My Opera is closing 3rd of March

Contador de Historias

Libres las manos, la lengua y el corazón

Un joven asesino en Virginia

El triste episodio del lunes en la mañana, ocurrido en la Universidad Virginia Teach de Estados Unidos, evidencia la dolorosa ruptura o escisión de lo humano que estamos padeciendo los mismos seres humanos. Absurda, injustificada, incomprensible es este tipo de acción suicida. Sólo cabe anotar que los profundos confines de la conciencia de este joven coreano, carecían de una lucidez plena que muchos de nuestros jovenes están perdiendo por verse rodeados de un entorno donde la tecnología ha jugado un papel vital para salvar vidas, pero cuya utilización errada también se convierte en el escenario trágico de las más dolorosas deshumanizaciones.

El joven Chon evidencia en estas fotografías que son publicadas por NBC de Estados Unidos, el diario www.elmundo.es y otros medios; el mismo odio, los trastornos mentales y las vivencias erradas de lo que consideraba en sus delirantes palabras: Una venganza en nombre de Dios...Habrá quienes piensen que la culpa la tiene la religión, pero nada más equivocado que atribuirle a una realidad espiritual sobrenatural, pero real, cuando ésta es vivida bajo la reconciliación, la responsabilidad por hechos como estos. Somos los hombres los que optamos por el camino del bien o del mal en momentos como estos. Lamentablemente Chon hizo una opción, fruto de sus decisiones presentes que, a estas alturas, sólo Dios sabe Cuáles fueron y -ojalá- tenga misericordia de su alma.

Con un profundo dolor por la muerte de tantos seres humanos, allí en Virginia, en Colombia, en Irak y en tantos países donde la muerte parece salir victoriosa y la desesperanza eleva los brazos, he remitio el siguiente mensaje a la Comunidad Académica de la Virginia Tech University por medio del portal IN MEMORIAM que se ha dispuesto para tal fin en

http://rosa.hosting.vt.edu/index.php/memorial/

Allí los invito a unirse a este dolor con una oración o un mensaje.

Éste fue el mio:

Dear VT People.

When I listened about the tragic attacks inside the Hearth of your communitty I Feelt so bab, because There was a unjustice thing again all the academic people around the world.

Since my Family and my Friends here in Arequipa, a Little city of Perú in South America, We Would like send you our prays and we offer our solidarity because god is together all his soons.

Please don´t forget to god, because He´s the way, the true and the Life.

God bless

Miguel Jaramillo Luján



El valor de la Verdad El Aborto y los huevos de tortuga en México

Comments

Omar Jiménez Friday, April 20, 2007 10:49:23 PM

Es lamentable y deplorable el grado en el cual se ha cosificado la vida, impresiona el hecho de cómo un joven de tan solo 23 años pueda disparar a sangre fria a sus semejantes y tener un final todavia más aterrador como lo es el acto del suicidio. Estos acontecimientos invitan a pensar y reflexionar sobre la condición
de la juventud en la ctualidad. Qué pasó con los valores?, con el respeto a la vida?, qué pasa con la sociedad?, me pregunto e intento buscar razones o culpables... es la educación que se da desde las instituciones?,el hogar de Cho era disfuncional?, nunca lo barazaron, nunca le dijeron una palabra de ánimo?, dónde se origino un trastorno sicológico tan grave que pueda enajenar a una persona y llevarlo al genocidio?, o tal vez la culpa es del gobierno estadounidense que permite que cualquier persona pueda tener acceso a las armas con mucha facilidad?, en mi opinión, pienso que es una combinación de todas, sería injusto atribuirle
la culpa a un solo factor, ni el propio Cho Seung-Hui tiene toda la culpa, la sociedad entera tiene qué preguntarse en qué está fallando, ¡la intolerancia y la indiferencia nos está mantando!. No hay suicidio del que la sociedad entera no sea responsable. Debemos cuestionarnos también las nuevas formas mediáticas de
información como la web, que apesar de que son muy útiles y nos facilitan la vida, también nos aleja del contacto humano con los demás, el monitor se convirtió en una pared para interactuar fraternalmente con los demás,por muchos smeagol que haya nunca podrán reemplazar un abrazo o un beso, tal vez el pobre de Cho lo único que le faltó fue eso, un abrazo, un beso y que alguien se diera cuenta que existia.

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