hecho de dar la imagen de lo que vemos, permite al artista expresar toda su personalidad, grande o pequeña. Estudia la naturaleza, se esfuerza por aprehender su espíritu, intenta expresarse según su personal temperamento. El tiempo y las reflexiones le irán modificando poco a poco la visión y al final, espera, alcanzará la comprensión.
La sensación provocada por el contacto con la naturaleza es la base de su pintura; pero el conocimiento de los medios para expresarla no es menos importante para ella. Confía en llegar a soldar la visión objetiva de la realidad con el conocimiento subjetivo de la misma. Necesita del natural: entiende del "natural" no la copia directa del mismo, sino la comunicación de la naturaleza con ella, lo que ella le cuenta, las motivaciones que le plantea.
Con respecto al paisaje, su pintura está entre la representación de la realidad y la pura construcción de volúmenes. Las piedras pesadas, redondas, rugosas y suaves, casi con calidades táctiles. Los mares y cielos rara vez son limpios y azules y, cuando lo son parecen estar hechos de un color imposible. Siempre tienen algo de tristeza y amenaza. El mar inquieto y bravo pero siempre en reposo. Todo puede suceder en su inmensa fuerza contenida.
No posee esquemas compositivos premeditados, sino consecuencias con el tipo de respuesta que da a un determinado estímulo. Aunque es inevitable que los esquemas tengan algo en común puesto que parten de su relación estímulo-respuesta. Las composiciones aparecen articuladas por el relieve de los planos, nítidamente contrastados. Siempre se confía a una estructura geométrica de líneas horizontales, verticales y oblicuas. Tiene un gran respeto al dibujo, cree que es constructor y distribuidor de espacios; de él se derivan las formas, grafismos, ritmos, etc. Que diferencia la obra de cada pintor.
Cuando pone el color en su sitio, lo único que le importa es relacionarlo con los que vaya añadiendo más tarde y que el conjunto sea armónico y claro transmisor de la idea primera. En esto del color es donde actúa con más sentimiento sin seguir ninguna establecida. Sustenta el color en sus cuadros con unos refuerzos matéricos que lo apoyan, todo ello para conseguir la constante que persigue: expresividad. Con el empaste denso, ya sea con pincel o con espátula, consigue mayor intensidad de color y le confiere una gran sensación de volumen. Utiliza colores planos que simplifican la forma y tiene una gran debilidad por los violentos contrastes cromáticos. Su búsqueda de la síntesis visual y, sobre todo entre volumen y espacio, la intenta solucionar mediante la luz y las vibraciones de color.
Web de Susana Fernández Blanco: http://www.susanafblanco.com/
Título de la obra: "Bailando a la luna"







