Del Sr. Morrinhos
Thursday, August 18, 2011 8:22:33 AM
Lo acontecido en la vuelta de la final de la Supercopa de España dista mucho de un clásico enfrentamiento deportivo entre los dos grandes clubes de España.
He estado tentado muchas veces en escribir algo sobre un personaje como el Sr. Mourinho ("Morrinhos" en adelante), pero consideraba que era darle más valor de lo que él tenía y si lo hacía, acabaría encendido y lamentando posteriormente haberlo hecho; pero lo sucedido ayer, día 17 de Agosto de 2.011, en la vuelta de la final de la Supercopa de España en el Nou Camp, ha desatado en mí y, supongo en miles de aficionados al fútbol y personas civilizadas y educadas, una indignación similar a la causada por los crímenes del nazismo en las cámaras de gas durante la Segunda Guerra Mundial.
En cuanto a lo intrínsecamente deportivo, vaya por adelantado mis elegios y admiración a los dos contendientes, cada cual con su propuesta futbolística, pero ambas dignas de sacrificio, esfuerzo y belleza plástica.
En el apartado extradeportivo, el Real Madrid y el Sr. "Morrinhos" a la cabeza son los actores principales de la escena.
El "Sr. Morrinhos", es fruto de un conspiración judeo-masónica del Dios Florentino Pérez ("Tino" de ahora en adelante), para desbancar del poder futbolístico mundial al F.C.Barcelona y volver así a la gloria de antaño. Y en esa tarea pone todo su empeño, utiliza todo tipo de artimañas, prensa y poderes fácticos, sean o no éticos y morales, tanto da; al final, lo que interesa es estar en el podio lo más alto posible y, así, de paso mejorar sus intereses particulares y empresariales.
En el tortuoso camino que le puede llevar a la gloria, "Tino" escoge sus generales de batalla. Como los generales utilizados hasta ahora, no le han valido -recuérdese, Manuel Pellegrini, Vicente del Bosque, Carlos Queiroz, José Antonio Camacho, García Remón, Vanderlei Luxemburgo..,-, ha optado por hacerse con los servicios del mejor, del "special one", de un hombre curtido en batallas, de un ganador nato, uno que ponga disciplina y que le lleve victorioso por todos los campos del planeta, para que así, sea aclamado por las masas como el más brillante Emperador del Imperio Blanco.
..Y, amigos, en la batalla, todo vale, por eso el "Sr Morrinhos" es el general adecuado:
- Falta de respeto >>
No tiene respeto por el rival, se cansa de pedir respeto en las ruedas de prensa y en la cancha de juego no para de hacer gestos de desprecio a los jugadores (a Mesi le hace el gesto de que huele mal), a los entrenadores contrarios (al Sr. Preciado le dijo que se dejó ganar por el Barça, a Tito Vilanova le mete el dedo en el ojo...),a los árbitros ( pongan Vds, ejemplos, que haberlos haylos y muchos), a la Federación Española, a la UEFA.., en fin, a todo el mundo. - Sin educación >>
Se fue él y su equipo del terreno de juego sin felicitar al contrario, no he visto a ningún entrenador hacer eso. Pep Guardiola les felicitó la final de Copa del Rey pasada en Mestalla, tanto a los técnicos como a los jugadores del Real Madrid.
Aparece cuando le conviene en las ruedas de prensa, cuando no, envía a su lacayo a dar la cara por él.
Que le pregunten al Villarreal como celebra los goles el "Sr Morrinhos" en el área técnica reservada al equipo contrario.
Escupe chicles, pone los pies a lo "G.Bush" en los cabezales de los asientos del autobús...etc. - Juego sucio >>
Cortador de césped, mensajero de notas ocultas, usurpador de localidades, violador del área técnica del rival, cobarde (que le digan a Luis Fernández cuando fue entrenador del Athelic Club de Bilbao..., puntos suspensivos. - Obsesión >>
Dijo en su día que el Barça se obsesionaba con la Champions en el Bernabeu, pus bien, yo veo obsesionado al Sr. Tino y al Sr. Morrinhos con el Barça. - Desagradecido.
El Sr. Morrinhos debería estar agradecido a un club como el Barça que le brindó la oportunidad de formarse como entrenador en su etapa de ayudante ( no de traductor ) del Sr. Bobby Robson. No tiene por que jurar fidelidad absoluta, pero si ver cuáles fueron sus orígenes en España.
Que pase buenos días y buena resaca Sr. Morrinhos.





