Los habitantes de Colima y V.de A. no reconocen el ruido como contaminación (México)
Tuesday, 3. October 2006, 20:06:37
He aquí un triste caso de ignorancia medioambiental colectiva. Si tuvieran conciencia de los daños que la contaminación acústica ejerce sobre sus vidas y, sobre todo, sobre el futuro desarrollo psíquico e intelectual de sus ahora tiernos hijos, a buen seguro que no considerarían el ruido como un "elemento intangible", sino como un contaminante invisible, que es lo que es. La noticia me vuelve a recordar que los límites permitidos en México son de 68 dB(A)... algo sobre lo que ya he opinado anteriormente (¿Y los mexicanos se tragarán esto? ¡Qué vergüenza!... pues mira tú por donde, lo que yo veía como vergonzante, allí hay quien tan contento. Desalentador). Ciertamente, como se dice en la nota informativa, allí se necesita un evidente trabajo de información ante la ausencia de conciencia ciudadana respecto al problema que sufren, pese a que ellos no lo perciban o no lo entiendan como un problema de salud: no por ello dejan de ser unos afectados graves, no por ello dejan de estar enfermando lenta, pero eficazmente...
Notiecos/Colima.- La población de los municipios de Colima y Villa de Álvarez no reconoce el ruido como un contaminante actual, y varios puntos de estos municipios exceden los límites permitidos por la Norma Oficial Mexicana (NOM) que es de 68 decibeles.
El estudio Percepción ambiental del ruido urbano y Síntomas percibidos en habitantes de Colima y Villa de Álvarez, así lo determina, según la autora del trabajo, Mireya Sarahí Abarca Cedeño, profesora investigadora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Colima.
El interés de Mireya Sarahí Abarca por este tema surge a raíz del crecimiento tan rápido del área metropolitana de Colima, aunado a los problemas de contaminación que trae aparejados ese fenómeno.
Al analizar este asunto, la especialista dijo que esta capital y su zona conurbada se enfrentan a la contaminación del aire y de desechos sólidos, pero la contaminación auditiva se pasa por alto por tratarse de un elemento intangible, que no por ello deja de ser un factor que altera la salud y la calidad de vida.
La investigación está realizada en dos partes: la primera sobre percepción ambiental del ruido urbano y la segunda de los síntomas. Ambas confluyen para obtener un solo resultado, que es verificar cuáles son las zonas más ruidosas de estos dos municipios y de qué forma los perciben sus pobladores.
Los resultados de la medición realizada con sonómetros arrojan que 47 puntos de los 90 revisados están arriba de lo señalado por la norma, es decir, que el 52.2% exceden los límites permitidos de ruido.
Al momento de realizar 532 encuestas sobre las percepciones que tienen los habitantes de esta situación, la mayoría no reconoce el ruido como un contaminante, y señalan como principales problemas el tráfico vehicular, en segundo lugar la basura y en tercer lugar el ruido. Cabe señalar que en los dos municipios los resultados de la encuesta fueron muy semejantes.
La investigación establece también que los sitios considerados como más ruidosos son, en Colima, las calles aledañas a la glorieta del DIF; sin embargo, las mediciones sonoras arrojan que en realidad es el crucero conformado por las avenidas Felipe Sevilla del Río y Camino Real, en horas pico, el que más sobrepasa los límites permitidos.
En Villa de Álvarez, aunque la población dice que la glorieta de la Diosa del Agua es uno de los lugares más ruidosos, la investigación establece que eso se da en el crucero de la carretera a Lo de Villa y la Avenida Benito Juárez (frente a la lechera Liconsa).
Ante ello, señaló Abarca Cedeño, las autoridades deben estar pendientes sobre estos pequeños focos de alarma y actuar con legislaciones claras al respecto, “pero sobre todo trabajar para concientizar a la población de que este tipo de contaminación también genera un ambiente de malestar y demerita la calidad de vida”.
Expresó que su trabajo no termina aquí, ya que continúan analizando los resultados de forma minuciosa para posteriormente integrar un libro que ofrezca propuestas para tratar de frenar el problema.
La investigadora informó que esta labor incluyó el trabajo de muchas personas, como Francisco Javier Cárdenas, titular del Centro Universitario de Gestión Ambiental y coordinador de Percepción ambiental del Ruido Urbano; Eduardo López Gil, encargado del área de audiología de FCE; de la investigadora Lourdes Covarrubias, así como de estudiantes de la facultad de Ingeniería Civil, de la FCE y también apoyaron alumnos del Bachillerato No. 4.
Esta primera etapa de la investigación fue financiada por el Fondo Ramón Álvarez-Buylla de Aldana (Fraba), y se le otorgó el Premio Estatal de Ecología 2006 Dr. Miguel Álvarez del Toro, por su contribución a la investigación científica y tecnológica. Los autores también han sido invitados a exponer su trabajo en un congreso de psicología en Cuba.
Sarahaí Abarca es egresada de la Facultad de Psicología de la UdeC, tiene otra licenciatura en problemas de aprendizaje y cuenta con una maestría en psicología aplicada. (BP)
Ecos de la Costa









Anonymous # 13. December 2006, 15:38
this page is so interesent for my on self. this page help me alot on my school study, but net little more information