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Argentina Reality Show

Comentarios y Fotos de la Actualidad y de la Vida en Argentina

Sin Instituciones

Publicada 02/06/2008
Al inicio de la semana / Roberto Cachanosky
Otro caso de falta de instituciones

El conflicto con los productores agropecuarios es un ejemplo bien claro y concreto de los problemas que surgen cuando se violan los principios de la democracia republicana.

Desde las columnas en Economía Para Todos, reportajes de radio o televisión, artículos en periódicos y cuanto medio he tenido a mi alcance, siempre he insistido en que las recurrentes crisis económicas y políticas que tenemos en Argentina son producto de la falta de instituciones, entendiendo por instituciones las reglas de juego que regulan las relaciones entre los particulares entre sí y de estos con el Estado.

Son las instituciones eficientes y permanentes en el tiempo las que permiten crear certidumbre sobre las reglas de juego y, por lo tanto, las que crean las condiciones para crecer en forma sostenida. La gran conquista del liberalismo fue limitar el poder de los monarcas, quienes actuaban como autócratas utilizando la fuerza bruta.

Una de esas reglas de juego básicas para poder crecer consiste en que los gobiernos elegidos por el voto, una vez en el poder, tengan límites a lo que pueden hacer. Gobiernos subordinados a la ley. Gobiernos que no puedan saquear a los contribuyentes, afectar sus derechos de propiedad ni limitar o anular las libertades civiles y políticas.

Claro, cuando uno habla de instituciones parece que estuviera hablando de cosas raras sin mucha aplicación práctica. En algún artículo anterior en Economía Para Todos traté de demostrar, con algunos ejemplos, las implicancias prácticas de tener instituciones sólidas, con una democracia republicana y un Estado limitado. Uno de los ejemplos que di en ese momento fue que, de haber existido instituciones sólidas los depósitos no hubiesen sido confiscados ni pesificados o los jubilados sistemáticamente esquilmados.

Bien, lo que hoy ocurre con el campo es otro ejemplo bien claro y concreto que puede darse respecto a la necesidad de tener un Estado limitado. Si existiera una democracia republicana, hoy los Kirchner no podrían hacer lo que está haciendo. No podrían haber lanzado este nuevo saqueo al campo. La justicia les hubiese puesto un límite o, antes, el Congreso les habría puesto un freno. Pero nada de eso funciona en Argentina. El Congreso ha violado la Constitución otorgándole poderes absolutos al Ejecutivo. No ha debatido ni este impuestazo ni ningún otro. Se ha limitado a ser un simple espectador de lo que está ocurriendo porque ni siquiera la oposición tiene fuerza en el parlamento para debatir este tema. Sobre este tema voy a volver más adelante.

La cuestión es que hoy llegamos a tal degradación de la democracia republicana que Néstor Kirchner aparece como el verdadero presidente mientras que su esposa se limita a funciones protocolares. En los medios podemos leer como es Néstor Kirchner el que lleva la voz cantante, el que convoca a legisladores, gobernadores, intendentes, les da órdenes a los ministros y decide si tal o cual medida se toma o se deja de tomar. Podríamos decir que estamos asistiendo a una especie de usurpación del poder. A un golpe de estado por el cual Cristina Kirchner fue desplazada de sus funciones dejándola como una presidente de utilería. Y si esto no es así, es decir, si no es Néstor Kirchner el que efectivamente ejerce la presidencia tras bambalinas, entonces, debería, en primer lugar, desmentir públicamente lo que se publica en todos los diarios sobre dichas denuncias y, en segundo lugar, tener el decoro de apartarse de la escena pública y dejar de estar reclutando tropa para combatir a los que no piensan como él. En otras palabras, Néstor Kirchner debería dar muestras claras y contundentes de qué no es verdad que su esposa es una presidente de utilería y que no la ha desplazado en el ejercicio del poder.

¿Cómo es posible que hayamos llegado a tal degradación institucional? La realidad es que, aunque sea políticamente incorrecto decirlo, ha sido la gente la que votó a Cristina Kirchner solo 7 meses atrás. Es más, los grandes centros urbanos mostraron en octubre pasado un rechazo a la falta de respeto institucional que venía ejerciendo Néstor Kirchner. Fue en los grandes centros urbanos dónde perdió el oficialismo. Pero fue en las regiones rurales y en el norte del país dónde Cristina Kirchner ganó. Las mismas zonas rurales en las cuales hoy la gente está enfurecida por el saqueo al que está siendo sometida. Y agrego, la institución que aparece como más combativa frente al impuestazo es la Federación Agraria, entidad que, ideológicamente, parecía la más cercana al gobierno.

Y aquí viene mi punto más políticamente incorrecto, muchos dicen desgarrarse las vestiduras por defender las instituciones, pero la realidad es que, más allá de lo que declaman, si las cosas marchan bien desde el punto de vista económico, aunque esa marcha sea artificial, votarán con el bolsillo de corto plazo dejando para otro momento el problema institucional. Y dije bolsillo de corto plazo porque, en el largo plazo, la falta de institucionalidad terminará traduciéndose en que el Estado también les mete la mano en el bolsillo a ellos.

Muchos dicen: ¿dónde está la oposición? Como dice mi amigo Hugo Martini, está donde la gente la puso con su voto, porque ni siquiera la gente tomó la precaución de buscar un contrapeso de poderes poniendo en el parlamento la suficiente cantidad de diputados y senadores de otros partidos que hoy pudieran estar frenando este descarado atropello institucional. Es cierto que el resultado electoral de octubre pasado deja muchas dudas sobre su grado de transparencia, pero, en definitiva, la realidad es que mucha gente seguía contenta comprando los electrodomésticos bajo el irónico argumento de las 24 cuotas sin intereses, cambiando el auto y cosas por el estilo.

Dicho más crudamente, si hoy la sociedad está al límite del enfrentamiento civil, es porque una parte de la población le dio la oportunidad al matrimonio de seguir abusando del poder.

Pero algo bueno parece estar pasando. ¿Qué? Que al principio los Kirchner fueron por lo militares y nadie dijo nada. Luego fue por las privatizadas y, bajo el argumento de que habían ganado mucho, las mantuvo sin ajustes de tarifas hasta llegar a la actual crisis energética. Pero tampoco nadie dijo nada. Fue por la Iglesia y nadie dijo nada, como cuando las Madres de Plaza de Mayo tomaron la Catedral y defecaron en el altar. Si hubiesen hecho eso en un templo islámico o en una sinagoga hubiera sido un escándalo internacional.

Hoy fueron por el campo y la gente parece decir algo. En las grandes ciudades, en los pueblos del interior, en el periodismo, en la gente común se nota el malestar. Tal vez la inflación galopante esté contribuyendo a que se manifieste el malestar general que hoy se vive.

La crisis económica ya está desatada y la que viene en poco tiempo más puede llegar a ser de una virulencia inusitada.

Esperemos que en esta oportunidad la gente entienda la importancia de tener instituciones sólidas y deje de privilegiar la artificialidad de comprar el televisor en 24 cuotas sin intereses y empiece a darle la importancia que tiene la existencia de un gobierno limitado. Que valore los beneficios de la democracia republicana, que ha demostrado categóricamente ser el mejor sistema para crecer en libertad. © www.economiaparatod os.com.ar

Corrida cambiaria: dónde buscar a los responsables

Al inicio de la semana / Roberto Cachanosky
Corrida cambiaria: dónde buscar a los responsables

El temor de los argentinos a un corralito u otro tipo de medidas confiscatorias no es provocado por quienes analizamos la realidad económica, sino por los responsables de la actual crisis.

El viernes a la mañana, leyendo una nota de Marcelo Bonelli en Clarín, me desayuné con que Martín Redrado, el presidente del Banco Central, le habría elevado un informe reservado a Cristina Fernández de Kirchner en el cual se sostendría que yo, junto con otros economistas, había generado temor en la gente y provocado, en consecuencia, una corrida cambiaria.

Mí supuesta “poderosa influencia” sobre el mercado habría surgido de la nota que publiqué en Economía para Todos bajo el título ¿Puede haber otro corralito?. Ahora bien, si efectivamente la información que da Marcelo Bonelli en su artículo es cierta (se trata de un dato que no fue desmentido por Martín Redrado) y en el supuesto de que mi nota en verdad hubiese contribuido a la corrida, la única conclusión que uno puede sacar es que yo soy más creíble que el Gobierno. Obviamente, no me creo tan influyente como para tener el poder de mover el mercado de cambios ni las expectativas de la gente. Es más, si tuviera esa capacidad no tendría que trabajar como lo hago todos los días, sino que estaría en una playa tomando sol, arbitrando en el mercado y ganando fortunas gracias a mi “gran influencia” sobre los agentes económicos.

En rigor, si Martín Redrado se hubiese tomado el trabajo de leer bien mi nota, hubiera advertido que en ningún momento digo que vaya a haber un corralito, sólo señalo que los Kirchner han hecho todo lo necesario para crear incertidumbre y temor en la gente, al punto de generar el terror a otro corralito. Por un lado, todavía está fresca en la memoria de los argentinos la crisis del 2001/2002. Y, por otro lado, los ciudadanos advierten que éste es un gobierno que está dispuesto a adoptar cualquier medida intervencionista, por más confiscatoria que sea, para mantenerse en el poder. El dibujo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) por parte de Guillermo Moreno no es otra cosa que una forma de defaultear parte de la deuda pública. El impuesto a la soja es claramente confiscatorio. Las prohibiciones de exportación de carne y de trigo son otros ejemplos. De manera que, como decía la semana pasada, ha sido el gobierno solito el que se ha encargado de generar un marco de inseguridad jurídica.

A pesar de la infundada acusación sobre mi supuesta contribución al temor de la gente, voy a ser generoso con Martín Redrado, a quien conozco desde hace 25 años, aportándole algunos conceptos básicos de economía para que, en todo caso, los incluya en su informe reservado.

En primer lugar, sería bueno recordar que la moneda es una mercadería como cualquier otra. Hay muy buenos libros sobre historia de la moneda que podrían repasar mediante algún seminario en el Banco Central. Los clavos, el bacalao, el cacao y otros productos fueron utilizados en la antigüedad como medio de intercambio hasta que se llegó al oro y la plata como las monedas por excelencia. Sin embargo, cuando Nixon declaró la inconvertibilidad del oro en los 70, todo el sistema monetario quedó limitado a papel moneda. Así, lo que utilizamos hoy en día como moneda son papeles impresos emitidos por algún banco central.

En este contexto, la mayoría de la gente que retiró sus depósitos de los bancos y compró dólares en las últimas semanas lo hizo sin conocer qué hay en los activos de la Reserva Federal respaldando cada dólar en circulación. Pregunta: ¿por qué la gente compra dólares para defender sus ahorros si desconoce qué tiene la Reserva Federal de Estados Unidos en sus activos? Porque desde que se abandonó el patrón oro, las monedas están respaldadas por la calidad institucional de cada país emisor. Dicho en otras palabras, no es que la gente compre dólares en la Argentina porque sabe qué tiene la Reserva Federal en sus activos, sino que compra dólares porque confía en que en los Estados Unidos los gobiernos podrán cometer errores, pero no los disparates que se comenten aquí. Más precisamente, creen más en la seriedad de las instituciones jurídicas, políticas y económicas estadounidenses que en las instituciones argentinas, por eso eligen el dólar como refugio y no el peso.

Si los técnicos del Banco Central refrescaran algunos conceptos básicos sobre moneda, podrían advertir, asimismo, otro problema que ellos mismos han generado. Como la moneda es una mercadería como cualquier otra, su demanda no es infinita. Si el Banco Central produce mucha moneda y la gente no aumenta la demanda al mismo ritmo, el precio de la moneda baja, es decir, se produce lo que popularmente se conoce como inflación. Y cuando la inflación aumenta, se genera una huída de la moneda, ya que la gente compra bienes y dólares antes de que los precios vuelvan a subir.

Como el único que puede emitir moneda en la Argentina es el Banco Central, resulta ser que el responsable de la inflación es esa misma entidad. Sin embargo, Redrado mira para el costado y dice no ser responsable de la inflación. Entonces, entra en acción Moreno, quien empieza a regular los precios, prohibir las exportaciones y controlar los márgenes de ganancia, mientras la fábrica de emitir billetes bate récords de producción. Digamos que Redrado genera la inflación y Moreno se encarga de agravar el problema con sus medidas primitivas de controles de precios.

Así como hay muy buenos libros sobre historia monetaria y moneda, también hay otros excelentes que explican la relación entre el crecimiento y la calidad institucional de los países. Le sugiero a Redrado repasar “La acción humana” de Ludwig von Mises, “Derecho, legislación y libertad” de Friederich von Hayek o los textos de Mancur Olson: “Poder y prosperidad”, “La lógica de la acción colectiva” y “Auge y decadencia de las naciones”. Tal vez, repasando estos libros podría incluir algunos párrafos en su informe para ilustrar sobre este problema crucial que, además de los autores mencionados, ha sido tratado por infinidad de economistas.

¿Para qué les serviría repasar estos conceptos tan importantes? Para frenar la corrida y, de paso, poner al país en una senda de crecimiento sostenido.

Es preciso comprender que la gente retiró la plata de los bancos no por temor al sistema bancario, sino por miedo a lo que puede hacer un Ejecutivo que, en los últimos cinco años, se ha caracterizado por pasarle por encima a todo el orden jurídico e institucional. Como no hay calidad institucional, los argentinos huyen de los pesos que emite el Banco Central y, al mismo tiempo, ponen sus ahorros fuera del alcance de las manos del Gobierno.

