LA TRISTEZA DEL MUNDO PRODUCE MUERTE
Saturday, August 28, 2010 1:28:46 AM
Recientemente, se produjo un hecho lamentable. Muy lamentable para mi.
La hija de un amigo tomó la decisión de suicidarse.
Esto realmente me resultó muy pero muy triste, no solo para mi sino para los vecinos y conocidos.
Era una chica muy joven, muy agradable. Inocente e inexperta. Quizá desaconsejada. Y ya por último, y en el peor de los casos, resultó mal aconsejada.
No lo se y no lo entiendo. Y no lo entenderé nunca.
Lo que sí es verdad es que lo lamenté muchísimo.
Ha de velarse porque no se repita este evento en nadie más, sea cercano ó lejano.
Las vidas de las mujeres jóvenes son demasiado valiosas. Han de labrarse como "esquinas... de palacio".
Requieren trabajo fino. Mucho tacto. Pero por sobre todas las cosas, ha de enseñárseles la verdad acerca del mundo que nos rodea. Un mundo indolente que atropella a diestra y siniestra.
Nuestro deber es que ese mundo no nos atropelle impunemente.
El Apóstol Pablo le dijo a los creyentes de Corinto que "La Tristeza del mundo produce muerte". Nunca resultó tan cierta esta afirmación como ahora.
La hija de un amigo tomó la decisión de suicidarse.
Esto realmente me resultó muy pero muy triste, no solo para mi sino para los vecinos y conocidos.
Era una chica muy joven, muy agradable. Inocente e inexperta. Quizá desaconsejada. Y ya por último, y en el peor de los casos, resultó mal aconsejada.
No lo se y no lo entiendo. Y no lo entenderé nunca.
Lo que sí es verdad es que lo lamenté muchísimo.
Ha de velarse porque no se repita este evento en nadie más, sea cercano ó lejano.
Las vidas de las mujeres jóvenes son demasiado valiosas. Han de labrarse como "esquinas... de palacio".
Requieren trabajo fino. Mucho tacto. Pero por sobre todas las cosas, ha de enseñárseles la verdad acerca del mundo que nos rodea. Un mundo indolente que atropella a diestra y siniestra.
Nuestro deber es que ese mundo no nos atropelle impunemente.
El Apóstol Pablo le dijo a los creyentes de Corinto que "La Tristeza del mundo produce muerte". Nunca resultó tan cierta esta afirmación como ahora.








