My Opera is closing 3rd of March

Megan Trickster

Puedo ser tan imperfecta como quiera.

Despiertas una mañana escuchando música clásica que viene de algún lugar que desconoces, la cual llega hasta ti a traves de la ventana y te acaricia como el sol a las hojas al atardecer.
Tratas desesperadamente de no abrir los ojos, pero es inútil, tu sueño ha sido interrumpido y ahora ya ni siquiera puedes recordarlo; te molestas un poco porque sabes que era un gran sueño, pero recuperas la calma cuando comienzas a percibir tu realidad:
Estás recostado en la cama junto a la mujer que más has amado, las sábanas huelen a su perfume y la frescura de la mañana no puede opacar el calor de sus brazos rodeándote.
Sonríes silenciosamente y tratas con esfuerzo de abrir un poco uno de tus ojos, aunque estás despierto, el cansancio a penas te deja moverte.
Las cosas a tu alrededor están borrosas, solo distingues la luz grisácea que entra por la ventana a travez de las cortinas, al ir un poco más lejos, tu mirada se encuentra con una de sus manos: suave, delicada, hermosa... Está usando el barniz de uñas que le regalaste, y sabes que lo ha usado por ti, pues ella odia ese color.
Hay quien dice que la forma más fácil de saber si estás soñando, es tratar de recordar cómo llegaste a ése lugar, así que lo haces, pero más por el placer de recordarlo que por las escazas dudas que pudieras tener respecto a la situación.
Recuerdas que estuvieron hablando toda la noche, que la calidez de su sonrisa no te dejaba pensar en nada más, que la espontaneidad de sus comentarios te hacían preguntarte si había alguien que pudiera no amar al magnífico ser que tenías ante ti... Tu egoismo te hacía sentirte mejor al encontrarte con que nadie los molestaría, con que esa noche ella era solo para ti.
Llenaste una copa con el mejor vino de la casa y ella te miró cautelosa, nunca te había visto beber, y odiaría a muerte que consumieras cualquier cosa que te dañara... Pero era una ocasión especial y ella aceptó la copa con una sonrisa.
Entre pláticas, baile y otras cosas perdieron casi toda la noche, aunque sus cuerpos ya no tenían edad para soportarlo, la felicidad que los embargaba el estar juntos hacía que todo perdiera importancia.
La llevaste a la cama, le diste su pijama y dormiste a su lado, no necesitabas nada más que estar a su lado para estar feliz.
Tus recuerdos se vieron perturbados por sus movimientos en la cama: estaba despertando.
Giraste en la cama y la abrazaste, a lo que ella respondío con un beso suave en tu frente.
Cerraste los ojos recargado en su pecho, pensando en que no podías hacer muchas cosas para que sus sueños se hicieran realidad, pero no conocías la mayoría, y te marcharías después del desayuno.
Ahora llevaban vidas separadas, la visitabas ocasionalmente, le llevabas regalos en fechas especiales y le contabas tus secretos... Es alguien a quien amarías y te dedicarías a hacer feliz sin papeles de por medio.
Ella busca tu felicidad tanto como tu la suya, y la noche anterior te dió consejos para no equivocarte al estar frente a quién sería la nueva mujer más importante de tu vida, aunque lloró cuando preguntaste...
Al final te atreviste a romper el silencio diciendo:
-Mamá, ¿crees que Ann se case conmigo?
-claro que sí, claro que sí...

Write a comment

New comments have been disabled for this post.

February 2014
M T W T F S S
January 2014March 2014
1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28