En definitiva, la Carta Orgánica del Banco Central obliga a sus autoridades a defender el valor de la moneda. El problema es que sus autoridades se equivocaron y creyeron que la moneda que tenían que proteger era el dólar. En todos estos años de gestión kirchnerista, depreciaron el peso emitiendo y endeudándose para sostener el eufemismo del “tipo de cambio competitivo”. Así, defendieron el valor del dólar en detrimento del peso. Tanto depreciaron el peso que, como resultado, la gente huye de los papeles pintados que emite el Banco Central y compra dólares para defenderse de la inflación que genera el mismo Central y por miedo a las medidas que vio tomar al Gobierno cada vez que la situación se complicó.

A todo esto le agregaría el flaco favor que le hacen al Gobierno los economistas “pro modelo” cuando dicen que hay que subir el tipo de cambio. Y no fui yo quien dijo que había que devaluar, lo dijeron públicamente los economistas amigos del Gobierno que ven deteriorarse el “tipo de cambio competitivo”.

En síntesis, lo que estamos viendo es el resultado de años de emisión monetaria y ausencia de respeto por los derechos de propiedad. Las crisis no ocurren porque sí. Son la acumulación de errores que finalmente estallan. Ellos desaciertos son la madre del borrego y yo, como no fui ni soy parte de este gobierno, no tengo nada que ver con la emisión monetaria ni la violación de los derechos de propiedad. En todo caso, para explicar la corrida busquen a los responsables por Balcarce 50, Puerto Madero, Olivos o Reconquista 266. © www.economiaparatod os.com.ar



Link del artículo:

http://www.economia paratodos. com.ar/ver_ nota.php? nota=211

K . EN EL NIDO DE LA SERPIENTE

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(*) Por Pilar Rahola





¿Cómo lo ves?, me espetan, con zozobra, las heterogéneas voces que conforman mi paisaje argentino. Y me invitan a una reflexión serena, quizá con la esperanza de que mi condición de extranjera aporte una mirada singular. Lo cierto es que percibo lo contrario. Mi inevitable extranjería incomoda mi sentido crítico, atenazado por el pudor de meterme en casa ajena, y el lógico respeto al amable país que me acoge.

Sin embargo, por su importancia geoestratégica y por el liderazgo que tiene el país en el pensamiento global, lo que ocurre en la Argentina, ocurre en el mundo, y reflexionar sobre ello forma parte de la agenda de todo analista. Así ha sido con los artículos internacionales sobre los acontecimientos argentinos. El común denominador de todos ellos obliga a una doble conclusión: la Argentina es importante; y lo que ha ocurrido, ha preocupado mucho.

Para muestra, dos botones significativos. El editorial del diario El País , que subtitulaba: 'El final de la huelga deja un inquietante poso sobre el estilo político de la Presidenta', y el artículo de The Wall Street Journal : 'Los Kirchner controlan el Poder Judicial, el Congreso, el Banco Central, la policía y el gasto en las provincias. La única avenida que quedó libre para expresar disconformidad es la desobediencia civil, y ese camino también se estaría cerrando'.

Por supuesto, estos artículos y otros muchos que han salpicado los periódicos de todo el mundo, con notable y sorprendente unanimidad, pueden ser tipificados de obras de 'enemigos del pueblo', especialmente por aquellos que creen que el pueblo es de su posesión.

Pero lo cierto es que el ruido argentino ha traspasado fronteras, ha ocupado reflexiones y ha preocupado conciencias. Por mucho que mi admirado amigo Marcos Aguinis hablara del mito de Casandra, que gritaba sus verdades y la tomaban por loca, lo cierto es que puede estar tranquilo. O aún más intranquilo: no sólo Casandra grita que la Argentina no va bien. Acepto, pues, la invitación de mis amigos y aporto mi mirada particular, quizá con la intención de patear aún más el tablero de las ideas. Por supuesto, no analizaré lo concreto, diseccionado estos días por notables periodistas argentinos. A ustedes corresponde la lupa cercana. Pero con la lupa lejana, la realidad política argentina adolece de algunos males, cuya derivada parece una carrera enloquecida, cuesta abajo.

'¡Es la economía, estúpido!', gritó James Carville, asesor de la exitosa campaña de Bill Clinton en 1992, a un desconcertado Bush padre. Y en la Argentina de estos tiempos habrá que gritar, con furor gaucho: '¡Es la democracia!, señorías'. Dejemos el 'estúpido' para otros estilos

Sí. Es la democracia. Más allá de las contingencias de la huelga del campo e incluso más allá de la torpe actuación de la dirigencia de la Casa Rosada, que no demostró vocación de bombera, sino de pirómana, los síntomas de la Argentina actual suman un conjunto de indicadores altamente tóxicos para la salud democrática de un país. Por supuesto, no pongo en cuestión la democracia argentina; pero me atrevo a decir que no goza de buena salud.

Hace años, en un congreso sobre terrorismo, en París, utilicé el concepto de 'democracia herida', justamente para reflexionar sobre los retos que la libertad afronta ante las tentaciones autoritarias. Dichas tentaciones no derivan de líderes dictatoriales, sino, a menudo, de cancillerías democráticas que, sin embargo, recortan sensiblemente las exigencias que la libertad impone al poder público. Y de ese recorte se alimenta el huevo de la serpiente, en su letargo en democracia.

Veamos dichas tentaciones, en el contexto argentino. La primera tentación es un clásico muy eficaz del populismo: el control de la información pública y el desprecio a la prensa libre. La democracia consolida la prensa como uno de sus pilares, y una presidencia que no respete esa independencia, o que ningunee a los periodistas situándolos bajo sospecha, pervierte la naturaleza misma de la democracia. En este sentido, no deja de ser preocupante la actitud de la presidenta Cristina Fernández, mucho más favorable a hablar ante las masas que ante un periodista. ¿Sabrá la Presidenta que ese estilo, el de hablar directamente al pueblo, sin la incómoda cortapisa de la prensa, es propio de países como China, Cuba y, en su momento, la Unión Soviética?

De la tentación de convertir el periodismo en un ejercicio sospechoso cuelga la segunda tentación, la de la confusión entre la nación, la institución y la persona, en una derivada mesiánica propia de los salvadores de patrias. Quiero pensar que la presidenta argentina no tiene esa vocación, pero algunas de sus alocuciones públicas, bien pertrechada por coros de aduladores que se sitúan estratégicamente en los mítines, contienen mensajes claramente mesiánicos. Desde el clásico 'yo soy el pueblo' hasta la denuncia de una especie de complot universal contra el país cada vez que un grupo opositor hace lo que tiene que hacer en democracia: oponerse libremente.

En su 'La anulación del disenso', que publicó en LA NACION, Carlos Pagni radiografió perfectamente ese fenómeno. Fenómeno que también es un clásico autoritario y que ha tenido su expresión más inquietante en la contundente huelga agropecuaria de estos días. El mecanismo es tan simple como eficaz y letal: el Gobierno propone medidas que lesionan a un sector social, el sector social protesta, el Gobierno se transmuta en la esencia de la Nación; ergo, el sector social se transforma en enemigo de la Nación, y así lo que era una protesta ciudadana acaba siendo una traición al país.

No respetar las dinámicas ciudadanas de protesta, el activismo de la sociedad civil y la lógica opositora de los partidos y confundir a un funcionario público -¿qué es, al fin y al cabo, un presidente?- con la institución nacional es tanto como transformar la política en una religión y las acciones políticas en dogmas de fe. A partir de ahí, los inquisidores de la fe -o de la revolución, tanto monta- se convierten en la mano derecha de los gobiernos. Luis D Elía, por poner el ejemplo más reciente... y más desagradable, es exactamente eso, un guardián de la fe, y como todos ellos a lo largo de la historia no tiene problemas con la violencia.

Mentado el personaje, él es el paradigma de la tercera tentación del populismo: la creación de un poder opaco dentro del poder, generalmente formado por tipos sin demasiados escrúpulos, que conforman un cuerpo ajeno, pero muy visible, que toma decisiones, presiona, controla y a veces, como se ha visto en la Plaza de Mayo, hasta apalea.

Como decía Alfredo Leuco, una auténtica Guardia de Corps al estilo mussoliniano. En este punto no puedo evitar la mención del delirante monólogo que D Elía hizo en el programa de Fernando Peña, donde vomitó su odio y su amenazador verbo con la frialdad que da la impunidad. ¿Puede la presidenta Cristina pasearse por las calles de París, bien emboinada, pidiendo la libertad de Ingrid Betancourt y, al mismo tiempo, mostrarse flanqueada por la izquierda más reaccionaria de América latina, auténtica defensora de las barbaridades de la guerrilla colombiana? Más aún: un país tan importante como la Argentina ¿puede permitirse que un lacayo del Gobierno amenace a las clases económicas y construya un discurso de enfrentamiento propio de las ideas totalitarias?

Que personajes de la inmoralidad de los D Elía, capaces de viajar a Irán y reírse de las víctimas de la AMIA en su propia cara, o brindar por los atentados del 11-S, o considerar héroes a un grupo de terroristas que narcotrafican, secuestran y matan, que esos personajes sean los asesores áulicos de una presidenta democrática sólo puede señalar una cosa: que la herida de la democracia argentina es muy profunda.

El listado de tentaciones del poder, en su afán por estrechar los límites de la libertad, es aún más amplio: presión sobre las clases medias, demonización de los sectores económicos, desmovilizació n de las entidades no controladas, uso indiscriminado de la calle, control del ámbito judicial, desprestigio del policial, uso perverso de la memoria histórica, con fines revanchistas, y, en definitiva, la creación de una cultura del miedo. 'El problema era el miedo', dijo Pepe Eliaschev en Perfil , y remató Joaquín Morales Solá: lo que ha ocurrido 'es un gesto de debilidad'. Sin duda.

Pero lo cierto es que la Argentina vive, hoy por hoy, en una dualidad demoníaca. Está en el mejor de los momentos, la preside una mujer fuerte y decidida y su sociedad vuelve a tener el dinamismo de las mejores épocas. A la vez, la contamina el odio de la historia, las prácticas autoritarias del poder y la violentación de la calle. La peor realidad en el mejor momento. En esa situación, que no se equivoque la Presidenta cuando, viéndose rodeada por la masa, se cree fuerte. Lo dijo Ibsen en su Enemigo del pueblo : 'El hombre más fuerte del mundo es el que está más solo'. La claque, el griterío, la adulación y la violencia sólo les dan razón a los lerdos. Lo malo es que pueden imponer la sinrazón a los sensatos.

(*) Pilar Rahola fue diputada en el parlamento español por la Izquierda Republicana Catalana y vice-alcaldesa de Barcelona. Es doctora en Filología Hispánica y Filología Catalana por la Universidad de Barcelona. Es autora de diversos libros publicados en español y catalán, y escribe regularmente para varios periódicos en ambos idiomas. Fue periodista televisiva, cubriendo diversos conflictos internacionales, y dirigió su propio programa de entrevistas en España. Ha dado conferencias en Universidades de Argentina, Colombia, Brasil, México, Costa Rica, Israel, Chile. También las ha dado en diversas ciudades norteamericanas, entre ellas Miami, San Diego, Palm Beach, y también en Puerto Rico, en el Palacio Legislativo de Uruguay y en Panamá. Es Doctora Honoris Causa por la Universidad de Artes y Ciencias de la Comunicación de Santiago de Chile, otorgado por su lucha a favor de los derechos fundamentales. © www.pilarrahola. com

Muerte del Mito Castrista, los últimos dias de Ceaucescu

Por Emilio Suri Quesada

Todavía, muchos años después, me impresiona la mirada de incredulidad de Nicolae Ceaucescu en el momento en que, por primera vez, tras decenas de años en el poder, la multitud que está acostumbrado a dominar como si fuesen un rebaño, no le obedece.

La gente que está en la plaza, delante del Comité Central del Partido, el lugar que en infinidad de ocasiones le ha servido para comprobar el poder que ejerce sobre todos, está a punto de estallar. Es 22 de diciembre de 1989 y si estabas allí podías ver cómo los ojos de los congregados tenían algo de la frialdad de los peces cuando llevan horas fuera del agua. La calma que lo envuelve todo le da al ambiente un aire gelatinoso. Desde el balcón, El Conducator no puede dar crédito a lo que ve. Abajo, la multitud por la que él, su mujer, sus hijos y sus parientes han sacrificado la vida para convertirlos en habitantes de un estado multilateralmente desarrollado, dan la impresión de haberse transformado en descomunal mole que de un momento a otro puede convertirse en lápida.

Ahí están los que creen en él y todavía le apoyan, los pusilánimes, los temerosos, los cobardes, los infiltrados, los delatores, los militantes, los oportunistas, los indiferentes, los que solo les importa aplaudir a quien les da de comer, los que dan vivas cuando la mayoría da vivas, los peleles de siempre, en fin, la masa.

Nicolae Ceaucescu, el líder, el camarada Conducator, el primer secretario del Comité Central del Partido, el jefe supremo de las fuerzas armadas, el dueño y controlador de la vida y muerte de todo el país no puede comprender, ni creer, ni imaginar que el pueblo que él ha conducido victorioso hasta la Época de Oro haya dejado de aplaudirlo, de vitorearlo, de mirarlo y de seguirlo. Es como si alguien hubiese, de golpe, descorrido el manto de miedo que siempre, como hechizándola, envolvía a la multitud.

