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Lux Wars

Si yo tuviera una escoba

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Batalla de Yellowlines (y III)


En el arsenal, el nuevo equipo saludó emotivamente a los salientes Omar y David el Bravo, que volvían con graves quemaduras amarillas de las que apenas les habían protegido sus trajes de batalla. Silent Luismi confirmó con un gesto rápido lo que todos temían: los Tenneco habían descubierto la incursión y estaban tratando de activar sus tropas en la zona. Por fortuna les habíamos pillado por sorpresa y los luxanos aún podían lograrlo antes de que el grueso de sus fuerzas llegasen.

Para un mejor aprovechamiento del tiempo se abrieron todas las compuertas al vacío y se anuló el campo de gravedad artificial. Cada equipo se lanzó al espacio con Raptors cargados de regeneradores de campos o con Vipers que trazarían el camino para las primeras. Mientras Lonewolf Freddy y Hamilton hacían proezas con sus dos vehículos a la vez en las zonas de Cortadoras y Soldadoras, en el Archipiélago eran Tino y British Dan quienes se complementaban. Cerca de allí, David y Smoking J lograban hacer funcionar un viejo Viper a duras penas para trazar antes de que el veterano les alcanzara. No tardarían en faltar las municiones, por lo que hubo que reconvertir el Viper de British Dan para aprovisionar al resto sin descanso.

Mientras, en lo más recóndito de Tornos, dos Mellow se esforzaban por igualar el esfuerzo de Silent Luismi ante las más desvencijadas Yellowlines. Todos en tensión, evitando las patrullas Tenneco y algunos Pynerianos que destrozaban alguna cosa no determinada, el tiempo avanzaba y las Yellowlines volvían a brillar. Hasta que comenzaron los problemas.

Nuestros científicos confirman que una exposición prolongada a regeneradores de campos puede causar pequeñas alucinaciones y euforia, contra lo cual es dificil combatir. Hubo que tomar la decisión de cambiar los regeneradores de los Raptors a menudo a pesar de que su carga iba disminuyendo en cada cambio, e incluso en las últimas horas intercambiar los pilotos de Vipers y Raptors. Las tropas Tenneco por su parte parecían estar a punto de llegar y los suministros no durarían mucho más.

Y entonces en las radios de todas las naves en misión sonó una voz.

Hoy es el día que los Tenneco llaman la fiesta de Yellowlines:
El que sobreviva a este día y vuelva a casa
Se alzará sobre las puntas de sus pies cuando se mencione esta fecha
Y se agitará al oír el nombre de Yellowlines.


-¿Quién está ahí? ¿Quién ha abierto esa línea? - bramó furibundo Tino

El que viva después de hoy y llegue a anciano,
Cada año, la víspera de este día, convidará a sus vecinos
Y les dirá "Mañana es Yellowlines",
Y subirá sus mangas y mostrará las quemaduras amarillas.
Y les dirá "Estas quemaduras las gané el día de Yellowlines".


-Venga, admitidlo. ¿Quién es el que se ha pasado con los estimulantes? Esto es serio, chicos - masculló un Mellow

Los viejos olvidan; es más: todo será olvidado,
Todo salvo las proezas logradas este día. Y nuestros nombres
Serán para siempre familiares para él, como de su propia casa,
el del Antorio I, Segador y Chema,
Cuartodehora y Lucas, Vidal y Pan-Z, y tantos luxanos heroes y villanos.


- Ey amigos! Os vendo un regenerador de amarillo pollo por un A-Aspirator y dos Eskobas! - ofreció Lonewolf Freddy

Y permanecerán siempre frescos en su memoria y en sus brindis.
Los hombres buenos enseñarán esta historia a sus hijos
Y el día de Yellowlines nunca se olvidará,
Desde hoy, hasta el fin del mundo,
Y con él seremos recordados nosotros, luxanos.


-Tíos, no os vais a creer lo que estoy viendo por la ventanilla... - alucinó David from Lodoss

Una nave se les había unido sin haber salido en los sensores al volar bajo, oculta entre los territorios. Una nave que costaba reconocer, casi nueva, con una V en su costado y un hombre que incumplía las normas de indumentaria luxanas en ese momento. Victoriano I les saludó a todos desde su asiento y reorganizó el ataque avisando de que la llegada de nuestros rivales era inminente. Habría que dejar algunas zonas sin la correcta protección de Yellowlines pero con habilidad y suerte podríamos evitar que los Tenneco se dieran cuenta. Redistribuyó los últimos regeneradores y concentró todas las naves entre Lodoss y Cromatic, donde se lucharía la última escaramuza.

-Vamos chicos, confío en vosotros. Espero que los Pynerianos no se den cuenta de que la Yellowline de su base estará baja de energía y que en Lodoss no os lanceis a la conquista masiva al haber dejado un portal abierto.
-Victoriano, está bien esa confianza pero ¿no estás quedandote demasiado atrás de repente?
-Sí, bueno, es que si me pillan sin el traje oficial me meto en un lío así que os superviso desde aquí atrás. Y bueno, os puedo seguir animando con lo que pone el libro este...
-¿Cómo? ¿No eran tuyas esas palabras?
-Jejeje... no, hombre. Eran de un escritor de esos que no conoce ni su madre, un tal Güiliam Cheskpir. Escuchad, escuchad!

Nosotros pocos; nosotros, felices pocos; nosotros, banda de luxanos;
Porque el que hoy derrame su sangre con la mía
Será un luxano; no importa lo limpiador de 1ª que hubiera podido ser,
este día alzará su condición a peón (sin que conste en contrato, eh);

Y los luxanos que ahora permanecen descansando en la Tierra
Se tendrán por malditos por no haber estado aquí,
Y por siempre se sentirán humillados ante cualquiera
Que pueda decir que luchó aquí, con nosotros, en el día de Yellowlines.


Misión cumplida. Volvamos a casa, luxanos. No, no hay plus por lo de hoy.

Lo que ninguno sabía era que no volvían solos a los hangares...