Skip navigation.

Ruido...

Contaminación, Medio Ambiente

El trueque de la vergüenza: abalorios por decibelios.

, , , , , , , , , ,


Me enseñaban ya siendo aún niño, en la escuela de primaria, en educación general básica, que los conquistadores del siglo XV cambiaban, a los indígenas de las tierras descubiertas en occidente, al otro lado del Atlántico, oro por abalorios de cristal... un trueque vergonzante, basado en la ignorancia de unos y en la codicia y mala fe de los otros... de la misma manera que los colonos del oeste americano les cambiaban a los indios tierras por armas deficientes y, sobre todo, por alcohol, mucho alcohol ("agua de fuego" que los destruyó hasta casi no dejar ni las cenizas). Pues esto, ni más ni menos, es lo que se pretende hacer con una situación de contaminación acústica que clama al cielo solución (y nunca mejor dicho): contrapartidas culturales a cambio de la calidad de vida y de la salud pública de los afectados... impresentable. Léase el siguiente artículo: no tiene desperdicio.

Madrid: Pongamos que decide darse una vuelta por pueblos afectados por el ruido de Barajas y quiere conocer el nivel de hartazgo de los habitantes. Es tan sencillo como colocarse una libreta bajo el brazo y hacerse acompañar de un amigo que sostenga en sus manos una cámara fotográfica. Si causa la misma expectación que un monaguillo en un entierro, es decir, que nadie quiere hablar con usted, es que los vecinos no desayunan a las 8:30 horas con el Boeing 747 procedente de Brasil. Por contra, si percibe que un vecino le mira de soslayo, haciéndose el encontradizo para contarle sus penas, es que el hombre tiene grabado el ruido de los motores de la aeronave entre ceja y ceja.

Sería aventurado pronunciarse sobre si hay una posición unánimemente a favor o en contra de las denominadas «monedas de cambio» de Barajas -compensaciones económicas, culturales, deportivas, medioambientales... para rebajar el nivel de queja vecinal, como publicó ayer este periódico-. Como reza el dicho, cada uno cuenta la feria como le va.

«Enorme desprecio»

Quienes no están dispuestos a pasar una son los populares. Su portavoz en la Asamblea y senador por Madrid, Antonio Beteta, pedirá explicaciones en el Senado a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, por el intento de «comprar» el silencio de los ayuntamientos ante el impacto del «insufrible tráfico aéreo». Para Beteta la acción de Fomento es «un enorme desprecio a los madrileños, a cuyos alcaldes se pensaba canjear una carga insufrible de decibelios por cuatro abalorios».

Para el portavoz popular, «es inadmisible que Fomento pretenda destruir la tranquilidad de decenas de municipios y evitar las protestas regalando cuatro panderetas, como si los vecinos no supieran valorar el alcance de un perjuicio como el de multiplicar por diez el número de decibelios que les ha suministrado AENA, el organismo que gestiona los aeropuertos españoles. ¿Se creen que los ciudadanos son conejitos de indias de su desastrosa gestión aérea?». «No parece preocuparles el sufrimiento de los ciudadanos, sino que puedan o no manifestarse. Al PSOE sólo le importa su imagen y neutralizar cualquier protesta con malas artes», añadió Beteta, quien no descarta exigir la dimisión del presidente de AENA y de los responsables de este informe «indecente».

Por su parte, regidores como el de El Molar, Emilio de Frutos, consideraron que este documento es «una auténtica vergüenza y un desprecio a la inteligencia de los vecinos al intentar cambiar nuestra calidad de vida y nuestra salud por un plato de lentejas».

Al regidor y a sus compañeros de partido de otros municipios no les ha sentado muy bien la concepción que AENA parece tener de los pueblos, al clasificarlos según el grado de «problemas» que puedan provocar a Fomento. A su entender, esto denota un «enorme desinterés por sus condiciones de vida».

La información en cuestión nace de un informe interno de AENA en el que se hace un análisis de las posibles soluciones al problema del ruido por la implantación de las nuevas rutas. Una de las soluciones que se aportan, que aclara que «no resolvería el problema del ruido», es el referido a las «monedas de cambio». Posteriormente, el documento hace un análisis de los pueblos que se verían más afectados. Se detalla cuál sería su afección, la solución a ese problema, es decir, las posibles compensaciones. Se clasifica a cada uno de los municipios por el nivel de protesta que pueden provocar.


Jaime G. Treceño

‘Graffiti’, meadas y ruido, mucho ruido.Los de Cambados (Galicia) retornan a la normalidad...

Write a comment

You must be logged in to write a comment. If you're not a registered member, please sign up.