Había que encontrar al traidor, mostrárselo al pueblo y darle un ejemplar castigo para que a nadie, por los siglos de los siglos, se le ocurriera hacer lo mismo. El jefe necesitaba con urgencia tiempo para que sus allegados le pusieran delante la cabeza del atrevido en bandeja de plata. Pero a su lado, está vez, nadie moverá un dedo. Su tiempo acababa de extinguirse. La Era Ceaucescu estaba dando los últimos coletazos.

Y para que los estudiosos de las masas y de los dictadores se rompan mañana la cabeza buscándole explicación a los hechos, es como si, simplemente un no aplauso y un silencio comprimido, sirvieran como detonante para el estallido que marcaría el viaje hacía la nada de la familia Ceaucescu.

Tantos años de dictadura y represión sórdida en donde de cada tres habitantes uno era delator oficial; el otro, chivato aficionado y el tercero, aterrorizado, hablaba lo que sabía y lo que no lo inventaba; tantos inviernos en donde los hijos de vecinos del país tenían que dormir con la ropa de calle puesta para no congelarse, tantos años de hambruna, contrabando, corrupción; tantos quinquenios de planes económicos incumplidos; tantos años de megalomanía del tirano y los suyos, tantos suicidios silenciados, tanto odio, tanta frustración, tanta simulación, tanto temor y tanta miseria acababa de estallar delante del dictador sin que su temida Seguridad pudiese mover un dedo para impedirlo.

El desespero y la impotencia de Ceaucescu crece, al igual que la ira en los ojos de su mujer, cuando los mismos que hasta hacía unas horas se degradaban como seres humanos al adularlo comienzan a gritarle: ¡jos, Jos, Jos JOS! con la misma vehemencia que antes lo vitoreaban.

El hilo del poder acababa de romperse con una facilidad que nadie esperaba. Los tanques salen a la calle pero no se atreven a disparar. Como siempre, los jóvenes son los que pagan con su vida. Los viejos camajanes comienzan a hacer pactos de silencio con el nuevo poder: yo no digo de ti, tú no dices de mi. Yo no hice nada malo, ni tú, tampoco. La culpa de todo la tiene Ceaucescu. Hay que impedir que diga lo que sabe de todos nosotros. Hay que silenciarlo. Y como es navidad: ¡a bailar a bailar con la Sinfónica Nacional. Así de simple es la formula.

Ese 22 de diciembre el mundo entero y en especial los europeos amantes de las emociones fuertes podían seguir desde casa, frente al televisor y con su vinito de navidad la cacería de Ceaucescu y su mujer.

Aquel día los que estaban en la plaza, frente al Comité Central vieron por última vez la figura de Ceaucescu asomada al balcón y después sintieron los motores de un helicóptero que, poco a poco, fue ganando altura y lo llevó hasta la casa que tenía en Snagov, muy cerca de donde está enterrado Drácula.

Todavía me parece escuchar al piloto cuando me contó cómo había dejado abierta la comunicación del aparato para que todos los que tenían que saberlo en tierra supieran por dónde iban y hacia dónde se dirigían. En su momento me impresionó su testimonio y, años más tarde, me llené de interrogante cuando supe que había muerto pocos después en misteriosas circunstancias.

Justo al año de la llamada revolución rumana, reconstruí, in situ, los últimos tres días de Ceaucescu y me resultó llamativo de que ninguno de los numerosos testigos pudiera precisarme en manos de quienes fueron a parar las valijas que recogieron en Snagov en donde se afirma que había una llena de dinero en divisas y joyas. Tampoco nadie es capaz de precisar qué países vecinos o lejanos estaban detrás de aquellos hechos.

En 1989, uno estaba en plena forma periodística y por un buen reportaje era capaz de jugarse el tipo. También era tan ingenuo o idiota que pensaba que, en Cuba, todavía quedaba espacio para, entre líneas, jugar a hacer un periodismo decoroso. Periodismo Aspirina, le llamamos unos pocos, porque servía para aliviar el dolor de cabeza que vivían a diario los lectores.

Aquel primer invierno sin Ceaucescu llegué a Rumania y más de un rumano, amparado bajo los efectos de la euforia y con la creencia de que con la muerte del tirano todo cambiara de golpe, me preguntó si había ido a probar lo que se siente cuando un país acaba de librarse de un dictador. Nunca supe si aquello fue un cumplido o una provocación.

Llamaba la atención ver como muchos de los que hasta hacia sólo unos meses eran furibundos admiradores del Conducator y comunistas acérrimos eran, ahora, los grandes defensores del capitalismo. Daba cólera saber que muchos de los integrantes de la policía política, con las divisas robadas, eran propietarios de unas firmas comerciales denominadas SRL (Sociedad de Responsabilidad Limitada) y exhibían en los escaparates de sus negocios una ensaladas de artículos que evidenciaban a las claras que el socialismo también le mataba el buen gusto a las personas y de que Rumania, sin lugar a dudas, era La Puerta de Oriente.

Los rumanos, embobados, como niños ante un escaparate de juguetes, miraban la extraña mezcla de productos de todo a cien. Allí estaban los encendedores, las bragas de colores chillones, las cafeteras, los cigarrillos, las coca-colas, los condones, los radios transistores, las cuchillas de afeitar, los dulces de fabricación casera, los güisquis de etiqueta dudosa y todo lo que uno pudiera imaginar. Eso a nivel de barrio y, en ese tiempo, todo Bucarest parecía un barrio enorme de edificios grises, gitanos de un lado para otro, con olor en las esquinas a carne asada a la parrilla, aguardiente y orines de cerveza tomada con las prisas de quien tiene una vieja sed por olvidar el pasado. Todavía faltaban meses para que los kioscos sacaran a la venta los desodorante FA que tanto necesitaban quienes viajaban a diario en el metro.

Tuve suerte en aquel viaje y fui el primer periodista cubano a quien el entonces primer ministro Petre Roman le concediera una entrevista. A partir de aquello me di a la tarea de cazar los testimonios de quienes, personalmente, participaron en la muerte del matrimonio Ceaucescu: los pilotos, el personal que trabajaban en Snagov, los chóferes de los Dacias que los dejaron varados, alguna de la gente de las aldeas por donde pasaron y hasta el propio Gelu Voicán, un hombre de hablar pausado y mirada penetrante que, sin perder el aplomo me contó que en el fusilamiento fueron muchas las armas que dispararon contra el cuerpo del dictador y su mujer. Si alguien se hubiera dado a la tarea de pesar los cuerpo antes y después del linchamiento hubiera podido comprobar que tenían en el interior varios kilogramos de plomo.

-Que la tierra les sea leve- recordaba Gelu Voicán haber dicho cuando las primeras paletadas de tierra comenzaron a caer sobre los cuerpos.
De aquella sustanciosa entrevista en donde me contó con pelos y señales su versión de los hechos, lo que más me ha quedado fue la manera en que me despidió:

-Suerte –dijo y agregó sonriendo con picardía-. ¿Y usted cree que en su país le van a publicar esto?

Al llegar a Cuba le entregué con premura mis trabajos al director del periódico. Sabía que había logrado un material casi más duro que los reportajes hechos sobre la guerra de Nicaragua. Incluso, pensé que ese año también ganaría un premio en el concurso que todos los años convocaba la Unión de Periodistas de Cuba. El director no escatimó elogios, pero cuando lo apremié para publicarlos, me dijo que había tenido que mandarlos a revisar a la dirección del Partido.

Con mi impaciencia habitual fui donde Carlos Aldana, a la sazón responsable ideológico del comité central Partido y tras felicitarme, se acarició el bigote y me sugirió que era mejor colocar la entrevista de Roman en la agencia de noticias Prensa Latina porque Cuba le debía un dinero a Rumania y no era conveniente publicarlo en un órgano nacional y porque, además, el entrevistado, sugería que Cuba se abriera a los cambios que se estaban operando en el mundo.

-¿Y los tres últimos días de Ceaucescu?- ataqué.

Aldana, se levantó de su sillón, rodeó la mesa y en un tono paternalista me puso la mano en el hombro y dijo:

-Tranquilo, ese trabajo está en manos del Comandante en Jefe. Según tenga una respuesta te llamo al periódico.

Una semana más tarde, el director del periódico me comunicó:

-Dice Aldana que Fidel y Raúl se leyeron el trabajo.
-De acuerdo, pero yo no escribo sólo para ellos –le respondí a medio camino entre la seriedad y la broma.

El director se acomodó sus gafas de montura de plástico y creí percibir como, al igual que en otras ocasiones en que le soltaba comentarios irreverentes, me hacía señas con el dedo índice avisándome que su oficina podía estar pinchada.

-Les gustó lo que hiciste, pero han decidido que no se publique.

-Pero, coño, si Fidel no podía ver ni en pintura a Ceaucescu –repliqué.

-El problema no es ese. Es que dicen que aquí hay mucho loco suelto y nunca se sabe lo que puede ocurrírseles.

Salimos de la redacción y ya en su coche, relajado o sintiéndose más en su territorio, me aconsejó:

-Prepara algo sobre Drácula.

-No te parece que ya bastante nos chupan la sangre para seguir haciendo la historia de un vampiro –lo provoqué y se limitó a mirarme de reojo y a esbozar una sonrisa-. Loco, juega con la cadena, pero nunca con el mono.

Esos, como otros muchos trabajos, me fueron censurados. Tronaron al director y trajeron a otro que convirtió el periódico en una escalera por donde trepó hasta colocarse como embajador del castrismo en las Naciones Unidas. Se terminó el Periodismo Aspirina.

Todo lo anterior hubiera quedado como recuerdos y batallitas si no me hubiese encontrado hace poco con un amigo cubano en Madrid. Sus palabras más que alimentarme el ego, me sirvieron de lección. Pese al terror que ha proyectado Fidel Castro sobre Cuba, pese a la imagen de invencibilidad que intentan proyectar los órganos represivos de La Habana y pese al temor o miopía política que muchos hemos padecido, siempre ha habido personas dentro de la Isla que, jugándose el pellejo han sido capaces de burlar el bloqueo informativo que el régimen mantiene sobre los cubanos.

-¿Te acuerdas de Los tres último días de Ceaucescu, aquel trabajo tuyo que no quisieron publicarte? -me preguntó como si no hubieran pasado tantos años- Pues no creas que quedó en el anonimato.

Y, como si aquello no hubiese tenido peligro, contó:

-Por aquel entonces yo trabajaba en la dirección de Salud Pública y una copia cayó en mis manos. Hice como trescientas fotocopias y, selectivamente, la envié a profesionales que aún están en Cuba y trabajan en áreas muy sensibles del gobierno. Ellos lo leyeron y lo hicieron circular entre otros profesionales y sus allegados. Pero no te asombres. Me fui, pero hay mucha gente en Cuba que sigue diseminando información de la misma forma que yo lo hacía. Eso ya no lo puede controlar la seguridad del estado.

Medito en la anécdota contada por mi amigo y pienso que, cuando el pueblo cubano acabe de darse cuenta que el aparato represivo es vulnerable, irá perdiendo el miedo. Insisto en que no puedo dejar de recordar la mirada perpleja de Nicolae Ceaucescu ante la multitud que, de pronto, pudo verlo como lo que era: un tirano a quien el tiempo y su megalomanía demencial empezaba a pasarle factura. Y, sin ser dado a comparar procesos, países y figuras, encuentro muchos puntos en común entre Castro y El Conducator, aunque el caribeño supere, en mucho, al rumano en cuanto a peligrosidad, cinismo y astucia. Algo muy similar había entre la mirada de Ceausescu en aquella plaza y los ojos miopes de Castro el día que sufrió el patatús en pleno discurso.
¿Qué hubiera pasado si, cuando el tirano salió de nuevo a escena, la gente, simplemente, hubiese dejado de aplaudir y el silencio hubiese inundado la explanada?

Hay mucho loco en Cuba y eso lo sabe muy bien Fidel Castro y los suyos. Cualquiera de ellos puede un buen día comenzar con el silencio y luego pasar al Abajo Fidel que, con tanta premura, borra de las paredes la policía política. No es de extrañar que la consigna con la musicalidad del pueblo cubano y con la practica mitinera adquirida en estos años, cuando llegue el momento, se la corearán hasta en tiempo de conga o guaguancó. Ahí, en la misma plaza donde todavía lo aplauden.

El dictador cubano puede haber salido ileso de atentados, haber superado desmayos, puede que, incluso, tenga planes secretos para morir matando. Su castigo mayor no será sentarse en un banquillo para responder por sus atrocidades, ni mucho menos recibir tantos plomos como Ceaucescu. Lo que nunca podrá soportar, lo que no admite que pase por su mente es que esa masa, un día no lejano, quede en silencio y nadie le escuche y nadie le aplauda y que hasta la historia que tanto ha querido manipular, se rebele y no lo absuelva. Y los Kirchner??

Profundizar el Cambio - Alquileres


Argentina se vuelve inhabitable para la clase media.

La idea es polarizar la sociedad entre la pobreza que les provee los votos y los mercaderes oportunistas de siempre.

El INDEC ya no sirve para nada porque no es creible, ni por el FMI, ni por nadie. Lo que ocurre con los alquileres es de terror, como lo que ocurre en la Argentina de estos traidores y ladrones que la gobiernan.

