Y ahora son dos ...
Sunday, 1. February 2009, 07:09:38
Era el verano de 1992 y yo llegaba al departamento con 2 hijas, la de un año aún requería de muchísima atención, dediqué un buen rato para organizar mis pensamientos (mientras ellas dormían) y dije ok, el trayecto de la recién nacida ya lo recorrí y lo tengo fresco en la memoria de modo que al que tengo que poner mayor atención es al que desconozco.
Debido a que mi economía no era muy alentadora, primero pensé como reducir los gastos para que el dinero alcanzará sin sentirme presionada, dos tallas de pañales y dos fórmulas de leche tarde o temprano me iban a causar estragos, analizando la situación pensé, ella podrá ir por si sola al baño cuando camine por lo tanto no ocupará del pañal y cuando logre que tome en vaso ya no se comprarán mas biberones, en cuanto el pediatra me dijo que podía dejar la fórmula empecé a trabajar con los vasitos, ella solita adquirió su seguridad para caminar, y ya que no se tambaleaba, dije de aquí soy jeje.
Con anterioridad yo buscaba la manera de hacerla comprender donde era el lugar adecuado para sus necesidades, por lo tanto cada vez que yo iba al baño, le avisaba voy a la pipi, al cambiar su pañal le decía hiciste pipi y aunque no lo crean al año con tres meses ella ya no requería de pañales.
Y por supuesto esta dosis la repetí para la chiquita un año después, es curioso, pero en la actualidad casi siempre que veo padres que batallan con su entrenamiento les digo que intenten ese método, es obvio que no todos los bebitos son iguales pero el que persevera alcanza.
Mis hijas son muy diferentes desde chiquitas y aunque a las dos les dediqué tiempo, amor, paciencia y demás hasta ellas mismas en ocasiones me preguntan porque son tan diferentes en ciertos aspectos a lo cual yo contesto cada cabeza es un mundo, tienen su propia personalidad y seguido tratan de ver en que se parecen en mi.
Cuando ya las dos caminaban, entonces cuidado, como lograr que no andubieran corriendo sin tener precauciones, utilicé mi palabra mágica " SUFICIENTE ", esto lo aplicaba cada vez que yo consideraba que debían detenerse a cierta actividad, en lugar de decirles ya no comas mas piña o ya no corras, solo les decía en tono peculiar "ok suficiente" y ellas entendían rápidamente que debían detenerse. Y de esa manera es como inicié mi tarea como madre de dos bebitas que ahora son dos señoritas.
Jeannie.
Debido a que mi economía no era muy alentadora, primero pensé como reducir los gastos para que el dinero alcanzará sin sentirme presionada, dos tallas de pañales y dos fórmulas de leche tarde o temprano me iban a causar estragos, analizando la situación pensé, ella podrá ir por si sola al baño cuando camine por lo tanto no ocupará del pañal y cuando logre que tome en vaso ya no se comprarán mas biberones, en cuanto el pediatra me dijo que podía dejar la fórmula empecé a trabajar con los vasitos, ella solita adquirió su seguridad para caminar, y ya que no se tambaleaba, dije de aquí soy jeje.
Con anterioridad yo buscaba la manera de hacerla comprender donde era el lugar adecuado para sus necesidades, por lo tanto cada vez que yo iba al baño, le avisaba voy a la pipi, al cambiar su pañal le decía hiciste pipi y aunque no lo crean al año con tres meses ella ya no requería de pañales.
Y por supuesto esta dosis la repetí para la chiquita un año después, es curioso, pero en la actualidad casi siempre que veo padres que batallan con su entrenamiento les digo que intenten ese método, es obvio que no todos los bebitos son iguales pero el que persevera alcanza.
Mis hijas son muy diferentes desde chiquitas y aunque a las dos les dediqué tiempo, amor, paciencia y demás hasta ellas mismas en ocasiones me preguntan porque son tan diferentes en ciertos aspectos a lo cual yo contesto cada cabeza es un mundo, tienen su propia personalidad y seguido tratan de ver en que se parecen en mi.
Cuando ya las dos caminaban, entonces cuidado, como lograr que no andubieran corriendo sin tener precauciones, utilicé mi palabra mágica " SUFICIENTE ", esto lo aplicaba cada vez que yo consideraba que debían detenerse a cierta actividad, en lugar de decirles ya no comas mas piña o ya no corras, solo les decía en tono peculiar "ok suficiente" y ellas entendían rápidamente que debían detenerse. Y de esa manera es como inicié mi tarea como madre de dos bebitas que ahora son dos señoritas.
Jeannie.













