tal vez la vida vale la pena...
Friday, November 12, 2010 11:58:09 PM
Bueno, lo sabrán o no... probablemente no en realidad. Pero soy una persona altamente depresiva. Ideas suicidas me atacan todo el tiempo, aunque hice una promesa de no matarme hasta mientras mis padres sigan con vida. Creo que los padres no deben enterrar a sus hijos. Y supongo que con esto, la esperanza de todos queda en que el día que ellos mueran, ya voy a tener hijos, y en ellos encontraré las fuerzas para vivir. Igualmente, en los últimos tiempos, mantener esa promesa se me hace cada vez más difícil.
En este fin de semestre di un examen que perdí injustamente. Muy injustamente. Y quise tirar todo por la borda. No sé afrontar bien los fracasos en realidad. Y fue horrible, pero lo superé. Y luego, di dos exámenes más que la verdad, tenía mucho menos posibilidades que con el primero, pero estudié y estudié más que nunca, y fui y salvé ambos.
Sentí algo sumamente raro. Digo, para mí la vida siempre fue fácil en ese sentido: pocos exámenes, siempre exonerando materias una atrás de otra, avanzando académicamente sin que nadie me parara. Claro, el nivel terciario es diferente. Yo nunca había realmente estudiado. Salvé los pocos exámenes que rendí estudiando poco y nada, llegando siempre insegura a la fecha. Pero justamente, esta vez estudié. Sacrifiqué mi tiempo, esos días vi menos a mis amigos y a mi novio, y poco y nada de mis actividades personales. Lo hice... todo ese sacrificio sirvió de algo. Y... yo siempre tuve esta idea de que la vida requiere demasiados sacrificios y pensaba que las recompensas eran mínimas, que el tiempo de entrega, de dolor, era siempre mayor al tiempo de disfrute. Pero cuando salvé estos exámenes, todo ese sacrificio fue nada, e incluso esos duros días de estudio no dolieron. Y salvar fue, fue felicidad real, me sentí recompensada, no sentí injusticia ni ninguna de esas cosas propias de mí.
En una semana, mi visión de la vida cambió. De eso se trata. De tener metas, de hacer sacrificios. Cuando eso de frutos, nada va a doler. Incluso si al final todo falla, el proceso, si bien requiere sacrificios, valen la pena y hacerlos alimenta el espíritu guerrero.
Me estoy haciendo más fuerte con cada paso que doy. Ya no importa si es ganancia o pérdida, éxito o fracaso... la lucha es lo que importa, luchar para alcanzar las metas. Luchar, luchar es lo que nos mantiene vivos. Darnos cuenta de que existen cosas que queremos, por las que estamos dispuestos a luchar. Eso nos hace fuertes. Eso nos mantiene vivos.
En este fin de semestre di un examen que perdí injustamente. Muy injustamente. Y quise tirar todo por la borda. No sé afrontar bien los fracasos en realidad. Y fue horrible, pero lo superé. Y luego, di dos exámenes más que la verdad, tenía mucho menos posibilidades que con el primero, pero estudié y estudié más que nunca, y fui y salvé ambos.
Sentí algo sumamente raro. Digo, para mí la vida siempre fue fácil en ese sentido: pocos exámenes, siempre exonerando materias una atrás de otra, avanzando académicamente sin que nadie me parara. Claro, el nivel terciario es diferente. Yo nunca había realmente estudiado. Salvé los pocos exámenes que rendí estudiando poco y nada, llegando siempre insegura a la fecha. Pero justamente, esta vez estudié. Sacrifiqué mi tiempo, esos días vi menos a mis amigos y a mi novio, y poco y nada de mis actividades personales. Lo hice... todo ese sacrificio sirvió de algo. Y... yo siempre tuve esta idea de que la vida requiere demasiados sacrificios y pensaba que las recompensas eran mínimas, que el tiempo de entrega, de dolor, era siempre mayor al tiempo de disfrute. Pero cuando salvé estos exámenes, todo ese sacrificio fue nada, e incluso esos duros días de estudio no dolieron. Y salvar fue, fue felicidad real, me sentí recompensada, no sentí injusticia ni ninguna de esas cosas propias de mí.
En una semana, mi visión de la vida cambió. De eso se trata. De tener metas, de hacer sacrificios. Cuando eso de frutos, nada va a doler. Incluso si al final todo falla, el proceso, si bien requiere sacrificios, valen la pena y hacerlos alimenta el espíritu guerrero.
Me estoy haciendo más fuerte con cada paso que doy. Ya no importa si es ganancia o pérdida, éxito o fracaso... la lucha es lo que importa, luchar para alcanzar las metas. Luchar, luchar es lo que nos mantiene vivos. Darnos cuenta de que existen cosas que queremos, por las que estamos dispuestos a luchar. Eso nos hace fuertes. Eso nos mantiene vivos.












Veronica Giselblondpony # Saturday, November 13, 2010 12:59:07 AM
Estoy segura de que tenes muchas cosas buenas en tu vida tambien, nada es razon para querer matarse, y menos porque nos va mal en un examen.
Me alegra que ahora veas las cosas de esta nueva forma, MUCHISIMAS cosas en la vida valen la pena. Segui fortaleciendote, y nunca te olvides que todos tropezamos, la cuestion es levantarse, sacudirse el polvo y seguir. Y eso es lo que hace a la vida interesante tambien.
Saludos, y adelante, segui luchando!
Camila Padillaestilolibre # Saturday, November 13, 2010 1:28:25 AM
Igualmente, espero seguir bien tanto como sea posible.
Gracias por el apoyo
Unregistered user # Sunday, November 21, 2010 10:38:44 PM
Barraco Mármol Jerónimojerobarraco # Monday, November 22, 2010 11:57:57 PM
Me estoy haciendo más fuerte con cada paso que doy. Ya no importa si es ganancia o pérdida, éxito o fracaso... la lucha es lo que importa, luchar para alcanzar las metas."
totalmente cierto,
es una leccion super importante
los frutos son un efecto secundario de los esfuerzos...
que no se pueden conseguir sin esfuerzos, pero esforzarte (un poco) no garantiza resultados (inmediatos).
a veces una meta requiere varios intentos.
y la segunda vez nunca es igual a la primera, asi que nunca se pierde nada, siempre se gana, solo que a veces, no se gana suficiente para llegar a donde se quiere...