La polémica que se viene: la suba de alquileres
martes 22 de abril, 9:07 AM

Pasaron la papa, el tomate, el huevo y la negociación salarial de los gremios. El tema del campo aportó lo suyo y la pesadilla de los precios se corporizó en las góndolas de supermercado. Ahora llega el turno de otro round que no promete ser sencillo: el de los aumentos que se están cobrando en los alquileres.

Como está prohibido subir las locaciones por inflación -desde la Ley 25.561 de Emergencia Económica- casi sin excepción los propietarios e inquilinos pactan un contrato que se llama "escalonado", donde desde el inicio del acuerdo se determina cuál será el precio a los 3, 6 o 12 meses siguientes.

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Durante 2007, se estipulaban incrementos de 12 a 15% al finalizar el primer año de contrato.

"En Capital Federal, este año se está escalonando con aumentos anuales de hasta 20 y 25% para viviendas y entre 25 y 30% para alquiler de locales comerciales. Subió de acuerdo a las expectativas de inflación que hay en el mercado", indicó el presidente de la Cámara de Propietarios de la República Argentina (CAPRA), Enrique Abatti.

El alza también afecta al resto del país. "En Rosario hicimos una reunión del consejo directivo de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina, con 34 cámaras y colegios de todos los distritos y con ciertas diferencias, los alquileres se están escalonando con hasta 20% de incremento anual siguiendo el incremento de 20% negociado por los gremios", aseguró Santiago Debé, vicepresidente de la FIRA y secretario general de Corredores de Mendoza.

Y ocurrieron dos nuevos movimientos. Uno es que "el piso o precio mínimo promedio que se podía encontrar en alquiler en la Argentina pasó de $350-$450 en 2007 a un actual que va de $500 a $600, casi 30% más", agregó Debé.

El otro factor "es la renovación de contratos, donde se aplican aumentos que llegan a 100% del valor de la propiedad", explicó Radamés Marini, presidente de la Unión Argentina de Inquilinos (UAI).

"Efectivamente, el año pasado se escalonaba el alquiler con 15% anual de aumento y hoy llega a 20%. Lo que pasa es que lo que ahoga es la inflación. Todo está subiendo, no sólo los alquileres. Hay que sumar a esto el aumento de las expensas. Por otra parte, según nuestro relevamiento, el incremento de alquileres en 2007 fue de 26% con respecto a 2006", destacó José Rozados, analista de Reporte Inmobiliario.

Reclamo y preocupación
Según Abatti, "hay que derogar la prohibición legal de indexar para que esto no siga ocurriendo, porque los propietarios con el 'por las dudas' escalonan. Es necesario que se permita indexar por un índice que no sea el del Indec que no refleja la inflación real, sino por otro, como el de la UADE o de la Cámara de la Construcción".

Debé consideró que la demanda de alquileres "sigue siendo firme, la oferta es buena y la renta pasó de 0,3% mensual en la crisis a 0,7%, cuando en el 1 a 1 estaba en el 1%".

"Hay varios factores que refieren al aumento: uno, es la inflación real. El segundo, el incremento de los precios de los materiales de construcción más el de los terrenos y el tercero, que no existen créditos hipotecarios en condiciones que puedan ser absorbidos por la clase media", destacó el vicetitular de FIRA.

En efecto, el escaso otorgamiento de hipotecas en comparación con los '90 continúa volcando a mucha de la nueva demanda de viviendas hacia los alquileres.

De acuerdo con datos de Rozados, "mientras que en 1998 un 29,2% de las casas que se compraban eran adquiridas gracias a un crédito, hoy sólo 8,7% del total lo hace".

Por esta razón, "el sistema está impulsando la cantidad de inquilinos. De hecho, hay más inquilinos. Hoy, del parque de viviendas de 9 millones de propiedades que hay en la Argentina, 23% está ocupada por inquilinos", resaltó Debé.

¿Inquilinos o propietarios?
El problema del incremento de los alquileres, que parece no tener un tope, puede afectar seriamente a familias de clase media que no accedan a una recomposición salarial considerable.

"Aquí hay una cuestión que aclarar: pareciera que es el propietario el culpable y quien debe con su inversión, que ha logrado con esfuerzo y configura quizás su jubilación, ocuparse del problema. Hay quienes no pueden pagar $700 ni $400 ni $200. ¿Ponemos una ley para bajar artificialmente el precio? Eso sólo produciría un retiro de propiedades del mercado y un desvío del capital hacia otras inversiones más rentables. Con ese criterio también los supermercados deberían subsidiar los alimentos. Ahí está la función social del Estado", opinó Debé.

Los inquilinos arremeten: "El escalonamiento está prohibido por la Ley 25.561 y puede ser resistido. Se acepta para no enojarse con el propietario, pero el problema está en la distancia entre el crecimiento de los alquileres respecto a los demás parámetros de la inflación", dijo Marini.

"En 2007, crecieron 2,5 veces más que la media de inflación. El sistema está impulsando inquilinos que se van a un lugar más chico, más lejano y de peor calidad. El sueldo no alcanza", agregó el titular de UAI.

"Estamos produciendo un movimiento nacional importante, en todo el país: en Mendoza, Neuquén, Rosario, Santa Fe, La Plata. Vamos a dar una respuesta, porque los inquilinos no lo podemos sostener", anunció Marini.

Desde esta última posición, se prevé para los próximos días el anuncio de acciones concretas.

Ya no rige el Imperio de la Ley desde hace tiempo en Argentina.

Advierten que no se puede investigar al poder político

lunes 21 de abril, 3:00 AM

?Hoy no están dadas las condiciones para procesar a un funcionario en actividad?, advirtió el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, Ricardo Recondo. Hizo público así lo que es un secreto a voces: en estos tiempos, los jueces son poco proclives a investigar el poder político.Según Recondo, sólo jueces ?superhéroes?, con una valentía extraordinaria, asumirían un desafío de esa naturaleza. No hay garantías suficientes para que un hombre común sea capaz de tamaño acto de independencia, que podría ser el fin de una carrera en los tribunales, dijo a LA NACION el juez, que preside la principal agrupación de magistrados de la Argentina.El Gobierno es, según su interpretación, el responsable de esta situación, por sus constantes presiones sobre la Justicia. La última avanzada, destacó, es el proyecto para reformar el sistema de selección de jueces que promueve la diputada kirchnerista Diana Conti en el Consejo de la Magistratura, que propone flexibilizar los criterios de evaluación y terminar con los exámenes secretos y sorpresivos. ?Se busca sojuzgar al Poder Judicial a los intereses políticos?, dijo Recondo. La advertencia no proviene de un ortodoxo de la familia judicial, sino de un hombre que conoce desde adentro el poder político: Recondo fue subsecretario de Justicia tres años durante el gobierno de Raúl Alfonsín. Para asumir renunció a su cargo de camarista en lo civil y comercial federal, lugar que recuperó trece años más tarde por medio de un concurso.
-¿Qué opina de la propuesta del oficialismo para reformar el sistema de selección de jueces?
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-Cuando se creó el Consejo de la Magistratura se invocó que era para garantizar la independencia del Poder Judicial; sin embargo, de acuerdo con los resultados, tengo que pensar que lo que se busca es todo lo contrario, o sea, sojuzgar el Poder Judicial a los intereses políticos. Antes, el jurado evaluaba no sólo las pruebas de oposición, sino también los antecedentes. Luego esto se cambia y empieza un manejo discrecional por parte de los componentes políticos del Consejo. Después de la segunda reforma, se profundiza: el oficialismo hace y deshace según su conveniencia o, lo que es peor, de acuerdo con las instrucciones que recibe del Gobierno. Con este nuevo proyecto de reglamento es peor aún.
-¿Por qué?

-Porque se saca el anonimato. Dicen que el anonimato puede ser ignorado igual, pero acá se está legalizando lo ilegal. Se está legalizando la discrecionalidad política para nombrar a los jueces que quiere el poder. A mí me hace acordar a la novela de Giuseppe di Lampedusa El gatopardo . Se creó una institución para nombrar los jueces más capaces, y no los más amigos, y ahora se arma un reglamento para que bajo esta apariencia se vuelva al sistema anterior.
-¿El sistema actual garantiza la transparencia y la igualdad de oportunidades a los candidatos?

-No, y cada vez peligra más la independencia del Poder Judicial. Este proyecto no sólo rompe el anonimato, sino que dice que el Consejo, de una manera completamente discrecional, puede resolver quién va y quién no va al examen. No va a ser un sistema más rápido, sí más arbitrario.
-Nunca antes renunciaron tantos jueces como en la era Kirchner. ¿Cómo se explica?

-Un prestigioso presidente de la Corte, el doctor Orgaz [Alfredo, renunció en 1958], dijo que se iba por cansancio moral. Es eso. Se cansan de la presión, la persecución, las arbitrariedades, de ser atacados y de percibir una remuneración cuatro veces menor que la que tendrían ejerciendo la profesión.
-¿El Gobierno presiona a los jueces?

-Los presiona indirectamente. A través del Consejo o cuando el presidente de la República los ataca por un fallo que no le agrada. Lo mismo que cuando hay dos jueces en la misma situación y se decide someter a uno a juicio político y al otro aceptarle la renuncia.
-¿Se refiere al caso Bisordi?

-Exactamente. Es muy grave. Esto no es una defensa corporativa, pero me consta porque tengo muchos años en el Poder Judicial y él también: Bisordi es un juez honesto y capaz. Quizás tiene dos defectos, dice muchas cosas que los jueces no deberían decir y es ideológicamente opuesto al Gobierno. Aquí hay un manejo discrecional. Se investiga una presunta arbitrariedad en un fallo que firmaron dos jueces: a uno le aceptan la renuncia [la jueza Ana María Capolupo] y al otro, no.
-¿Por qué los jueces no denuncian estas circunstancias?

-Yo lo denuncio.
-¿La Corte debería tomar una postura más fuerte?

-Creo que la actitud de la Corte es digna y fuerte. Puedo decir cosas como presidente de la Asociación que como juez no podría decir, hablo en representación de los jueces, que me han votado.
-En el Consejo, los kirchneristas son cinco consejeros de trece. Los ocho restantes ¿no pueden ponerles un freno?

-En algunos casos, sí; en otros, se unen a la mayoría oficialista. Los jueces somos sólo tres. En España, Francia e Italia los consejos tienen mayoría de jueces, no política.
-La experiencia demostró que los jueces no procesan a funcionarios en actividad. ¿Por qué?

-El tema es qué es primero, ¿el huevo o la gallina? Yo creo que hoy no están dadas las condiciones para procesar a un funcionario en actividad, sin perjuicio de que existen muchísimos jueces que tendrían la valentía de hacerlo, pero puede ser a costa de su puesto, y los jueces no tenemos otro trabajo. El juez superhéroe no es lo razonable. Hay que dotarlo de garantías para que un hombre común pueda resolver cuestiones no comunes, como procesar a un funcionario en actividad.
-Es grave que los propios jueces asuman no tener la independencia para procesar funcionarios.

-Claro, es gravísimo.
-¿Los jueces no tienen ninguna fuerza para resistir?

-Tenemos la fuerza que se ve. Hay que convencer a través de lo que decimos en nuestras sentencias. Y las presiones no son sólo del Gobierno, también están las condenas mediáticas. Si el juez dicta una sentencia contra lo que cree la opinión pública, hay que echarlo.

Por Paz Rodríguez Niell
De la Redacción de LA NACION
PERFIL
Ricardo Recondo

* Tiene 64 años y es camarista en lo civil y comercial federal. Trabaja en Tribunales desde 1963, cuando entró como meritorio.

* Su carrera judicial tuvo dos intervalos: cuando se recibió, época en que trabajó de abogado, y durante el gobierno de Alfonsín, en que fue funcionario. Entre 1986 y 1989 fue subsecretario de Justicia.

* En 1987, tuvo a su cargo la comisión de extradición de Suárez Mason, a quien logró traer de Estados Unidos con el fundamento de que había entrado en ese país con un pasaporte falso. Cuando Rico se sublevó en Semana Santa, Recondo lo denunció y fue a notificarlo personalmente de la orden del juez para que depusiera su actitud.

GRAVE DENUNCIA - Lo peor es que en el Reality de Argentina, todo es posible.

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DETALLES SOBRE PERSONAS EXTRAÑAS QUE INTERVINIERON EN EL INCENDIO


Señor Director de El Tábano:

Por mi trabajo, entre otras cosas trabajo en la Isla Talavera, conozco muy bien el manejo de los pastizales de islas, y, por supuesto las constantes ambientales de las mismas.

Normalmente, al fin del invierno procedemos al quemado de pastos, pajas y material leñoso que el vacuno no ingiere en el proceso de engorde primavera-verano, para permitir el crecimiento de pastos tiernos en la primavera

Siempre que hemos hecho este trabajo, que por lo demás debe hacerse ayudado por gente de isla que conoce bien como llevarlo acabo, hemos sido concientes que durante dos o tres dìas las poblaciones aledañas al Paraná sufren las consecuencias –humo, hollin, olores– de este mejoramiento del pastizal. Pero nunca han sido de tal persistencia ni magnitud. El hombre de isla sabe que un incendio de éste tipo cuando se desborda pone enpeligro no solo a la fauna de las islas que es de lo que él vive y a las reservas forrajeras necesaria para sus animales, sinó que también él puedesufrir las consecuencias cuando este método – la quema de pastizales– se desmadra.

Por eso es menester aclarar ciertas cosas antes de seguir con este tema.


