El 80 por ciento es la emoción
Saturday, December 29, 2012 6:06:38 AM
ARMANDO ÁLVAREZ - VIGO Quique Domínguez y Diego Núñez se conocían como homólogos, iguales en el sufrimiento del banquillo. Quique, eternamente en el Octavio de balonmano; Diego, en el Amfiv de baloncesto en silla de ruedas. Aquel Diego es otro. Hoy actúa como consejero emocional de la escuadra académica. "Nos está ayudando mucho", camisetas de futbol indica Cerillo, uno de los capitanes encarnados.
Diego Núñez sentía una inquietud cuando dirigía al Amfiv. "Estaba limitado. Me faltaban herramientas para llegar mejor al jugador". Probó a dar un giro, profesional y vital, tras abandonar el club. Quedó solo como socio de la autoescuela viguesa en la que también daba clases. Regresó a la Barcelona familiar. "Era el momento de cambiar de vida".
En la Ciudad Condal ha completado sus estudios de psicología. Ha cursado un master en inteligencia emocional. Ha buceado en los conocimientos de la programación neurolingüística. Se ha convertido en "coach". Él, que dibujaba líneas sobre la pizarra, trabaja ahora en aquello que se entiende como alma o espíritu, y que es mente.
No se ha quedado en lo teórico. En Cataluña ha hecho prácticas. El trabajo del máster lo realizó en el Barcelona B gracias a la intermediación de Eusebio Sacristán, que siempre tiene la puerta abierta para los amigos de Vigo. "Ha sido una gran experiencia en un equipo muy profesionalizado". Para Eusebio catalogó "el estilo de comportamiento y aprendizaje" de cada jugador e incluso de los miembros del cuerpo técnico. Detalla las claves de la motivación de cada futbolista, cómo tocarle la fibra. "Es un proceso de adaptación que normalmente se alcanza a media temporada, que es todo un mundo en el deporte profesional", explica Núñez. Su aportación le acelera los plazos a Eusebio.
Diego ha vuelto a Vigo. Y ha encontrado en el Octavio el terreno en el que aplicar sus conocimientos, algo que agradece: "El cuidado de la inteligencia emocional no es algo que esté muy introducido en el balonmano", acepta Núñez, que compartió ponencias con técnicos de la máxima categoría en el ciclo organizado recientemente con motivo de la Copa Asobal. Su discurso interesó. Le preguntaron en camiseta fútbol 2013 los corrillos del pasillo. Pero aún debe calar: "Esto no es algo tangible. Ellos quieren resultados en la cancha, ver para creer".
El Octavio anticipa etapas. En Quique Domínguez ha encontrado total colaboración. "Es muy receptivo. Se implica mucho", dice del entrenador pontevedrés, con el que profundiza en el campo del liderazgo. Quique ha variado el colorido de sus arengas, por ejemplo. Con los jugadores trabaja Núñez "autoconfianza, autoestima, motivación...". Le resulta interesante adaptarse a los matices de un vestuario en el que conviven veinteañeros como Cacheda y cuarentones como Fran González. "Lo importante es que entiendan que estás a su lado para su crecimiento personal".
Núñez se reúne con los jugadores el lunes, en el primer entrenamiento. "Estudiamos lo que sucedió en el partido y cómo enfocamos la semana", relata Cerillo. "Nos ha ayudado a apreciar que hay diferentes puntos de vista. Y que existen automatismos, inercias que te sirven".
El psicólogo del Octavio está abierto a otras colaboraciones, ya de élite o cantera. Se publicita con una aritmética rotunda: "En el liderazgo deportivo, el 20 por ciento es conocimiento técnico y el 80 por ciento es inteligencia emocional". Lo sabe porque estuvo sentado en un baquillo y confiesa: "No repetiría nada de lo que hice. Fui un desastre".
