Delirios

de grandeza

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el hambre


lacerados en tus versos
los dolientes,
los sin voz.

cargando pesados fardos
de historia
sobre sus espaldas
a sudor,
sangre
y hambre.

ahora,
aquí,
nadie carga fardos,
no sabemos de amos,
ni de hambre,
ni de guerra.

estamos de suerte, ya ves.

sin embargo,
alguien heredó esos fardos,
los cargan otras espaldas.

Ahora,
niños yunteros
de piel exótica
lloran de hambre,
de ese hambre
de la que tú nos hablabas.

nombrando


nombra sin letras
esa escurridiza sensación
que se esconde en los recovecos
de tu conciencia
dale nombre
y tomará forma
dale nombre
y podrás mostrarla al mundo
¿estás preparado?

mariposas en el estómago


les dicen mariposas
pero yo creo
que son más bien otro tipo de alimaña

menos poético

quizás polillas
o carcoma

porque esta forma de corroerme
por dentro

sin sangre

esto

no tiene otra explicación

mente-perro


mi mente
es un perro perdido

quiere volver a casa
seguir su camino
pero persigue cualquier cosa
que me mueva
ante sus ojos

un gato pasa
corre ladrando enfurecido tras él

huele algo sabroso
se relame mientras persigue ese olor
hasta una puerta cerrada

una hoja cae juguetona de un árbol
corre y juega tras ella

olvida una y otra vez el camino
su propósito

cae la noche
y el camino ahora parece confuso

tiene miedo
olvida su búsqueda
y se tumba a dormir bajo un sucio coche

llora y se lamenta de su soledad
triste
el la fría noche

algunos domingos largos


estos días
de cemento en la cabeza

pasan lentos
gota a gota
erosionando mis ánimos
las ilusiones
y los proyectos

parecen ser eternos
más eternos que la fe
y el amor

arrastran sus cadenas
sobre mi piel
dejando la huella del abatimiento

compartir

te regalo este trozo
de hogaza de mi corazón

si tal cosa existe
si lo intangible se puede
regalar

te regalo
un recuerdo enterrado
algo que jamás conté
mi bien más preciado

meditación


una respiración

deja libre una idea
que ronda insistente

la dejo ir

flotando

como un globo perdido
dejándose llevar hacia el vacío

cáscara de nuez

Trato de mantener firme
el timón

pero no soy rival
para el océano

su fuerza arrolladora
tambalea todos mis ánimos

otras


otras
que no soy yo
hablan por mis labios
hermanas
madres
tías
abuelas
otras que no soy yo
dictan
parte de mis acciones
observo
y callo

muros


alrededor
de esta certeza
levanto muros

por miedo
claro que por miedo

a perder
mi mente en otras