1.
Se que a mediados de marzo, las municipalidades de los partidos bonaerenses ribereños y la ciudades entrerrianas de Victoria y Gualeguay pusieron especial énfasis en informar y pedir a los isleños y propietarios y arrendatarios de
2.
islas que, dada la persistente sequía que afecta al sur de Entre Ríos y norte de Bs As., que se abstuvieran dequemar pastizales, e inclusive mantuvieron reuniones con los principales propietarios y/o arrendatarios donde estos se comprometieron a no quemar pastizales.
3.
De igual manera, los que trabajamos en las islas en soporte técnico y asesoramiento de productores (no hay que olvidar que entre otras cosas estas islas poseen importantes forestaciones) éramos concientes que un incendio salido de control afectaría años de trabajo forestal por lo que se logró un consenso entre los productores de no quemar pastizales hasta que no se supiera si se podían esperar lluvias de otoño que son el control natural de la quema de pastizales.
4.
El INTA informó a los productores que, dado el nivel de sequía imperante una quemazón de paja y restos leñosos sería de tal magnitud que se verían afectado los pastos de invierno.

Por informaciones de isleños, y personal de explotaciones de la zona, a partir de la primera semana de abril se empezó a ver movimiento de personas extrañas al paraje.

Hasta el día 8 de abril que un peón me informó que cercade la costa había una lancha civil con gente desconocida.

Cuando me apersoné al lugar uno de ellos se me presentó diciendo que era Gómez o algo así, (el nombre no lo recuerdo exactamente) y que traía unos amigos para pescar y si era posible que allí lo hicieran.

Todo esto me resultó muy sorpresivo ya que yo ubicaba al individuo ese como un Subprefecto de la zona de San Pedro de apellido Guglielmo o Guglielmone y a otro, civil, –ignoro su nombre- que en agosto del año pasado se me había acercado para preguntar por la dirección del propietario o arrendatario del predio ya que quería pedirle una colaboración para la campaña electoral del Frente para la Victoria, pero al no tener nada que sospechar los autoricé a que, en la medida que no se adentraran en la isla podían pescar donde quisieran.

Esa misma noche empezaron los incendios, y supuse que (por estúpidos) algún grupo de irresponsables que después de un asado no tomaron las medidas pertinentes para evitar semejante problema, pero empleados nuestros que llegaron al lugar me trajeron restos de cubiertas y dos bidones retorcidos por el calor, lo que daba indicios de intencionalidad.

Para finalizar, al día siguiente me presenté a Prefectura de Zárate para informar del incendio y que teníamos problemas para apagarlo con nuestros medios. Pero no quisieron tomarme la denuncia de lo que había pasado. Así las cosas, durante tres días no tuvimos ningún tipo de apoyo para extinguir el fuego que se extendió a las forestaciones y al resto de la isla. También concurrí a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, también en Zárate, para presentar mi denuncia pero tampoco la misma no fue tomada con el pretexto, igual al de Prefectura, que «un incendio en esta época es cosa común».

De aquí en más, lo que sigue es una historia conocida. Pero descarto, por lo antedicho, de cualquier responsabilidad de este desastre a isleños, propietarios y personal de las explotaciones de las islas.

Cabe preguntarse, lo siguiente:

1.
¿Por que había orden de Aníbal Fernández de no tomar denuncias sobre la quema de campos?
2.
Si los isleños se habían puesto de acuerdo, en reuniones que habían tenido lugar en marzo una de las cuales fue organizada por el Ministerio de Asuntos Agrarios, para no quemar pastizales ¿Por que habrían cambiado de opinión?
3.
¿Por qué el subprefecto, cuyo verdadero nombre es Vicente Guglielmi fue trasladado a Misiones el 11 de abril del corriente si recién se había hecho cargo de su puesto el 11 de febrero, también de este año?

ALGO HUELE A PODRIDO EN ARGENTINA Y NO ES LA HUMAREDA QUE HABRÍA PROVOCADO EL EMPERADOR NERÓN Y LA NEURÓTICA QUE SE HAN APROPIADO DEL PAÍS.

JUAN BENITO MATTEAUDA
Ingeniero Agrónomo y Forestal
D.N.I.: 17.035.052

El campo hecha humo. Responsables y culpables

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Cierran carreteras y aeropuerto local
Crece caos en Buenos Aires por humo de quema de pastizales
Humo en Buenos Aires
Quema de pastizales causa crisis ambiental en Buenos Aires. (AP)
18/4/2008 | Redacción starMediaImprimirEnviar
La crisis ambiental que vive Buenos Aires por la quema de pastizales se agravó con la multiplicación de accidentes viales, así como el cierre de carreteras y el aeropuerto local por la falta de visibilidad.

La densa capa de humo que cubre a la capital argentina viene acompañada por un insoportable olor a quemado que ya se coló incluso en las viviendas y ha generado molestias en las vías respiratorias de los capitalinos.

Crisis ambiental
El fenómeno comenzó a sentirse el pasado martes, cuando el gobierno informó que agricultores irresponsables habían quemado 70 mil hectáreas de pastizales del delta del Río Paraná para acelerar la recuperación de su uso para siembra.

Aunque es una práctica habitual, en esta ocasión las condiciones climáticas hicieron que por primera vez que el humo de la quemazón llegara a Buenos Aires, en donde este viernes se vivió una de las peores jornadas.

La gente salió este viernes a la calle con cubre bocas para evitar intoxicaciones, aunque en los hospitales públicos ya hay largas filas de consultas por incapacidad para respirar e irritaciones en los ojos.

El gobierno reconoció que el incendio es incontrolable y decretó la emergencia vial en las rutas más afectadas por el humo, que son de acceso a la capital.
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Cierre de carreteras


La Comisión Nacional Reguladora del Transporte (CNRT) había ordenado el jueves el cierre parcial de la Terminal de Autobuses de Buenos Aires, pero este viernes amplió la medida y ya no puede entrar ni salir ningún transporte de pasajeros.

Por la falta de visibilidad también se encuentran varados los vuelos del Aeropuerto local, ya que de 17 viajes previstos para esta mañana sólo pudieron partir ocho.

El humo complicó el transporte público de pasajeros, ya que la línea C del metro o subterráneo, que atraviesa la ciudad de este a oeste, quedó suspendida porque ya ni siquiera en los andenes se podía ver.

LA VERDADERA HISTORIA

Hoy, Sábado 19 de abril, millones de argentinos estamos expuestos a un terrible riesgo, respirando quien sabe que cosa, sin saber exactamente cuantos pueden morir, cuantos pueden sufrir. Un nube de humo de dimensiones gigantezcas, así como así, nos ha invadido en nuestra gran ciudad y los vientos del sur que soplaron tantos días brillan por su ausencia. Nos estamos ahogando. El humo viene del campo. La pregunta que nos hacemos es porqué tendremos que padecer semejante barbaridad, toda vez que no hay fatalidad que pueda dar cuenta de lo que nos toca. No hay volcanes, no hay terremotos, hay puros hombres.

Lo que parece faltar es el imperio de la ley, como en Cromagnon, como en casi todo el espectro de la realidad argentina.

Si buscamos culpables, pues rapidamente caemos en el rigor de la imbecilidad imperante, del discurso que nos está llevando a la perdición. Seguimos caminando bajo el humo. Tal la imbecilidad del argentino. La ciudad esta cercada, no hay rutas, no hay transportes terrestres, los rios cortados, los aeropuertos cerrados. Las consultas hospitalarias crecen , los barbijos faltan, los barbijos...¿Sirven?.

El gobierno infecto y repugnante dice que los productores son los irresponsables.

Los productores aseguran de que es algo intencional. Vieron camionetas y personas incendiando campos que no eran suyos.

SErá un complot del Secretario Moreno....Serán los mismos piqueteros del campo que han buscado ahogar a la capital en señal de protesta.


No no no no...señores...

La verdad es la verdad. Lo que ocurre, así como tantas desgracias que deberemos padecer en el futuro, es la consecuencia natural de haber tolerado a la MIERDA POLITICA argentina, que no tiene que ver con la democracia.

En cualquier País, esta regulada la "QUEMA ABIERTA". Quien se moleste en buscar verá que este tipo de legislación , ya sea en los Estados Unidos o en cualquier otro País, garantiza que no ocurran estas cosas.

Por ejemplo en Oregon, en dos hojas se puede ver claramente que no se puede realizar ninguna quema abierta sin autorización de los bomberos. Esto quiere decir que hay una instancia responsable de garantizar que lo que se haga no tenga consecuencias nefastas. Allí, para poder autorizar la quema abierta, hay que evaluar muchos factores, incluida la meteorología.

Cuando el ministro del interior sale con la corrupta a cargo del medio ambiente, salen a dirigirse a la argentinidad que para ellos es pura imbecilidad.

Aqui no hay culpables, hay responsables, que son la mierda de SENADORES, DIPUTADOS, MINISTROS, o sea el Estado, que debe cuidar al pueblo.

No se puede atribuir culpas, es hora de un Nunca Mas para la clase podrida que viene haciendo crisis.

Cuando empiece a FAltar el Gas ,,( Ya notamos que la llama tiene un color extraño)..o cuando ocurra un accidente nuclear por falta de mantenimiento en la Central de Atucha, tal vez empecemos a vislumbrar que hay algo que no funciona y está muy podrido , el sistema politico argentino.

A los diputados que estan pensando en presentar proyecto de ley para declarar de interés nacional el día del asado, a ver si se ponen las pilas, agarran el Google, y se copian alguna legislación que proteja a la gente de la Quema Abierta. Aparte que que algun funcionario garantice que se fiscalizarán las quemas abiertas, y algun JUEZ, que entienda que no cumplir con esas normas merece una sentencia formidable. POR ESO, MIENTRAS RESPIRO EL AIRE PODRIDO, MIENTRAS VEO LA LLAMA DE GAS QUE NO TIENE FUERZA, MIENTRAS VEO LO QUE VA A OCURRIR MUY PRONTO CON LA ENERGIA, les digo a mis queridos compatriotas. Es hora de despertar, se viene el NUNCA MAS a la clase política argentina, la mayor peste que haya sufrido este País . El apogeo de la mierda argentina es el gobierno que nos esta llevando ahora mismo hacia un triste final, como país, como sociedad, y si siguen así, como personas, ya que probablemente nos maten en masa mientras puedan rapiñar hasta lo último que haya para rapiñar.
Esto es una realidad, lo que ven el la tv....el show...

Saludos para todos y espero que sobrevivamos a este ataque sanguinario.

La ideología busca crear realidades por encima de la realidad

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La ideología busca crear realidades, a veces la realidad irrumpe con fuerza afirmativa y hace poner los pelos de punto a los ideologos. La ideología solo sirve a efectos de dominar a los pueblos. Por eso la ofensiva discursiva o teorica que siembra valores basura así como versiones de los hechos que hagan intolerable cualquier validez de los mismos fuera del discurso de dominación. La ideología busca que los hechos se pongan a su servicio. La realidad son los hechos que a veces nos desbordan y son los que despiertan a los pueblos cuando las ratas en el poder ya se creen omnipotentes y los sometidos se empiezan a pudrir de la inconsistencia del discurso. El campo, Cromagnon, Blumberg, el Irizar, Malvinas, el cacerolazo, la hiperinflación y otros fenomenos latentes acecharán a los que pretenden a través del dominio del discurso imponer la corrupción que les da vida.

La actitud de nuestra presidente ante el caso Betancourt, resulta completamente aberrante, sobre todo cuando en Paris marchó por su liberación. En paralelo podemos ver la actitud que toma frente a un caso absolutamente comparable, ocurrido en pleno gobierno democrático.

Igualdad ante la ley

El nombre de Argentino Larrabure tiene valor singular en un amplio sector y su caso demanda igualdad ante la ley.
Publicamos tres notas que analizan en profundidad historia y martirio del militar asesinado por el terrorismo.

Por Martín Carrasco Quintana (columnista diario Pregón de La Plata)


La mención pública de un militar secuestrado, torturado y asesinado por militantes del ERP durante un gobierno democrático, significó un serio traspié para la familia de una mujer esposa y madre de militares; mientras tanto, el caso judicial sobre ese delito de lesa humanidad podría desarticular la teoría dominante sobre el tema.

La igualdad ante la ley es, en esencia, un derecho indispensable para la convivencia humana: su ausencia es desencadenante de reacciones de alto riesgo. Por eso está amparada por la Constitución y ese rango ha demandado siglos de luchas civiles.

No siempre fuimos iguales ante la misma ley y parece que hay un retroceso en el sendero ganado en pos de una pacífica existencia social: hoy por hoy, no sólo se observa una maniática vocación por la perpetuidad del pasado, sino y a la par, una visión bivalente de ese tiempo de choque fratricidas de los años duros del `70.

La idea es perseguir hasta la tumba a los responsables del terrorismo de Estado y satisfacer las demandas de los otrora terroristas a secas.

El concepto que tira por la borda esa igualdad que tanto costó conseguir, afirma que sólo es punible hasta la ordalía y para siempre el que abusó de los derechos esenciales de otro o de otros desde algún lugar de la estructura estatal.



Los que actuaron de la misma manera, no. Pare éstos, el tiempo ha borrado toda responsabilidad y sus pretéritas conductas hasta sirven como valor escalafonario en la premiación con cargos públicos.

Dividido así el país, como en décadas que se creían superadas, entre réprobos y elegidos, a los primeros no se les permite ni siquiera una iconografía.

Una digresión: ¿Queda alguien que recuerde el tiempo del decreto-ley 4161 que no permitía "ser" peronista y tampoco tener símbolos de esa tendencia?

