Batalla de YellowLines (y II)
Friday, April 20, 2007 9:59:29 PM
Victoriano I se reunió con los valientes que había logrado reclutar, pasó revista y caminó ante ellos, pensativo. En ese momento, un Mellow murmuró:
-Este es un trabajo para al menos 100 hombres, esta es una misión que puede durar más del tiempo del que disponemos. Ojalá tuvieramos junto a nosotros a más compañeros
Victoriano I lo escuchó y soltó una risotada. Con media sonrisa pintada en su cara y mirada feroz, se giró hacia el Mellow que así había hablado y le espetó:
-¿Quién es el que desea algo así? ¿Tu, Clon de Trapo y Balleta? No, amigo mío, no. Si está escrito que debemos morir, somos suficientes para que nuestro mundo nos pierda; y si hemos de vivir, cuantos menos hombres, mayor será la porción de gloria de cada uno.
¡Voluntad de Iván! No desees ni un luxano más, así te lo pido. ¡Por Lux! No son euros lo que ansío, ni me importa que terrestres puedan vivir a mi costa; ni me preocupa si otros hombres llevasen mi cargo; no son cosas materiales las que agitan mis deseos.
Ahora bien, si es pecado ansiar honor, soy el alma más pecadora que jamás haya habido en toda lucha. No, mi Mellow, ¡fe!, no anheles ni un luxano más. ¡Por favor! No soportaría quedarme sin tan gran honor como el que perdería por compartirlo con siquiera un sólo luxano más, porque estoy convencido de nuestra victoria. Oh, ¡ni uno más desees!
Más bien, Mellow, proclama por mis tropas que a aquel que no tenga estómago para esta lucha se le permite marchar. Que firme su parte y cobre por lo trabajado hoy. No querríamos morir en compañía de un luxano que tiemble ante la idea de morir con sus compañeros, ¿verdad?.
La tropa quedó sobrecogida y los historiadores coinciden en que de haberles dirigido a la batalla en ese mismo momento, nadie jamás hubiera podido olvidar las proezas de lo que podría haberse comenzado a llamar Los Hombres de Viti. Pero Victoriano I optó por otro camino que le apartó de la historia:
- Bueno chicos. Que os vaya bonito, si teneis dudas le preguntais a Tino, yo me voy a la Tierra y si las cosas parecen seguras, volveré a comprobar el resultado. Suerte, eh, y comed fuerte en la Arena antes, no os de un bajón de tensión luego y tengamos un disgusto.
Tino resopló y comenzó a organizar los escuadrones. David el Bravo y Omar comenzarían en incursiones de preparación para el resto de equipos, objetivos sencillos para realizar con disimulo y poder retirarse antes de la batalla. A Silent Luismi no le dijo nada, tal y como esperaba ya se encontraba en su interceptor y comenzaba la lucha sin necesidad de más instrucciones. Con el resto discutiría los planes de batalla en la Arena, mientras tomaban la que podía ser su última comida. Smoking J decidió sacar de su alijo los estimulantes de más calidad que jamás han entrado en el Complejo para compartirlos, Cerbero en su forma de Félix trató de animarles con prodigios tecnológicos, Pa-Chi y Rubén se ofrecieron a ser blanco de las iras ofendiendo al último éxito en holovisión, 300 VII, para liberar tensiones. Rock Lee logró entrar en el último momento en el Complejo para despedirles, ardiendo por dentro por no lograr estar un rato con sus viejos compañeros ni robando un transporte desde el Complejo PMG para la ocasión. Finalmente, con los estómagos llenos y los espíritus en esa paz que precede a la lucha, se alzaron a la vez, como un solo hombre con una sola misión. YellowLines les esperaba y estaban dispuestos a comerse a todo lo que se les pusiera por delante.
