Decepción
Thursday, September 3, 2009 11:17:55 PM
Eramos cuatro compañeros y yo solos, en un liceo de ciclo básico de Montevideo esta mañana. No está en el más bello de los barrios, ni en el más feo. Su población tampoco es la peor o la mejor. Según el director del liceo, alto porcentaje de chicos que consumen o venden droga, y se dedican a robar fuera del horario de clase... chicos con los que aparentemente, no se puede hacer nada.
Nuestra misión como futuros profesores, en esta ocasión, era estudiar al alumnado. Queríamos solo datos estadísticos y saber algo de ellos mediante los adscriptos.
¡Que sorpresa nos llevamos! Nadie en ese instituto cree en los chicos. Nadie cree que ellos puedan progresar, a nadie le importa. Son casos perdidos, provenientes de familias complejas, chicos que viven demasiado tiempo en la calle como para poder ser influenciados por el corto tiempo que pasan dentro del liceo. La resignación es total. Aparentemente, a decir de un adscripto, los profesores también son un desastre y a veces crean más problemáticas que los mismos alumnos.
"No los echamos porque no podemos", dicen ante los casos problemáticos. E insisten en que nada se puede hacer con esos casos complicados. Sin nadie que se interese por ellos, sin apoyo familiar... están perdidos. Repetición y deserción totales, viendo la educación como un sin sentido, algo sin valor, que para nada sirve...
Hablamos con una alumna, porque ella quiere ser profesora, y quería saber como es el IPA. De sus veinte compañeros, solo cuatro planean seguir adelante luego de tercer grado. Suponemos que en otras clases la situación es similar.
Entonces de pronto todo pierde el sentido. Yo estudio, quiero ser profesora, porque de verdad creo que se puede cambiar a la sociedad y el mundo desde la educación... pero constantemente la experiencia me demuestra que eso es imposible, o que aunque yo pueda dar todo por mi causa, nunca voy a estar acompañada como para tener la fuerza que necesito para hacer la diferencia. Los profesores son catalogados todos de idiotas mediocres, los superiores de las instituciones no se preocupan por ellos ni por sacarlos adelante y siguen con los que pueden, los que tuvieron la suerte de nacer en una familia que les da apoyo, o que por motivos desconocidos pudieron por sí mismos hacerse espacio para un futuro... yo no pido que todos estudien y sean universitarios, pero la educación está desvalorizada, y si ni profesores ni alumnos le ven el sentido o están dispuestos a luchar para recuperar lo alguna vez fue, entonces perdí mi batalla antes de lucharla, la sociedad no tiene salvación y yo otra vez estoy en un camino equivocada que no me conduce a ninguna parte.
Nuestra misión como futuros profesores, en esta ocasión, era estudiar al alumnado. Queríamos solo datos estadísticos y saber algo de ellos mediante los adscriptos.
¡Que sorpresa nos llevamos! Nadie en ese instituto cree en los chicos. Nadie cree que ellos puedan progresar, a nadie le importa. Son casos perdidos, provenientes de familias complejas, chicos que viven demasiado tiempo en la calle como para poder ser influenciados por el corto tiempo que pasan dentro del liceo. La resignación es total. Aparentemente, a decir de un adscripto, los profesores también son un desastre y a veces crean más problemáticas que los mismos alumnos.
"No los echamos porque no podemos", dicen ante los casos problemáticos. E insisten en que nada se puede hacer con esos casos complicados. Sin nadie que se interese por ellos, sin apoyo familiar... están perdidos. Repetición y deserción totales, viendo la educación como un sin sentido, algo sin valor, que para nada sirve...
Hablamos con una alumna, porque ella quiere ser profesora, y quería saber como es el IPA. De sus veinte compañeros, solo cuatro planean seguir adelante luego de tercer grado. Suponemos que en otras clases la situación es similar.
Entonces de pronto todo pierde el sentido. Yo estudio, quiero ser profesora, porque de verdad creo que se puede cambiar a la sociedad y el mundo desde la educación... pero constantemente la experiencia me demuestra que eso es imposible, o que aunque yo pueda dar todo por mi causa, nunca voy a estar acompañada como para tener la fuerza que necesito para hacer la diferencia. Los profesores son catalogados todos de idiotas mediocres, los superiores de las instituciones no se preocupan por ellos ni por sacarlos adelante y siguen con los que pueden, los que tuvieron la suerte de nacer en una familia que les da apoyo, o que por motivos desconocidos pudieron por sí mismos hacerse espacio para un futuro... yo no pido que todos estudien y sean universitarios, pero la educación está desvalorizada, y si ni profesores ni alumnos le ven el sentido o están dispuestos a luchar para recuperar lo alguna vez fue, entonces perdí mi batalla antes de lucharla, la sociedad no tiene salvación y yo otra vez estoy en un camino equivocada que no me conduce a ninguna parte.