Nombre prohibido

Pues, aunque se crea en el desarrollo social, podemos pensar que el mundo argentino es una rueda sin fin. Digamos, ahora no se permite recordar a Argentino del Valle Larrabure, una de las infinitas víctimas del terrorismo, podría decirse, particular.

¿Cómo así? Pues la oportunidad (que tiene antecedentes) se mostró el 20 de diciembre de 2007 en el Colegio Militar de la Nación.

La Presidenta de la República estuvo en el acto de graduación y promoción de cadetes y habló del pasado trágico de los argentinos, siempre con el mismo discurso estrábico, en el que los malos son los uniformados y los adversarios, inocentes jóvenes del momento.

Pues, la ingeniera Ing. Mónica C. Liberatori, esposa de un marino en actividad y con uno de sus hijos que egresaba y otro que era escolta de la Bandera Nacional, estaba también allí.

En el momento en que -según su carta publicada en un diario nacional- la señora Liberatori no soportó más lo sesgado del discurso presidencial, no tuvo otro escape en su derecho de opinión que gritar el nombre de Larrabure en pleno acto.

No le fue bien: los fotógrafos obtuvieron mil imágenes y la gente de los servicios de inteligencia se le pegó como lapa; después, al llegar a su casa, la misma señora no sólo recibió pedidos de explicaciones telefónicos: también fue informada de que su marido había sido sancionado "por no saber controlar a su esposa en una situación protocolar".

Fue, realmente, un acto de discriminació n: llevar una bandera con
la imagen de Santucho es lícito; recordar a Larrabure, no. Así de simple, así de duro.

Más aún, desde hace muchos años no se permitía castigar a alguien por la conducta de las personas a su cargo. Si lo hecho por la señora Mónica Liberatori fuera un delito, ¿por qué no se la castiga a ella, mayor de edad y responsable por sus actos?

Pues no, los castigados serán los familiares. No va a ser fácil la vida profesional de los integrantes de la familia se puede presumir sin miedo a equivocarse.

Hombre recordado

Queda el rabo por desollar, por lo menos para el observador desprevenido: ¿Quién fue Larrabure para que su nombre sea un emblema y para que su recuerdo enoje a los funcionarios políticos?

Fue una de las víctimas del terrorismo guerrillero que más sufrió el tormento del secuestro y que nunca permitió que las condiciones en que vivió en prisión y hasta la muerte en una "cárcel del pueblo", lo obligaran a olvidarse de su condición humana.

Además, hoy por hoy, Larrabure puede ser la punta de una lanza jurídica que lleva su nombre: alguna corte de justicia nacional o internacional si el delito que se cometió en su persona es también imprescriptible para sus autores.

Vamos a mostrar, brevemente, algo de su historia, para que la realidad se pueda comprender mejor. Comencemos por lo más impactante: el coronel Argentino del Valle Larrabure fue secuestrado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) el 11 de agosto de 1974, durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón; fue ahorcado por sus captores luego de un infrahumano cautiverio de 372 días, durante el cual fue reiteradamente torturado mediante pasajes de corriente eléctrica y haciéndole perder 47 kilos.

Hay muchos juristas que no dudan: esto fue un delito de lesa humanidad y, por ende, imprescriptible.

Nunca fue alguien del montón: "De procedimientos íntegros, tenaz, y preocupado. Demuestra un gran entusiasmo profesional.
Es enérgico y centrado en el mando; ha obtenido excelentes resultados como instructor. Leal. Sobresaliente camarada. Sobresaliente deportista. Concepto: Sobresaliente" .

Resta calificación es del 1º de diciembre de 1952. Argentino del Valle Larrabure recién había ascendido a subteniente y el destino que se le asignaba era el Regimiento 19 de Infantería.

¿Lo secuestraron, torturaron y asesinaron por algún motivo clasista? No parece verosímil: nacido en San Miguel de Tucumán el 6 de junio de 1932, era hijo de Cirilo Larrabure y de Carmen Conde. El menor de los siete hijos de una familia modesta y trabajadora, apegada a su suelo tucumano, con sentido de Patria y de tradición nacional.

Hay en la existencia de éste mártir una permanente vocación por la austeridad. Veamos: poco trabajo le dio a su familia cuando decidió viajar a Buenos Aires para ingresar en el Colegio Militar de la Nación, en 1949. Y ya en el transcurso de su primer año como alumno, mereció una certificación de elogio: "ha conseguido adaptarse al conjunto rápidamente… De muy buenas condiciones morales y muy buen estudiante", según sus maestros.

Destacado en ciencias exactas y versado en "materiales de guerra", Argentino del Valle Larrabure se acomodaba en esos primeros años como el número 84 entre 260 compañeros de estudios.

Enfoque jurídico y social

Pasó un instante, pasó una vida: en pleno desarrollo como militar, como jefe de una familia, Larrabure fue secuestrado y asesinado en condiciones de tal miserabilidad que la sola mención de sus detalles no encuentra cabida en la comprensión sobre algunas conductas.

Más adelante en el tiempo, se volverá a ver cómo fue la carrera de ésta víctima, cómo su secuestro y cómo su enfoque de la vida ante la adversidad.

Hoy se puede dar una mirada al enclave jurídico de lo que puede llamarse "el caso Larrabure", uno de los crímenes aberrantes ocurridos en los `70, extremo que parece no ser suficiente para que se puedan asimilar las terribles lecciones de un pasado violento.

El gobierno nacional reabrió causas judiciales por violaciones a los derechos humanos sepultadas por las leyes de punto final y obediencia debida. Esas normas fueron declaradas inconstitucionales y nulas, en decisión no impecable de la Corte Suprema de Justicia de la Nación; también fueron declarados imprescriptibles los delitos contra los derechos humanos cometidos con apoyo estatal.

Pero el caso Larrabure es "una piedra en el zapato": allí se demanda que se juzguen los actos criminales de grupos guerrilleros con la misma severidad con que se juzga a los responsables del terrorismo de Estado. En otras palabras, destapar ambos ojos en la mirada sobre la historia.

Admitirlo sería para los magistrados una conducta heroica y de sana Justicia, en la opción por los valores, a la jurisprudencia internacional, sin oír nada del sofisma para amnistiar a la guerrilla.

Hoy, la razón elemental que todo pensamiento jurídico sano necesita como base, nos dice que crímenes de lesa humanidad no son sólo los cometidos con el apoyo del aparato estatal, sino también los ejecutados por las organizaciones terroristas. No hay ningún componente estatal que permita superar el sagrado valor de la vida.

El criterio ha sido expuesto ya por el hoy ex secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan, cuando intenta de responder a la narrativa del odio con la narrativa de las víctimas. Así, considerar prescriptibles los crímenes de la guerrilla es violatorio de la moderna doctrina y de la jurisprudencia internacional: ambas estiman obsoleta la exigencia de participación estatal para que un crimen sea considerado de lesa humanidad.

En la causa "Almonacid", la Corte Interamericana de Derechos Humanos concluyó que ya en 1973 el asesinato ejecutado en un contexto de un ataque generalizado o sistemático contra sectores de la población civil, realizado por el Estado o por una organización terrorista, era violatoria de una norma imperativa del derecho internacional, siendo obligatoria su penalización.

Los jueces -dijo esa Corte -, como parte de un Estado sujeto a la Convención Americana, están sometidos a ella, obligados a velar porque los efectos de las disposiciones de la Convención no se vean mermadas por la aplicación de leyes carentes de efectos jurídicos por contrariar su objeto y fin.

Hay diversos tribunales que juzgan prescriptos los crímenes guerrilleros, aún contra el criterio superior en la interpretació n e una norma superior también.

Los derechos humanos son comunes a todos los hombres, que son titulares de ellos en plenitud. No hay un derecho a la vida de una y otra calidad.

Las estrategias gubernamentales tendientes a negar la existencia de los crímenes de lesa humanidad de la guerrilla no deben ser materia de contemplación judicial, porque la Convención Americana prohíbe esa discriminació n.


El muy inteligente fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, afirma que los crímenes cometidos por la guerrilla y los perpetrados por la dictadura militar y la Triple A, son delitos de lesa humanidad y, por ende, imprescriptibles.

Ya veremos otros perfiles de esta historia de una injusticia.

* * *

Formación ética y profesional de Larrabure, un modo de ser que causa admiración y respeto entre las personas bien

En esta continuación de análisis sobre el caso del militar secuestrado, torturado y asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo durante el vigor de un gobierno democrático, podrá verse, en grandes trazos, el desarrollo existencial de esta víctima y cómo se comportó durante un infamante año de encierro y de dolor


Se dijo en la mirada precedente, que Argentino del Valle Larrabure, coronel de la fuerza Ejército, fue secuestrado por el ERP el 11 de agosto de 1974, durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón; que fue ahorcado por sus captores luego de un infrahumano cautiverio de 372 días, durante el cual fue reiteradamente torturado mediante pasajes de corriente eléctrica y haciéndole perder 47 kilos.

También se dijo que había ingresado en la carrera militar, como alumno, en 1949. Cabe preguntarse que hubo entre ese día y el de su desaparición forzada, como le gusta expresar a los magistrados de la camada unilateral del Poder Judicial de la Nación cuando hablan del terrorismo de Estado.

Y una nueva digresión: Videla, Masera y Agosti tomaron el poder el 24 de marzo de 1976. Desplazaron a un gobierno constitucional, Como es tradición, en esa toma de habló del pueblo y de la defensa de la Constitución. Aberrante, desde ya. Pero, el ERP que secuestró a Larrabure y las otras organizaciones que mataban indiscriminadamente , lo hacían durante gobiernos democráticamente elegidos. ¿En nombre de qué pueblo oprimido hacían lo que hacían? Aberrante también.

Regreso a los cerros

Volvamos a la víctima: En 1953, Argentino del Valle Larrabure recibió destino en su Tucumán natal. Allí se sintió reunido con sus raíces y también recibió el reconocimiento de sus superiores.

Esos superiores no fueron tacaños en la calificación: "Supera sus apariencias, que son de porte muy natural, sencillo y modesto. Puesto en acción frente a una tarea se multiplica en el rendimiento, evidenciando toda su capacidad y sus deseos de cumplir. Su manera de ser es llana, franca y leal, lo cual le permite conquistar el aprecio de sus camaradas, el afecto de sus subordinados y la confianza de sus superiores".

Y agregaron: "Dispuesto para la lucha franca, con elevado espíritu de sacrificio, demuestra aspiraciones profesionales dignas de ser reconocidas. Conduce su fracción con criterio. Educa e instruye a su tropa con dominio, precisión y método, y adoctrina con el refuerzo de sus propias convicciones. Es culto. Es respetuoso con todos, sin excepción; subordinado y buen camarada.
Es puntual. Buen gimnasta y resistente a la fatiga".

La firma es del mayor Pedro Alejandro del Río, su jefe de batallón. El criterio era compartido al cabo de su primer año como oficial, por el jefe del Regimiento, teniente coronel Alfredo Cirulli, quien añadía, además, que lo había observado en el ejercicio del mando como "firme, enérgico y siempre equitativo".

La Plata y después

El desempeño de Larrabure fue valorado año por año, unidad por unidad. El jefe en el Regimiento 7 de La Plata teniente coronel José María Morteo, observó: "Es de temperamento reposado, afable y bondadoso", lo cual no le impide "mandar con energía y firmeza…, enseñando con el ejemplo" a sus subordinados.

En 1955, el joven Larrabure fue ascendido al grado de teniente; el mismo año se casó con María Susana de San Martín, hija de un médico porteño.

Llegaron los hijos: en octubre de 1956, la primogénita, María Susana; en junio de 1959, Arturo Cirilo.

Conceptos raigales

Ya que se habla aquí de la familia, hay un gesto familiar que puede pintar al objeto de este recuerdo de cuerpo entero: en febrero de 1974, poco antes del secuestro, el matrimonio Larrabure-San Martín obtuvo de la Justicia de Menores de Villa María, en Córdoba, la guarda de un menor de nueve años, Jorge Alberto, que se integró totalmente en el seno del hogar ya armado.

El concepto de este hombre de armas por demás reflexivo sobre la institución familiar debería usarse en las clases elementales para los alumnos más pequeños: "El matrimonio -dijo- no es un contrato, o no es sólo un contrato. No es tampoco una institución, porque es mucho más que una institución. Y lo mismo, los hijos, los hijos de la sangre de uno, a la cual uno puede asimilar hijos de afecto, hermanos de afecto.

"Estoy convencido de que el matrimonio y la paternidad son grandes por la grandeza de las cosas que los inspiran, desde el espíritu de Dios en quien creo, hasta la profundidad del amor, de que debe ser capaz cualquier ser humano, a no ser que lo obnubile esa naturaleza animal que debe estar controlada por el espíritu".

Hacia la ingeniería

De nuevo, la carrera: durante 1959, fue jefe de la Sección Mantenimiento en el Estado Mayor del Ejército y ascendió a teniente 1º. En el año militar siguiente pasó a la Escuela Superior Técnica, donde el mayor Jorge Garrié Faguet, su jefe del primer curso, señalaba sobre él: "Se destaca entre sus camaradas por su actuación en los estudios y por haber puesto de manifiesto en forma encomiable su sentido de responsabilidad, de resolución e independencia de juicio, y su dominio de sí mismo".

Entre los años 1960 y 1964, tiempo en que cursó estudios en la Escuela Superior Técnica, su calificación fue siempre la máxima. Cien puntos en "carácter", cien puntos en "espíritu militar", cien puntos en "capacidad intelectual" , cien puntos en "competencia en el mando".

