My Opera is closing 3rd of March

LA VERDAD, SOLO LA VERDAD Y NADA MAS QUE LA VERDAD

La Verdad es un don demasiado esquivo para la humanidad

APUNTES SOBRE GUADALUPE PARTE 01

MARCOS CIPAC DE AQUINO

AUTOR HUMANO DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE GUADALUPE

Estos escritos datan de 1905 y fueron realizados por Eduardo Sánchez Camacho, Obispo de la Diócesis de Tamaulipas.

El libro de donde se tomaron los datos, quedó titulado "ECOS DE LA QUINTA DEL OLVIDO" y fue vetado en México muchísimos años.

He aquí fragmentos de lo que Sánchez Camacho dejó escrito:

“Vine de Obispo Católico a Tamaulipas... No creía ni creo en la aparición de la llamada Virgen María en el Tepeyac.

Mi escepticismo guadalupano irritó e indignó en sumo grado a Cerreti, obispo y Cabildo de Puebla. Me amenazó con la inquisición romana.

En mil ochocientos noventa y seis vino un enviado del Papa, llamado Nicolás Averardi, con instrucciones expresas de combatir mis ideas.

Cerreti sabía que el clero mexicano -más inmoral que los del viejo mundo- es generoso y conocía un modo fácil de hacer dinero… porque Cerreti sabía que la idolatría del pueblo mexicano produce mucho dinero.

¡Que terquedad tan brutal! …ningún hombre sano de razón creerá lo que la ciega y pertinaz superstición hace… los hombres llamados grandes e ilustres y que deberían llevar a la dicha a las multitudes, en realidad son lobos que devoran al pobre ignorante, aquel que por desgracia cree ciegamente los embustes religiosos.

En la historia de México no hay una sola palabra que se refiera a la aparición de la madre de Cristo en el Tepeyac.

Aquí en Tamaulipas hay muchas imágenes aparecidas, siendo la más notable la del “Chorro” o “Chorrito”; pero ni esa ni ninguna otra pretenden tener origen angélico o divino, ni menos ser obra de la Madre de Cristo. ¡Son más racionales los Tamaulipecos que el Ilustrísimo Arzobispo de Puebla!

Los indios acostumbraban poner sus imágenes fuera de las iglesias, y de allí las levantaban los clérigos o empleados de los templos.

Se sabe que Marcos Cipac, autor de la imperfectísima pintura del Tepeyac, la puso fuera de la ermita del lugar y fue recogida por los empleados de dicha ermita o Capilla para que hiciera milagros.

Ningún historiador del siglo XVI ha dicho que haya sido una aparición la que se sucedió.

El Padre Sahagún, religioso instruido, piadoso y virtuoso tachó de idolátrico el culto de la imagen del Tepeyac.

Las diócesis antiguas no pensaban en la Guadalupana, y las iglesias erigidas hasta el siglo XVIII, no se distinguieron por su piedad y culto a la Guadalupe.

Muchos escritores del siglo XVI, como los anteriores que he citado, declaran la falsedad de la aparición, y solo quiero recordar dos testimonios que hacen prueba plenamente de cualquier juicio.

Primero: Los primeros frailes franciscanos que vinieron a México, en la época de la conquista, fueron hombres ejemplares en el cumplimiento de su oficio.

En sus predicaciones y con su ejemplo y conducta, procuraron apartar a los indios de la idolatría.

Vieron con disgusto que se divulgara que la imagen de Guadalupe era capaz de hacer milagros –la imagen venerada en el Tepeyac es obra del indio Marcos Cipac o Marcos de Aquino-.

Los franciscanos juzgaron que esto hacía que los indios adoraran a las imágenes, como hoy lo hacen con autorización y aún por orden de los prelados; volviendo así a la idolatría, que es la que practican nuestros indios.

Fue el Padre Fray Francisco de Bustamante, Provincial de los franciscanos, quien dijo todo lo que antes he expresado en este párrafo, predicando el ocho de septiembre de 1556.

Dijo además que aquel que inventó o dijo por primera vez que aquella imagen hacía milagros, merecía cien azotes y doscientos al que siguiera divulgándolo.

Dijo que el Arzobispo Fray Alonso de Montúfar, que entonces gobernaba aquella iglesia, autorizaba esos falsos milagros, contra lo dispuesto por el concilio de Letrán, bajo pena de excomunión.

En 1557 se decía públicamente que la imagen del Tepeyac había sido pintada por el indio Marcos Cipac, por lo que se entiende que no hubo aparición.

Segundo: Todo esto llegó a oídos de su majestad el Rey -entonces nuestro señor-, y pidió informe al Virrey Don Martín Enríquez sobre el origen de la ermita y culto de la imagen del Tepeyac.

El Virrey contestó el 23 de septiembre de 1575 :
"que el año 56 o 57 estaba allí (en Guadalupe) una ermitilla, en la cual estaba la imagen que ahora está en la iglesia, y que un ganadero que por allí andaba, publicó haber cobrado salud yendo a aquella ermita y empezó a crecer la devoción de la gente, y pusieron nombre a la Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe por decir que se parecía a la Guadalupe de España”.

Este documento también hace prueba plena en derecho, por ser oficial de un Virrey a su Soberano".

NO TENDRÁS DIOSES AJENOS DELANTE DE MIAPUNTES SOBRE GUADALUPE PARTE 02

Write a comment

New comments have been disabled for this post.

February 2014
M T W T F S S
January 2014March 2014
1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28