Friday, 1. August 2008, 22:26:52
Recuerdo este título de mi blog del año anterior, y como la verdad es que agosto del año pasado no estuvo tan mal, decidí hacerlo igual este año, así que este post está lleno de optimismo y de mi ingenuo propósito de escribir todos los días.
Para ser el primer día del mes de la felicidad, la verdad es que hoy no estuvo tan mal. El día comenzó temprano. El Road Show es este domingo (3 de agosto), así que decidí venir a visitar a los Graebner a colonia dos días antes, como para recordar buenos tiempos. Los Graebner tenían de visita a los tres nietos (Konstantin, Christopher y Maximilian), de 11, 9 y 6 años, creo, o por ahí, cuyos padres se fueron de "luna de miel".
Bueno, pero empecemos por el principio. Me había propuesto salir de Siegen a las 10:00am, pero tenía todavía que arreglar un montón de cosas; lavar una ropa, terminar de empacar para el Road Show, ordenar el apartamento, etc. Así que me levanté a las 7 de la mañana, puse la lavadora y mientras tanto ordené y terminé de empacar. La idea era ir de 9:30am a 10:00am al Centro Comercial a conseguir tres cosas: unos zapatos de vestir para el Road Show, el regalo de cumpleaños de Lena (conseguí el regalo perfecto, pero detalles sobre eso luego) y un juego de mesa para los Graebner (SET!) que no conseguí. La cosa es que, obviamente, duré demasiado y perdí el tren, pero como no había estrés simplemente agarré el de las 11. Andar en tren de Siegen a Colonia estos días es un infierno porque están arreglando la vía, así que hay que hacer una parte del trayecto en bus - me ahuevás! Y dura una hora adicional.
Por dicha en la estación de Colonia vino a recogerme el señor Züll - el chofer/mensajero de la oficina del señor Graebner, que es todo buena gente. Le pedí un favor: pasar a Karstadt a ver si conseguía el juego de mesa. Funcionó asi que no llegué con las manos vacías.
Fuimos un toque a a oficina del señor Graebner y de ahí me fui con él después de una parada estratégica en la casa para donde Eva, donde estaban la señora Graebner con los chiquitos. Jugué un montón con ellos, de hecho que me di cuenta de que casi no los conocía, pero resultan ser muy interesantes y cada uno tiene un carácter muy individual. Lo malo es que los tres son inteligentes -bueno, eso no es malo, pero tiene la desventaja de que uno termina AGOTADO. Como soy chiquillero, para variar, no me importó. En una me monté al más pequeño a caballo y empecé a correr por el jardín (fascinación total), pero en eso por idiota me agaché hacia adelante y como que mi espalda no terminó de responder: me estrellé con toda el alma contra el zacate, y para que el güila no saliera volando por los aires, lo sostuve todo el tiempo y bueno caí con la barbilla arrastrándola por medio jardín. Ouch! Me raspé todo (me voy a ver super bien en el Road Show!), y casi me desnuqué, pero por lo menos al chiquito no le pasó nada.
Después de comer nos pusimos a jugar WII. Increíble, nunca lo había jugado. Le dimos Mario Kart, y mientras yo les contaba cómo era antes (lo básico y aburrido que era), me agarraba una depresión de "ya estoy roco". En todo caso, cuando volvimos a la casa de los Graebner, donde yo tenía mis cosas, se me ocurrió que en mi compu tenía el emulador del Super Nintendo, y les puse Mario Kart. ¡Estaban todos maravillados! Hahahahahahaha...y bueno, tuve el consuelo de que ellos eran tan malos en el viejo como yo en el nuevo, así que no fue una humillación total.
Luego fuimos a comer Chino, y después de ir a McDonald´s por un sundae, nos vinimos a dormir. Fue todo el día familiar/idílico de verano, así que un buen comienzo para el mes de la felicidad, que, sin embargo, no deja de tener algunos bemoles:
- Se me olvidó el cargador de la rasuradora, así que voy a tener que rasurarme con rasuradora normal, cosa que no hago hace años, y con mi piel de nenita probablemente voy a andar hecho un Cristo...
- Justo hoy se descompuso el zipper de la maleta que hace un año me regalaron los Graebner...qué pena. Pero por dicha tienen otra y también me la regalaron!
- Me di cuenta que nadie pensó en los premios (unos sobres que contienen un certificado) del Road Show, así que voy a tener que hacerlos aquí mañana - no me pregunten cómo.
Bueno, y creo que eso es todo por hoy. "Mañana escribo de nuevo!"