En 1963, ya ingeniero militar completo, Argentino del Valle Larrabure fue ascendido a capitán. Pasó a la Fábrica Militar de Tolueno, en Campana, donde primero fue auxiliar técnico de la dirección y, en seis meses más, jefe de producción.

El coronel Eugenio H. Martínez, en esos momentos director de producción de la planta, exaltó al terminar 1965 que había encontrado en Larrabure no sólo "condiciones generales realmente sobresalientes" , sino que también durante el período de su gestión se lograron "resultados altamente satisfactorios, que ponen en evidencia responsabilidad, criterio y conocimientos técnicos de su especialidad" .

Estudio y trabajo

En 1968, recibió el curso básico de Comando en la Escuela Superior de Guerra, pasando luego al Comando de Intendencia, donde fue nombrado jefe de laboratorios. Todas sus calificaciones continuaron siendo de cien sobre cien, mientras que su dedicación profesional hizo que estudiase incesantemente las materias de su especialidad. Largas horas en laboratorios y bibliotecas le permitieron estar al día con los adelantos mundiales, porque como dijo a un químico civil en Campana, "lo único que sé es que en el año 2000 usted y yo vamos a estar estudiando".

Orgulloso de su carrera, siempre destacó que las armas habían sido –Saavedra y sus Patricios mediante- determinantes para el pronunciamiento del 25 de Mayo de 1810. Más tarde, el valor para expulsar a los colonizadores, para establecer la unidad geopolítica del país, para ensanchar las fronteras interiores y para unificar, en períodos cruciales, el pensamiento político con la acción.

Villa María

En diciembre de 1969, Larrabure fue designado subdirector de la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos de Villa María. El hombre veía su destino castrense y, a los 37 años, calculaba un largo y fructífero camino por delante, especialmente en el desarrollo de la industria, una posibilidad concreta de aportar al desarrollo técnico del arma y del país.

Como era diciembre, asumió el cargo y dejó para poco después el veraneo de rigor con la familia. A todos les gustaba la geografía de Claromecó y repetían allí sus descansos de verano.

En abril de 1970, simultáneamente con sus funciones de subdirector, Larrabure se hizo responsable de la jefatura de producción. Sus subordinados, militares y civiles, quedaron asombrados con su capacidad de trabajo. Doce o catorce horas al frente de la planta no eran demasiado cuando de él se trataba. También era permeable a cualquier problema de su gente.

Dos años en Brasil

Al comenzar 1972, tuvo que suspender su licencia anual: después de un breve período en Buenos Aires, en el Estado Mayor, fue designado para seguir un curso en el Instituto Militar de Ingeniería, de Río de Janeiro. Comprobó allí que la Argentina contaba con todos los elementos humanos y técnicos necesarios para que su producción militar se situara a la cabeza en América del Sur.

La residencia en Brasil se prolongó para Larrabure durante todo 1972 y todo 1973. Allí cursó Extensión en Química y alcanzó las más altas calificaciones, además de establecer sólidas amistades con su cautivante don de gente y su conducta simple y cordial.

Según el general José Guimaraes Pinheiro, director del IME, Instituto Militar de Engenharia, dependiente del Ministerio brasileño de Ejército, Larrabure era un hombre "de magníficas condiciones morales e intelectuales. Demostró formación castrense excelente, responsabilidad, sólidos conocimientos profesionales y un elevado espíritu de camaradería".

Agregó el general brasileño que superiores y camaradas de los cursos en el IME se maravillaron de la prontitud con que Larrabure pasó a dominar el portugués, lo que pronto permitió que quedaran realzados su "cavalheirismo e sociabilidade" .

La solidez de esos vínculos amistosos quedaría comprobada también a la hora aciaga de su asesinato.

En lo estrictamente científico, Larrabure se había destacado principalmente en Física-Química Orgánica, en Administració n y Organización de Industrias Químicas, en Química Cinética y en Economía Aplicada a la especialidad.

Su trabajo "Nitración de celulosa por proceso no-clásico" tuvo amplia repercusión en el Instituto brasileño, y en diciembre de 1973 el vecino país lo condecoró con la Orden del Pacificador, destacándose sus cualidades humanas, militares y profesionales, en la resolución correspondiente.

En enero de 1974, sin licencia, Larrabure ya estaba en su puesto de Villa María.

Después, llegarían la mecánica del secuestro y el martirio.

* * *

Noche del 11 de agosto de 1974: copamiento de la fábrica de Villa María y secuestro de Argentino del Valle Larrabure

El militar estuvo secuestrado por los terroristas del ERP durante 372 días. En ese lapso perdió 40 kilos. Fue atormentado de mil formas. Lo mantuvieron en un pozo. Murió cantando el Himno Nacional.


En notas previas sobre el caso del teniente coronel Argentino del Valle Larrabure, se ha visto un somero perfil sobre su personalidad y sobre su carrera militar. Además, hay un enfoque sobre la igualdad ante la ley, ya que no se quiere aceptar para los asesinos el mismo tratamiento judicial que el que reciben los que pudieron participar en el llamado terrorismo de Estado.

Existe una mecánica de los hechos del secuestro en sí, insoslayable para este relato, cuya razón fue actualizada porque una mujer invocó en voz alta el apellido de este mártir en un cato castrense y su familia comenzó a recibir castigos y represalias.

Asalto sangriento

En la noche del 11 de agosto de 1974, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) asaltó dos espacios militares. Uno, el Regimiento de Infantería Aerotransportado Nº 17, en Catamarca.

La respuesta de la guardia frustró el copamiento. Dos terroristas quedaron muertos y herido un tercero. Hubo heridos militares.

El otro ataque se produjo contra la Fábrica Militar de Villa María. Era una geografía distinta -a cinco kilómetros del radio urbano- y la fuerza de choque se integró con setenta guerrilleros armados, varios de ellos entrenados fuera del país.

El ataque contó con la ayuda de un cómplice infiltrado: el soldado Alberto Luis Pettigiani, que abrió puertas y fue el cicerone.

Sábado por la noche

La acción del ERP comenzó a las 22 de ese sábado: quince subversivos coparon un motel a unas nueve cuadras de la planta militar. Varias parejas ya habían ocupado habitaciones del lugar, que en pocos minutos se convirtió en cuartel general del operativo.

Entre los treinta ocupantes armados, una decena se vistió con uniformes militares; el resto, alejado, se mantenía en contacto por radio.

Siempre hay un acaso: una pareja llegó en auto al motel y al verlo a oscuras, retrocedió rumbo a Villa María, lo que inquietó a los conspiradores. Algunos dispararon sin resultado contra el automóvil y desataron un operativo policial en la región.

Varios guerrilleros se lanzaron al ataque contra la Fábrica Militar. Para ese momento, frente al motel, había caído la primera víctima: el cabo Marcelino Cuello.

Los infiltrados

El soldado Pettigiani, con dos adeptos, hizo lo suyo para que la guardia de entrada fuera reducida por traición, desde el recinto. A la vez, en el perímetro castrense, donde se alojaban los oficiales superiores con sus familias -entre ellos Argentino del Valle Larrabure, su esposa y los tres chicos-, se desarrollaba una reunión de amigos. Distensión de sábado por la noche.

Mientras el choque en el motel se prolongaba, alrededor de sesenta terroristas pudieron entrar en el organismo. Se habían dividido en grupos, conocían la distribución del personal a esa hora, así como la ubicación de los materiales.

Los agresores quisieron secuestrar al teniente coronel Osvaldo Jorge Guardone, que estaba en su casa. Este, que ya había oído ruidos extraños, organizó su defensa: le entregó un arma a cada uno de la familia que supiera manejarlas. Cayó uno de los atacantes y le resto se fugó.

Con la gente que estaba reunida, la cosa fue distinta: a Larrabure y al capitán Roberto A. García se les ordenó tirase al piso.

Larrabure, la persona de más alta jerarquía militar en la fiesta, se identificó y demandó tranquilidad. Con García fue tomado como rehén y llevado hacia un automóvil. El capitán trató de escapar y fue masacrado a tiros por la espalda; quedó malherido y lo subieron, con Larrabure, a un vehículo que salió del lugar.

Buena cosecha

La lucha seguía: la dotación de la planta -entre 50 y 60 soldados- resistió sin mayor orden. Habría que contar con el factor sorpresa: al momento de comenzar su descanso nocturno, esa tropa se encontró con gente violenta, armada y con ropa militar.

Fue un triunfo para el ERP, organización que siempre estuvo mejor preparada que otras, también violentas, pero menos entrenadas en táctica de guerrilla rural y urbana.

Los atacantes se fueron con un botín nada desdeñable: un camión cargado de fusiles FAL, ametralladoras, explosivos, armas cortas, y uniformes.

En otros diez vehículos se llevaron a sus muertos -fueron dos- y heridos -entre cinco y siete-. En el lugar, quedaba un feo saldo: Larrabure había sido secuestrado; el capitan García, muy mal herido, fue abandonado por muerto: tenían disparos en el abdómen, quemaduras de cigarrillos en el torso y un brazo y una pierna fracturados.

El ensañamiento con García fue un preludio de lo que iban a hacer con Larrabure.

Horas después del copamiento, cuando intentaba eludir un control de rutas, uno que manejaba un Fiat 128 robado, chocó fuertemente. La policía sacó de entre los hierros un tucumano de apellido Sánchez. En el asiento lateral, estaba el cadáver de un experimentado subversivo: el médico José Luis Boscaroli. Sánchez admitió la participación de ambos en el ataque a Villa María.

Con Argentino del Valle Larrabure, la subversión ya contaba con dos militares en su poder: el Teniente Coronel Jorge Roberto Ibarzábal, había sido secuestrado en Azul.

Otro mundo

Nunca en nuestro país, una persona ha sufrido un cautiverio tan prolongado y tan cruel como el que padeció Larrabure, acosado por el tomento físico y psíquico durante casi un año.

No hubo en prisionero ningún cambio. Simplemente, su excepcional personalidad se mostró a la altura de las circunstancias con una entereza que sólo puede tener su cuna en una concepción moral profunda.

Los "pozos" del terrorismo de Estado ("lugar de reunión de detenidos" en lenguaje militar) eran, dicen sus víctimas, como para marcar la existencia de lo presos de por vida.

Las "cárceles del pueblo" fueron también impensables. Si alguien desapasionado observa cómo fue tenido Larrabure en "prisión" llega a preguntarse cómo hay seres humanos capaces de someter a otros a tales situaciones de despojo. Más aún, este mártir jamás abandonó su profundo amor por la vida. No hubo entrega de ningún tipo.

El ERP le hacía llegar a la familia Larrabure notas y mensajes del cautivo. Una vez, el 28 de febrero de 1975, Narciso Aurelio Larrabure, hermano del secuestrado publicó una carta en la que directamente hablaba con Argentino del Valle. Lo hizo en el diario Córdoba.

En la posdata de meridiana claridad se decía: "En estos momentos sos para la subversión un <trofeo de acción>. En la paz no lejana, éstos se devuelven. Vale".

Pero al prisionero no le dejaban leer diarios, acceder al mundo siquiera desde un receptor de radio.

Ante el silencio, el mismo Narciso Aurelio Larrabure publicó, un mes más tarde, una segunda carta. Al pie, consignaba su teléfono y dirección en San Miguel de Tucumán.

Poco antes de cumplirse el año del secuestro, en diarios de Córdoba y de Buenos Aires apareció una solicitada de la familia que expresaba la esperanza en el reencuentro.

Cartas a los suyos

En cuanto a las misivas que Larrabure pudo enviar a los suyos, tres de ellas estuvieron fechadas el 8 y el 22 de octubre de 1974, y enero de 1975.

En ellas, el estilo delata al hombre de temple. En tono coloquial, por ejemplo, expresa: "Querida María Susanita: Por las razones conocidas no puedo acompañarte en tu cumpleaños, pero sí te llegará mi amor de padre, a través del espacio, de la distancia. Cumples 18 años. Toda una señorita. Debes tener la entereza para sobrellevar este infortunio y estar dispuesta a esperar lo peor...

Dos semanas más tarde, el 22 de octubre, Larrabure consiguió permiso de sus carceleros para remitir una segunda carta a sus familiares, especialmente dirigida a su esposa, a la que afectuosamente llamaba Marisita. Todo es aliento, grandeza y fuerza para reconfortar a los demás: "No bajes la guardia Marisita, y seguí adelante. Nita y los chicos te ayudarán y podrás continuar conduciendo la familia. Les agradezco infinitamente a mis hermanos, y a todos los amigos, personal del Ejército y de la Fábrica que te ayudan en esta emergencia. A mis hijos y ahijado especialmente, que no olviden mi mensaje: aunque suceda lo peor, no deben odiar a nadie...".

Pero no era un iluso: con letra de compleja lectura, le dijo a los suyos: "...Si están todos juntos sean fuertes. No tengan mucha esperanza en volverme a ver. Sepan que siempre los quise mucho. A vos, Marisita, un beso fuerte y la reafirmación de mi amor…"

Ya se verá cómo fue realmente la vida en prisión y cómo fue el asesinato.


