tanto que decir, tan poco valor, y cuanto miedo
Friday, 18. September 2009, 16:58:57
Miedo, miedo, miedo.
Miedo a decir lo que sentimos. Miedo al rechazo. Miedo a que la otra persona se asuste de tantos sentimientos y se aleje. Miedo a que no sientan lo mismo, a que no nos quieran igual.
¿Qué tengo para ganar? Todo.
¿Qué tengo para perder? Todo.
¿Mis posibilidades? 50%
Es casi cuestión de lógica. Probabilidad. Como tirar una moneda para arriba. Las mismas probabilidades de que salga cara que de que salga número.
No, no. Pero es como que las palabras vienen de no sé que parte de nuestro interior, y llegan a la boca y ahí, se amontonan en la salida y no se animan a ser pronunciadas.
¡Que palabras tan cobardes!
Nunca deberíamos guardarnos las palabras. Menos que menos esas que expresan sentimientos. No es por el otro, sino por nosotros mismos.
Los sentimientos no se van a ir solo porque no nos animemos a ponerlos en palabras. Y no ponerlos en palabras solo hace que los sentimientos que debieran ser buenos, terminen dañándonos por dentro.
A veces, cuando uno expresa algo tan fuerte como un sentimiento, todo puede cambiar. Y a eso es el miedo. Al cambio. Al "sí", al "no". Miedo a perder lo que ya tenemos... pero deberíamos contar con que todo puede mejorar y capaz arriesgar es mejor.
Perdamos el miedo a cambiar. Digamos, y dejemos que las cosas cambien.
Miedo a decir lo que sentimos. Miedo al rechazo. Miedo a que la otra persona se asuste de tantos sentimientos y se aleje. Miedo a que no sientan lo mismo, a que no nos quieran igual.
¿Qué tengo para ganar? Todo.
¿Qué tengo para perder? Todo.
¿Mis posibilidades? 50%
Es casi cuestión de lógica. Probabilidad. Como tirar una moneda para arriba. Las mismas probabilidades de que salga cara que de que salga número.
No, no. Pero es como que las palabras vienen de no sé que parte de nuestro interior, y llegan a la boca y ahí, se amontonan en la salida y no se animan a ser pronunciadas.
¡Que palabras tan cobardes!
Nunca deberíamos guardarnos las palabras. Menos que menos esas que expresan sentimientos. No es por el otro, sino por nosotros mismos.
Los sentimientos no se van a ir solo porque no nos animemos a ponerlos en palabras. Y no ponerlos en palabras solo hace que los sentimientos que debieran ser buenos, terminen dañándonos por dentro.
A veces, cuando uno expresa algo tan fuerte como un sentimiento, todo puede cambiar. Y a eso es el miedo. Al cambio. Al "sí", al "no". Miedo a perder lo que ya tenemos... pero deberíamos contar con que todo puede mejorar y capaz arriesgar es mejor.
Perdamos el miedo a cambiar. Digamos, y dejemos que las cosas cambien.