Publicado en El Pregón de La Plata los días 15,16 y 17 de Abril de 2008

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Carta escrita por una joven de 22 años - no tiene desperdicio. ..... sobre todo en el final



Carta abierta a nuestra Presidente
Viernes, 28 de marzo de 2008

Sra. Cristina Fernández de Kirchner:

Tengo 22 años y no represento a ningún grupo político ni defiendo a los gobiernos militares. Pero el martes pasado estuve en la Plaza de Mayo. Hace días que la sangre me hierve y las ideas se me atragantan, hace semanas que la bronca se me mezcla con el llanto y me voy quedando sin recursos para lidiar con el sentimiento de impotencia que esta situación me ha generado. Discúlpeme entonces, señora, pero es a usted a quien quisiera dirigirme.
Verá, señora Presidenta, soy hija de un productor agropecuario que toda su vida se deslomó en el campo. Soy hija de un padre que hasta el día de hoy se levanta todas las mañanas a las 6 para ser el primero en recorrer los potreros y hablar con los peones. Soy hija de un padre que debió irse a vivir a Azul para poder darnos a mis hermanos y a mí la vida que quería. Soy hija de un productor al que los temporales del año pasado le quitaron el 75% de la cosecha. Soy hija de un productor que con el 25% restante debió darle la mitad a las arcas de su gobierno en pos de las retenciones, y con la otra mitad ocuparse de pagar los demás impuestos exigidos, amén de arreglárselas para vivir dignamente. Y a pesar de todo esto, soy tan hija del campo como cualquier argentino.
Yo no viví los gobiernos militares que enfermaron a nuestro país hacia la década del '70. No tengo familiares desaparecidos ni cuento con historia militar en mi ascendencia. Pero entiendo que ayer, en lugar de continuar perpetuando la lucha en la que nuestro país está sumido hace más de 30 años, hubiera convenido separar los tantos y apaciguar los ánimos. En algún libro de historia leí alguna vez que 'si no hay equilibrio respecto de todas las partes que intervinieron en un determinado capítulo del pasado histórico, la justicia será leída siempre como venganza'. ¿No le parece, señora Presidenta, que sería hora de que le hiciera honor a su latiguillo de que usted gobierna en nombre de los intereses de todos y se dejara de dividir al país en la lastimosa dicotomía de la oligarquía y el pueblo?
Ayer usted habló de libertades, señora, y yo no puedo evitar preguntarme entonces dónde encontraremos la libertad de manifestarnos donde lo deseemos sin que su bienamado D'Elía y sus compañeros nos agredan a diestra y siniestra. Si vamos a hablar de extorsión, le sugeriría que mirara por sobre su hombro, donde justito a su derecha estaban ubicados ayer en el palco los principales extorsionadores de este país. Si me permite sincerarme, señora Presidenta, le diré que yo no estoy de acuerdo con seguir pagando impuestos que sólo sirven para subsidiar el pancho y la coca de la patota de turno.
Podría enumerarle uno a uno los preceptos de su discurso y dedicarme a rebartírselos en orden. Pero no creo que haga falta. Me limito a recordarle que lo que se está exigiendo en este caso es la anulación de la suba de las retenciones, y no la eliminación total de éstas. La gente del campo no requiere una lección de economía, señora Presidenta, la gente del campo convive con números y porcentajes los 365 días del año.
Finalmente, y cómo última acotación, me permito realizarle un pedido. Si fuera usted tan amable de dejar de lado aquél discurso de lo ardua que convierte su tarea el hecho de ser mujer, se lo agradecería mucho. No sólo es un argumento que se está tornando rancio, sino que asimismo la considero una acotación poco feliz que no hace más que dejarnos mal paradas a todas sus compañeras de género.
Desde ya muchas gracias.
La saluda a usted muy atentamente,

Victoria Guazzone di Passalacqua
D.N.I. 92.729.533

Una visión sobre el conflicto con el campo -


Por Pablo López Herrera

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Crisis previsible

El enfrentamiento provocado por el régimen kirchnerista contra el campo debido a la última elevación de las retenciones directas y confiscatorias que se aplican sobre las exportaciones de los granos, difícilmente pueda atribuirse a la ignorancia o la inexperiencia del gobierno. La resistencia generada era previsible. Esta exacción impositiva creada hace varios años, mas las últimas subas que se pretenden aplicar, estuvieron siempre alineadas perfectamente con los objetivos económicos, políticos e ideológicos del gobierno de los Kirchner y de sus compañeros de ruta.

El objetivo económico: cubrir la brecha entre gastos e ingresos.

Aunque intentaron proclamar hasta el cansancio el supuesto superávit fiscal, lo cierto es que el balance entre gastos e ingresos no les cierra totalmente. Y la única manera de cubrir los gastos ha sido desde hace años apelar a estas retenciones directas y al impuesto al cheque.

Es por necesidad que han decidido "expropiar" ahora esta porción cada vez mayor de los ingresos de los productores, antes que renunciar o simplemente plantear la validez de su nebuloso, demagógico y prebendario concepto de "redistribución del ingreso" que les permite gastar alegremente el dinero ajeno con fines propios. Parece que el gobierno no esta dispuesto ni siquiera a considerar un replanteo de su esquema mental, o por lo menos de una parte del mismo.

Como muestra baste señalar que simultáneamente con esta severísima crisis que afecta la estabilidad económica de tantos argentinos, el ministerio de economía de este gobierno no tiene el menor empacho en aprobar un esquema financiero para solicitar préstamos a Francia, para la construcción del faraónico "tren bala", mientras siguen sin solución los gravísimos problemas de una vetusta red de transporte ferroviario urbano, generosamente subsidiada.

Considera el gobierno que su papel en el desarrollo económico del país, pasa por la centralización estatal y "direccionamiento" de los flujos de dinero, en lugar de concentrarse en generar el marco y las condiciones para la creación de riqueza y de valor por parte de quienes mejor saben y deben hacerlo, o -por lo menos- dedicarse a administrar con moderación y probidad los fondos públicos. Y cuando las cuentas no le cierran acude una vez más a un sector cuyo volumen de negocios y margen bruto global es elevado, debido a la simple y ajena razón de la suba fenomenal de precios internacionales.

Por lo tanto, es lógico ver que ni siquiera entran en consideración las retenciones en si mismas, ni la abusiva y arbitraria centralización de recursos federales en el "dialogo" que el gobierno ha "ofrecido", solo en razón de que la gente afectada se ha puesto literalmente en pie de guerra, y que el propósito de los Kirchner apunta más a dividir a los afectados, intentando comprar al precio mas barato posible a algunos entre ellos, azuzando al mismo tiempo demagógicamente al resto de la población contra los agricultores que "se dedican a comer asado en las rutas, mientras el país se va quedando sin leche, sin carne y sin pan".

El efecto de la exacción, abarca mucho mas que los grandes productores. Casi todas las economías regionales están afectadas de una u otra forma, lo que explica la extensión de la rebelión en pueblos y ciudades, en capas de la población para nada politizadas o agremiadas.

Es tan importante para el gobierno este objetivo de imponer una economía estatizada, que parece estar dispuesto a enfrentar las consecuencias inmediatas, que ya se producirán aunque se diera atrás sin más con las confiscatorias medidas: pérdidas inmediatas por daños y pérdidas, lucro cesante por disminución de la actividad, caída de la recaudación del IVA con el impacto consiguiente en las cuentas del estado, problemas que ya se empiezan a plantear en la cadena comercial y de pagos, efectos inflacionarios de una amplitud difícil de cuantificar por el momento pero evidentes, en función de los desequilibrios entre la oferta y la demanda de bienes.

De más está decir que la fijación de precios con un INDEC que actúa como un dibujante más que como un científico, mas la dificultad de estimar costos de reposición, indispensable para la actividad económica, agregará el costo suplementario de una indispensable "cobertura en previsión de aumentos de terceros" ...

El objetivo político: mantener el instrumento de poder hegemónico.

Por las razones expuestas, aparece evidente que atrás del objetivo económico citado, aparece el objetivo político de mantener un esquema de poder centralizado y hegemónico. Este objetivo surge evidentemente como superior para el gobierno respecto del objetivo anterior, si se tiene en consideración la forma en que los Kirchner manejan esta crisis provocada por ellos mismos.

A través de medidas sucesivas llevadas al cabo en los cuatro primeros años del reinado, la pareja ha ido generando sucesivos mecanismos de centralización de poder, que conviene tener en cuenta ahora, porque las últimas medidas son precisamente las últimas de una serie cuidadosamente orquestada.

Efectivamente, para poder utilizar "la caja" a discreción han debido imponer políticamente un sistema permanente de decretos de necesidad y urgencia, un régimen de emergencia económica que ya debería haber finalizado hace rato, un sistema de presupuesto en el que quedan afuera los enormes ingresos "extraordinarios" provocados por la mayor recaudación nominal por efectos de la inflación.

Asimismo, han avanzado sobre el Poder Judicial con las modificaciones en la corte suprema de justicia y el consejo de la magistratura, han anulado a las fuerzas armadas a través del descabezamiento de sus jerarquías primero, de su "desfinanciación" y de su erosión paulatina a través de reformas impuestas y del amedrentamiento de sus cuadros. Han avanzado sobre el Poder Legislativo mediante un mecanismo electoral de "listas colectoras" destinadas a eliminar cualquier oposición significativa, a lo que se agrega la directa intervención y designación por parte de Kirchner de los candidatos oficialistas antes de las elecciones y de las autoridades en el seno del propio congreso una vez ganadas las bancas.

Así, a través del ejercicio de un poder hegemónico que abarca los tres poderes, ni previsto ni querido en un sistema supuestamente republicano y democrático, la pareja reinante maneja discrecionalmente a los súbditos que entran voluntariamente en el sistema, y atemoriza y descorazona por la envergadura de la empresa y las consecuencias esperables a todo el que intente sacar la cabeza de su trinchera para intentar oponerse a este "absolutismo democrático" de origen legítimo y ejercicio ilegítimo.

El objetivo ideológico: erosionar el concepto de propiedad privada.

Pero los objetivos económicos y políticos, no alcanzan para entender todo lo que hay detrás de las medidas de exacción que se imponen actualmente. Hay también un propósito ideológico, que se corresponde con el origen "setentista" de los principales componentes del gobierno, y que llamaría "gramscismo económico".

En efecto; a un intento de apropiación del "Poder Cultural" por parte de este marxismo post Leninista/Stalinista, que muy eficazmente aplica la izquierda vernácula, se agrega esta nueva concepción de "uso público de la propiedad privada" que no consiste en la estatización de los medios de producción sino en la total y paulatina "estatización de la economía" a la que se encuentran abocados los Kirchner, lo que se transparenta al ver como pretenden determinar arbitrariamente cuánto y como debe ganar cada argentino sus ingresos, y donde y como debe invertir su dinero, y quién debe ganar o perder.

La descarada intromisión en los meandros - a veces inexplicables para las propias empresas por su complejidad - de los costos y de la determinación de precios, erosiona el concepto de propiedad privada de un modo directo y profundo, además de generar conflictos en las cadenas de valor, en las que cada parte también trata - para defenderse del gobierno – de "pasar el muerto" a otros. Así; productores, acopiadores, industriales, matarifes, molinos, distribuidoras y exportadores pasan a ser enemigos entre sí, potenciando los intereses de cada parte de las cadenas de valor, y el gobierno se convierte en el "hada madrina" que deposita su varita mágica sobre aquel a quién quiera favorecer o perjudicar.

Este mecanismo montado por el kirchnerismo en nuestro país, erosiona directamente la propiedad privada como si fuera un rayo láser que permite la destrucción de la propiedad privada de algunos, y que posibilita la riqueza de aquellos a quienes -y mientras- el poder lo permite. El comunismo chino maneja -en un grado mas avanzado- esta hegemonía del capital al servicio de un proyecto de dominación.

Si acá hubiera triunfado la guerrilla en el período 1960-1980 seguramente el grado de avance sobre la propiedad privada hubiera sido mucho mayor, tal como lo está ejecutando en un grado cada vez insoportable para los venezolanos el sucesor de Fidel Castro en América Latina, del mismo corte ideológico que los Kirchner .

¿Y ahora que?

Una presidente que recomienda a los ganaderos "que piensen como parte del país y no como propietarios" les está diciendo que para ella los propietarios no forman parte del país. Esa expresión forma parte del pensamiento utópico marxista. La visión del mundo como una utopía y como un conflicto permanente del matrimonio reinante y de sus compañeros de ruta, les impide cambiar el enfoque de su análisis hacia un enfoque realista y orientado a la cooperación social.

Los reintegros diferenciales que se anuncian según el volumen producido, no parece solucionar el problema de los rendimientos diferenciales según la superficie sembrada, el clima sufrido, o las diferencias de sofisticación en el manejo de los costos. Parecen mas bien destinados a dividir al frente agropecuario y "aislar" un enemigo al cual se lo pueda someter a la vindicta publica.

Frente a los difíciles momentos que se avecinan, conviene tener muy clara la naturaleza del problema con que nos enfrentamos. Es importante comprender la existencia de estas tres dimensiones del problema: económica, política e ideológica. Es quizás una manera quizás más compleja de analizar toda la crisis, pero necesaria en mi opinión para advertir su verdadera dimensión, gravedad y profundidad.

La lucha del sector agropecuario por su subsistencia, es vital no solamente para el mantenimiento de un sistema en el que se mantenga la plena propiedad privada y un estado de derecho, sino también para defender lo que queda de democracia a secas. Elegir el bien y practicar las virtudes, exige extirpar el mal y luchar contra los vicios, y de eso se trata el problema argentino.

(1) Miembro del Comité Consultivo de Atlas 1853 –

plopezherrera@hotmail.com

Gentileza para NOTIAR


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